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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 18 de agosto de 2017

 Blog de Francisco Ferrer Lerín

Sorpresa

Tres veces han tropezado en ese punto del supermercado tirando la compra al suelo. Por esa necesidad de dar conversación a quien se siente ya desplazado comento a mi padre la obviedad de que la gente tropieza debido al estrechamiento del pasillo y él asiente con la cabeza. Continuamos. Veo a mi madre en el fondo del local y, a su derecha, a Ángel Manivela, un veterano jugador de póquer fallecido hará una década con el que tuve buena relación profesional y que está claro que se alegra al verme. Le pregunto, o le preguntan, a distancia, casi gritando, el nombre de su nieta, y él, satisfecho por el interés demostrado, contesta ufano, tras una pequeña pausa, como esforzándose en recordar, que su nieta se llama Exquisitez. Luego, ya a mi lado, junto a mi madre, a quien se lo he presentado, me cuenta que su nuera es polaca.        

[Publicado el 14/8/2017 a las 19:11]

[Etiquetas: Sueños.]

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Partos prodigiosos

El Jardín de flores curiosas del leonés Antonio de Torquemada (1505 – 1569) da fe de varios casos de partos prodigiosos. En algunas aldeas entre París y Tolosa las mujeres ciegas parían ranas; en Medina del Campo una mujer parió siete hijos de una vez; otra mujer, de Salamanca, nueve; una italiana, también de una vez, parió setenta hijos; y da por cierto lo que dice Alberto el Grande, que una alemana parió de un solo parto ciento cincuenta hijos, del tamaño del dedo meñique y muy bien formados, envueltos todos en una película, aunque no se dice si esta familia llegó a buen fin. En el año 1545 una señora noble dio a luz, en Bélgica, un niño que tenía la cabeza de diablo (según opinión de los expertos, una trompa de elefante en medio del rostro, patas de ganso en los remates de los pies y manos, ojos de gato encima del vientre, una cabeza de perro en cada codo y rodilla, dos testas de mono en relieve en el estómago y una cola de escorpión retorcida y larga de una vara y media -lo que debía convertirlo en un chiquillo muy gracioso-, y como nadie quería encargarse de esa paternidad, los teólogos y parientes de la dama acusaron caritativamente al diablo de haber engendrado aquel chiquillo, pero la madre sostuvo que era de su marido y las personas sensatas la creyeron, puesto que ella lo debía saber mejor que nadie). Sea lo que fuera, el pequeño monstruo sólo vivió cuatro horas y al morir gritó, en alta e inteligible voz, por las dos bocas de perro que tenía en las rodillas: ¡Velad y rogad, porque el juicio final está cerca! En la Historia del Languedoc, su autor, según cita el jurista Pierre de Lancre, narra que el día 6 de septiembre del año 1387, una burra dio a luz dos niños varones tan bien formados como podrían serlo salidos de una mujer, suscitándose la duda de si debían ser bautizados, hasta que el cardenal de Saint-Angel dictaminó que sí lo fueran. Para acabar esta relación, Antonio de Torquemada cuenta que en un lugar de España había una borrica de tal suerte hinchada, que al tiempo de parir reventó, saliendo de ella una mula que también murió inmediatamente, teniendo, como su madre, el vientre tan grueso que su dueño la abrió para saber lo que tenía dentro, y encontró otra mula que también estaba preñada.       

El Bestiario de Ferrer Lerín / Diccionario Infernal de Collin de Plancy 


 

[Publicado el 31/7/2017 a las 11:15]

[Etiquetas: Teratología.]

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Gontran

  

Cuenta Hélinand de Froidmont que un soldado llamado Gontran se durmió en el campo con la boca abierta, saliendo de ella una bestia blanca parecida a una comadreja que se fue directamente a un arroyo que estaba allí cerca. Al verla, un hombre de armas que subía y bajaba por la orilla para encontrar un paso le hizo un pequeño puente con su espada, por el cual la comadreja, que en realidad era un armiño, atravesó la corriente perdiéndose a continuación entre la maleza. Poco después, el hombre de armas lo volvio a ver y le hizo de nuevo un puente con su espada. El animal cruzó por segunda vez y regresó a la boca del durmiente. Despertose este entonces y preguntándole sus compañeros si había soñado contestó que se hallaba fatigado y molido como de un largo viaje y que le parecía haber pasado con dificultad dos veces sobre un puente de hierro. Levantose entonces y se puso a caminar por la orilla del arroyo, donde ayudó con su espada a una comadreja blanca a cruzar por dos veces las aguas. Al fin también él logró cruzar y se encaminó al pie de una colina donde buscó el tesoro en el lugar en el que en su sueño lo había desenterrado, pero el tesoro no estaba ya allí, alguien se le había adelantado.

[Ricardo de la Espesura, Vanas advocaciones y glosario de imperfectos, Librería Extranjera de Denné y Compañía, Madrid, 1838].

 

[Publicado el 23/7/2017 a las 11:01]

[Etiquetas: Relatos, sueños.]

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Caligrafía


Recibo correo de un calígrafo. Se declara seguidor de mi obra y se ofrece a caligrafiar mis prosas y versos. No dice si todos. Lo hará de balde. Firma Zafiro.

Contesto que estoy encantado. Responde preguntando qué poema prefiero. Contesto que el que él quiera. Responde con una foto. Un texto del libro Fámulo caligrafiado en letra Champiñón sobre la hoja de un cuaderno bastante grueso. Parece que estaba preparado.

Pregunto si me lo envía escaneado o me envía el original. Y entonces ocurre algo maravilloso. Contesta “Lo que tú quieras”. ¿Alguien alguna vez me dijo esas palabras? La verdad es que no lo recuerdo. “Lo que tú quieras”. Y de balde.

[Publicado el 11/7/2017 a las 18:50]

[Etiquetas: Formas artísticas.]

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Arte Casual

imagen descriptiva

Foto: Daniel Ubertone

En 1984 acuño el término Arte Casual (A.C.), redacto un Manifiesto, he inicio un archivo de imágenes de este nuevo “género artístico”. Pasan los años, y con la salvedad de reportajes en Cultura/s de La Vanguardia y en la revista digital Caminos de Pakistán, el Arte Casual permanece adormecido. No es hasta 2016 cuando se produce su lanzamiento: Basilio Baltasar me invita a presentar una ponencia sobre A.C. en la Universidad Menéndez Pelayo de Santander, Elena Ruiz Sastre inaugura una exposición de A.C., comisariada por Enrique Juncosa, en el Museo de Arte Contemporáneo de Ibiza que ella dirige, y la revista Granta le dedica su atención. En 2017, de la mano de los comisarios Yolanda Ochando y Luis Ordóñez, imparto un Taller de A.C. en La Térmica de Málaga y, para 2018, con el mismo equipo, se preparan varias exposiciones multimedia que recogerán mis cuatro facetas creativas; escritura, A.C., acciones performativas y Arte Sonoro. Adjunto Manifiesto y fotografía de una muestra de A.C.

 

Manifiesto

 

¿Qué es Arte Casual?

1) El que se da en objetos o grupo de ellos, materiales sin vocación artística, que por su ubicación, colocación o combinación producen en el observador un placer visual sin haberlo pretendido el responsable de la situación.

2) Todo lo que es capaz de crear una “emoción estética” partiendo de elementos no “naturales” pero no “pensados”, en su construcción y/o en su colocación, con “mentalidad artística”.

 

Características

1) Casualidad, espontaneidad, involuntariedad de la Obra.

2) Transitoriedad, temporalidad, fugacidad del Hecho Artístico.

3) Adogmático, abierto, subjetivo, infinito, impredecible, aleatorio.

4) Popular, libre, democrático, público, comunitario.

 

Reflexiones sobre el Arte Casual

1) No es sarcástico; no se burla (del arte actual).

2) No es revanchista; no venga una afrenta al arte.

3) No es crítico.

4) No es iconoclasta.

5) Sino que es deudor del arte último porque éste nos ha enseñado a ver, a apreciar la descontextualización, las series, los nuevos agrupamientos de objetos, los acotamientos del espacio, los empaquetamientos, los apilamientos, el azar como fuente de placer estético.

 

[Publicado el 06/7/2017 a las 18:20]

[Etiquetas: Formas artísticas.]

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El lenguaje es sexista

El lenguaje es sexista porque se sustenta en la naturaleza de las cosas, en la apreciación de la vida hecha por el ser humano. Y la vida es multiforme y sexuada. El llorado profesor Fernando González Bernáldez, en su indispensable Los paisajes del agua. Terminología popular de los humedales, comenta: “En la palabra charca [frente a charco] puede verse el carácter aumentativo que el femenino tiene en español para muchas palabras (olmo, olma; cántaro, cántara; cesto, cesta; pozo, poza; río, ría) designando variantes generalmente más anchas o ventrudas.”

[Publicado el 22/6/2017 a las 18:52]

[Etiquetas: Léxico.]

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Acervo

Es sabido que en XXX los suicidios ocurren de tres en tres. Esta semana el primero de los suicidas era un viejo conocido de mi familia, de niño chapoteaba en la alberca de la finca de mi abuela Carmen y ya entonces apuntaba maneras de hombre de acción. El segundo pertenecía a la comparsa cristiana, recientemente había participado en el “boato del capitán” y se le consideraba cercano a los movimientos de recuperación de las fórmulas primigenias del “nugolet” y el “puchero con pelotas”. Del tercero se sabe muy poco, hay quien insinúa que no era de aquí, que quizá fuera negro o rumano, lo que abre un acalorado debate acerca de la intrusión de gentes extrañas en nuestras más arraigadas tradiciones.

[Publicado el 14/6/2017 a las 12:48]

[Etiquetas: Suicidio, sociedad.]

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Férreo control

Con una vigilancia global avanzada, por ejemplo con los muros de nuestro búnker de la isla de Guam fácilmente traspasables por el ojo de las cámaras, aún hay quien, en un acto extremo de ingenuidad, pretende refugiarse en el ejercicio del pensamiento sin saber que ya se están instalando lectores de lo más profundo del raciocinio, capaces incluso de adelantarse a la elaboración de las ideas. Así, no resulta ocioso buscar una redifinición del hombre perfecto, sustentada en la aceptación de la inutilidad del ocultamiento y en el disfrute de un elevado grado de estolidez.

[Publicado el 04/6/2017 a las 18:44]

[Etiquetas: Sociedad.]

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Quet

Varias masías del Maestrazgo, en el año 1823 , registran nacimientos de cabritos con ligeras anomalías. Son animales de buen peso y color pero que rechazan la ubre chotuna coceando y profiriendo sonidos que algunos interpretan como “¡tet, tet!” y, otros, los más, como “¡quet, quet!”. Prefieren tomar la leche de los pechos femeninos aunque invariablemente mueren pronto; a los diez o doce días. Diseccionado un ejemplar por el farmacéutico de Castellón de la Plana licenciado Gutierre Pallás García se halla, en el interior de la cabeza –que hace de funda-, otra cabeza, pero ésta de niño humano, eso sí con los labios gruesos y prolongados a manera de belfos caballares. Ante la duda de si es o no acreedor de enterramiento en camposanto se opta por abrasarlo en el horno de pan de la Masada del Sordo, y no se sigue con la pesquisa.

 

[Publicado el 24/5/2017 a las 11:49]

[Etiquetas: Teratología.]

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El fracaso

 

 Un hombre emprende un trabajo arduo y con­vencido de su capacidad descuida algunos deta­lles. Estos le hacen fracasar.

De nuevo comienza una obra que seguramente es más amplia y laboriosa. Al principio acuciado por la propia necesidad de éxito acelera enorme­mente su desarrollo y corona las primeras etapas antes del tiempo prefijado. Esto le hace aminorar la marcha y cada día realiza algo menos que en el anterior. Así llega a un paro total que le lleva al fracaso.

Otra vez desea justificarse y acepta una labor importante. La emprende con alegría y rapidez pero temeroso de cometer algún error la reestruc­tura y racionaliza. De este modo el trabajo se dignifica y pierde trivialidad y gana empaque. Sin embargo el exceso de metodización le confiere un aspecto agrio y ante la perspectiva de una posible abulia vuelve a la alegría y rapidez con que comenzó. Así llega de nuevo al período en que desea metodizarse y así al período de la alegría. La repetición de estos estados le causa miedo y decide intercalar una etapa que alargue el ciclo. La búsqueda de dicha etapa es difícil y empleado exclusivamente en ello distrae el negocio. De nue­vo fracasa.

La vez siguiente prefiere arriesgarse en algo definitivo. Es un trabajo enormemente delicado y difícil con una duración además extraordinaria­mente larga. Los motivos por los que lo escoge son obvios. Realiza un verdadero juramento ante sí mismo de dedicar toda su vida al logro de la empresa. Calcula los años que le quedan de vida acogiéndose a la media de sus antecesores. Asigna a cada año una parte y así mismo a cada mes y día y hora y minuto y segundo. Construye un calendario que constantemente le indique el pun­to en que se halla en su labor. Elimina dos perío­dos. El ocupado en agonizar y el ocupado en pla­nificar su obra. Curiosamente al restar del tiem­po total la planificación y la agonía aparece un tiempo asombrosamente ridículo. Acobardado no acierta a realizar con tino la gran cantidad de trabajo acumulado en cada parte del minúsculo tiempo total. El error le vale una rápida expulsión de la férrea empresa. Afortunadamente un fallo en el cálculo de la longitud agónica le hunde antes en ella. Así prematuramente descansa.

 


 (1964)

La hora oval (1971)

 

 

[Publicado el 12/5/2017 a las 18:59]

[Etiquetas: Biografía, muerte.]

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Foto autor

Biografía

Francisco Ferrer Lerín (Barcelona, 1942) es poeta, narrador, filólogo y ornitólogo. Traductor, al español, de Flaubert (Trois contes), Claudel (L'Annonce faite à Marie),  Tzara (L´Homme approximatif), Monod (Le Hasard et la Nécessité), Montale (Ossi di sepia). Ha publicado los siguientes libros de poesía: De las condiciones humanas (Trimer, 1964), La hora oval (Ocnos, 1971), Cónsul (Península, 1987), Ciudad propia (Artemisa, 2006), Fámulo (Tusquets, 2009) y Hiela sangre (Tusquets, 2013). Es autor de una novela, Níquel (Mira, 2005), reeditada y ampliada en 2011 por Tusquets bajo el título Familias como la mía, de El Bestiario de Ferrer Lerín (Galaxia Gutenberg, 2007), de un libro de bibliofilias, facsímiles y artículos titulado Papur (Eclipsados, 2008), así como de la antología de relatos breves Gingival (Menoscuarto, 2011). En 2014 Jekyll & Jill ha publicado la selección de materiales oníricos, Mansa chatarra, y Leteradura el libro de retratos literarios, 30 niñas.

Hoy vive en Jaca dedicado a la literatura.

Obras asociadas

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