El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

miércoles, 30 de mayo de 2012

 Blog de Patricio Pron

"No pensarlo, no escribirlo, no editarlo"

 
 
No es habitual que la reunión de escritores y críticos de importancia arroje resultados de la misma naturaleza; más aún, es relativamente raro que un puñado de críticos y autores con opiniones muy personales sobre la literatura sean capaces de intercambiar ideas de otra forma que mediante la práctica del monólogo. No hay nada extraordinario en ello, sin embargo: los escritores son invitados a eventos de esa índole en virtud de que su obra ha dejado una impresión indeleble en los organizadores, y esa impresión es siempre e ineludiblemente el resultado de una visión personal de la literatura que convierte al autor en alguien incapaz de hablar de otra cosa que no sea su propia práctica. Éste es uno de los dramas menores de la literatura, que es escenario de dramas mucho más importantes y dolorosos y ridículos, pero su importancia no debe ser soslayada en la medida en que la creencia errónea de que dos o más escritores de relevancia pueden tener algo que decirse más allá del diálogo que inevitablemente entablan sus obras (y de los que tienen lugar en los pasillos cuando dos o más escritores se encuentran; los escritores casi siempre nos recomendamos médicos, es todo lo que tenemos para decirnos unos a otros) tiene una notable relevancia en instituciones tan importantes de la sociabilidad literaria como los congresos de escritores y los festivales de literatura.
 
Las Converses Literàrias a Formentor no son ninguna de las dos cosas, y esto las exime de buena parte de sus desaciertos; se trata de unas conversaciones entre escritores, críticos, editores y lectores en el marco, extraordinariamente bello, del cabo de Formentor (Mallorca). Su apuesta por el intercambio de ideas en detrimento de ciertas prácticas más vinculadas a la cultura del entretenimiento hace que no sea un festival de literatura; la búsqueda de un intercambio horizontal entre sus participantes echa por tierra las jerarquías consustanciales a los congresos de literatura. Ambos aspectos las convierten en un ámbito excepcional en el que, a diferencia de lo que es habitual en este tipo de encuentros, a veces suceden cosas inesperadas.
 
Una de ellas tuvo lugar para mí en la conversación mantenida con la escritora mallorquina Llucia Ramis (Palma, 1977; autora de Coses que et passen a Barcelona quan tens 30 anys y de Egosurfing, ganadora del Premio Josep Pla de este año), el extraordinario poeta y crítico Biel Mesquida (Castelló de la Plana, 1947), autor entre otros del imprescindible libro de relatos Acrollam (El Aleph, 2009), el escritor y periodista Juan Cruz y Agustín Fernández Mallo. No se me ocurren autores más disímiles para la conversación, y estas diferencias fueron las que posibilitaron la aparición de lo imprevisto bajo la forma de interpretaciones y usos completamente personales de la herramienta blog: desde la prolongación del diario íntimo del blog secreto e invisible de Llucia Ramis a la exposición absoluta de Mira que te lo tengo dicho, el blog de Juan Cruz; de El hombre que salió de la tarta, el blog en el que Agustín Fernández Mallo reúne información dispersa que le interesa y que a menudo emplea en sus libros, a este diario de lecturas que se propone como un ámbito para producir sentido y conocimiento a modo de resistencia infructuosa ante la avalancha de información que recibimos diariamente. Los usos divergentes de una misma herramienta, resultado de las definiciones personales del blog de sus autores, fue una de las sorpresas de la conversación; otra fue la afirmación de Biel Mesquida de que la producción para su blog Plagueta de Bord se debate entre la oralidad y la escritura, una idea en la que no había pensado antes pero que abre una vía muy interesante para la reflexión sobre el medio; otra, la discusión (que yo creía perimida hacía décadas) entre conocimiento e información, que nos ocupó a Agustín Fernández Mallo y a mí. Se trató de la oposición entre una visión de la literatura que la concibe como el vehículo de una resistencia de índole política al discurso dominante y otra visión de acuerdo a la cual la literatura es subsidiaria de un cierto consumo de la información que no se interroga sobre el origen de esa información ni sobre los intereses que representa ni sobre un estado del mundo del que emana y que, al menos visto desde aquí, es particularmente terrible.
 
No todo fueron polémicas, sin embargo: la mayor parte de los autores involucrados en la conversación manifestamos nuestro pesar por el hecho de que la participación de los lectores en nuestros blogs en ocasiones no contribuyera a estimular la discusión de ideas sino a socavar esa discusión; hay algo de oportunidad perdida en cada uno de los insultos recibidos (las "olas de mierda" según Biel Mesquida) y esa oportunidad perdida hace pensar que los blogs, que son medios eficaces para la transmisión de información, carecen de la misma eficacia para la transmisión de ideas. Quizás una buena forma de que comiencen a serlo consista en una reflexión sobre la herramienta que su popularización y su carácter "natural" en el marco de nuestras prácticas de lectura hacen que a menudo pasemos por alto. No había pensado nunca en el blog y lo he hecho después de tener uno durante varios meses. No me parece que sea un mal comienzo para un blog cuya finalidad es dar cabida a todo aquello que, en palabras de Basilio Baltasar, director de la Fundación Santillana y también bloguero: "las más estrictas reglas de sanidad moral recomiendan ni pensarlo, las de urbanidad aconsejan no escribirlo, y las reglas de supervivencia, no editarlo", es decir, un blog a contracorriente de la opinión mayoritaria que sea también una invitación al diálogo con los lectores. Conversar con Llucia Ramis, Biel Mesquida, Agustín Fernández Mallo, Juan Cruz y el resto de los asistentes fue una buena forma de ratificar este entusiasmo.

[Publicado el 20/9/2010 a las 12:44]

[Etiquetas: Disidencias, Llucia Ramis, Biel Mesquida, Agustín Fernández Mallo, Juan Cruz, Basilio Baltasar, Literatura electrónica]

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La vieja aspiración a la novedad (y II)

 

 

Quien, sin embargo, considere el realismo ramplón el modo dominante de la narrativa escrita en español disfrutará e incluso creerá experimental la trilogía Nocilla; su última entrega, Nocilla Lab, muestra que el proyecto ha ido perdiendo fuelle libro tras libro pero aun así depara algunas innovaciones en el marco de la literatura de su autor. Aquí, el narrador visita con su mujer una isla al sur de Cerdeña, uno de cuyos bares le recuerda a otro de las islas Azores sobre el que Enrique Vila-Matas ha escrito un artículo; en la isla se aloja primero en un sitio de acampada y más tarde en un establecimiento de turismo rural ubicado en una antigua cárcel, donde padece un robo de identidad por parte de su extraño dueño, quien dice ser escritor y encuentra el cofre que contiene los apuntes y elementos que el narrador y su mujer han reunido para la confección de un Proyecto del que nada se dice pero el lector termina intuyendo que es la trilogía Nocilla. El narrador cae en la pasividad, pero, tras algunas escaramuzas, acaba matando al dueño del establecimiento, Agustín Fernández Mallo, y dirigiéndose a una plataforma petrolífera abandonada en la que un literario y rejuvenecido Enrique Vila-Matas le cuenta una historia de tintes kafkianos. La primera parte del libro consiste en el monólogo del narrador, en el que no se recurre a los signos de puntuación convencionales en un flujo de conciencia apenas interrumpido por una cita que, una vez más, puede ser considerado novedoso por lectores ingenuos o poco formados pero no lo es en absoluto -los antecedentes aquí son Ulysses (1922) y Der Auftrag (1986), de Friedric Dürrenmatt, por ejemplo-, y la incorporación de un cómic en colaboración con Pere Joan.

Puesto que Nocilla Lab es la entrega más floja de la serie, es en este libro donde queda más patente un rasgo específico del experimentalismo de toda la trilogía: su gratuidad. Si en procura de una explicación al carácter contingente de este gesto experimental se recurre a Postpoesía: hacia un nuevo paradigma (Anagrama, 2009), la obra de Fernández Mallo que resultó finalista del último Premio Anagrama de Ensayo, el resultado es desconcertante. Allí, su autor incurre en numerosas inconsistencias en la estela de autores de referencia como Félix Guattari, Jacques Derrida, Gilles Deleuze y otros -ridiculizados por Alan Sokal y Jean Bricmont en el muy recomendable Imposturas intelectuales (Paidós, 2008)-, construye párrafos impenetrables, realiza comparaciones inverosímiles de curioso dogmatismo y destina casi doscientas páginas a definir una teoría de la "poesía postpoética" que, admite, "como se verá a lo largo de este libro, no existe: es la yuxtaposición y sinergia de cuanta teoría o modo de pensamiento solucione un desafío poético determinado" (34)[1].

Quizás lo mejor que pueda decirse de los libros de Fernández Mallo es que, por pasajes, se sostienen perfectamente por sí mismos y sin que el lector tenga que penetrar en las oscuridades de la "postpoesía"; de hecho, Nocilla Dream y Nocilla Experience son, despojados de su pretensión de novedad, libros que hablan de que Fernández Mallo parece haber encontrado una forma personal de narrar y que esa forma es potencialmente susceptible de dar como resultado obras de valor considerable, incluso aunque Nocilla Lab parezca refutar esta opinión. Siempre el final de algo es el comienzo de otra cosa, y el final de la trilogía Nocilla invita al lector a preguntarse qué escribirá a continuación su autor y si lo hará por fuera de la estrategia de intervención colectiva que le encumbró y sin el pesado paraguas de una "teoría" inconsistente.

 

Agustín Fernández Mallo
Nocilla Lab
Madrid: Alfaguara, 2009

Agustín Fernández Mallo
Postpoesía: Hacia un nuevo paradigma
Barcelona: Anagrama, 2009

Agustín Fernández Mallo
Nocilla Experience
Madrid: Alfaguara, 2008

Agustín Fernández Mallo
Nocilla Dream
Canet de Mar: Candaya, 2006

 


[1] Un poco más preciso es el autor en la siguiente cita: "La poesía postpoética se presenta como un ‘método sin método', no como una doctrina. Más que de una nueva forma de escribir, se trata de poner en diálogo todos los elementos en juego, no sólo de la tradición poética sino de todo aquello a lo que alcanzan las sociedades desarrolladas, a fin de crear nuevas metáforas verosímiles o inéditas" (37). De su equiparación de la teoría de la masa en reposo de Albert Einstein con un haiku el lector puede inferir además las características ideales de la poesía postpoética: "simplicidad", "economía de medios", "radicalidad", "inmaterialidad", "constitución netamente fronteriza" y "puro extrarradio, una cosa donde la ciencia y la poesía clásica dejan de hablar y sinérgicamente dan lugar a un artefacto que habla otro lenguaje" (104). También en Postpoesía, Fernández Mallo sostiene que la poesía española contemporánea, a la que llama "ortodoxa", está anticuada y no es pertinente en la sociedad actual, la compara con el colesterol y le atribuye una linealidad cristiana, "egocentrismo autista", rigidez, dogmatismo y "puritanismo formal" (73), y afirma que su "prueba de veracidad" es que pueda ser escrita a mano y declamada (73), gustar sólo a los poetas y parecer que aburre (74).

 

[Publicado originalmente en Revista de Libros 160. Abril de 2010.]

[Publicado el 28/4/2010 a las 11:55]

[Etiquetas: Agustín Fernández Mallo, Candaya, Alfaguara, Anagrama, Revista de Libros]

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La vieja aspiración a la novedad (I)

imagen descriptiva

Ilustración de Fernando Vicente

En abril de 2003, Agustín Fernández Mallo (La Coruña, 1967) publicó un artículo en la revista Contrastes titulado "Hacia un nuevo paradigma: poesía postpoética", reeditado en diciembre de 2004 en la revista Lateral. Fernández Mallo era autor ya del poemario Yo siempre regreso a los pezones y al punto 7 del Tractatus (2001), al que seguirían Creta lateral travelling (2004) y Carne de píxel (Premio Ciudad de Burgos de Poesía, 2007), y gozaba de un prestigio considerable como poeta. A ese prestigio acabaría sumándole el éxito de público tras la edición de Nocilla Dream (Candaya, 2006), primera entrega de una trilogía que completarían Nocilla Experience (Alfaguara, 2008) y Nocilla Lab (Alfaguara, 2009).

La recepción crítica de estas obras instaló a Fernández Mallo como el autor de referencia de un grupo de escritores nacidos principalmente en la década de 1970 y unidos por relaciones de amistad y de intercambio intelectual y por una estrategia de intervención colectiva en el mercado literario. Los "nocilleros" -o "mutantes", como también se les llamó tras la publicación de la antología de ese título (Berenice, 2007)- no poseen un programa estético común pero coinciden en adherir al propuesto por Fernández Mallo, los elementos de cuya "narrativa postpoética", consistente en "crear artefactos híbridos entre la ciencia y lo que tradicionalmente llamamos literatura" (Nocilla Experience 57, cursivas del autor), estaban ya presentes casi en su totalidad en Nocilla Dream: ausencia de linealidad, apropiación a través de la cita de discursos provenientes principalmente de las ciencias naturales, fragmentación, ensayismo, cita apócrifa, utilización de gráficos y fotografías, reescritura, intertextualidad y rechazo a las convenciones que distribuyen la información narrativa en las unidades canónicas de introducción, nudo y desenlace; en el plano argumental, preferencia por los paisajes de circulación como fronteras, estepas y desiertos por los que deambulan personajes solos que parecen desplazarse de ninguna parte a ninguna otra en procura de un sentido siempre esquivo, ausencia absoluta de humor, interés por elementos de las ciencias naturales -en particular por la teoría de las catástrofes, la del caos y la de conjuntos y la de sistemas complejos-, cuyas directrices sirven para comprender los destinos de los personajes, por la técnica cinematográfica, por la cultura popular "alta" -The Smiths, Siniestro Total, David Lynch, Radiohead, Francis Ford Coppola, Sr. Chinarro-, equiparación mediante la cita de textos heterogéneos como artículos de periódicos, miscelánea en la Red, anuncios publicitarios, diálogos de filmes y otros, interés por el arte conceptual, el minimalismo, el land art, etcétera.

Nocilla Dream aparecía pues como una serie de historias vinculadas las unas con las otras e interrumpidas por fragmentos ensayísticos breves cuya narración parecía pretender emular ciertas experiencias de percepción contemporáneas en un mundo textualizado y saturado de información recibida de forma simultánea y no jerarquizada. La novedad relativa de estos elementos y de este punto de vista bastó para que Nocilla Dream fuera vista como una novela experimental por un sector importante de la crítica y para que su autor monopolizara el prestigio del que, en el estado actual de la literatura, disfruta toda aquella obra que es investida de los atributos de "lo nuevo".

Ahora bien, ni Nocilla Dream ni ninguna de las otras dos obras de la trilogía de Fernández Mallo es esencialmente novedosa: la ausencia de linealidad y el fragmentarismo han sido practicados ya por las vanguardias históricas y caracterizan a la literatura posmoderna -piénsese en The making of the americans (1925), de Gertrude Stein, o en Rayuela (1963), de Julio Cortázar, personaje de Nocilla Experience-, el interés por las ciencias naturales caracteriza a la así llamada "hard science fiction" y está presente en novelas como A fall of moondust (1961), de Arthur C. Clarke, la cita apócrifa, la intertextualidad y la reescritura paródica han sido practicadas por Jorge Luis Borges, por mencionar sólo a un autor, y la importancia otorgada a la visualidad de los textos es ya parte de la tradición literaria desde aproximadamente los Calligrammes (1918) de Guillaume Apollinaire y la poesía visual; en cuanto a la apropiación de elementos de la cultura pop, hay numerosos ejemplos desde la Beat Generation en adelante[1]. Según Juan Bonilla, autor del prólogo de Nocilla Dream, en éste Fernández Mallo corre un "riesgo" al tratar "de abrir sendas, de aventurarse por caminos no trillados" (9) mediante el uso de "herramientas que la narrativa rara vez se atreve a usar" (8) como el collage y lo que Bonilla llama "el zapping literario". Sin embargo, esta afirmación sólo puede ser hecha a expensas de la omisión voluntaria o involuntaria de autores cuya propuesta relativiza la pretensión de novedad de Fernández Mallo: Antonio Muñoz Molina, Félix de Azúa, Javier Marías, Ray Loriga, Enrique Vila-Matas, Rodrigo Fresán, Javier Calvo y otros. Esta omisión ha contribuido a la recepción de la trilogía Nocilla, pero su tramposa pretensión de novedad opera mediante una distorsión según la cual la literatura española está presidida aún por el realismo á lo Miguel Delibes y es impermeable a las tendencias más recientes en la narrativa escrita en otros idiomas, una distorsión que obliga a reescribir la historia literaria a espaldas de los hechos.

 

[Acaba el próximo miércoles]


[1] La contradicción entre la pretensión de novedad y la ausencia de ésta en la trilogía Nocilla no debe ser atribuida a ignorancia por parte de su autor. En sus libros, Fernández Mallo menciona una cantidad importante de textos y autores que le sirven de referencia: Jorge Luis Borges, Italo Calvino, Félix de Azúa, Juan Benet, el filme Hana-Bi de Takeshi Kitano, Centuria, de Giorgio Manganelli, Mil mesetas, de Deleuze y Guattari, Mi filosofía de A a B y de B a A, de Andy Warhol, La música del azar, de Paul Auster, el documental El desencanto (dir. Jaime Chávarri, 1976), El mono gramático de Octavio Paz, Emile Cioran, Georges Perec, el poema en prosa de Rafael Courtoisie Estado sólido, De rerum natura, de Lucrecio, algunos poemas de Hans Magnus Enzensberger, el Tractatus Logicus-Philosophicus de Ludwig Wittgenstein, Poemas plagiados, de Esteban Peicovich, y canciones de Sr. Chinarro y Antonio Vega.

[Publicado el 26/4/2010 a las 12:15]

[Etiquetas: Agustín Fernández Mallo, Candaya, Alfaguara, Revista de Libros, Fernando Vicente]

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Foto autor

Biografía

Patricio Pron (Argentina, 1975) es autor de los volúmenes de relatos Hombres infames (1999), El vuelo magnífico de la noche (2001), El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan (2010) y Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990-2010 (2011) y de las novelas Formas de morir (1998), Nadadores muertos (2001), Una puta mierda (2007), El comienzo de la primavera (2008), ganadora del Premio Jaén de Novela y distinguida por la Fundación José Manuel Lara como una de las cinco mejores obras publicadas en España ese año, y El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia (2011), que será traducida al noruego, francés, italiano, inglés, neerlandés y alemán. Su trabajo ha sido premiado en numerosas ocasiones, entre otros con el premio Juan Rulfo de Relato 2004, y antologado en Argentina, España, Alemania, Estados Unidos, Colombia, Perú y Cuba. Sus relatos han aparecido en publicaciones comoThe Paris Review y Zoetrope (Estados Unidos), die horen (Alemania), Etiqueta Negra (Perú), Esquire (México), Il Manifesto (Italia) y Eñe (España). Recientemente la revista inglesa Granta lo ha escogido como uno de los veintidós mejores escritores jóvenes en español del momento. Pron es doctor en filología románica por la Universidad «Georg-August» de Göttingen (Alemania); en la actualidad vive en Madrid.

Bibliografía

 
 
 
 

 

Ficción

 

Trayéndolo todo de regreso a casa. Relatos 1990-2010. La Paz (Bolivia): El Cuervo, 2011.

 

El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia. Barcelona: Mondadori, 2011.

 

El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan. Barcelona: Mondadori, 2010.

 

El comienzo de la primavera. Barcelona: Mondadori, 2008.

 

Una puta mierda. Buenos Aires: El cuenco de Plata, 2007.

 

El vuelo magnífico de la noche. Buenos Aires: Colihue, 2001.

 

Nadadores muertos. Rosario: Editorial Municipal de Rosario, 2001.

 

Hombres infames. Rosario: Bajo la luna nueva, 1999.

 

Formas de morir. Rosario: Universidad Nacional de Rosario Editora, 1998.

 

 

 

Edición

 

Zerfurchtes Land. Neue Erzählungen aus Argentinien [Tierra devastada: Nuevos relatos de Argentina]. Coed. con Burkhard Pohl. Göttingen: Hainholz Verlag, 2002.

 

 

Crítica

 

"Aquí me río de las modas": Procedimientos transgresivos en la narrativa de Copi y su importancia para la constitución de una nueva poética en la literatura argentina. Göttingen: Niedersächsische Staats- und Universitätsbibliothek Göttingen, 2007.

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