Las infelices ocurrencias de Aznar

Sus modos y maneras, el fingimiento del carácter, la pose de la grave personalidad elegida para sermonear a los españoles respondieron fidedignamente a lo que se espera de un funcionario de provincias pero desde que abandonó la Presidencia del país y adoptó la pose de un play boy internacional no hay quien lo entienda.
De hecho, sus declaraciones demuestran que no ha llegado a comprender muy bien la diferencia que existe entre lo público y lo privado. Esto es algo muy coherente con su ideología "ultra liberal" -privatizar lo público cuando funciona, nacionalizar lo privado cuando quiebra- pero denota una confusión que puede llegar a ser catastrófica para su carrera.
Ahora se descuelga con una frase que ningún miembro de la clase política -excepto Chavez, Gadaffi o Ahmadineyad- se atrevería a pronunciar en público: "La victoria de Obama es un exotismo histórico".
Aunque no se sepa qué diantres ha querido decir con eso (¿la victoria de un negro es exótica? ¿querrá hacer Aznar con Obama lo que Zapatero hizo con Bush?), ha sido un atrevimiento insólito y demuestra una osadía atolondrada. La victoria electoral de Barack Obama es una retribución simbólica a siglos de esclavitud y explotación de los negros americanos. Millones de ciudadanos lo han vivido como una oportunidad para cancelar sin odio una historia vergonzosa. El mismo Obama ha escrito páginas memorables sobre el deber de superar el infierno racista con una poderosa elegancia espiritual (Los sueños de mi padre). Y cuando el mundo ha comprendido el significativo acontecimiento (recuérdese al candidadto McCain haciendo callar a sus estúpidos seguidores) aparece José María Aznar aireando su ocurrencia.
Bueno, ahí lo tenemos: feliz de haberlo dicho pero ignorando por completo qué narices se le ha escapado esta vez.
[Publicado el 09/1/2009 a las 10:51]
[Etiquetas: Aznar, Obama, Partido Popular]
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La hora de la venganza ha llegado

Estamos tan acostumbrados a ver en la política la mera puesta en escena de un discurso, que ya no sabemos reconocer la vida cuando ésta aparece envuelta en sus más puras pasiones de furia, engaño y traición.
Al principio parecía la tímida disensión de los sectores descontentos con el resultado de las recientes elecciones generales pero inmediatamente la pugna adquirió proporciones grandiosas. La lucha en el seno del Partido Popular por conquistar la sede del aparato pasará a la historia española como una de las más cruentas batallas entabladas a cielo abierto por una clase política inclinada a dirimir en privado, y en secreto, sus pleitos.
De hecho, el dramático enfrentamiento entre Mariano Rajoy y sus feroces adversarios libera fuerzas que hasta ahora permanecían ocultas y sometidas a la disciplina profesional de la casta gobernante. No es que las puñaladas traperas no tuvieran lugar, sino que el odio de los contrincantes discurría por los cauces reglamentarios.
Esta es una de las fuerzas que ahora se han confabulado para estallar. El odio. Cuando José María Aznar nombró con su dedo caprichoso a los tres hombres que podían sucederle al frente del Partido Popular -Mayor Oreja, Rodrigo Rato y Mariano Rajoy-, cuando los tuvo a la intemperie, pendientes del veredicto que sádicamente rumiaba, cuando les permitió imaginarse como posibles presidentes del gobierno que en aquél tiempo creían tener en sus manos -antes de la derrota electoral del 2004-, cuando les obligó a pasar ante la opinión pública como aspirantes al gracioso capricho de un líder displicente -sometiéndoles a una humillación que no han olvidado-, parecía que todos aceptaban religiosamente la elección del heredero, pero en realidad se estaba gestando el insondable resentimiento que hoy toma la revancha.
Ninguno de los enemigos declarados de Rajoy -más allá de unas vagas impugnaciones formales- ha sabido explicar de un modo aceptable lo que se le está reprochando a Rajoy. El verdadero motivo del ensañamiento es inconfesable.
[Publicado el 27/5/2008 a las 19:18]
[Etiquetas: Mariano Rajoy, Partido Popular, José María Aznar]
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Basilio Baltasar Cifre (Palma de Mallorca, 1955) es editor y periodista. Es director de la Fundación Santillana y editor del portal de blogs literarios El Boomeran(g). Entre 2005 y 2008 ha sido Director de Relaciones Institucionales del Grupo Prisa y director de La Oficina del Autor. Fue director editorial de Seix Barral desde dónde reanudó la convocatoria del Premio Biblioteca Breve. En el año 2000 creó el Premio a la Crítica Literaria. Ha sido editor de la revista literaria Bitzoc y de la revista de arte y arquitectura Gala. Entre 1989 y 1996 dirigió el programa de exposiciones y ediciones dedicado al arte de las sociedades sin escritura (Cultures del Món. Art i antropología). Fue patrono fundador de la fundación musical Área de Creación Acústica, patrono en la Fundación Pilar y Joan Miró, director de la Fundación Bartolomé March, vicepresidente de la Fundación Jakober. Dirigió el periódico El Día del Mundo.
Tengo una pregunta para mí
En la 2 de RTVE
¿Quién nos enseña a vivir?
Basilio Baltasar conversa sobre enseñanza y educación
con Fernando Savater, Josep María Flotats, Rafael Argullol y Paco Ibáñez.
11/2/2012 17:53
Basilio, tú eres capaz de hacer...
Publicado por: artistas que somos
08/2/2012 16:44
Nadie como Proust para buscar el...
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Devastador, deprimente panorama,...
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30/1/2012 17:15
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28/1/2012 14:59
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Apuntado queda el título, muy...
Publicado por: Juan Payeras
22/12/2011 03:25
Parece que la nogstica judia...
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" Lo sagrado que me envuelve y...
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06/12/2011 04:07
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