PRISA utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación y realizar tareas de analítica. Al continuar con tu navegación entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Cerrar

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 20 de octubre de 2017

 Blog de Patricio Pron

Una oportunidad única y fascinante / "Sepulcros de vaqueros" de Roberto Bolaño

imagen descriptiva

Rigoberto Belano, narrador de "Patria" (el primero de los tres textos que conforman Sepulcros de vaqueros), recuerda que cuando era niño jugaba con sus hermanos a "convertir los momentos felices en estatuas"; mientras escapa de Santiago de Chile en el coche de Patricia Arancibia, se descubre deseando que "alguien, un ángel que nos observara desde el cielo, convirtiera [en estatua] la velocidad y la fuga". Y sin embargo, muy pocas literaturas son más reacias a adoptar una rigidez estatuaria que la de su autor, Roberto Bolaño; catorce años después de su muerte, de hecho, esa obra ni siquiera puede ser dada por concluida: de 1996 a 2003 (sus años de mayor visibilidad como escritor), Bolaño publicó once libros; desde esta última fecha hasta la actualidad han sido publicados diez, entre ellos cuatro realmente imprescindibles: 2666 (2004), La Universidad Desconocida (2007), Los sinsabores del verdadero policía y Bolaño por sí mismo (estos dos últimos de 2011). La existencia de otros inéditos cuyo título se dio a conocer en 2013 en la exhibición "Arxiu Bolaño: 1977-2003" ("Lento palacio de invierno", "Las alamedas luminosas", "La Virgen de Barcelona", "Adiós, Shane", "Diorama", "Todo lo que la gente cuenta de Ulises Lima", "Vuelve el Man a Venezuela", etcétera) permite pensar que la publicación de libros de Bolaño está lejos de concluir.

Sepulcros de vaqueros reúne tres novelas breves o nouvelles. Según Carolina López, "Patria" fue escrita entre 1993 y 1995; "Sepulcros de vaqueros", entre 1995 y 1998; y "Comedia del horror de Francia", entre 2002 y 2003. La primera de ellas comienza con el recuerdo de un padre boxeador que rechaza una oferta para trabajar en la policía, luego se desplaza a una fiesta que está concluyendo la mañana del 11 de septiembre de 1973 cuando se corre la voz de que se está produciendo el derrocamiento de Salvador Allende y de allí pasa a la fuga de Patricia Arancibia y Belano; a continuación leemos una carta del padre de la joven y un (ridículo) responso fúnebre por su memoria, aunque nada de esto aclara cómo y por qué murió; de allí la narración salta a la detención irregular de Belano en Concepción y las consecuencias directas del Golpe en su familia; hay varios sueños, el monólogo de un personaje innominado sobre el poeta Juan Cherniakovski, el recuerdo de Belano de una de sus clases, una conferencia de Bibiano Macaduck (sic) sobre la transformación de Cherniakovski en terrorista y salvador de niños, el protocolo de un incidente en la estación de trenes de Perpiñán en 1988 cuyos protagonistas no son ninguno de los anteriormente mencionados y finalmente una carta de Lola Fontfreda a Belano acerca de un tal "Fernando". "Sepulcros de vaqueros", por su parte, comienza con la marcha de Arturo Belano y su familia a México en "noviembre o diciembre, tal vez en los últimos días de octubre" de 1968, y los días previos a la partida; de allí se desliza a la amistad en Ciudad de México entre Belano y un hombre al que llama "El Gusano"; más tarde Belano narra la historia de Dora Montes y otras circunstancias de un viaje en barco de Panamá a Chile en 1973; finalmente, el relato es el de la mañana del 11 de septiembre y la muy poco gloriosa participación del protagonista en la resistencia al Golpe. "Comedia del horror de Francia", por último, comienza con el relato de un eclipse y la caminata posterior de su protagonista por las calles de una ciudad de la Guyana y concluye con el diálogo telefónico que éste sostiene cuando se detiene ante una cabina y levanta el auricular: alguien en las alcantarillas de París lo invita a unirse al Grupo Surrealista Clandestino.

"Comedia del horror en Francia" es visiblemente (además del mejor pasaje del libro) el primer capítulo de una novela inconclusa, así como el único texto del volumen cuyo contenido Bolaño no reutilizó; de hecho, los dos primeros textos presentan elementos narrativos que su autor empleó en otros libros, como la poesía aérea de Carlos Ramírez Hoffman (aquí con otro texto) de La literatura nazi en América ("Patria" parece de a ratos un intento inicial de escribir Estrella distante, de la misma manera que El espíritu de la ciencia ficción parecía un esbozo primerizo de Los detectives salvajes), el nombre "Amalfitano", la localidad de Santa Teresa (2666, Los detectives salvajes, Los sinsabores del verdadero policía), el Detective Pancho ("William Burns", Los sinsabores [...]), los talleres literarios y la castración de niños ("El Ojo Silva"), etcétera. El segundo capítulo de "Sepulcros de vaqueros", por ejemplo, "es" "El Gusano", un texto que Bolaño publicó como cuento (sin introducirle cambios) en Llamadas telefónicas.

A diferencia de 2666 (que era una novela inconclusa pero "cerrada" en su planteamiento), ninguno de los textos que conforman Sepulcros de vaqueros supera la condición de borrador (algo que el mal prólogo a este libro se empeña en disimular, sin éxito); en contrapartida, los tres ofrecen algo único y de a ratos fascinante: la oportunidad de ver a un escritor del talento de Bolaño abriéndose camino a través de sus textos, comenzándolos de cierta manera sólo para descubrir que su desarrollo exigía abandonar la premisa inicial, dejándose llevar (como sucede especialmente en "Patria") por la dirección que sus criaturas y sus desplazamientos frenéticos le imponían. Toda la literatura de Bolaño se articula en torno a la contradicción inherente al deseo de fijar el movimiento, y Sepulcros de vaqueros permite constatar su entrega total a ese movimiento; como tal, es una de las rarísimas oportunidades que se ofrecen al lector de asistir a la creación de una obra aparentemente inagotable.

 
Roberto Bolaño
Sepulcros de vaqueros
Pról. Juan Antonio Masoliver Ródenas
Madrid: Alfaguara, 2017
 
 
Babelia/El País, septiembre de 2017.

[Publicado el 10/10/2017 a las 12:30]

[Etiquetas: Roberto Bolaño, Nouvelle, Alfaguara]

[Enlace permanente] [0 comentarios]

Compartir:

El estilo, arrastrando los pies / "Las bolas de Cavendish" de Fernando Vallejo

imagen descriptiva

A pesar de su muy ambiguo título, en contraposición a lo que podrían sugerir su portada y su contracubierta, Las bolas de Cavendish no es una novela, sino un ensayo sobre física. Fernando Vallejo (Medellín, 1942) nunca ha vacilado en repetirse, y al tema ya le había dedicado un libro anterior, su Manualito de imposturología física (2005). En Las bolas de Cavendish hay alumnos de la Universidad de Antioquía y un cierto profesor Vélez que reúne firmas para echar al personaje narrador, "don Efe Ve Ere, orgullo de su país y el universo mundo" (13). Pero Vallejo no se detiene en su caracterización: su finalidad (el objetivo de este libro, podría decirse) es la refutación de Isaac Newton, Henry Cavendish y otros científicos (incluyendo al "marihuano Einstein", sic), aunque, de manera más general, los enemigos del narrador aquí son los mismos de siempre: la "estafa milenaria del judeo-cristianismo-islámico" (167), la democracia parlamentaria, la Carta de los Derechos del Hombre, el Papa, Teresa de Calcuta, la reproducción, Fernando Botero, Dios, la fealdad del mundo ("La vida es dolorosa, dura. [...] Lo más feo que ha producido la evolución [...] es el pie humano", 76), los integrantes de la Real Academia Sueca, el país de origen de su autor ("nada avanza para atrás, salvo Colombia y el cangrejo", 137).

Aunque John Banville no parecía tener en mente a Vallejo cuando caracterizó cierta obra como una aventura del lenguaje "donde el estilo avanza dando zancadas triunfales y la trama lo sigue despacio y arrastrando los pies", su definición parece especialmente adecuada para los últimos libros de Vallejo, en los que la inflación del "estilo" (esa voz narrativa que avanza y retrocede en el orden temporal de lo que narra al hilo de una sentimentalidad exacerbada y beligerante y que resulta reconocible de inmediato para el lector) supone un adelgazamiento de la "trama". La novedad que Las bolas de Cavendish introduce en la obra del autor colombiano es que esta vez el estilo tampoco da "zancadas triunfales": se arrastra o gira en un remolino solipsista, de tal manera que ni el nihilismo sin proyecto de la obra ni la contundencia de las opiniones vertidas (muchas de ellas perfectamente razonables, por cierto) le resultan al lector más irritantes que la sensación, que lo embarga casi al momento de comenzar la lectura, de que el autor no requiere de su concurso y que ha sido arrastrado a un viaje que carece de sentido, un viaje en el que, como en esas fantasías de colonización de otros planetas que ya sólo interesan a las revistas de divulgación y a los adolescentes, ni siquiera importa mucho que alguien llegue vivo al final porque tampoco tendrá nadie a quién contárselo.
 
 
Fernando Vallejo
Las bolas de Cavendish
Madrid: Alfaguara, 2017 

[Publicado el 30/5/2017 a las 19:09]

[Etiquetas: Fernando Vallejo, Ensayo, Alfaguara]

[Enlace permanente] [0 comentarios]

Compartir:

En el gesto hay un mandato / "De la finitud", Günter Grass

imagen descriptiva

[...]
 
No todo son pérdidas, sin embargo: quedan la contemplación de la naturaleza, el dibujo (los incluidos en De la finitud están entre lo mejor de la obra gráfica del Premio Nobel), la relectura (principalmente de tres autores imprescindibles para comprender su obra: Hans Jakob Christoffel von Grimmelshausen, Jean Paul y François Rabelais), la gestión anticipada de sus restos mortales bajo la forma de dos féretros de madera que protagonizan uno de los hilos conductores del libro y una historia delirante de robos y devoluciones, el deseo de continuar vivo incluso a sabiendas de que esto significa ser, una vez más, testigo de todo aquello contra lo que Grass se ha manifestado siempre: la especulación financiera, el consumismo, las guerras, la derecha, el sufrimiento de los inocentes.
 
Los desplazamientos habituales entre el pasado y el presente que constituyen una de las características centrales de la obra de Grass tampoco aparecen en De la finitud; a cambio, hay un imperio absoluto del presente, ante un pasado que se desdibuja y un futuro inimaginable. "Hay tantas cosas nuevas, todavía ignotas, que trepan por el horizonte y quieren ser admiradas, tocadas, utilizadas", se lamenta Grass: ante la certeza de la muerte, él sólo pretende "buscar la salida, flotando ligero, / como las plumas, que escapan al azul".
 
De la finitud (traducido una vez más con su excepcional solvencia por Miguel Sáenz) tiene esa ligereza deseada por su autor para poner el punto final, pero no hay nada ligero ni en sus temas ni en la convicción de que, como sostiene Grass, "el libro os sobrevivirá, a vosotros, los monigotes, los que aplicáis empulgueras, vosotros los hipócritas civilizados y remunerados cantantes de coro, vosotros los que ladráis pero sólo sois valientes en manada, vosotros los superlistos analfabetos universitarios y verdugos telegénicos". En el gesto hay también un mandato: Günter Grass (que nunca se traicionó, que fue siempre fiel a una idea personal de lo que significa ser un escritor, que nunca aceptó ningún cargo público ni permaneció cerca del poder por demasiado tiempo) escribió un último libro poético y conmovedor, íntimo y político, necesario. Uno de sus mejores libros.
 
 
Günter Grass
De la finitud
Trad. Miguel Sáenz, con la colaboración de Grita Loebsack
Madrid: Alfaguara, 2016

[Publicado el 16/8/2016 a las 14:30]

[Etiquetas: Günter Grass, Miscelánea, Alfaguara]

[Enlace permanente] [0 comentarios]

Compartir:

Los perros románticos / "Reyes de Alejandría" de José Carlos Llop

imagen descriptiva

[...]
 
En realidad, el tránsito es doble: por los trescientos metros de la Rue de l'Odéon, pero también (y más importante aún) por el recuerdo de una época que su autor describe como un tiempo "en el que nada de lo que ocurriera era suficiente, ni demasiado" (58), presidida por una Mallorca cosmopolita y provinciana a la vez, por los flirteos con "el Partido" y la vigilancia de la policía de costumbres, la devoción por Ezra Pound, la liberalidad de Barcelona, la muerte de Francisco Franco, las sombras de la RAF y las Brigadas Rojas, las mujeres, los bares, los viajes y una música (posiblemente la mejor del siglo XX) que no sólo se escuchaba, sino en la que se habitaba como en una casa con vistas.
 
[...]
 
 
José Carlos Llop
Reyes de Alejandría
Madrid: Alfaguara, 2016

[Publicado el 15/3/2016 a las 12:45]

[Etiquetas: José Carlos Llop, Alfaguara, Novela]

[Enlace permanente] [0 comentarios]

Compartir:

Cambios de piel / "1986. Cuentos completos" de Rodrigo Rey Rosa

imagen descriptiva

[...]
 
Ese "tercer" Rey Rosa (en Otro zoo y en los relatos inéditos en libro) es el más actual y se caracteriza por el exceso descriptivo y por cierto amaneramiento, por ejemplo en los diálogos implausibles entre padre e hija de "Otro zoo", "Gracia" y "El hijo de Ash". Los cuentos de este período refuerzan tres constantes de la producción de Rodrigo Rey Rosa: un cierto carácter experimental (en los cuentos "Entrevista en Ronda" y "Desventajas de la santidad", que participan del subgénero de la entrevista imaginaria), su interés por las relaciones de poder y una aproximación al presente, en particular al presente centroamericano, especialmente productiva allí donde se trabaja con materiales reales; en ese sentido, es posible que "1986" y "Gorevent" (basados respectivamente en una historia contada por su protagonista al escritor y en una noticia de prensa, como algunos de los que aparecen en Ningún lugar sagrado) sean los mejores cuentos del volumen.
 
1986 (que su autor dice entregar a la imprenta con "resignación" y "hartas reservas") no está a la altura de las novelas de Rodrigo Rey Rosa, en especial El material humano y Los sordos (2009 y 2012 respectivamente), pero tiene el mérito de echar por tierra la ficción confortable de la invariante que denominamos "autor". Que Rodrigo Rey Rosa haya mudado de piel varias veces y siga haciéndolo es la buena noticia que traen estos cuentos, a cuyo lector el escritor guatemalteco pide (con enorme acierto) "indulgencia". Los seguirá un volumen recopilatorio de sus novelas.
 
 
Rodrigo Rey Rosa
1986. Cuentos completos
Madrid: Alfaguara, 2014
 
[En Letras Libres. Madrid, marzo de 2015.]

[Publicado el 21/4/2015 a las 12:15]

[Etiquetas: Rodrigo Rey Rosa, Cuentos, Alfaguara]

[Enlace permanente] [2 comentarios]

Compartir:

El hielo delgado / "Nuestro modo de vida" de Rodolfo Enrique Fogwill

imagen descriptiva

[...]
 
Es uno más de esos personajes de Fogwill que participan de instituciones y de procesos sociales que no comprenden pero en los que se orientan sin dificultades: su talento se desprende tanto de la falta de inteligencia de quienes lo circundan (magnífica la reproducción de la conversación vacua y masculinamente perentoria entre los gerentes) como de una cierta moderación, que en el caso de Romero lo lleva a no desear más de lo que posee (a excepción del coche azul), no hacer preguntas, no excederse en el consumo de drogas, no involucrarse emocionalmente en exceso, no cuestionar los proyectos de sus jefes (uno de los cuales consiste en organizar una fiesta con prostitutas "disfrazadas de gitanas" para unos empresarios japoneses de cuya satisfacción depende un importante contrato), no prestar atención a las señales que indican que su existencia se desliza sobre una capa de hielo delgado, que son las señales propias de la Argentina inmediatamente previa a la escritura de este libro, en 1981 (la referencia a La luz argentina de César Aira, que fue publicada en 1983, hace pensar que esa fecha pudo haber sido posterior, aunque también es verosímil que Fogwill leyera la novela de Aira en manuscrito): inundaciones, suicidios de indigentes, cadáveres flotando en el Río de la Plata, personas desaparecidas, tiroteos nocturnos, tomas de casas por parte de organizaciones guerrilleras, una serie de acontecimientos que, en uno de los pasajes más brillantes del libro, permite a Fogwill imaginar la historia de Argentina como "un gran insecto volcado sobre su lomo, agitando en vano infinidad de miembros en el aire opaco. Seguramente todo sucede a sus espaldas: fuera del campo de la visión animal; detrás de sí, debajo suyo, se procesan innumerables hechos que él ignora y que lo van modificando con lentitud, a pesar del ansioso agitarse de sus patas, su cola, sus inútiles antenas".
 
[...]
 
 
Rodolfo Enrique Fogwill
Nuestro modo de vida
Barcelona y Buenos Aires: Alfaguara, 2014
 
 
[En Babelia, suplemento cultural del diario El País. Madrid, 6 de diciembre de 2014.]

[Publicado el 17/2/2015 a las 17:45]

[Etiquetas: Rodolfo Enrique Fogwill, Novela, Alfaguara]

[Enlace permanente] [1 comentario]

Compartir:

Actualizaciones (VIII) / Claudia Apablaza / Álvaro Bisama / Federico Falco

imagen descriptiva

Un par de pecios chilenos; otro, de la vecina Córdoba. Crédito de la imagen, desconocido.

1
 
[...] Por otra parte, y pese a lo que pudiera desprenderse de lo anterior, Todos piensan que soy un faquir no participa de la chic lit ni de ningún otro subgénero de una literatura cada vez más fragmentada: bajo una apariencia deliberadamente liviana, los temas tratados aquí son la construcción del sujeto en un momento histórico en el que esa construcción parece imposible si ese sujeto no internaliza una violencia institucionalizada en la forma de aparatos tecnológicos que irrumpen en su sensibilidad y la suplantan y en una moral que demanda, por sobre todas las cosas, que acepte y sea feliz con la exigencia de un perfeccionamiento de sí mismo que no termina nunca. Hay algo muy serio en todo el humor y en la falsa liviandad del libro de Apablaza.
 
 
2
 
Álvaro Bisama (Valparaíso, 1975) publicó su primer libro en 2006, contribuyendo a la aparición en la narrativa chilena del tipo de cultura pop minoritaria que otros autores interesados por el pop como Alberto Fuguet habían desdeñado. En esa obra inicial de Bisama (las novelas Caja negra y Música marciana, de 2006 y 2008 respectivamente) parecía ponerse de manifiesto la evidencia de que un país marginal y subsidiario en términos económicos y culturales sólo podía participar de la cultura global abundando en las historias marginales de cineastas underground, escritores malditos, asesinos en serie, extraterrestres, zombis, vampiros, etcétera. "Yo decidí escribir con esta caligrafía hecha de desechos, con estas imágenes que quizás a nadie le interesan", decía el narrador de Música marciana; posiblemente, también el propio Álvaro Bisama, que desde entonces parece haber comprendido que pocos países pueden competir con la producción incesante de rarezas estadounidense como lo hace Chile, cuyos cineastas y escritores son raros sin que exista una norma de la que se aparten o un centro consuetudinario alrededor del que giren. En Ruido, su última novela, narra la historia de uno de esos "raros" chilenos, Miguel Ángel Poblete (aka "el vidente de Villa Alemana"), un joven marginal adicto al pegamento que afirmó haber hablado con la Virgen en un cerro en las afueras de Valparaíso, se cambió de sexo y murió pretendiendo ser una princesa rusa. Ruido es también la historia medianamente autobiográfica de la infancia y adolescencia de su autor en lo que en Chile llaman "la provincia": el vasto afuera de Santiago en el que no existe la norma, sólo la desviación. Bisama narra esa desviación sin adherir a las convenciones de la ciencia ficción y del relato fantástico (convenciones que, por su naturaleza misma, desactivaban las potencias de sus libros anteriores) y de esa manera produce el que hasta el momento es su mejor libro: una constatación de que Chile participa de la cultura global sin necesidad de la subsidiaridad y una estética de los desechos del imperio.
 
 
3
 
¿Puede un mal prólogo perjudicar seriamente a una obra? Naturalmente puede. Algunos libros, sin embargo, se sobreponen incluso a esa circunstancia, quizás la peor de las posibles en el ámbito de la edición. Si los cuentos de Federico Falco (publicados originalmente en 2010, aunque la edición española incluye un cuento nuevo, "El hombre de los gatos") no hubiesen sido ya elogiados por Beatriz Sarlo (también por conocedores de la literatura argentina reciente), la evidencia de su calidad podría ser vista en la curiosa circunstancia de que se imponen a un mal comienzo, avanzan sobre el lector, lo acosan.
 
 
Claudia Apablaza
Todos piensan que soy un faquir
Santiago de Chile: Edícola, 2013
 
Álvaro Bisama
Ruido
Santiago de Chile: Alfaguara, 2012
 
Federico Falco
La hora de los monos
Madrid: Salto de Página, 2014

[Publicado el 11/3/2014 a las 12:30]

[Etiquetas: Claudia Apablaza, Álvaro Bisama, Federico Falco, Cuento, Novela, Alfaguara, Edícola, Salto de Página]

[Enlace permanente] [0 comentarios]

Compartir:

La vieja lagartija tiene nueva cola / "Za Za, rey de Ibiza" de Ray Loriga

imagen descriptiva

"Grosses Kino" [un gran cine] es la expresión que utilizan más a menudo los alemanes para referirse a cierto tipo de libros que ofrece a su lector una experiencia similar a la de ver un filme, en particular si este reúne los elementos heterogéneos de una historia de amor, una intriga enrevesada, algo de acción, una locación atractiva.
 
No importa que Ray Loriga no conozca la expresión (tampoco si la conoce, por el caso), sino el hecho de que Za Za, emperador de Ibiza reúne todos esos elementos en una novela que gira en torno a un antiguo vendedor de drogas retirado al que la vida le cambia cuando un barco también llamado Za Za ancla en el puerto ibicenco y varios personajes estrafalarios (un joven al que llaman "Carlos el Viejo", un cartagenero, un enano, una gogó que adivina el futuro) lo toman por el dueño de la embarcación. En realidad, ésta no es de su propiedad y no debe su nombre al antiguo dealer sino a una droga que produce la felicidad total y absoluta ("la droga perfecta. El maná, el santo grial, el sudario de Cristo y la puta arca perdida", 118) y de la que todos quieren el monopolio. Lo ejercerá Za Za, a modo de hombre de paja, condenado (como una especie de capitán Ahab, pero uno pletórico) a no volver a tocar tierra jamás.
 
[...]
 
 
Ray Loriga
Za Za, emperador de Ibiza
Madrid: Alfaguara, 2014

[Publicado el 27/2/2014 a las 11:15]

[Etiquetas: Ray Loriga, Novela, Alfaguara]

[Enlace permanente] [0 comentarios]

Compartir:

¿Quién posee la autoridad de escoger las palabras? / "Notas de un ventrílocuo" de Germán Marín

imagen descriptiva

[...]
 
La devastación procede del hecho de que, debido a su profesión, él sabe lo que sucede con los muñecos del ventrílocuo cuando la función ha concluido: son guardados en una caja. Habituado a poner sus palabras en boca de otros (sus muñecos), el ventrílocuo comprende de súbito que sus palabras no le pertenecen a él y que el ventrílocuo también puede ser la marioneta de otro ventrílocuo, y que lo único que diferencia al primero del segundo es el hecho de que el segundo posee la autoridad de hablar y no de ser hablado; es decir, el poder. En esa escena (que, por lo demás, pasa prácticamente desapercibida en un libro en el que Marín se muestra eficazmente digresivo, en un contraste notable con la economía narrativa y la determinación de sus obras anteriores) está la clave de estas Notas de un ventrílocuo, que es un libro acerca del poder y las palabras. Claro que las relaciones de poder son más ambiguas de lo que parece a simple vista y el ventrílocuo también puede ser consciente de su falta de poder, ya que "Ventrílocuo es también ser un escritorzuelo, escondido detrás del protagonista bajo cada palabra que aparece" (84).
 
 
Germán Marín
Notas de un ventrílocuo
Santiago de Chile: Alfaguara, 2013

[Publicado el 30/1/2014 a las 10:00]

[Etiquetas: Germán Marín, Novela, Alfaguara]

[Enlace permanente] [1 comentario]

Compartir:

Literatura y moral / "Las reputaciones" de Juan Gabriel Vásquez

imagen descriptiva

[...]

Estas son también las inquietudes que recorren Las reputaciones, cuyo tema principal es el de los riesgos que entraña la alianza entre la autoridad moral y la masividad de la prensa. A lo largo de este libro no queda claro si Vásquez condena el poder excesivo que nuestras sociedades otorgan (u otorgaron) a la prensa o si lamenta el hecho de que ese poder esté en retroceso (de hecho, el narrador afirma: "En esos tiempos, estar suscrito a un periódico era esperar, cada mañana, la transformación del mundo, a veces como sacudida brutal de todo lo conocido, a veces como sutil puerta de acceso a una realidad desplazada", siendo lo más importante aquí el tiempo verbal y la expresión "en esos tiempos"); sí queda claro, sin embargo, que Las reputaciones es uno de los mejores libros de su autor. Vásquez ha conseguido aquí rehuir mayoritariamente la solemnidad que (a modo de sombra incómoda) persigue a toda literatura que trata con la cuestión moral (la caricatura es, por supuesto, una ilustración a la que se agrega un juicio moral de alguna índole) o se propone alcanzar la perfección estilística.
 
[...]

 
Juan Gabriel Vásquez
Las reputaciones
Madrid: Alfaguara, 2013
 
[En Letras Libres. Madrid y Ciudad de México, diciembre de 2013.]

[Publicado el 16/1/2014 a las 12:00]

[Etiquetas: Juan Gabriel Vásquez, Alfaguara, Novela]

[Enlace permanente] [4 comentarios]

Compartir:

Foto autor

Biografía

Patricio Pron (1975) es doctor en filología románica por la Universidad Georg-August de Göttingen, Alemania. Su trabajo ha sido premiado en numerosas ocasiones, entre otros con el Premio Juan Rulfo de Relato, y traducido a diez idiomas. Entre sus obras más recientes se encuentran el libros de relatos La vida interior de las plantas de interior (2013), así como el ensayo El libro tachado: Prácticas de la negación y el silencio en la crisis de la literatura (2014) y las novelas El comienzo de la primavera (2008), El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia (2011), Nosotros caminamos en sueños (2014) y No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles (2016). En 2010 la revista inglesa Granta lo escogió como uno de los veintidós mejores escritores jóvenes en español. 

 

Fotografía: Javier de Agustín

Bibliografía

 
 
 
 

 
 

 

Ficción

No derrames tus lágrimas por nadie que viva en estas calles. Barcelona: Literatura Random House, 2016. 

Nosotros caminamos en sueños. Barcelona: Literatura Random House, 2014. 

La vida interior de las plantas de interior. Barcelona: Mondadori, 2013.

Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990-2010. La Paz (Bolivia): El Cuervo, 2011.

El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia. Barcelona: Mondadori, 2011.

El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan. Barcelona: Mondadori, 2010.

El comienzo de la primavera. Barcelona: Mondadori, 2008.

Una puta mierda. Buenos Aires: El cuenco de Plata, 2007.

El vuelo magnífico de la noche. Buenos Aires: Colihue, 2001.

Nadadores muertos. Rosario: Editorial Municipal de Rosario, 2001.

Hombres infames. Rosario: Bajo la luna nueva, 1999.

Formas de morir. Rosario: Universidad Nacional de Rosario Editora, 1998.

 

No ficción:

El libro tachado. Madrid: Turner. 2014. 

 

Edición

Zerfurchtes Land. Neue Erzählungen aus Argentinien [Tierra devastada: Nuevos relatos de Argentina]. Coed. con Burkhard Pohl. Göttingen: Hainholz Verlag, 2002.

Crítica

"Aquí me río de las modas": Procedimientos transgresivos en la narrativa de Copi y su importancia para la constitución de una nueva poética en la literatura argentina. Göttingen: Niedersächsische Staats- und Universitätsbibliothek Göttingen, 2007.

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2017 | c/ Méndez Núñez, 17 - 28014 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres