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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

domingo, 23 de noviembre de 2008

Blog de Jean-François Fogel

NOTICIAS DE AMÉRICA LATINA

Una entrevista a Michael Shifter, el vice-presidente de Inter-american dialogue, en El Colombiano es una excelente oportunidad de escanear todo el continente en pocas palabras.

Lo interesante en un ejercicio como éste, es decir, una síntesis que lo abarca absolutamente todo, es comprobar cómo todos los problemas se pueden resumir en tres temas: ambición de poder de personas que ya mandan en su país pero buscan mantenerse como presidente a largo plazo o ampliar su poder, corrupción y, claro, desigualdad.

Kirchner, Morales, Oviedo, Chávez, Uribe, etc. cuentan una misma historia: un poder presidencial frente a un país que vive en gran parte apartado de sus instituciones (políticas, económicas, judiciales…). En el caso de Uribe y Chávez existe un cara a cara específico cuyo desenlace es el tema más caliente del continente.

Shifter, hombre prudente –lo que explica la influencia de su ONG en ambas Américas- entrega su visión con relación a los nuevos socialismos del continente en una frase clave: “No hay casos exitosos de refundar un país por medio de una constituyente, porque las cosas cambian para bien cuando hay buenas políticas de gobierno y no cuando se reescriben las constituciones". Lo que nos permite pensar en las próximas novelas de los caudillos que va a producir la literatura latinoamericana: la historia de un presidente que llega al poder, no se siente cómodo con la constitución, consigue reescribirla y al final descubre enfrentándose con el mismo país, una república sin soluciones.

[Publicado el 20/9/2007 a las 14:17]

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UNA MESA EN LÍNEA

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Gran golpe ayer al descubrir una tecnología que se llama oSkope. Sólo funciona en inglés, por el momento, y sólo da acceso a los libros de Amazon pero vale la pena probarla pues, por primera vez, uno consigue frente a la pantalla de su PC la sensación de vivir el sabroso momento en que uno se acerca a la mesa de libros en una librería.

Por el momento, la relación entre el amante de los libros y la oferta pasa por el terrible motor de búsqueda, fuente de sorpresas y de frustraciones. El de oSkope tiene el mismo defecto. Al pedir algo sobre Cuba conseguí una oferta incluyendo a las memorias de Bras Cubas de Joachim María Machado lo que va a escandalizar a medio Brasil, pero también había, las tapas de muchos libros sobre Cuba, listos para acercarse a mí con un mero movimiento del ratón.

Lo que hace oSkope es sacar las imágenes de Amazon y tirarlas en una pantalla según categorías preestablecidas. Caben más de cien libros en una pantalla lo que supera el tamaño de la mesa más grande en una librería. Los libros se presentan de varias maneras: en una disposición regular, tirados, clasificados por precio o por éxito comercial. Claro que hay un zoom para regular el tamaño de las tapas. Nos acercamos a la sensación de visitar una librería (una librería de un tamaño colosal, por supuesto) sin salir de la casa. Falta adaptar esto a otros idiomas, lo que es muy fácil. Cómo cambia el planeta…

[Publicado el 19/9/2007 a las 09:30]

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PARÍS

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El fin de semana fue tétrico en París. Sobre todo el sábado, en el centro de la ciudad. Había la combinación de dos eventos: les journées du patrimoine  y la technoparade. Lo primero es un día de “puertas abiertas” en todos los edificios del Estado (museos, archivos, castillos, palacios, administraciones, etc.) y en París no faltan edificios del Estado; lo segundo es la copia parisiense del desfile dedicado a la música tecno que nació en Berlín hace unos años.

No se puede mezclar dos atmósferas más distintas: por una parte, la admiración pasiva de una muchedumbre que se dedica a hacer colas, con tremendo orden, para entrar en un «hotel particulier» y comprobar la «grandeza» de Francia. Caso ejemplar: seis horas de cola para entrar al palacio de l’Elysée –ex casa de una cortesana– y ver el despacho del presidente Sarkozy. Por otra parte, algo muy contradictorio: el lento desplazamiento de unos camiones dotados de unas máquinas de sonidos dentro de otra muchedumbre bailando en un botellón con sabor a motín del baile. Para este día, la policía recibe tapones para las orejas.

En el centro de París, entre los barrios de la Bastille y Le Chatelet, los dos eventos pisaban las mismas calles, con tremenda confusión cultural. Lo peor (o lo mejor, nunca se sabe) fue el tema de la «technoparade»: el reciclaje de las basuras. Me explico: un oligofrénico en el ayuntamiento de la capital había tomado la decisión de poner en la primera línea del carnaval musical cubos de la basura gigantescos, de color amarillo, como los que utilizan los parisieiens (ver la foto de T.O.L.I). Y así fue en la convivencia de una doble celebración: el patrimonio cultural y la basura. Vivimos tiempos de confusión.

No es cierto que, tal como lo dice Bogart, alias Rick, en Casablanca, siempre tendremos a París. La ciudad se va, se pierde en la confusión del mercantilismo y de la pobreza cultural. Lo pensé mucho al leer un artículo maravilloso (en inglés) de Alice Kaplan sobre el uso de la ciudad por una extranjera. Sobre lo que hay y lo que hubo en la capital francesa. Alice Kaplan es la autora de The collaborator, un libro sobre el proceso y la ejecución de Robert Brasillach, un autor condenado a muerte por el contenido de sus libros en la época de la ocupación de Francia por las tropas nazis. Kaplan, que lo sabe todo sobre París, lo dice con suma franqueza: seguimos amando a París no tanto por lo que queda en la ciudad sino por los «recuerdos personales» vinculados a ella.

[Publicado el 17/9/2007 a las 09:52]

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SÍNTOMAS DE RUPTURA

Dos hechos, aislados, nada que ver, sino que son rupturas, momentos donde se adivina el futuro.

1. Lo que ocurrió con Chávez.

Si uno lee bien este cable de la Agencia France Presse, reproducida por el Miami Herald se nota una cosa sencilla, se nota que Hugo Chávez Frías acaba de perder el diez por ciento de su mayoría.

Al renunciar al apoyo de los diputados de «Podemos», anuncia la radicalización de su Revolución. Su comentario «A mí no me da tristeza, me da alegría. ¿Por qué? Porque se van los enmascarados... Qué cosa tan bella la revolución (como) para que vengan fariseos a llenarse la boca con ella» es una manera incómoda de reconocer una ruptura dentro de sus seguidores. La Revolución bolivariana ya no es monolítica.

2. Lo que intenta crear Le Nouvel Observateur.

El viejo semanal, siempre de izquierda, y que asume un papel de referente dentro de la clase intelectual en Francia acaba de poner en línea un nuevo sitio dedicado a los libros bibliobs. Por el momento, está casi vacío pero se nota algo inverosímil, casi revolucionario: en unas páginas, la audiencia tiene la posibilidad de criticar a los críticos. Por el momento es muy poco, no se puede adivinar el futuro de la operación pero, tampoco se puede negar el cambio: la crítica ya no es monolítica.

[Publicado el 13/9/2007 a las 17:08]

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LA RENTRÉE LITTÉRAIRE

Ya estamos en «la rentrée littéraire» en Francia. El síntoma del proceso no tiene que ver con las setecientas novelas (sí, son más de setecientas) publicadas en seis semanas sino con la publicación de la primera selección para el premio Goncourt.

Dos apuntes obvios después de leer esta lista:

1. No hay un fenómeno tipo Jonathan Littell que arrasa todo. Este año el mercado es competitivo;

2. Olivier Adam y Amélie Nothomb son claramente favoritos. Sobre todo la segunda, confiable máquina belga nacida en Japón que saca un libro cada año desde 1992. Su producto 2007 es Ni d’Eve ni d’Adam (No viene de Eva y tampoco de Adán), un relato inspirado, por su iniciación sexual, en Japón. Como siempre con ella, el éxito comercial no se demora; ya compite en la listas de mejores ventas con el libro de Yasmina Reza sobre Sarkozy.

En el ámbito iberoamericano, hay traducciones de autores ya establecidos: El nido de la serpiente de Pedro Juan Gutiérrez, Mi hermano el alcalde de Fernando Vallejo, Ursua de William Ospina, La Grande de Juan José Saer. Conociendo el público francés, creo que no vamos hacia un impacto comercial fuerte de un autor latino.

Dos libros en francés van a competir con el mismo propósito: revelar la verdadera cara del Che Guevara: La face caché du Che (el rostro tapado del Che) de Jacobo Machover, y Le vrai visage du Che (el verdadero rostro del Che) de Jorge Masetti y Canek Sánchez Guevara. Al añadir Les routes du Che (las carreteras del Che) de Patrick Bard, vemos hasta qué punto el argentino-cubano sigue siendo inmortal.

[Publicado el 12/9/2007 a las 12:17]

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TÍTULO Y ÉXITO

Unos amigos me dicen que ya lo conocían, pero acabo de descubrirlo: una máquina para favorecer la selección del mejor título para una novela. Hace dos años que está en línea pero, como neófito, me encanta jugar con este verdadero juego electrónico: el titlescorer (sólo funciona en inglés, o mejor dicho, en inglés de EE. UU.) Es un programa desarrollado por Atai Winkler, especialista en estadísticas, para determinar si un título favorece el éxito de una novela.

Después de analizar 700 éxitos de novelas que alcanzaron el primer rango en la lista de los libros más vendidos del New York Times, desde 1955 a 2004, y comparar sus títulos con los de otros libros del mismo autor que menos éxito ha tenido, el autor del estudio llegó a la conclusión de que no hay nada mejor que un título abstracto.

Lo fenomenal es que los criterios del estudio alimentan un programa. Lo utilicé para revisar la carrera de Scott Fitzgerald. Al empezar su vida como autor con This side of Paradise (A este lado del paraíso), tenía un 63,7% de probabilidad de éxito; al final, Tender is the night (Suave es la noche) era una verdadera probabilidad de fracaso: sólo 10,2% de probabilidad de éxito, después de pasar por The great Gatsby (El Gran Gatsby) con 41,4%. Ernest Hemingway con The old man and the sea (El viejo y el mar) tenía tanta posibilidad de éxito como Jerome David Salinger con The catcher in the rye (El guardián entre el centeno): 35,9%. La mejor probabilidad que saqué era A farewell to arms (Adiós a las armas) del mismo Hemingway : 63,7% de probabilidad de éxito. El récord es de 83%, pertenece a Agatha Christie con Sleeping murder (Un asesinato dormido).

[Publicado el 06/9/2007 a las 17:00]

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EL LIBRO DE SARKOZY

En las librerías francesas cuando los clientes piden «el libro de Sarkozy» el vendedor entiende que no se trata de una obra del presidente de la República sino de un libro de apuntes de Yasmina Reza, L’aube le soir ou la nuit (El amanecer, la tarde o la noche). Un intento de la dramaturga fuera del terreno de la ficción. Durante meses, la autora de Arte siguió el candidato a la presidencia Nicolas Sarkozy con una libertad de movimiento poco común en su entorno.

El resultado –más allá de un éxito comercial increíble: venta de cien mil ejemplares en los dos primeros días- es un libro que no se parece a ningún otro, una especie de meditación sobre el poder y la seducción tal como lo dice la nota de la corresponsal de La Nación de Buenos Aires. No es a favor o en contra del entonces candidato, y ahora presidente. Pinta un hombre y su malestar. No hay que saber de hermenéutica para entender lo que es obvio:

1. Sarkozy se siente incómodo. No le gusta su vida, no le gusta depender de otras personas, empezando por sus electores. Hojea los periódicos (menos el diario deportivo L’Equipe que merece una verdadera lectura) para no ser herido por las críticas.

2. Si tiene un talento es el de luchar contra su propia organización, sus asesores, sus amigos más cercanos. Vive en una máquina cuyo trabajo es encerrarle. Existir en este mundo es rechazar y no someterse.

3. Su oficio es de palabras. Es escoger palabras y entregarlas a la audiencia. Lo mejor del libro (y en estas páginas puede ser excelente) son sus diálogos con Henri Guaino encargado de preparar sus discursos. Hablan como poetas que va a tirar su creación a un país entero.

4. La prensa, que configura una especie de telón permanente en el fondo de cada imagen, produce una realidad de manera autónoma.

5. La soledad del poder no es una broma. El poder es la soledad.

6. En el momento de seducir a un país no cree en una pasión descafeinada. Cuando Reza le dice que sigue amando a su “ex” con la fórmula clásica “Les amo todavía, pero de otra manera”, Sarkozy no lo acepta. Dice: “Todo queda en la «otra manera», guapa. No me tomes por un tonto. Ya no existe el amor cuando viene con un adjetivo”.

El semanal Le Nouvel Observateur sacó la única entrevista a Reza sobre su libro. Está en francés, por supuesto, lo que es doblemente una lástima pues la autora tiene una precisión fenomenal en su vocabulario. No tanto en su libro que lleva una dimensión poética rozando la abstracción. Basta leer una parte de la entrevista para entender la fascinación de Reza por el tema. Descubre cómo en la política uno se juega todo: el jugador es también la apuesta.

Lo más sorprendente en el libro es el uso de unos versos de un poema de Jorge Luis Borges, "A la efigie de un capitán de los ejércitos de Cromwell" (hace parte de El Hacedor). Sirven para explicar cómo al final de una lucha el vencedor no consigue nada.

“Capitán, los afanes son engaños,
(…)
Del hombre, cuyo término es un día;
Todo ha concluido hace ya muchos años.
El hierro que ha de herirte se ha herrumbrado:
Estás (como nosotros) condenado.”

[Publicado el 03/9/2007 a las 09:59]

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PLAGIO

Gran polémica en Francia entre dos autores de la casa editorial POL (Pol Ochtakovsky-Laurens). Una novela, Tom est mort (Tom ha muerto) está en el centro de lo que se va a transformar en una demanda en justicia. La novela, obra de Marie Darrieussecq, cuenta la muerte de un niño. Camille Laurens, novelista, publicó por su parte, en 1995, Philippe, el relato de la muerte de un hijo suyo en un par de horas después del parto. Laurens afirma que Darrieussecq hace un “plagio síquico” de su obra al relatar la muerte de un niño aunque nunca pasó por esta situación.

Como se trata de una visión nueva del plagio, más allá de la polémica parisiense, abogados y autores siguen con gran interés la polémica. Según Darrieussecq el “plagio síquico” se parece a una usurpación de identidad: alguien vive una experiencia poniéndose en el ser íntimo de otra persona. Al leer la novela de su rival, dice, tenía la sensación que el texto había sido escrito en su propia cama o en el sillón de su despacho.

Le Monde, Libération, y Le Figaro dedicaron amplias crónicas al nuevo concepto del plagio. Pero quizás lo más interesante fue la reacción del propios editor, Pol Ochtakovsky-Laurens. Al tener que elegir entre las dos enemigas que viven en su casa editorial, opto para Darrieussecq después de recordar a todos “una casa editorial no es una familia y tampoco es una pandilla de amigotes”. Habla de atmósfera, de reflexión, de emulación, nada de abogados, pero si existe de verdad el “plagio síquico” estos últimos van a tener un papel fenomenal.

[Publicado el 31/8/2007 a las 14:23]

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CHÁVEZ Y EL TIEMPO

En el chiste más conocido sobre los dictadores en América Latina, un presidente pregunta a su jefe de despacho “¿qué hora es?”. “La hora que le convenga” contesta el lúcido colaborador. Es lo que ocurre en Venezuela, con una pequeña diferencia: Hugo Chávez Frías combina ambas posiciones. Es el presidente y también el jefe de despacho de un poder que asaltó a todos: a la oposición, a EE.UU., a varios regímenes del continente antes de desafiar ahora al tiempo.

Creo que se trata de la aparición de un síntoma clave en la evolución de la Revolución bolivariana: a Chávez le falta tiempo, no le conviene la duración del día; denuncia hasta el sol que no amanece cuando tendría que hacerlo para favorecer sus planes. Tenemos que recordar que la gran Revolución francesa, en su época, mostró los primeros síntomas de descontrol de su proceso al intentar cambiar el calendario.

Cambiar el tiempo en lugar de cambiar las cosas es un síntoma de impotencia mezclada de frustración. Es lo que ve toda América Latina hoy en día al descubrir la doble ambición del líder venezolano: adelantar la hora treinta minutos y reducir la jornada laboral a seis horas. Visto desde Argentina como de la vecina Colombia el proyecto se parece a una huída para alejarse de la realidad (inflación, “escándalo del maletín”, oposición interna, desorganización de la economía, etc.).

Hasta ahora, la relación entre Chávez y el tiempo era más bien algo largo, interminable, tal como el reciente récord de duración de su programa Aló Presidente: siete horas y 43 minutos. Pero desde muy poco, todo va al revés: aceleración permanente. Su único opositor, Manuel Rosales, se equivoca cuando desafía al presidente bolivariano para que la reforma de 33 artículos de la actual Constitución no se vote en bloque, como está previsto, sino de forma individual. Chávez ya no vive en el mundo de las instituciones que necesita decisiones como ésta; vive sólo en una cumbre del poder, sin nadie para dialogar. Ya entró en el mundo fascinante y monstruoso de los caudillos latinos. El flujo del tiempo, para él, tiene que ser el flujo que le conviene. Cada día, su acción comprueba la terrible observación del poeta francés Paul Claudel: “No es el tiempo que nos falta. Somos nosotros quienes le faltamos a él”.

[Publicado el 29/8/2007 a las 11:08]

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VIAJES

La revista americana Traveller tiene poco que ver con la literatura. Sus temas favoritos son «Las veinte mejores playas del mundo» o «Comer sin arriesgar su salud en Oriente». El viaje del que habla su marca es el viaje del turista americano, con plata y perjuicios. Esto no impide, de vez en cuando, poner en su contenido algo de cultura como es el caso en el último número con nada menos que la lista de los mejores libros de viaje. Los mejores y punto, lo que es un desafío grande y, a mi juicio, un fracaso, pero de estos fracasos productivos. Queda algo a pesar de la catástrofe.

Son 86 libros. (Tengo que hacer una confesión, solo leí 32, aunque conocía a todos menos dos). La proporción del inglés es fenomenal: 73 de los 86. Hay tres libros en francés; tres en polaco; de español, nada; y uno en portugués. Y aun peor sólo tres libros son dedicados al ámbito iberoamericano.  Es una lista creada por grandes escritores (John McPhee, Gore Vidal, Jonathan Raban, Paul Theroux, Nurrudin Farah, Jan Morris, etc.) que dan una clara ventaja, literaria y geográfica, al mundo anglo-sajón pero que se equivocan al hacerlo.

V.S. Pritchett aparece con un libro sobre Londres y no por su admirable recorrido de España (The Spanish TemperA viaje por España); no figura Graham Greene (a pesar de su Lawless Roads, Caminos sin ley, sobre México); y tampoco se encuentra A visit to Don Ontavio, Una visita a Don Otavio, de Sybil Bedford. Esta V.S. Naipaul con sus libros sobre la India aunque A way into the world, un camino en el mundo, que va de Trinidad a Venezuela es lo mejor de su producción.

A pesar de todo, ya lo he dicho: queda algo en la amplia lista y vale la pena imprimirla pues hay obras de primer rango que me interesaron. Saque los diez mejores de los 86 y creo, de verdad, que se trata de lecturas imprescindibles, pues el placer siempre es imprescindible. (Pongo la fecha de publicación original entre paréntesis)

Arenas de Arabia
Wilfred Thesiger (1959). Aventura, escritura: el libro del desierto.

Oveja negra y halcón gris
Rebecca West (1942). Sobre los Balcanes, insuperable, explica el "limpiare étnico" de los Serbios a final del siglo XX.

El gran bazar del ferrocarril
Paul Theroux (1975). El libro sobre el viaje en ferrocarril.

India: millón de motines ahora
V. S. Naipaul (1991). El mejor de los tres libros del maestro sobre la India.

En la Patagonia
Bruce Chatwin (1977). Queda como una obra maestra.

Vida en el Mississippi
Mark Twain (1883). Todos somos un poco Huckelberry Finn. Homenaje al gran río.

Viaje a Oxiana
Robert Byron (1937). Un modelo de aventura y erudición, dedicado a la arquitectura árabe en oriente.

El mar y Cerdeña
D. H. Lawrence (1921). Lo que se puede hacer en nueve días, es decir con poco tiempo y mucho talento.

Los trazos de la canción
Bruce Chatwin (1987). El libro sobre la literatura de viaje, y un poco sobre Australia.

Entre los bosques y el agua
Patrick Leigh Fermor (1977). La boda perfecta entre juventud y aventura.

[Publicado el 28/8/2007 a las 10:30]

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Biografía

Jean-François Fogel es francés y tiene 58 años. Periodista y ensayista, trabajó para la Agencia France-Presse, el diario Libération, el semanal Le Point y el mensual Le Magazine Littéraire. Ha vivido una parte de su vida en España donde empezó una segunda carrera como asesor para empresas de prensa. Fue asesor del director del diario Le Monde, desde 1994 a 2002, y sigue trabajando en la concepción y la remodelación continua del sitio Internet creado por el vespertino. Es maestro de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano donde desempeña una línea pedagógica dedicada a la calidad periodística. Publicó varios libros sobre literatura francesa y sobre América Latina. Su libro más reciente es un ensayo sobre el periodismo digital, Una prensa sin Gutenberg (Punto de Lectura, 2007).

Enlaces

Declaraciones de J.-F. Fogel sobre su libro Prensa sin Gutenberg (Vídeo de Youtube)

 

Artículo en El Mercurio (Chile) sobre conferencia "El exitoso futuro del libro en formato digital".

Obras asociadas

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