PRISA utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación y realizar tareas de analítica. Al continuar con tu navegación entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Cerrar

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 23 de octubre de 2017

 Blog de Francisco Ferrer Lerín

La Gallina Papanatas

Dice la Academia que “papanatas” es la persona simple y crédula o demasiado cándida y fácil de engañar. ¿Son papanatas los entusiastas pronunciadores de Lleida, Girona, Ourense, A Coruña, etc., cuando hablan en castellano? A veces dan ganas de llamar a TVE, al encargado de los telediarios o al encargado del  programa del tiempo, y contarles que, si no somos unos cursis redomados, empleamos Burdeos en vez de Bordeaux, Ginebra en vez de Genève y Londres en vez de London, y que los exónimos constituyen un recurso, de todas las lenguas cultas, que permite, entre otras cosas, el uso de gentilicios apropiados (¿cuál será el gentilicio castellano de Lleida y Girona al descartarse “leridano” y “gerundense” por remitir a los proscritos “Lérida” y “Gerona”?). Y, si no nos ha colgado el teléfono, se puede aprovechar para aconsejarle que, en aras de la coherencia, junto a Lleida y Girona no se pronuncie “Barcelona” sino “Barsalona”, recordando de paso que, por ejemplo en catalán (¿son los catalanes menos papanatas?), “Zaragoza”, “Huesca” y “ Teruel” resultan “Saragossa”, “Osca” y “Terol”. También informa la Academia que “papanatas” viene de “papar” y “natas”.

[Publicado el 23/10/2017 a las 11:05]

[Etiquetas: Léxico, Sociedad, Etimología.]

[Enlace permanente] [0 comentarios]

Compartir:

Mamas

Una sensación generalizada de impotencia, de desolación, de rabia, se produce tras la irrupción de las noticias sobre los devastadores e incontrolados efectos de los incendios forestales. Incluso, en sectores no especialmente sensibilizados por las cuestiones ambientales, surgen comentarios y discusiones sobre las posibles causas de los mismos y sobre los medios utilizados para combatir y acabar con las llamas. Existen, de hecho, numerosas teorías, a menudo enfrentadas, que puntualmente aparecen tanto en la calle como en los medios y que aun siendo defendidas, como es proverbial en nuestro país, como las únicas que explican el desastre, van dejando abierto, poco a poco, incendio a incendio, un minúsculo resquicio hacia una visión globalizada del problema. Hay ya una percepción general de que las cosas no son tan simples como algunos se empeñan en defender y de que los sistemas empleados en la lucha no han sido hasta ahora los más adecuados. 

Los incendios forestales se originan por innumerables causas: rayos,  prácticas agrícolas, prácticas ganaderas, obtención de suelo urbanizable, obtención de madera o de pasta de madera, negligencia de excursionistas y domingueros, quema de maleza por cazadores para forzar a salir determinadas piezas, chispas de trenes, pirómanos de corte vengativo-sentimental, pirómanos con ansias de notoriedad, pirómanos esteticistas, y así una relación casi infinita. Además el fuego se propaga ahora con mucha mayor facilidad al contar con la preciosa ayuda de los cultivos forestales de resinosas y otras especies de crecimiento rápido que nada tienen que ver con el arbolado autóctono (de ahí el error al utilizar la palabra repoblación). Y luego... nuestra fervorosa pertenencia a la cultura del fuego; el fuego como fiesta, como liturgia, como inevitable protagonista de todas nuestras celebraciones religiosas y políticas sea en forma de hoguera, de petardo, de cohete o simplemente en forma de luz, la manifestación más inocua y civilizada del fuego pero que antes de la electricidad sólo se podía obtener mediante la presencia mágica de la llama. 

Sin embargo, este panorama desolador de árboles y suelos calcinados, de fauna exterminada, de bienes personales perdidos irremisiblemente, podría erradicarse, romper para siempre el ciclo maldito. Porque hay que decir que todo incendio, incluso todo gran incendio, es, al principio, un pequeñísimo incendio, y esta perogrullada es la clave del problema. Desde luego sin abandonar las campañas de prevención, de concienciación, de eliminación de peligros potenciales, la acción, toda la energía, necesita concentrarse en dos movimientos: la detección instantánea y la intervención inmediata; el diagnóstico precoz del cáncer de nuestros bosques mediante un sistema constante de vigilancia con un equipo de especialistas, no necesariamente numeroso, pero con gran movilidad y rapidez de respuesta.  

Las mamas -las ubres, los pechos, el eufemístico "el pecho"-, aquejadas por un mal cruel pueden salvarse si el diagnóstico es precoz. Ese carácter nutricio, beneficioso, confortable, que las define, es obviamente aplicable a la tierra. El tratamiento del mal también es el mismo. No sabemos con exactitud la etiología de la enfermedad, sí sabemos cuáles son las causas de los incendios, pero estas causas al ser tantas y concurrir combinadas no podemos eliminarlas. Sólo una rápida detección e intervención salvará de esta lacra a una naturaleza que es de todos aunque algunos se esfuercen en hacernos creer lo contrario. Las generaciones venideras merecen actitudes que permitan un legado de ríos limpios, de costas libres de edificaciones, de bosques lácteos.

 

[Publicado el 16/10/2017 a las 10:44]

[Etiquetas: Sociedad, ecologismo, caza.]

[Enlace permanente] [0 comentarios]

Compartir:

Efeméride

Hoy cumplo ochenta y siete años. Una de las ventajas que tiene alcanzar cierta edad es posibilitar la culminación de proyectos como, en mi caso, el mecanismo de clausura de sueños. Llevaba tiempo experimentando pero ha sido ahora cuando lo he rematado. Similar a una cortinilla de tela que al desatarle la cuerda oscurece una habitación, así puedo terminar con un sueño incómodo que, por cierto, siempre está relacionado con el mundo del automóvil: no recuerdo dónde dejé el coche aparcado en la ciudad extraña y si lo recuerdo el coche no está porque ha sido robado.    

[Publicado el 13/10/2017 a las 10:45]

[Etiquetas: Sueños.]

[Enlace permanente] [0 comentarios]

Compartir:

Delinquiendo

 

Noto que me confunden con un delincuente. Confunden mi imagen de progre relajado y casual con la de un delincuente tenaz. Las jóvenes madres, camino de la guardería, huyen despavoridas. Los jubilados, en un descanso del juego de la petanca, se estremecen a la sombra de un pino carrasqueño. E incluso, las acaloradas y laboriosas amas de casa maldicen su imprevisión al aparcar el coche demasiado lejos de la puerta de Mercadona. He de  hablar con El Pelucas, mi estilista de cabecera y, quizá, con Presquemir, mi sastre de toda la vida. He de modificar, cuanto antes, mi apariencia física. Pero mi mente, mis pensamientos, seguirán siendo, si Dios quiere y lo permite, tan ramplones y sórdidos como lo han sido siempre.   

[Publicado el 03/10/2017 a las 11:32]

[Etiquetas: Sociedad.]

[Enlace permanente] [0 comentarios]

Compartir:

Superdotados

Cintia López, secretaria, prolonga la vida de los bolígrafos hasta extremos impensables; sus compañeros de oficina le pasan estas herramientas cuando empiezan a fallarles. 

Dositeo Turmo, maestro herrador, tiene supervista, ve cosas de talla minúscula, cosas que nadie ve y que incluso algunos dudan de que existan. 

Nolasco Bermo, “Polilla”, y Senén Pérez, “Patarra”, manijeros del cortijo cordobés Salsipuedes, imitan el bufido del búho real, el arrullo de la paloma torcaz y la voz de las mujeres que agonizan durante el puerperio.  

Lurdes y Glorieta Sanagustín, “Las Princesas”, hermanas, empleadas de la zaragozana fábrica de galletas Patria, acumulan en sus labios tal cantidad de carmín que vistas de perfil no desmerecen de los indios botocudos.  

Mateo Centolla, “Pitorro”, jugador de guiñote del Círculo Oscense, publica un opúsculo en el que enumera las tretas gracias a las cuales consiguió un accésit en el Primer Concurso Nacional de Ingestión Rápida de Bizcotelas y Cráneos de Conejo Doméstico celebrado esta primavera en Larva, provincia de Jaén.  

[Publicado el 27/9/2017 a las 18:50]

[Etiquetas: Sociedad.]

[Enlace permanente] [0 comentarios]

Compartir:

Carne de ikaescola

Hace diez años publicaba: 

 

Hubo un tiempo de enorme regocijo en el que jóvenes pletóricos de exigencia clamaban por las calles “català a l’escola”. Aquello parecía el culmen del listado de libertades que el pueblo exigía en el final de la dictadura. Nada podía ser igual en el futuro y la enseñanza en las añoradas lenguas maternas era la señal de partida, el punto de inflexión que marcaría un antes y un después en el proceso de recuperación de los derechos fundamentales del ser humano. Nadie había sido agraviado de tal modo durante la dictadura como el sufrido pueblo catalanoparlante y ahora era por fin el momento de poner las cosas en su sitio. Sí, con Franco se siguió publicando en catalán, pero sin subvenciones, sí, con Franco se siguió hablando en catalán, pero en la intimidad; era llegado el momento de emerger con todo el esplendor normalizando una situación que resultaba insoportable.Y, con el Estado de las Autonomías, llegaron las herramientas para conseguir el cambio: surgió, lentamente al comienzo, a alta velocidad poco después, la llamada Inmersión Lingüística, una extraña denominación de aire deportivo que permitió a los ciudadanos catalanes liberarse de la pesada carga que suponía expresarse en español. Una fórmula, sin duda de gran éxito, que en otras Comunidades Autónomas no tardó en adaptarse con la complacencia de todos conformando, de esta manera, la siguiente obviedad: nadie será feliz si no reside en un lugar que disponga de una lengua diferente a la del resto, además, claro está, de su selección nacional de fútbol. De hecho los avances en este sentido han sido espectaculares: el panocho, la lengua de la huerta murciana, por extensión, pues, la lengua propia de la Región de Murcia, ya tiene un departamento dedicado a su estudio en una universidad europea, concretamente en la ciudad francesa de Pau. 

Sin embargo, inexplicablemente, hay algunos sectores de la población que parecen no estar de acuerdo con lo que está pasando y plantean absurdas propuestas para una renormalización, para una desinmersión. Un notable profesor y filósofo acaba de proponer un decálogo para recomponer España, para intentar aplicar el sentido común ante el cúmulo, según él, de incongruencias instaladas en nuestro país. Recogemos tres de las recomendaciones, sin duda equivocadas, que sugiere:

-Recuperación, por parte del Estado, de las competencias en materia de educación. (Añade, para reforzar su argumento, el comentario de un conocido político galo que asegura que el problema vasco no se resolverá mientras siga el actual régimen de enseñanaza en las ikastolas)

-Solicitud a los intelectuales no residentes en zona bilingüe que reconsideren sus posturas de añeja progresía en las que la exaltación de las hablas vernáculas pudo resultar munición certera para derribar al dictador pero que hoy conduce a la exclusión social y a la depauperación idiomática, recordándoles, de paso, que la ingenuidad es una forma común, pero no menor, de ignorancia

-Afirmación de que ningún término es inocuo y que el uso de “Estado” en vez de “España”, de “Euskera” en vez de “Vascuence”, de “Kale borroka” en vez de “Lucha callejera”, de “A Coruña” en vez de “La Coruña” y así del inagotable rosario de papanatismos, no hace más que reforzar al enemigo que ahora es, y de eso no hay que tener la menor duda, ese lobby de nostálgicos de historias nunca existentes, de malabaristas que anteponen lo secundario a lo principal, de gentes que para asombro de gramáticos y economistas de todo el mundo torpedean la lengua española desde dentro de España y que, al intentar fragmentar la nación, debilitan en el exterior nuestra imagen, eso sí, tachando de ultraderechista a cualquiera que con firmeza reclame la cordura.               


Heraldo de Aragón 

06.12.07

 

[Publicado el 18/9/2017 a las 10:59]

[Etiquetas: Sociedad.]

[Enlace permanente] [2 comentarios]

Compartir:

Un macho de cernícalo que nos salvó la vida

El extremo derecho del parachoques de la furgona tras seccionar el cuello de Nekane y machacar la cabeza de Eneko se ensañó con la caja torácica de mi esposa Dolore y, a mí mismo, me dejó parapléjico en un respiro. Pero el grito de un macho de cernícalo al levantarse de una rama seca de un chopo me distrajo durante la maniobra de encendido del motor y supuso que la incorporación a la N 330 desde la N 240 se retrasara lo suficiente para no ser arrollados. 

[Publicado el 14/9/2017 a las 18:33]

[Etiquetas: Ornitología.]

[Enlace permanente] [0 comentarios]

Compartir:

Avistamiento


Muchos quisieron saber qué oteaba el ornitólogo británico Lewis Percival, auxiliado por un monumental catalejo, desde la terraza de su habitación del Hotel Imperial Tarraco, el jueves 27 de octubre de 1994. Se dijo que un bando de flamencos. También que un bando de gansos grises. Pero los viejos pescadores, expertos en la identificación auditiva de aves en vuelo, no fueron capaces de indicar con certeza a qué especie correspondían los tremendos bramidos que atronaron, al caer la tarde, esa porción de la costa mediterránea. Hoy, transcurridos veintidós años, ampliado el caudal de conocimientos sobre la vida marina en general y sobre la biografía de dicho investigador en particular, se pone en duda que se tratara de una observación de carácter ornítico. Percival, que era también herpetólogo, habría venido a España avisado por alguien y, ese día de otoño, pudo contemplar las enérgicas ondulaciones de una serpiente de mar, probablemente un ejemplar centenario de inauditas proporciones, el mismo, quizá, que hiciera zozobrar cuatro laúdes cargados de aceite entre 1840 y 1870, y que, finalmente, apareció varado en una playa de Hospitalet del Infante el mes de mayo de 2008. Medía veinticuatro metros.   

 

[Publicado el 31/8/2017 a las 11:18]

[Etiquetas: Zoología.]

[Enlace permanente] [1 comentario]

Compartir:

Sorpresa

Tres veces han tropezado en ese punto del supermercado tirando la compra al suelo. Por esa necesidad de dar conversación a quien se siente ya desplazado comento a mi padre la obviedad de que la gente tropieza debido al estrechamiento del pasillo y él asiente con la cabeza. Continuamos. Veo a mi madre en el fondo del local y, a su derecha, a Ángel Manivela, un veterano jugador de póquer fallecido hará una década con el que tuve buena relación profesional y que está claro que se alegra al verme. Le pregunto, o le preguntan, a distancia, casi gritando, el nombre de su nieta, y él, satisfecho por el interés demostrado, contesta ufano, tras una pequeña pausa, como esforzándose en recordar, que su nieta se llama Exquisitez. Luego, ya a mi lado, junto a mi madre, a quien se lo he presentado, me cuenta que su nuera es polaca.        

[Publicado el 14/8/2017 a las 19:11]

[Etiquetas: Sueños.]

