El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 13 de febrero de 2012

 Blog de Basilio Baltasar

Decálogo desesperado

 

El caso de los espías ha obligado a Esperanza Aguirre a renovar con su conocido desparpajo un viejo manual de instrucciones. Un decálogo de lectura obligada entre los avezados profesionales de la política.

Quién se precie de tener suficiente carácter guardará una copia en el cajón de su escritorio y la consultará el día en que se despierte metido en un lío. La experiencia no es halagüeña -pocos salen indemnes en casos parecidos- pero al estallar el escándalo poco más puede hacer. Descartada la posibilidad de reconocer su responsabilidad, se impone una elocuente puesta en escena.

Las instrucciones no necesariamente deben seguirse siempre en este orden pues cada caso impone urgencias imprevisibles. Lo sustancial para el político afectado por la adversidad es adquirir una convicción plomiza acerca de su inocencia. Cualquier duda sobre su futuro tan sólo precipitará el desenlace dramático del conflicto.

  1. Negarlo todo. Comentar la información publicada con perplejidad.
  2. Darse por ofendido. Ninguna sospecha sobre su honestidad es admisible.
  3. Maldecir al mensajero. El periodista que descubre su affaire tiene intereses bastardos.
  4. Enterarse de qué ha pasado. Poner a buen recaudo los papeles que quedan y averiguar de dónde procede la fuga de información reservada.
  5. Buscar un cabeza de turco. Llegará el momento en que su sacrificio será inevitable.
  6. Convocar el patriotismo grupal. Los colegas y subordinados deben comprender que ninguno está a salvo.
  7. Castigar a los desertores. Mientras se tenga el mando es necesario ejecutar correctivos ejemplarizantes contra los tibios. Para evitar la desbandada.
  8. Una defensa numantina. Ostentar una férrea voluntad de resistir, aguantar y ganar.
  9. Prestarse a colaborar con la justicia. Declaraciones solemnes a favor del Estado de Derecho.
  10. Comportarse como si la crisis ya hubiera pasado. Confiar en los olvidadizos y en la invención de novedades que impone la mecánica mediática de la actualidad.

[Publicado el 10/3/2009 a las 14:54]

[Etiquetas: Esperanza Aguirre, El caso de los espías, Comunidad de Madrid]

[Enlace permanente] [2 comentarios]

Compartir:

En mis tiempos estas cosas no pasaban

 

 

Si cada uno de nosotros dejara en el aire un rastro de aroma fosforescente podríamos seguir el itinerario de sus pasos por la ciudad. Salir de casa, entrar en la cafetería, entrar en la oficina, entrar en el restaurante, salir de la oficina, irse de copas -o al cine. Quién sabe. El caso es que son muchas las vidas que dejan en el mundo una huella fácil de seguir.

Intento imaginar las reflexiones de uno de éstos ciudadanos cuando El País le descubre la trama de espionaje organizada en las instituciones públicas madrileñas. No creo que sufra el estupor del que hacemos gala los moralistas. Quizá le parezca raro el interés que suscita entre ciertos políticos la vida privada de sus colegas. ¡Es todo tan predecible! -pensará. ¿A qué viene eso de contratar guardias jubilados? ¡Si basta mirar el reloj para saber qué esta haciendo cada uno!

A pesar de las ficciones televisivas, al ciudadano cansado de ir y volver del trabajo le cuesta imaginar a sus dilectos próceres metidos en asuntos que exijan operativos furtivos de vigilancia policial. ¿Tendrán algo que esconder? -se preguntará rascándose la cabeza.

El asunto es un culebrón que ha dejado enmudecidos a sus protagonistas: a los espías, a sus jefes, a los espiados, y a su imprevisible cohorte de dañados colaterales. ¡Vete a saber lo que han encontrado! Buscarían adulterios y han encontrado cohechos. Sospecharían sobornos y han descubierto estafas. ¡Vete a saber!

Los documentos y los hechos que nos cuenta El País son abrumadores, aunque sólo sean la pista que conducirá, sin duda, a otros entramados. ¡Vaya tinglado el de los gestores públicos! ¡Qué osadía! ¿Y todo eso se paga con el dinero que recauda la Agencia Tributaria?

Un enterado dice en la cafetería: ¡pero si eso lo hace todo el mundo!

Manuel Fraga se ha apresurado a declarar que no está de acuerdo con esta presunción de sátiros y delincuentes: "En mis tiempos estas cosas no pasaban".

No ha tenido tiempo de aclarar a qué tiempos pasados hace referencia el destacado dirigente del Partido Popular. ¿Cuándo en 1962 era Ministro de Información y Turismo? ¿Cuándo en 1976 era Ministro de la Gobernación?

¡Qué tiempos aquellos! Cuando se podía espiar a todo el mundo sin esconderse ni avergonzarse.

[Publicado el 29/1/2009 a las 17:16]

[Etiquetas: Esperanza Aguirre, Manuel Fraga, espionaje]

[Enlace permanente] [4 comentarios]

Compartir:

Foto autor

Biografía

 

Basilio Baltasar Cifre (Palma de Mallorca, 1955) es editor y periodista. Es director de la Fundación Santillana y editor del portal de blogs literarios El Boomeran(g). Entre 2005 y 2008 ha sido Director de Relaciones Institucionales del Grupo Prisa y director de La Oficina del Autor. Fue director editorial de Seix Barral desde dónde reanudó la convocatoria del Premio Biblioteca Breve. En el año 2000 creó el Premio a la Crítica Literaria. Ha sido editor de la revista literaria Bitzoc y de la revista de arte y arquitectura Gala. Entre 1989 y 1996 dirigió el programa de exposiciones y ediciones dedicado al arte de las sociedades sin escritura (Cultures del Món. Art i antropología). Fue patrono fundador de la fundación musical Área de Creación Acústica, patrono en la Fundación Pilar y Joan Miró, director de la Fundación Bartolomé March, vicepresidente de la Fundación Jakober. Dirigió el periódico El Día del Mundo.

 

 

 

Bibliografía

     Basilio Baltasar, editor

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres