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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 7 de abril de 2020

 Blog de Basilio Baltasar

El rapto de Europa

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Es probable que la idea de Europa siga siendo todavía durante algún tiempo esa poderosa ilusión alentada por los mejores de nuestros utopistas y ese escarmiento forjado en el recuerdo de las grandes matanzas. Pero el ente burocrático fundado para administrar la idea europeísta ha llegado a ser un conglomerado de organismos sin control y, por lo tanto, una monstruosa maquinaria cuya deriva es hoy impredecible.

Como nadie que esté en su sano juicio puede saber en qué consisten las directivas, disposiciones transitorias o normas legales recogidas en la colección de 1.400.000 documentos aprobados, emitidos y aplicados por la CAA, el ECOFIN, la JAI, DGC, ENVI, EXC, TTE, PAC, JI, WBF, BJKS, GAC, FAC, CAE, EAC, RTD, ENTR, TAXUD, MOVE, ECFIN, ECHO, ENER, ELARG, BUDG, SANCO, JUST, DGT, HOME, INFSO, CLIMA, AGRI, SCIC, HACER, CEDEFOP, CDT, CEPOL, ACCP, EACEA, AESC, AESA, AECI, ECDC, ECHA, AED, AEMA, ERC, EFSA, IEIG, IET, EMCDDA, EMEA, AESM, ENISA, TJUE, TEDH, CSBE, ABE, AEVM, JERS, AESPJ, etc., etc., necesariamente debe concluirse que nadie controla lo que se está haciendo en esta laberíntica red paragubernamental.

El que una institución tentacular de semejante calibre  haya podido desplegarse ante el atónito y perplejo titubeo de la ciudadanía europea, es lo que nos cuenta con enervada y mal disimulada paciencia Hans Magnus Enzensberger.

Bruselas, Estrasburgo, Luxemburgo y Frankfurt cobijan centenares de organismos, presidencias, agencias, comisarios, jefes de gabinete, secretarios y funcionarios cuya incesante actividad tiene como misión regular toda cuanta iniciativa surja en el ámbito territorial europeo. Obviamente, la potestad que se han atribuido los organismos de la Unión permite reglamentar el tamaño de los pepinos, la coloración de los puerros y el formato de las bombillas que debemos utilizar, pero es desvergonzadamente impotente a la hora de impedir la devastadora impunidad del capital financiero o el inmune estatuto de los paraísos fiscales.

El espíritu elitista que inspiró el fabuloso e inexplicado origen de la Unión Europea ha regido desde entonces su exquisito y difuso secretismo y la evidente fobia con que se prescinde de los referéndums. Un elitismo que mientras alardea de sus credenciales institucionales va corroyendo los fundamentos de la política democrática: prescinde de la división de unos poderes encargados de vigilarse, omite a la ciudadanía como sustento de la soberanía y anatemiza a los disidentes que cuestionan el rumbo retorcido del proyecto común. Así, subraya  Enzensberger, cualquier crítica a los organismos que toman decisiones sin consultar ni tan siquiera al parlamento europeo, es considerada una indeseable expresión de anti europeísmo.

De este modo se socava el prestigio político de la Ilustración y se fomenta la indolencia absentista de los ciudadanos ante unos organismos cuya opacidad inevitablemente recuerda a la que imaginó Kafka en algunas de sus ficciones.

El opúsculo de Enzensberger concluye con una escena soberbia. El autor se entrevista con un alto funcionario de la Unión cuyo nombre deja en el anonimato. Se le ve arrogante, seguro de sí mismo, displicente y con un cierto aire paternalista. Le divierte la preocupación de Enzensberger pero ni la razón ni el argumento del intelectual alemán hacen mella en su esotérica convicción: "Fue Jean Monnet, uno de nuestros fundadores, quién ya muy pronto vio venir el marchitar de la democracia clásica".

 

[Publicado el 18/1/2012 a las 17:03]

[Etiquetas: Hans Magnus Enzensberger, El gentil monstruo de Bruselas, Anagrama, Jean Monnet]

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Victor Hugo vocifera en su tumba

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Votación contra de la directiva europea sobre inmigración.

En el proceso de construcción del espacio europeo (desde 1945) se han visto implicadas varias generaciones de políticos, intelectuales y empresarios. Son ellos los que han elaborado el inconfundible estilo retórico de las instituciones europeas: un discurso que se nutre del genio poético de las revoluciones perdidas y del talento racional de la Ilustración.

La fuerza espiritual de este legado es el principal sostén de la legitimidad europeísta y el principal nervio de su auto-defensa.

De hecho, cualquier reticencia crítica se refuta como un ataque a la idea de Europa y el rechazo a las iniciativas de la clase política europea, como un sabotaje. Un contratiempo serio que la astucia burocrática tiene el deber de resolver: el no de Francia y el no de Irlanda han sido desdeñados como si fueran la impertinencia de un socio egoísta dispuesto a fastidiar.

Raras veces se ha entendido esta negativa como una oportunidad para comprender lo que hay detrás de la apresurada impaciencia impuesta por la agenda financiera y geopolítica: la ciudadanía europea no se consolida al mismo ritmo que sus instituciones.

Distingamos lo esencial del error: en ausencia de una ciudadanía europea, las instituciones -en Bruselas y Estrasburgo- son artefactos idóneos para las iniciativas que la clase política no se atreve a colocar frente a su electorado nacional.

Las más recientes: la Directiva que pretende autorizar la semana laboral de 60 horas y la Directiva que regula la apertura de campos de reclusión para emigrantes.

[Publicado el 15/7/2008 a las 11:32]

[Etiquetas: Europeísmo, burocracia, Bruselas]

[Enlace permanente] [5 comentarios]

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Biografía

Basilio Baltasar, es escritor, editor y periodista. Presidente del Premio Formentor y director de la Fundación Formentor. Fue director de la Fundación Santillana desde donde inició la organización de las Conversaciones de Formentor. Ha sido editor fundador de la revista literaria Bitzoc; como director editorial de Seix Barral recuperó el Premio Biblioteca Breve. Entre 1989 y 1996 dirigió el programa de exposiciones dedicado al arte de las sociedades sin escritura (Culturas del Mundo. Arte y Antropología). Fue patrono de la fundación musical Área de Creación Acústica, director de la Fundación Bartolomé March, vicepresidente de la Fundación Jakober y dirigió el periódico El Día del Mundo. Miembro correspondiente de la Reial Acadèmia de Bones Lletres de Barcelona. Autor de la novela Pastoral iraquí (Alfaguara, 2013).

 

 

 

 

 

Bibliografía

 

 

 

     Basilio Baltasar, editor

Obras asociadas

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