El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 19 de marzo de 2010

 Blog de Basilio Baltasar

Walter Benjamin en Ibiza

 

El encuentro con Ibiza le produjo a Walter Benjamin un doble sobresalto: pisar una tierra arcaica excitaba ensoñaciones que inspirarían alguno de sus textos decididamente visionarios; el carácter "realmente hosco" de los habitantes del lugar desvelaba matices incómodos a la anunciada redención del género humano.

El lector puede seguir el hilo de las meditaciones ibicencas de Walter Benjamin leyendo el volumen editado por Pre Textos. Vicente Valero agrupa la correspondencia que Benjamin mantuvo desde una isla extrañamente situada entre las brumas del pasado (púnico y corsario, para más señas) y la apocalíptica catástrofe del Mal que se avecinaba.

En una de las piezas epistolares dirigida a su íntimo amigo Gershom Sholem, fechada en 1933, WB, mecido por la lánguida brisa de los pinares mediterráneos, escribe: "echo de menos las densas sombras con las que las alas de la crisis económica enterrará en pocos años toda esta soberbia de tenderos y veraneantes".

Corresponde a los dos personajes el tono profético de la alocución, tenebrosamente vinculada a la furia anti burguesa que también alentaban los nazis. Pero esta confianza en el poder justiciero de los reveses del destino -esperanza milenarista enquistada en los anales revolucionarios- ya no nos resulta hoy tan fogosamente estimulante. El desastre europeo que se gestaba acabó para Benjamin el día de su suicidio en Port Bou. Y es éste destino el que hoy mismo pesa sobre la conciencia de la cultura europea: la crisis económica no es el síntoma de un sistema obsoleto; es la consecuencia de nuestra falta de pericia.

[Publicado el 06/2/2009 a las 13:47]

[Etiquetas: Walter Benjamin, Gersohm Sholem, Ibiza]

[Enlace permanente] [Imprimir] [4 comentarios] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

Todo o nada

 

Las grúas que se levantaban sobre el páramo español como signo de la rapacidad urbanística permanecen inmóviles en el horizonte mientras el rocío oxida sus pernos y poleas.

Sería prematura una confesión cuya franqueza corroyera nuestros simulacros pero los parados deambulando por la ciudad con las manos en los bolsillos y la ira contenida en su mirada ofendida anuncian el fiasco de nuestras ilusiones.

No sabremos aprovechar la crisis económica para sustituir el viejo modelo de desarrollo depredador y después de esperar con espasmos de impaciencia un nuevo ciclo de expansión, volveremos a las andadas.

La fiesta del consumo hará sonar de nuevo sus cornetas de alocada fogosidad y todos celebraremos haber ganado un poco más de tiempo: la ecuación prosperidad-despilfarro-miseria es la única fórmula de economía social que el mundo ha sabido construir. Eso o nada.

 

[Publicado el 03/2/2009 a las 20:24]

[Etiquetas: España, parados, consumo]

[Enlace permanente] [Imprimir] [1 comentario] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

A salvo de todo reproche

 

Siguiendo el guión que le corresponde como jefe de la oposición parlamentaria, Mariano Rajoy hace su trabajo: reprocha al gobierno el alcance de la crisis económica, le conmina a resolver el paro sangrante, la recesión, la política crediticia, la deflación. Rajoy exige medidas contundentes. Reclama al ejecutivo iniciativas que corrijan la tendencia al deterioro social y espera que el malestar redunde en favor de las expectativas electorales de su partido (las europeas y las inminentes autonómicas en Galicia y el País Vasco).

En suma, Rajoy se comporta a la vieja usanza: como si la sociedad de la información no inundara con sus certezas la percepción ciudadana. Se supone que sus asesores le animan a entrar en Facebook y a prodigarse a través de la web de su partido, pero Rajoy lo ignora todo sobre los ciudadanos a los que quiere convencer.

Habla como si su palabra pudiera modificar la tupida madeja de sensaciones que nos impone el espectáculo de la crítica catástrofe financiera internacional. Como si las noticias, las declaraciones, los artículos y los blogs no hubieran demostrado ya lo que todo el mundo sabe: el más patético infortunio de impotencia en el que han incurrido los poderosos rectores, expertos y especialistas, que hoy deben limitarse a agachar la cabeza (Sarkozy, Brown, Merkel) y reconocer que no saben qué hacer para salir del follón en el que nos han metido.

Rajoy desconoce lo hondo que va calando este estado de ánimo global: oleadas de opinión sincronizadas en la gran red de intercambio transnacional verifican a diario el zarandeo que padece un mundo sin rumbo ni timonel. Por primera vez los gobernantes -los arcontes que presumían de saber y poder- deben salir a la palestra como víctimas desazonadas que ni siquiera ocultan el temor que sienten ante la cercanía de lo peor todavía.

Las apariciones televisivas de Zapatero confirman que el origen de la crisis económica pasa por encima de su cabeza presuntuosa y elevándose más allá de sus posibilidades bienaventuradas se remonta hasta esos espacios de impunidad que avergüenzan incluso al presidente de los Estados Unidos.

Curiosamente, esta inutilidad no redunda en su perjuicio. Y esta salvedad es algo que Mariano no puede aprovechar.

[Publicado el 01/2/2009 a las 14:41]

[Etiquetas: Rajoy, Zapatero, crisis]

[Enlace permanente] [Imprimir] [4 comentarios] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

Incidente en la cumbre de Davos

 

Al presidente turco Erdogan le parece necesario dar la réplica al presidente israelí Peres y solicita al moderador del debate, David Ingantius, director del Washington Post, un turno adicional al previsto para sus intervenciones. El protocolo ceñido por el tiempo y la susceptibilidad de los contertulios "presta" a Erdogan dos minutos. Dos minutos insuficientes para responder a los veinticinco que gasta Peres en justificar la invasión militar de Gaza y la colateral masacre de civiles. Erdogan se levanta desairado y abandona la reunión "dejando atónitos al público de vips mundiales" -según cuentan los cronistas.

He aquí representada la comedia contemporánea cuyo protagonista no es el actor que clama en el escenario sino el público amnésico. ¿Quién recordará en el patio de butacas la entrada de las tropas turcas en el Kurdistán?

En diciembre de 2007 la web del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas turcas anunciaba el resultado de su operativo militar: "un importante número de bajas entre los miembros del Partido Comunista del Kurdistán".

Tropas de élite del ejército turco atravesaron la frontera iraquí y mediante un intenso fuego de artillería atacaron "un campamento de instrucción kurdo" y durante dos semanas mataron a casi todos los que allí se encontraban: "perecieron unos 200" .

Naturalmente, al nacionalismo turco le parecerá ofensiva cualquier comparación con el nacionalismo israelí: sus víctimas particulares sólo son "terroristas".

[Publicado el 30/1/2009 a las 12:53]

[Etiquetas: Peres, Erdogan, kurdos, palestinos]

[Enlace permanente] [Imprimir] [2 comentarios] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

En mis tiempos estas cosas no pasaban

 

 

Si cada uno de nosotros dejara en el aire un rastro de aroma fosforescente podríamos seguir el itinerario de sus pasos por la ciudad. Salir de casa, entrar en la cafetería, entrar en la oficina, entrar en el restaurante, salir de la oficina, irse de copas -o al cine. Quién sabe. El caso es que son muchas las vidas que dejan en el mundo una huella fácil de seguir.

Intento imaginar las reflexiones de uno de éstos ciudadanos cuando El País le descubre la trama de espionaje organizada en las instituciones públicas madrileñas. No creo que sufra el estupor del que hacemos gala los moralistas. Quizá le parezca raro el interés que suscita entre ciertos políticos la vida privada de sus colegas. ¡Es todo tan predecible! -pensará. ¿A qué viene eso de contratar guardias jubilados? ¡Si basta mirar el reloj para saber qué esta haciendo cada uno!

A pesar de las ficciones televisivas, al ciudadano cansado de ir y volver del trabajo le cuesta imaginar a sus dilectos próceres metidos en asuntos que exijan operativos furtivos de vigilancia policial. ¿Tendrán algo que esconder? -se preguntará rascándose la cabeza.

El asunto es un culebrón que ha dejado enmudecidos a sus protagonistas: a los espías, a sus jefes, a los espiados, y a su imprevisible cohorte de dañados colaterales. ¡Vete a saber lo que han encontrado! Buscarían adulterios y han encontrado cohechos. Sospecharían sobornos y han descubierto estafas. ¡Vete a saber!

Los documentos y los hechos que nos cuenta El País son abrumadores, aunque sólo sean la pista que conducirá, sin duda, a otros entramados. ¡Vaya tinglado el de los gestores públicos! ¡Qué osadía! ¿Y todo eso se paga con el dinero que recauda la Agencia Tributaria?

Un enterado dice en la cafetería: ¡pero si eso lo hace todo el mundo!

Manuel Fraga se ha apresurado a declarar que no está de acuerdo con esta presunción de sátiros y delincuentes: "En mis tiempos estas cosas no pasaban".

No ha tenido tiempo de aclarar a qué tiempos pasados hace referencia el destacado dirigente del Partido Popular. ¿Cuándo en 1962 era Ministro de Información y Turismo? ¿Cuándo en 1976 era Ministro de la Gobernación?

¡Qué tiempos aquellos! Cuando se podía espiar a todo el mundo sin esconderse ni avergonzarse.

[Publicado el 29/1/2009 a las 17:16]

[Etiquetas: Esperanza Aguirre, Manuel Fraga, espionaje]

[Enlace permanente] [Imprimir] [4 comentarios] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

Teólogos contra filósofos

 

El autobús de los filósofos y el autobús de los teólogos circulan por Madrid fomentando con sus mensajes un viejísimo dilema: "Probablemente, Dios no existe. Deja de preocuparte". "Dios sí existe, confía en Él".

Como era de esperar, los prelados de la Conferencia Episcopal ya han hecho público su enfado y el cardenal de Madrid, Antonio María Rouco, ha dedicado al asunto su reciente homilía dominical. El presidente de los obispos considera que la iniciativa de los librepensadores españolas es una "publicidad lamentable" aunque aprovecha el reproche para advertir que si un católico respeta y ama a todos los hombres también ama y respeta a los ateos: "especialmente a ellos, que por vivir sin fe son los que más necesitan respeto y amor".

Sin embargo, subraya el cardenal,  el respeto no supone dejarles decir lo que quieran pues no es aceptable que se diga o insinúe que "los creyentes vivimos preocupados por creer en Dios" y por ello apela a las autoridades competentes "para que tutelen como es debido el derecho de los ciudadanos a no ser menospreciados y atacados en sus convicciones de fe".

Pocas veces podrán verse tan pulcramente resumidos los 1.700 años de historia romana: si solicitamos al poder temporal que haga callar a los hombres es a causa del amor que nos inspira su desordenada existencia.

La homilía contiene fragmentos reveladores sobre la reorganización conceptual de la ciencia jurídica que implacablemente acomete la jerarquía católica española. Para la institución eclesiástica, la libertad de expresión que utilizan los librepensadores es mofarse del amor divino y "hablar mal de Dios". En suma, las opiniones laicas son un "abuso" que al cercenar "la libertad religiosa" perjudica a los creyentes.

[Publicado el 28/1/2009 a las 13:01]

[Etiquetas: Rouco, Conferencia Episcopal, librepensadores]

[Enlace permanente] [Imprimir] [9 comentarios] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

Obama y Tom Paine

 

Una usuaria de este blog (¿Amalia?) rubrica mi texto anterior con una irónica sentencia: "Amén".

La estaba esperando. Tampoco yo me siento cómodo reproduciendo las buenas intenciones de los demás. "El gobierno servirá a la comunidad, etc..." La política es la eclosión ordenada de un conflicto perpetuo y sería ingenuo creer que vamos a conciliar con armonía la hostilidad de los contrarios. Y sin embargo, las Constituciones son el instrumento jurídico del que nos dotamos para saber qué queremos. Si se leen en voz alta -la nuestra, incluso- acabará por sonar una marcha trufada de emociones épicas. ¿Debe darse por agotado este capítulo? Decíamos que los españoles asisten con mal disimulado enfado a estos excesos retóricos: no obstante, se recibe con beneplácito el feroz sarcasmo contra el adversario. Ahí es dónde la política adquiere para nosotros la razón tribal que nos conmueve. A diferencia de los discursos como el de Obama en Washington, las diatribas hirientes no necesitan ser refrendadas por la verdad. Excitan nuestros instintos de lucha y eso basta. Es lo que más se parece a un partido de fútbol, siempre tan gratificante. Pero nuestro rubor hispánico no debe impedirnos comprender la singularidad de Obama: no es el ángel redentor ni la bondad hecha carne ni el afán de perfección que sus críticos le imputarán. Ha formulado un modelo de acción política y ahora veremos qué obstáculos le impedirán cumplir la máxima que el Presidente Jefferson anotaba en su carta a Tom Paine: "la única tarea de un gobierno es garantizar los Derechos del Hombre..."

 

[Publicado el 26/1/2009 a las 12:18]

[Etiquetas: Obama, Tom Paine]

[Enlace permanente] [Imprimir] [4 comentarios] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

El fin de las disputas mezquinas

 

Después de agradecer al presidente Bush la cooperación obtenida durante el traspaso de poderes, Obama comienza su discurso con una de las frases a la que debemos prestar más atención: "Hoy venimos a proclamar el fin de las disputas mezquinas y las falsas promesas, las recriminaciones y los dogmas gastados que durante tanto tiempo han sofocado nuestra política".

Para dibujar el recorrido de su presidencia habrá que saber cuáles han sido las disputas mezquinas, las falsas promesas y los dogmas que nos han impedido hacer política. Hay en esto un verdadero programa de acción.

Más adelante, Obama desliza alusiones más precisas a lo que piensa hacer:

"La pregunta que nos hacemos hoy no es si nuestro gobierno interviene demasiado o demasiado poco, sino si sirve de algo: si ayuda a las familias a encontrar trabajo con un sueldo decente, una sanidad que puedan pagar, una jubilación digna".

Se acabó (al menos por el momento) el dogma ultra liberal ensalzado por la Casa Blanca durante las últimas décadas. Con Obama el Gobierno será otra vez la herramienta con que la sociedad administra el bien común y resuelve las necesidades de todos. O al menos esto es lo que ha sido enunciado con tanta solemnidad.

[Publicado el 22/1/2009 a las 15:17]

[Etiquetas: Obama, gobierno, Estado]

[Enlace permanente] [Imprimir] [2 comentarios] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

Los que quieren escuchar

 

El elocuente discurso de Obama en Washington ante la multitud emocionada es una admirable pieza de oratoria política, como todos los discursos que ha pronunciado durante su larga campaña hacia la Presidencia de los Estados Unidos.

Debemos archivarlo en los anales del género sabiendo que podremos citarlo como ejemplo cuando nuestros políticos regionales enmudezcan por falta de recursos declamatorios, por falta de convicciones profundas y, sobre todo, ante la terrorífica presencia de un público desconfiado.

Éste es un factor decisivo: la comunidad política norteamericana ha sido cohesionada por un ejercicio de confianza extraño a nuestras huestes. La retranca ibérica, la doble moral, que bendice la adhesión a una idea y su desmentido inmediato, la licencia social para camuflarse cuando haga falta, el vínculo oculto de indulgencia plenaria, el sarcástico guiño de complicidad entre los enterados, la amnesia de un auditorio pillo, la falta de respeto por la palabra dada, el omnipresente y temeroso sentido del ridículo, la sinceridad oportunista de los saltimbanquis, el trofeo de los astutos triunfantes...

El entramado antropológico español, que procede de una tradición de subsistencia mendicante y del miedo a ser lo que se es, hace imposible esa cultura política de la modernidad que, eso sí, glosamos con admiración.

[Publicado el 21/1/2009 a las 12:04]

[Etiquetas: Obama, discurso inaugural]

[Enlace permanente] [Imprimir] [1 comentario] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

Las primeras lecciones de Obama

 

Mientras las cadenas de televisión retransmiten la instalación del nuevo presidente de los Estados Unidos, entre el entusiasmo de los entusiastas y la indolencia de los indolentes, reacios a calibrar el impacto histórico (social, psicológico, moral) de lo que durante muchas décadas fue inconcebible (un negro en la Casa Blanca), debemos escribir unas notas apresuradas por la sensación de urgencia que nos empuja.

Hoy concluye una época nefasta pero del catastrófico doble mandato de Bush todavía no se han sacado las conclusiones aleccionadoras: se le imputa la guerra abierta en Afganistán, la guerra abierta en Iraq, el secuestro, tortura y desaparición de un incalculable número de individuos, la destrucción del consenso internacional, el boicot a los protocolos preventivos del cambio climático, la quiebra del sistema financiero internacional y un etcétera que irá en aumento a medida que la sombra de Bush y Cheney no represente ya ningún peligro para los acusadores.

Pero...

Se omite el origen del gran desastre: la sentencia  con que el Tribunal Supremo de los Estados Unidos consagró el robo de las elecciones tras un confuso fiasco en el estado de Florida.

Se omite la impotencia de la democracia: no pudo impedir lo que se consumaba fatalmente ante los ojos de todo el mundo. Los mecanismos institucionales de la república no detuvieron la enloquecida ambición del clan político que se apoderó del Estado.

¿Podrá Obama despejar las dudas que enturbian el prestigio de su país?

[Publicado el 20/1/2009 a las 17:21]

[Etiquetas: Obama, Bush, Cheney]

[Enlace permanente] [Imprimir] [4 comentarios] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

Foto autor

Biografía

Basilio Baltasar Cifre (Palma de Mallorca, 1955) es editor y periodista. En 1986 fundó la revista literaria Bitzoc y la revista de arte y arquitectura Gala. Fue director editorial de Seix Barral desde dónde reanudó la convocatoria del Premio Biblioteca Breve. En el año 2000 creó el Premio a la Crítica Literaria. Entre 1989 y 1996 dirigió un programa de exposiciones y ediciones dedicado al arte de las sociedades sin escritura (Cultures del Món. Art i antropología). Fue patrono fundador de la fundación musical Área de Creación Acústica, patrono en la Fundación Pilar y Joan Miró, director de la Fundación Bartolomé March y es vicepresidente de la Fundación Yannick y Ben Jakober. Dirigió el periódico El Día del Mundo. Es editor de El Boomeran(g). Entre 2005 y 2008 ha sido Director de Relaciones Institucionales del Grupo Prisa y director de La Oficina del Autor. En la actualidad es director de la Fundación Santillana.

 

baltasar@fundacionsantillana.com

© 2005 | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres