La revista mexicana Letras Libres publica las reflexiones de Geoff Mulgan sobre el día después del capitalismo mundial. Nos recuerda que hasta hace poco tal eventualidad había sido descartada por los entusiastas partidarios de un sistema económico, político y cultural tercamente satisfecho de sí mismo. Pero la quiebra del sistema financiero, saqueado por unos directivos entusiastas de la libertad con que podían administrar el dinero de los demás sin dar cuentas a nadie, nos ha obligado a reconocer que quizá no sea el capitalismo salvaje el mejor acuerdo social al que podemos llegar.
Aunque en el curriculum de Mulgan figura haber sido asesor de Tony Blair, es recomendable la lectura de un artículo que considera los mecanismos industriales y dinerarios del sistema a la luz de sus abusos y de las más desternillante de sus presunciones. (Mulgan observa que el Partido Laborista y el Partido Conservador británico viven gracias a las donaciones de los hedge funds).
Pero el estropicio causado por tres décadas de desregulación, bajo la somnolienta y avara mirada de unas autoridades (in)competentes, no necesariamente sustenta la posibilidad de una alternativa. Los críticos morales del sistema anhelan un fulminante y ejemplar castigo. Los críticos funcionales, alientan la esperanza en una nueva reforma. De nuevo los apocalípticos polemizan con los integrados; los pragmáticos con los cansados.
Mulgan concluye su reflexión invitándonos a imaginar los inesperados capítulos del futuro. En lugar de seguir el hilo de un encadenamiento lógico (a menudo la fúnebre resignación de lo razonable), confiarse al brote de lo nunca visto. El cambiante paisaje de las ciudades nos ayudará a entender la dinámica que liquida el pasado, renueva el presente y anticipa el porvenir. Primero iglesias y castillos. Luego, estaciones de ferrocarril y chimeneas. A final del siglo XX, los edificios de cristal y acero de las corporaciones financieras. ¿Qué vendrá ahora? Pregunta Mulgan.
[Publicado el 07/5/2009 a las 18:57]
[Etiquetas: Letras LIbres, Geoff Mulgan, ]
[Enlace permanente] [1 comentario]
Basilio Baltasar Cifre (Palma de Mallorca, 1955) es editor y periodista. Es director de la Fundación Santillana y editor del portal de blogs literarios El Boomeran(g). Entre 2005 y 2008 ha sido Director de Relaciones Institucionales del Grupo Prisa y director de La Oficina del Autor. Fue director editorial de Seix Barral desde dónde reanudó la convocatoria del Premio Biblioteca Breve. En el año 2000 creó el Premio a la Crítica Literaria. Ha sido editor de la revista literaria Bitzoc y de la revista de arte y arquitectura Gala. Entre 1989 y 1996 dirigió el programa de exposiciones y ediciones dedicado al arte de las sociedades sin escritura (Cultures del Món. Art i antropología). Fue patrono fundador de la fundación musical Área de Creación Acústica, patrono en la Fundación Pilar y Joan Miró, director de la Fundación Bartolomé March, vicepresidente de la Fundación Jakober. Dirigió el periódico El Día del Mundo.
Tengo una pregunta para mí
En la 2 de RTVE
¿Quién nos enseña a vivir?
Basilio Baltasar conversa sobre enseñanza y educación
con Fernando Savater, Josep María Flotats, Rafael Argullol y Paco Ibáñez.
11/2/2012 17:53
Basilio, tú eres capaz de hacer...
Publicado por: artistas que somos
08/2/2012 16:44
Nadie como Proust para buscar el...
Publicado por: Alégrese quien respira bajo la rosada luz del día.
30/1/2012 18:51
Devastador, deprimente panorama,...
Publicado por: Lector
30/1/2012 17:15
La profecía de Tocqueville ya...
Publicado por: no creo ya en nada.
29/1/2012 00:02
Es increíble lo que acabo de...
Publicado por: izquerdista sin partido
28/1/2012 14:59
Publicado por: Gabon
12/1/2012 18:17
Apuntado queda el título, muy...
Publicado por: Juan Payeras
22/12/2011 03:25
Parece que la nogstica judia...
Publicado por: Jaime
21/12/2011 20:31
" Lo sagrado que me envuelve y...
Publicado por: Roulette
06/12/2011 04:07
Publicado por: Natalia Donoso
Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres