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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

sábado, 28 de noviembre de 2020

 Rosa Moncayo

Oh...

«Mis novelas son negras porque el mundo en el que vivimos no es demasiado luminoso», suele decir Philippe Djian cuando lo entrevistan. Debo decir que nunca había leído tantas reseñas negativas sobre una novela. Cuando me propuse escribir sobre «Oh...», una joya insólita de la literatura francesa, pensé que, antes de soltar el argumento principal en una sola frase, debía poner en contexto demasiados aspectos de la novela para que el potencial lector no lo malinterpretara y perdiera interés. En fin, no lo voy a hacer porque me cargaría ese je ne sais quoi literario y elemental.

«Oh...» son treinta días en la vida de Michèle, una empresaria de 50 años a la que acaban de violar en su propia casa. No acude a la policía y, cuando descubre quién ha sido -aquí llega el cortocircuito-, vuelve a acostarse con él, con el hombre que la violó. Es una novela cerebral y agotadora, no lo digo en el mal sentido de la palabra, sino en el mejor que podría tener. Se agradece, a veces, leer una prosa tan directa y espontánea, casi como un guion de cine.

Parece que este argumento no fue bien digerido por muchos lectores y de ahí que yo me haya topado con tanta mala crítica. «Nadie se creería ni por un momento que no me procuran placer estas mascaradas aterradoras, por muy retorcidas que sean, pero yo nunca he dicho lo contrario, jamás he fingido que se tratara de una cuestión platónica». Michèle, siempre con un estado de ánimo más tétrico que triste, accede -y propicia- una y otra vez el mismo encuentro: los mismos gritos de socorro y el mismo pasamontañas. Se puede divergir por otra lectura: quizá llevar a su agresor a sentir humillación por el simple hecho de prestarse fácilmente a otra simulación de violación.

No sé hasta qué punto estará de acuerdo conmigo la persona que lea esto, pero parece que la literatura francesa es de las pocas que sigue creando personajes masculinos de dudosa moral y, todavía más importante, que siguen siendo creíbles, a la par que criticados. ¿Ocurre lo mismo con los personajes femeninos? Ignoro el motivo, pero el problema es que no los encuentro tan a menudo o, tal vez, por caprichos de la estadística, esos libros no caen en mis manos con la misma asiduidad.

«Con la perspectiva que me da el tiempo, no entiendo cómo pude acceder a jugar a ese juego abominable, a menos que el sexo lo explique todo, pero no lo veo nada claro. En el fondo no creía ser una persona tan rara, tan complicada, tan fuerte y tan débil al mismo tiempo. Es sorprendente. La experiencia de la soledad, del tiempo que pasa, es sorprendente. La experiencia de uno mismo. Otras más valientes que yo han vacilado; aunque yo hice mucho más que vacilar, claro. A veces, vuelvo a ver escenas enteras de nuestros encuentros, por razones que se me escapan asisto a ellas, como si flotase varios metros por encima de esas dos criaturas enfurecidas que pelean cuerpo a cuerpo en el suelo, y alucino con mi actuación».

«Oh...» fue llevada a la gran pantalla por Paul Verhoeven en 2016 con el título Elle y Michèle fue interpretada por mi actriz favorita, Isabelle Huppert, otro motivo más para verla. De Verhoeven, debo decir que me sigue fascinando su filmografía tan dispar, desde RoboCop o películas que bien podrían pasar por la película del domingo por la tarde de Antena 3 hasta Delicias turcas, una cinta poética que me gustó mucho y también recomiendo.

[Publicado el 27/11/2020 a las 13:36]

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Huyendo de la felicidad

 

Todos los libros buenos pasan desapercibidos. Me da rabia. No es ninguna novedad. El nenúfar y la araña es un libro que deberíamos haber aplaudido como merece. El miedo y su introspección son temas que me fascinan. En esta novela, editada impecablemente por Tránsito Editorial, hay de sobra.

Claire Legendre (Niza, 1979) ha escrito un libro sobre la violencia, la que ejercemos contra nosotros mismos, y la hipocondría. Legendre, además, es precisa y dispar en los temas: un nódulo pulmonar por sorpresa, la vivencia de su juventud conociendo la fecha exacta de su muerte, los sabotajes amorosos o la aracnofobia hereditaria. Recordaremos que «el modo más seguro de no temer a la araña es convertirse en ella».

Este es un libro sobre el momento exacto en el que la herida escuece. Lo triste aquí aparece como ineludible y virulento hasta que llega la litost checa -palabra que algunos traducen como remordimiento, aunque considero que no es acertado-; la litost es el espectáculo de la miseria propia. «Las litost pueden ser recientes o antiguas; las del mismo día son vigorosas, pero las viejas litost remachadas son las peores, se incrustan y se convierten en mitos. Una vez olvidada, digerida, puede resucitar ante una palabra que oímos en la radio, un vaso que se rompe, un encuentro fortuito... La resurrección intempestiva de litost puede acabar incapacitándonos en la vida cotidiana».

Más allá de todo lo que podemos considerar como una buena prosa, ya sea porque su lirismo nos alcance racionalmente, la trama nos toque la fibra sensible o se le dé muy bien narrar experiencias comunes, Legendre comparte dos temas que, creo, serán de interés general. El primero, la tesina de su amiga Fanie Demeule sobre la anorexia mental. Viene a decir que si algo te gusta mucho y no puedes «estirarlo a voluntad», como mínimo podrás privarte al completo y así sentir el poder que mereces sobre aquello que amas. Bien lo cantó Jane Birkin: «Huir de la felicidad por miedo a que huya». El otro, el complejo del novelista. No hay consuelo en transformar las desgracias en libros, «las lágrimas en lirismo». El consuelo literario no existe.

[Publicado el 16/11/2020 a las 17:00]

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Biografía


Rosa Moncayo (Palma de Mallorca, 1993) es licenciada en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Carlos III de Madrid y estudia Antropología Social y Cultural. Con veinte años le concedieron una beca para estudiar en Corea del Sur, experiencia que influyó significativamente en su vida. Es autora de las novelas Dog Café (Expediciones Polares, 2017), finalista del Festival du Premier Roman de Chambéry a la mejor primera novela publicada en España, y La intimidad (Editorial Barrett, 2020). Actualmente vive en Madrid y, además de escribir de noche, trabaja como analista de datos para una compañía multinacional.

Bibliografía

 

 

 

Obras asociadas

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