El derecho a la furia personal
Harold Bloom es un crítico literario que no da su brazo a torcer. Aunque su empeño se reduce a recordar con impertinencia que en literatura sólo cuenta la influencia de los mejores (Homero, Dante, Shakespeare, Cervantes, Faulkner...) y todo lo demás es una benévola o perezosa pérdida de tiempo.
Bloom se ha enfrentado en todos sus libros a las modas pasajeras, a las fiebres comerciales y al monumental repertorio de flaquezas de espíritu que aqueja a los lectores asténicos. Pero lo denodado de su batalla le empuja siempre contra las instituciones. Profesores y universidades, a los que responsabiliza de difundir epidemias sentimentales y políticas, resisten como pueden al viejo cascarrabias pero siempre con el ceño fruncido por el resentimiento.
Que ahora considere al Premio Nobel como un galardón para idiotas nos ayudará durante un rato a pensar los criterios que rigen la admiración pública y a poner en cuestión los juicios que damos por supuestos. A cambio, el elogio que Bloom dedica a sus escritores preferidos (Cormac McCarthy, Phiplip Roth, Thomas Pynchon) nos permitirá atisbar las insalvables diferencias entre lo excelente y lo probable.
¿Severidad? se pregunta el socarrón Bloom. No, en absoluto -responde. Tan sólo es la vieja y auténtica crítica literaria: personal, pasional y visceral.
[Publicado el 13/3/2009 a las 14:12]
[Etiquetas: Harold Bloom, Philip Roth, ]
[Enlace permanente] [2 comentarios]
¿Qué estado de ánimo conviene a nuestra época? Algunos agoreros insinúan la inminencia de una tercera gran guerra y aunque lo razonable es desmentir su premonición está por ver que el mundo haya aprendido las ruidosas lecciones anteriores.
¿Qué estado de ánimo conviene a nuestra época? El clima prebélico exaltaba a los ciudadanos haciéndoles correr armados hacia una tumba segura, que les parecía preferible a esperar lo peor mordiéndose las uñas. El clima posbélico que asmáticamente respiraban los supervivientes contagiaba, en medio de un paisaje en ruinas, alivio y agradecimiento.
El recuerdo del inefable encadenamiento de esta secuencia fatal quizás nos ayude a vivir esta crisis como el más benéfico y compasivo de los castigos.
[Publicado el 12/3/2009 a las 18:47]
[Enlace permanente] [3 comentarios]
Imbuidos por la gloria del legendario Imperio Chino los actuales mandarines dirigen la disciplinada coreografía de unos atletas... aterrados. ¿Cómo viviré -se preguntan- la vergüenza de la derrota? ¿Cómo resistiré la decepción de mis jefes? La grotesca mística del Estado reflejada en sus rostros ha dejado una imborrable huella en nuestra memoria.
Aquél inolvidable espectáculo olímpico pasará a la historia universal de la infamia y podrá leerse exactamente en el capítulo dedicado a los tontos.
La petulancia del Comité Olímpico Internacional, que interviene en política sin estar facultado para ello, nos obligó a soportar el alarde de las autoridades chinas. Después de reforzar su candidatura prometiendo respetar los Derechos del Hombre y del Ciudadano, los cuadros del Partido no dejaron de reírse a mandíbula batiente desde el mismo día de la designación de Pekín como sede de las Olimpiadas.
El despliegue de la policía militar, el arresto de los disidentes, la censura de medios y blogueros, el amordazamiento de profesores, líderes sindicales (¡en China están en la cárcel los que reclaman jornadas de ocho horas!)... Incluso los mendigos que afeaban con su gemido la villa olímpica eran recluidos en los suburbios. Esta fue la ceremonia que no retransmitieron los canales de televisión.
En lugar de pirotecnia, oprobio. En lugar de música, humillación. En lugar de pódiums y medallas: calabozos, tortura y duelo.
¿Alguien salió entonces a dar la cara? ¿Quién dijo ante las cámaras: hemos hecho el ridículo?
Nadie, efectivamente.
Ahora los tibetanos (un censo de seis millones) nos recuerdan que llevan cincuenta años aplastados por la tiranía del gobierno chino y está por ver qué respaldo ofrecerán las instituciones internacionales a un pueblo vilipendiado por la estupidez imperial de sus vecinos (un censo de mil millones).
[Publicado el 11/3/2009 a las 13:35]
[Etiquetas: Tíbet, Dalai Lama, China]
[Enlace permanente] [2 comentarios]
El caso de los espías ha obligado a Esperanza Aguirre a renovar con su conocido desparpajo un viejo manual de instrucciones. Un decálogo de lectura obligada entre los avezados profesionales de la política.
Quién se precie de tener suficiente carácter guardará una copia en el cajón de su escritorio y la consultará el día en que se despierte metido en un lío. La experiencia no es halagüeña -pocos salen indemnes en casos parecidos- pero al estallar el escándalo poco más puede hacer. Descartada la posibilidad de reconocer su responsabilidad, se impone una elocuente puesta en escena.
Las instrucciones no necesariamente deben seguirse siempre en este orden pues cada caso impone urgencias imprevisibles. Lo sustancial para el político afectado por la adversidad es adquirir una convicción plomiza acerca de su inocencia. Cualquier duda sobre su futuro tan sólo precipitará el desenlace dramático del conflicto.
[Publicado el 10/3/2009 a las 14:54]
[Etiquetas: Esperanza Aguirre, El caso de los espías, Comunidad de Madrid]
[Enlace permanente] [2 comentarios]
El pastor de ovejas descarriadas
Cuando en España los confesores alardeaban de discreción, probablemente para advertir a los penitentes, decían el pecado, no el pecador. Justo al revés sucede en Cuba, en dónde el pecador es proclamado y sus pecados, escondidos en un inaccesible sumario.
Los ciudadanos cubanos saben que Raúl Castro destituye a su vicepresidente y al ministro de Asuntos Exteriores, que los acusados reconocen haber cometido imprudentes acciones contrarrevolucionarias y que dentro de poco se anunciará el nombre de los sustitutos designados para enderezar el rumbo torcido de sus departamentos gubernamentales. Pero acerca de los graves motivos de la purga nada pueden saber a ciencia cierta.
Además de imitar el tradicional guión estalinista de purga y confesión, que mientras liquida al disidente exonera al juez de todo error, el régimen cubano quiere estimular la imaginación popular. ¿Qué no se llegará a decir en los mentideros cubanos de los miserables destituidos? Sea cual sea el abuso de poder cometido por los ministros caídos en desgracia, nunca será mayor que las tropelías que ya les deben estar imputando las porteras de los comités de vigilancia de la revolución.
La carta que Fidel Castro publica en Granma es, como siempre, una pieza maestra de su inconfundible arte de gobernar. Bajo el título de Reflexiones del compañero Fidel dedica el contenido de su reciente misiva a dos asuntos al parecer relacionados: la sana purga ministerial y un inminente partido de béisbol.
Fidel escribe su carta como si estuviera de campaña en Sierra Maestra y no hubiera oído nada acerca de las nuevas tecnologías. El longevo y animoso líder censura la perfidia de las "agencias cablegráficas" como si su ayudante fuera a transmitir en morse sus aclaraciones.
Uno de los propósitos de la carta es desmentir que Raúl esté eliminando del gobierno a los hombres de confianza de Fidel. Mostrando una encomiable preocupación por pulir los contornos confusos de su posteridad, se considera obligado a recordar que no nombró a los ministros cesados y que "no me dediqué nunca a ese oficio".
El empeño de Fidel por dar verosimilitud a la situación es digno de elogio. Los ministros cesados no hablan, no replican ni protestan, pero su silencio no es "en absoluto ausencia de valor personal". Los ministros cesados son corruptos, son indignos y, probablemente traidores (pues "el enemigo externo se llenó de ilusiones con ellos") pero no por ello dejan de ser valientes y aguerridos. Al fin y al cabo, siguen siendo hijos de la Revolución Cubana.
[Publicado el 06/3/2009 a las 12:16]
[Etiquetas: Fidel Castro, Raúl Castro]
[Enlace permanente] [4 comentarios]
Los ensayos de Giorgio Agamben que publica Anagrama deberían recetarse como si fueran un complejo vitamínico. Desde luego, la ingestión no será fácil y probablemente produzca alguna de esas inevitables complicaciones que hoy caracterizan la digestión intelectual. Pero ¿acaso no es eso lo que le hace falta al mundo? Aquejada de simplicidad la opinión asiste perpleja al espectáculo trágico de nuestro tiempo sin entender de dónde procede tan súbita catástrofe. Sin recordar que siempre hemos vivido abrazados a la causa de nuestra destrucción.
El libro contribuye a que la filosofía, como suele decirse, regrese con renovado ímpetu a la "conversación de la humanidad" pero no en balde señala algunas diferencias decisivas entre la reflexiva exploración del laberinto cultural y los ensayos divulgativos escritos para inspirar a un público desorientado. Agamben, y sea dicha la advertencia para evitar reclamaciones, exige a su lector esfuerzo y una informada memoria.
Hay una profusa producción de textos que pasan desapercibidos por los que abominan de los especialistas de la cosa en sí, pero todos ellos desbrozan significativas observaciones sobre nuestro fuste torcido. Warburg, Kommenerell, Milner, Jesi o Segalen, entre otros, son hilvanados por Agamben para dar cuerpo a una especie de antropología metafísica que, a fin de cuentas, renueva el aparentemente agotado expediente de la condición humana.
La potencia del pensamiento debería aparecer en una nueva lista de libros recomendados. Una especie de hard-books elaborada para violentar la complacencia de la cultura contemporánea, mecida por todo cuanto arrullo suene a melódico estribillo.
[Publicado el 04/3/2009 a las 12:17]
[Etiquetas: Giorgio Agamben, Anagrama]
[Enlace permanente] [2 comentarios]
Un Montilla en la Generalitat catalana y un López en la Lehendakaritza de Vitoria. Los resultados electorales no permiten presumir un cambio sustancial en la creencia política dominante -los nacionalistas como propietarios legítimos de su país- pero las alianzas parlamentarias entre los otros partidos propician un cambio de rumbo simbólico.
Que la patrimonialización institucional de un PNV instalado durante tres décadas en el gobierno autónomo vasco haya extendido redes de clientelismo tan inconcebibles como insanas hace inevitable aconsejar el desalojo ordenado de las dependencias oficiales. Aunque sólo sea por respetar así el principio de alternancia al que tan mal acostumbradas están algunas autonomías españolas.
[Publicado el 03/3/2009 a las 18:20]
[Etiquetas: Montilla, López, País Vasco]
[Enlace permanente] [0 comentarios]
En el batzoki del PNV se respira una atónita decepción y todos se preguntan de qué sirve ser la lista más votada si al final no puedes gobernar. Afirma Urkullu, con inhóspita firmeza y un deje de ya lo decía yo, que el resultado de las elecciones es un aviso a los que quisieron vivir en un estado de campaña electoral permanente. Después de su ovacionado discurso le toca el turno al lehendakari en funciones y con el micrófono en la mano Ibarretxe anima a sus votantes a vivir en un estado de campaña electoral permanente. Más aplausos en el auditorio.
En el escenario gallego la llovizna arrecia pero no cala en un terreno impermeable. Los escándalos que atenazaban al Partido Popular no alteran la intención de voto y Feijóo se alza con la mayoría absoluta. ¿Habrán comprendido los gallegos que Rajoy necesitaba esta victoria para arreglar el Partido?
Los socialistas vascos dan por seguro que un gobierno de coalición con el Partido Popular les permitirá desalojar a los nacionalistas de las instituciones. La entente en el territorio vasco es de una urgencia moral inaplazable y tendrá consecuencias inesperadas en la política nacional. Obligará a los dos grandes partidos a enterrar el hacha de guerra y abrir un período de consenso institucional. Muy adecuado en este momento de crisis financiera internacional.
El test de las elecciones autonómicas ha resuelto equitativamente las expectativas más razonables: alienta el liderazgo de Rajoy y no desmiente el de Zapatero. ¿Habrase visto alguna vez un resultado tan a gusto de todos?
[Publicado el 02/3/2009 a las 19:48]
[Etiquetas: Feijóo, Rajoy, Urkullu, Zapatero]
[Enlace permanente] [1 comentario]
Es precisamente ahora, cuando la crisis global sacude los cimientos de nuestra ciega complacencia, que debemos aprovechar la oportunidad. El miedo al futuro nos conmueve de tal modo que las arrogantes presunciones de la cultura se encogen y por una vez nos veremos libres de los viejos dogmas. Por un momento será posible contemplar de otro modo la posibilidad de existir.
Los ciudadanos entregan su tiempo a dos acuciantes actividades sociales: trabajar al ritmo que impone la maquinaria productiva y gastar su dinero al ritmo que impone la maquinaria consumista.
En realidad, este gigantesco y sofisticado trueque tiene como única mercancía al tiempo que se escurre día a día. Por más que se haya impuesto el modelo mercantil, el precio real de los objetos lo fija el valor del tiempo que uno ha gastado en producirlos. Y el propio dinero representa el tiempo que uno ha perdido irremediablemente en ganarlo.
Nuestra desdicha es pertenecer a un sistema que en lugar de establecer el patrón tiempo ha optado por regularse mediante el patrón de la necesidad. Esta elección fundacional ha despreciado el valor de la única mercancía verdaderamente escasa: el tiempo que gastamos consumiendo nuestro paso por la vida.
El malestar y el estrépito de los dolores sociales procede de este equivocado sentido que hemos dado al tiempo que seguimos perdiendo.
[Publicado el 27/2/2009 a las 14:48]
[Etiquetas: Tiempo, oro, mercado]
[Enlace permanente] [2 comentarios]
Lo que viene a decir Simón Peres cuando ofrece asilo a Roberto Saviano es que en Israel encontrará refugio y protección. Es posible que veas estallar los cohetes de Hezbolá o las tracas de Hamás, pero no debes temer a los sicarios napolitanos: no aquí.
Espero que el Presidente de Israel haga el mismo ofrecimiento a Emilio G., el joven vasco que destrozó a martillazos la herriko taberna de Lazkao y cuyo apellido hoy no podemos conocer. Lo comprendió Emilio mientras la policía lo esposaba: "lo siento por mis padres".
Efectivamente, los patriotas vascos de la localidad ya pasean las antorchas por la calle y después de concelebrar la bomba con la que ETA reventó la casa de Emilio se apresuran a escenificar el progromo reservado a los que dan la cara.
Emilio es socialista e hijo del concejal socialista fundador de la Casa del Pueblo destrozada por la bomba de ETA, pero el Partido Socialista de Euskadi se siente obligado a recalcar ante la prensa que el impulsivo e impaciente joven "no mantiene ningún vínculo con el partido".
Ojalá Simón Peres comprenda la dimensión de la vendetta reservada contra Emilio G. y le ofrezca refugio en la tierra de Sión: sólo aquí estarás libre de los sicarios de ETA.
[Publicado el 26/2/2009 a las 14:36]
[Etiquetas: Emilio G., Simón Peres, Roberto Saviano]
[Enlace permanente] [1 comentario]
Basilio Baltasar Cifre (Palma de Mallorca, 1955) es editor y periodista. Es director de la Fundación Santillana y editor del portal de blogs literarios El Boomeran(g). Entre 2005 y 2008 ha sido Director de Relaciones Institucionales del Grupo Prisa y director de La Oficina del Autor. Fue director editorial de Seix Barral desde dónde reanudó la convocatoria del Premio Biblioteca Breve. En el año 2000 creó el Premio a la Crítica Literaria. Ha sido editor de la revista literaria Bitzoc y de la revista de arte y arquitectura Gala. Entre 1989 y 1996 dirigió el programa de exposiciones y ediciones dedicado al arte de las sociedades sin escritura (Cultures del Món. Art i antropología). Fue patrono fundador de la fundación musical Área de Creación Acústica, patrono en la Fundación Pilar y Joan Miró, director de la Fundación Bartolomé March, vicepresidente de la Fundación Jakober. Dirigió el periódico El Día del Mundo.
Tengo una pregunta para mí
En la 2 de RTVE
¿Quién nos enseña a vivir?
Basilio Baltasar conversa sobre enseñanza y educación
con Fernando Savater, Josep María Flotats, Rafael Argullol y Paco Ibáñez.
08/2/2012 16:44
Nadie como Proust para buscar el...
Publicado por: Alégrese quien respira bajo la rosada luz del día.
30/1/2012 18:51
Devastador, deprimente panorama,...
Publicado por: Lector
30/1/2012 17:15
La profecía de Tocqueville ya...
Publicado por: no creo ya en nada.
29/1/2012 00:02
Es increíble lo que acabo de...
Publicado por: izquerdista sin partido
28/1/2012 14:59
Publicado por: Gabon
12/1/2012 18:17
Apuntado queda el título, muy...
Publicado por: Juan Payeras
22/12/2011 03:25
Parece que la nogstica judia...
Publicado por: Jaime
21/12/2011 20:31
" Lo sagrado que me envuelve y...
Publicado por: Roulette
06/12/2011 04:07
Publicado por: Natalia Donoso
26/11/2011 16:00
Podría suscribir todas y cada...
Publicado por: rafa
Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres