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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 25 de agosto de 2019

 Blog de Francisco Ferrer Lerín

La mirada

Hacía tiempo que no sucedía, mucho tiempo, años. Durante una fracción de segundo, una fracción que no sé cuantificar, uno de los actores, no el protagonista, me lanza una mirada, desvía la mirada del lugar que señala el guión y, como un puñal helado, como un bisturí, penetra en mi cerebro comunicándome que quiere huir, salir de la pantalla, dejar el ridículo monitor. Hoy ha sido, antes fueron otros, Patrick Lyster, “Xavier" en la infravalorada Asesino a sueldo. Vi esta cinta en otras ocasiones y no recuerdo la súplica de Lyster. Quizá haya alcanzado el límite en su sufrimiento. ¿Lanzará la mirada a otros espectadores? ¿Por qué a mí?   

[Publicado el 20/2/2019 a las 17:45]

[Etiquetas: Cine.]

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11 Argumentos

Un género literario sinóptico y de gran dramatismo; el de los textos denominados “Argumentos” que encabezan las fichas cinematográficas promocionales.  

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Argumento 1

María Salchichón es una abogada matrimonialista que desde su divorcio vive sola y entregada a su trabajo. Un día su hermana Clara le comunica que va a casarse con un joven letrista de canciones, de origen tailandés. María intenta disuadir a su hermana, pero ella está muy enamorada de su prometido y acaba celebrando la boda en contra de los deseos de María.  

 

Argumento 2  

Un coleccionista de arte reclama un anillo de su tatarabuelo que ha visto en una exposición y que pertenece a la hija ilegítima de la princesa Sissi. El señor Singer se interesa por una restauradora llamada Madison que conoce allí, y la invita a ver la ópera de Prokofiev Der Spieler. 

Argumento 3 

Un atractivo joven que se dedica a domar caballos susurrándoles, llega a una inmensa finca donde deberá encargarse de Otelo. El fuerte olor del animal contrasta con los encantos de la dueña.  

Argumento 4  

El agente del FBI Jake Malloy pierde la cabeza cuando un asesino mata a varios de sus compañeros y también a su novia. Además, no puede vengarse del criminal porque este se suicida después de robar en un gimnasio. Totalmente desesperado intenta ahogar sus penas en alcohol de quemar.  

Argumento 5

En el muelle de carga de un puerto, cae accidentalmente un contenedor dejando ver en su interior el cadáver de una empleada de hogar. El práctico y su esposa aseguran no tener nada que ver con el caso, pero ella empieza a sospechar del marido cuando desaparecen 215.500 euros y él no puede explicarlo. 

 

Argumento 6  

 

En Tejas un ser atemoriza a los habitantes. Le llaman El Cíclope, un monstruo de un solo ojo de cuya raza sobrevive un ejemplar. Para acabar con él, un magnate del ferrocarril contrata a Joey Garza, un joven asesino que mata a sus víctimas a gran distancia con un rifle de precisión.  

Argumento 7  

Peladilla y Señora Avellana quedan atrapadas en una isla tras sufrir un cruel naufragio; sólo ellas y un grupo de mujeres espectaculares han sobrevivido. Pasados los primeros momentos de alegría al sentirse vivas se dan cuenta de la gravedad de la situación: no saben si van a encontrar agua potable y alimentos que les permitan sobrevivir hasta recibir ayuda. Deciden internarse en la selva. Tres mujeres espectaculares, de avanzada edad, permanecerán en la playa protegidas del sol mediante plásticos amarillos que irán agitando sin tregua para ser detectadas con facilidad por aviones y buques. El resto irá a por víveres o a un eventual encuentro con seres humanos. Transcurren dos meses. El grupo expedicionario regresa a la playa notablemente mermado por las enfermedades y el esfuerzo, pero con cinco cestas de melocotones y albaricoques. Las tres mujeres espectaculares de avanzada edad están bien, eso sí con los brazos más musculados. Se organizan. Tras las bajas, la pandilla ha quedado reducida a las jefas Peladilla y Señora Avellana más noventa y ocho mujeres espectaculares. Ya que nadie acude a rescatarlas deciden construir un barco y llegar a la siguiente isla del archipiélago, la Isla de los Salvajes Humillados. Lo consiguen. Ahora, perfectamente integradas en la sociedad civil, se encargan de mitigar los estragos que causan dos pandemias entre la población masculina: la Fimosis Salvaje Incomunicada (F.S.I.) y el Chancro Blando Meditabundo (C.B.M.).        

Argumento 8  

En un pueblo de la costa gaditana varias personas desaparecen en el mar y vuelven a aparecer a los pocos días reducidas a simples esqueletos. El doctor Tambo, un científico especializado en biología marina, empieza a sospechar que el responsable de las muertes podría ser un pulpo gigante por lo que se pone en contacto con la especialista en cefalópodos Rita Percal, de la que se enamora sin saber que está afectada por una grave enfermedad y a punto de ser intervenida por un médico filipino. Tan grande es el amor de Tambo por Percal que se presta a que lo operen a él en vez de a ella. 

Argumento 9 

Juan, el arqueólogo, viaja a Logroño para buscar una antigua reliquia usando un sistema informático de fabricación casera. Rápidamente la localiza pero está bajo la taberna que regenta una mujer portuguesa de la que se enamora. Pedro, el vicioso de turno, accionista mayoritario de una empresa de alquiler de coches calientes, pretende adquirir la finca, en la que está la taberna, a unos héroes atípicos pero de sanos principios, los hermanos Moranis. Estos no venden, por no perjudicar a la tabernera, sin saber que esta, socia de Pedro en negocios inmobiliarios, ya conoce la existencia de la reliquia y espera conseguirla si se derriba el edificio. Al final, los Moranis ceden ante una suculenta oferta y la tabernera huye al Japón con la reliquia, dejando en la estacada a Juan y a Pedro.     

Argumento 10  

Yancey Cravet acaba de casarse con una mujer inmigrante, Sabra. Juntos, Yancey y Sabra compran unas tierras en Oklahoma, y Yancey decide fundar un periódico. El hermano de Yancey, Hope, es un universitario que viaja al salvaje Oeste para hacerse cargo de la herencia de su suegro, un célebre pistolero. En su camino se topará con extraños personajes como un agente federal discontinuo y una chica de salón que tiene una doble personalidad, como bandida y maestra.

Argumento 11 

El rodaje de una película se convierte en una auténtica pesadilla debido al ataque de un peculiar engendro de la naturaleza que es mitad piraña, mitad anaconda. El equipo de filmación ha acampado a sus anchas cerca de donde la criatura ha depositado sus huevos y la única solución, según el experto Dr. Embudo, es unirse a un grupo de secuestradores para acabar con la pirañaconda y volver a respirar tranquilos.

[Publicado el 09/2/2019 a las 17:43]

[Etiquetas: Cine.]

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Organista y su paga

Propuso el Señor Deán como Guido, el organista, pidía que pues los órganos stavan ya acavados y puestos en perfección se le pagase su trabajo, y que se havía ya tanteado con él, y que pidía 300 libras. Resolviese que los señores Deán y Arcediano de Ansó tratasen el concierto con Guido, organista, y si por 290 libras podían ajustarlo, lo hiciesen, u en lo que a sus Mercedes pareciese, de suerte que él vaya contento y sin quexa del Cabildo, acabándose de reconocer el órgano y quedando con perfección.  

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[Puntuación y acentuación revisadas por Domingo-Jesús Lizalde Giménez, canónigo organista de la Catedral de Jaca y encargado del archivo catedralicio.]  

Archivo de la Catedral de Jaca. Documento del 12 de julio de 1641. Fuente: Fondo Gestis, Caja 2, Libro 2, F. 45v, Margen “Organista y su paga". Apud Jesús Gonzalo López, El órgano de la Catedral de San Pedro Apóstol de Jaca, Cabildo de la Catedral de Jaca, 2018. 

[Publicado el 26/1/2019 a las 11:19]

[Etiquetas: Archivos.]

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Capítulo 16

Quisiera hablar ahora de las circunstancias que permiten que las señoras salgan a pasear por los alrededores hasta la distancia de una hora, se hospeden en sus casas nativas por un año, y frecuenten los baños cuando el estado de su salud lo exige (pequeñas bañistas). Son circunstancias de índole sanitaria debidas a que el lugar en el que está fundada esta Real Casa es melancólico y malsano, secuela de la insalubridad del aire que inficiona los pulmones y causa fiebres intermitentes; una Real Casa edificada en las tierras pantanosas llamadas El Lagunajo. 

 

Y quizá no sea ocioso decir que cerca de El Lagunajo se encuentran Las Tierras Raras (Lantánidos) donde El Turco Generoso vivió una infancia idílica, pródiga en juegos, observada por Alma Agobiada y sus Lacayos Ingentes. Y este cúmulo oneroso de personalidades, esta capacidad asociativa que roza la hierogamia respetuosa, nos lleva al Gran Macabro o sea a la confluencia, que alguien señalaría muchos años después, entre mis poemas desaforados y la obra de Ligeti. A Dios hay que buscarlo, no es un ser evidente; nadie espere hallarlo en los Jardines de los Senadores, sí, en cambio, resolviendo el problema de los Generales Bizantinos; lecciones digresivas a cargo de quien fue un pequeño vehículo, de quien fue una palabra en un libro, de quien fue un pez mudo, y luego respondería a un único seudónimo: Dositeo Espermio. 

 

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“Capítulo 16” es el resultado de una relectura atenta del diccionario geográfico de Pascual Madoz y un comentario de Félix de Azúa acerca de mi poesía. El título me ha sido propuesto por el deseo de dar término a la novela Vórtex aún necesitada de muchos capítulos.

 

[Publicado el 11/1/2019 a las 18:17]

[Etiquetas: Relatos.]

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Villancicos de ida y vuelta

Las Fiestas Navideñas son indicadas para los detalles entrañables. Mi esposa, Paloma, es dada a los christmas y a los obsequios; prepara bolsas con dulces, conservas y chucherías, para regalar a nuestras amistades. La inversión, que puede parecer excesiva para un miembro de la rama ortodoxa, como es mi caso, no lo es tanto. Ayer, concretamente, me hizo llevar, por la mañana, dos bolsas a sendas familias, los García-Espejo y los Pérez-Risueño. Pero, por la tarde, ya las habíamos recuperado. Tía Encarna, emparentada con los García-Espejo, y el matrimonio Bofill-Comadira, amigos de mis suegros y propietarios de la casita del Ampurdán donde veranean los Pérez-Risueño, nos las regalaban, cariñosos, cuando coincidíamos, como todos los días, en la puerta del colegio durante la ceremonia de la recogida de los niños. 

[Publicado el 09/12/2018 a las 12:21]

[Etiquetas: Sociedad.]

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Jicarilla

El uso de determinadas palabras caracteriza a los individuos. La palabra “jicarilla”, como diminutivo de “jícara” y no designando a los indios apaches que hoy viven en Nuevo Méjico, constituye el recuerdo más ilustre y simpático que tengo del jugador de póquer, variante denominada “chiribito", Julio Martínez Escobedo, recientemente fallecido; un sinvergüenza redomado que utilizaba la palabra "jicarilla" en algunas ocasiones, marcando así una gran diferencia, no sólo con el resto de los participantes en la timba, sino con su propia catadura moral y con su aspecto tosco, deplorable, cercano a la imagen de boxeador duramente castigado. Sin duda "jicarilla", término no común, pertenecía al acervo familiar o, mejor, a una minúscula parte del mismo, al particular y muy valorado léxico de algún pariente, probablemente femenino, desaparecido mucho tiempo atrás pero que, de algún modo, marcó la infancia de Julio, quizá impresionándole por su delicadeza.  

[Publicado el 19/11/2018 a las 18:51]

[Etiquetas: Léxico.]

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Hápax oral

Sólo he pronunciado la palabra “chorra" (con el significado de “pene") en una ocasión, y no pienso pronunciarla más. Entraba en los lujosos lavabos del Casino Principal de la ciudad de Jaca y sorprendía a Víctor Senén, padre, secándose el pene con la toalla tras haber orinado. En un flagrante acto de cobardía no dije nada, hice como si no le hubiera visto, pero comenté en voz alta, al reintegrarme a la partida de póquer, que había sorprendido a Víctor Senén, padre, secándose la chorra con la toalla. 

[Publicado el 05/11/2018 a las 19:30]

[Etiquetas: Léxico.]

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Excesos y carencias de higiene

Es sabido, en los sectores ambientalistas, que el episodio de las vacas locas tuvo una fatal consecuencia para nuestro sistema natural: el estallido de una histeria higienista que derivó en la prohibición de la práctica secular del vertido de reses muertas, bien en los muladares, bien en el monte, limitando seriamente la posibilidad de que las grandes aves necrófagas pudieran conseguir alimento, penuria que motivó un rápido descenso en sus tasas de reproducción y, además, en algunas especies, como en el buitre leonado, un cambio desesperado de actitud trófica, depredando reses debilitadas por enfermedad o parto. 

 

Abundando en este campo, en el que la exigencia extrema de limpieza litiga con cierto abandono de la misma, he de contar ahora lo que me sucedió este fin de semana cuando recibí en confesión los secretos de una educada señora de intachable trayectoria religiosa; me dijo que había dejado de comulgar tras un desgraciado episodio protagonizado por las uñas sucias de la mano del sacerdote que introdujo la Sagrada Forma en su boca; de ese modo esa carencia higiénica, conocida como uñas de luto, cercenaba de modo violento la posibilidad de que Eulalia Jumilla y Arciniegas pudiera seguir en comunión directa y provechosa con Nuestro Señor Jesucristo.

[Publicado el 30/10/2018 a las 11:56]

[Etiquetas: Ecologismo, necrofagia, ornitología, religión.]

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Niña Valeria

Hay un cuadro, un óleo sobre lienzo de 208 cm de altura por 264 cm de largo, pintado por Édouard Manet en 1863, cuyo título en español fluctúa entre "Desayuno sobre la hierba" y "Almuerzo en la hierba", pasando por "Desayuno en la hierba" y "Almuerzo sobre la hierba", un lienzo que nunca ha dejado a nadie indiferente, ya entonces, y tampoco ahora cuando se contempla en París en el Museo de Orsay. Es un cuadro de carácter realista, aunque pueda anunciar los comienzos del impresionismo, en el que cuatro figuras humanas disfrutan de las delicias del campo en las cercanías de París, en concreto en las orillas del Sena y en el mismo río.

 

¿Qué figuras son esas? En segundo plano una mujer vestida con una ropa ligera, una especie de camisón, está metida en el río con el agua hasta las rodillas. ¿Qué hace, lavarse?; quizá sería mejor apuntar que se está refrescando. En primer plano dos hombres elegantemente vestidos, dos dandis, sentados sobre la hierba, podríamos decir que recostados, conversando pausadamente e ignorando a la persona que se encuentra entre ellos, también sentada sobre la hierba, una persona que es una mujer... que está (va) desnuda.

 

La situación, socialmente inaceptable, no sólo en 1863 sino en la actualidad, tiene un componente de gran interés, que es la causa por la que traigo a colación el cuadro, y es el de su condición psicológicamente imposible; no existe en esta representación una lógica social pero tampoco psicológica que permita la actitud, de normalidad, cotidianidad, desinterés de los dos hombres ante la presencia apabullante, contigua, inmediata, de un ser humano desnudo; algo chirría ahí.

 

El protagonista, el narrador de Solenoide, la novela central, para mí, de la obra de Cartarescu, conoce a una niña de nueve años, Valeria, en la escuela en que trabaja de profesor, y establece con ella una relación especial. Cartarescu es un autor volcado en las peripecias de sus héroes, en este caso, un profesor y su alumna, en una secuela del episodio de los reciclajes en la escuela, la invasión de material reciclado en las aulas hasta aproximarse a la asfixia, narrado con la misma pasión aritmética de El Ruletista, el relato en que el protagonista agota la probabilidad de seguir vivo cada vez que aprieta el gatillo y gira el tambor del revólver. 

 

En esta secuela pues, con la que disfrutamos como locos, Cartarescu desgrana párrafos, frases perfectamente elaboradas para conformar una historia autónoma con apariencia de narración maravillosa, un cuento de hadas, La Niña Valeria y su Jarrón Resplandeciente, que como otras muchas en Solenoide, está extraña pero hábilmente ligada al texto general, una historia que disfruta de una peculiar característica: carece totalmente de atmósfera sexual; un hombre adulto, tras escuchar la crónica feérica de una niña que hace equilibrios sobre las vías del tren y es poseedora de un jarrón mágico, se encierra, en el cuarto de la niña, con la niña, una noche en que casualmente sus padres están ausentes (y se supone que por ahora no van a volver), y despierta en el lector, quizá más en el lector educado en el nuevo puritanismo, en lo políticamente correcto y en el Me Too (el Yo También), algunas dudas acerca de si el hombre adulto experimentará ciertas reticencias ante el riesgo de que alguien corra a avisar a la policía. Esta secuencia, la de la reclusión en el cuarto de la niña de un profesor y su alumna, carece, como ya hemos dicho, del más mínimo ápice de sexualidad y, si tenemos en cuenta que sexualidad y suciedad han ido siempre de la mano, al menos hasta el descubrimiento de la ducha y en especial del bidé, esto crea un violento contraste, dentro del mismo libro Solenoide, entre este episodio de la Niña Valeria, que calificaré gozosamente de inverosímil, con la prolija descripción de las anomalías físicas del protagonista en el primer capítulo; descripciones sólidamente embadurnadas por un hálito pegajoso, sucio, de miseria física, que podrían encuadrarse sin ningún problema en la categoría de chismes de lavabo a la que son tan aficionadas las capas rurales y menestrales. Esta forma de sexualidad primitiva, este repaso a las partes íntimas más repugnantes de su cuerpo, o, peor aún, a las excrecencias que, quizá por suciedad, le crecen en esas partes, tiene una interesante coda tras tanto realismo: la secuencia fantástica, siniestramente humorística, en la que nuestro héroe se desprende de la mugre acumulada durante el servicio militar, despojándose de una segunda piel hecha de suciedad, como quien se quita un traje de neopreno, colgándolo luego en un perchero al modo de un abrigo.

 

Ya digo, Cartarescu, además de un genio de voz exuberante, alucinada, es un genio del regate, del desconcierto, de la creación de espacios socialmente inaceptables, psicológicamente imposibles, como el del cuarto de la niña, tan próximo al lienzo de Édouard Manet.

 

 

 

 

[Publicado el 08/10/2018 a las 18:22]

[Etiquetas: Literatura, sexo, formas artísticas.]

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Lubricán

Aquel tiempo de crepúsculo en que se va mezclando la luz con las tinieblas; y nuestra vista se desliza en no poder ver perfectamente lo que se nos pone delante en alguna distancia, y assí se dixo de lubricus, lubrica, lubricum. Algunos quieren que se aya dicho quasi lubrican, interpuesta la R, porque en aquel tiempo el pastor no acierta a divisar si el animal que vee es su perro o es el lobo. 

Sebastián de Covarrubias. Tesoro de la Lengua Castellana o Española. Apud El Bestiario de Ferrer Lerín.

 

 

[Publicado el 20/9/2018 a las 18:40]

[Etiquetas: Zoología, espectros.]

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Foto autor

Biografía

Francisco Ferrer Lerín (Barcelona, 1942) es poeta, narrador, filólogo y ornitólogo. Traductor, al español, de Flaubert (Trois contes), Claudel (L'Annonce faite à Marie),  Tzara (L´Homme approximatif), Monod (Le Hasard et la Nécessité), Montale (Ossi di sepia). Ha publicado los siguientes libros de poesía: De las condiciones humanas (Trimer, 1964), La hora oval (Ocnos, 1971), Cónsul (Península, 1987), Ciudad propia (Artemisa, 2006), Fámulo (Tusquets, 2009) y Hiela sangre (Tusquets, 2013). Es autor de una novela, Níquel (Mira, 2005), reeditada y ampliada en 2011 por Tusquets bajo el título Familias como la mía, de El Bestiario de Ferrer Lerín (Galaxia Gutenberg, 2007), de un libro de bibliofilias, facsímiles y artículos titulado Papur (Eclipsados, 2008), así como de la antología de relatos breves Gingival (Menoscuarto, 2011). En 2014 Jekyll & Jill ha publicado la selección de materiales oníricos, Mansa chatarra, y Leteradura el libro de retratos literarios, 30 niñas.

Hoy vive en Jaca dedicado a la literatura.

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