[Enlace permanente] [0 comentarios]

Compartir:

Partos prodigiosos

El Jardín de flores curiosas del leonés Antonio de Torquemada (1505 – 1569) da fe de varios casos de partos prodigiosos. En algunas aldeas entre París y Tolosa las mujeres ciegas parían ranas; en Medina del Campo una mujer parió siete hijos de una vez; otra mujer, de Salamanca, nueve; una italiana, también de una vez, parió setenta hijos; y da por cierto lo que dice Alberto el Grande, que una alemana parió de un solo parto ciento cincuenta hijos, del tamaño del dedo meñique y muy bien formados, envueltos todos en una película, aunque no se dice si esta familia llegó a buen fin. En el año 1545 una señora noble dio a luz, en Bélgica, un niño que tenía la cabeza de diablo (según opinión de los expertos, una trompa de elefante en medio del rostro, patas de ganso en los remates de los pies y manos, ojos de gato encima del vientre, una cabeza de perro en cada codo y rodilla, dos testas de mono en relieve en el estómago y una cola de escorpión retorcida y larga de una vara y media -lo que debía convertirlo en un chiquillo muy gracioso-, y como nadie quería encargarse de esa paternidad, los teólogos y parientes de la dama acusaron caritativamente al diablo de haber engendrado aquel chiquillo, pero la madre sostuvo que era de su marido y las personas sensatas la creyeron, puesto que ella lo debía saber mejor que nadie). Sea lo que fuera, el pequeño monstruo sólo vivió cuatro horas y al morir gritó, en alta e inteligible voz, por las dos bocas de perro que tenía en las rodillas: ¡Velad y rogad, porque el juicio final está cerca! En la Historia del Languedoc, su autor, según cita el jurista Pierre de Lancre, narra que el día 6 de septiembre del año 1387, una burra dio a luz dos niños varones tan bien formados como podrían serlo salidos de una mujer, suscitándose la duda de si debían ser bautizados, hasta que el cardenal de Saint-Angel dictaminó que sí lo fueran. Para acabar esta relación, Antonio de Torquemada cuenta que en un lugar de España había una borrica de tal suerte hinchada, que al tiempo de parir reventó, saliendo de ella una mula que también murió inmediatamente, teniendo, como su madre, el vientre tan grueso que su dueño la abrió para saber lo que tenía dentro, y encontró otra mula que también estaba preñada.       

El Bestiario de Ferrer Lerín / Diccionario Infernal de Collin de Plancy 


 

[Publicado el 31/7/2017 a las 11:15]

[Etiquetas: Teratología.]

[Enlace permanente] [0 comentarios]

Compartir:

Foto autor

Biografía

Francisco Ferrer Lerín (Barcelona, 1942) es poeta, narrador, filólogo y ornitólogo. Traductor, al español, de Flaubert (Trois contes), Claudel (L'Annonce faite à Marie),  Tzara (L´Homme approximatif), Monod (Le Hasard et la Nécessité), Montale (Ossi di sepia). Ha publicado los siguientes libros de poesía: De las condiciones humanas (Trimer, 1964), La hora oval (Ocnos, 1971), Cónsul (Península, 1987), Ciudad propia (Artemisa, 2006), Fámulo (Tusquets, 2009) y Hiela sangre (Tusquets, 2013). Es autor de una novela, Níquel (Mira, 2005), reeditada y ampliada en 2011 por Tusquets bajo el título Familias como la mía, de El Bestiario de Ferrer Lerín (Galaxia Gutenberg, 2007), de un libro de bibliofilias, facsímiles y artículos titulado Papur (Eclipsados, 2008), así como de la antología de relatos breves Gingival (Menoscuarto, 2011). En 2014 Jekyll & Jill ha publicado la selección de materiales oníricos, Mansa chatarra, y Leteradura el libro de retratos literarios, 30 niñas.

Hoy vive en Jaca dedicado a la literatura.

Obras asociadas

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2017 | c/ Méndez Núñez, 17 - 28014 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres