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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 15 de octubre de 2019

 Blog de Rafael Argullol

Kubrick: texto e imagen

Rafael Argullol: La diferencia con la película de Woody Allen es que él va asumiendo el propio mundo que va creando; por decirlo con palabras más clásicas, es el Homero que hace de Ulises y que generalmente es desbordado por el propio Ulises; en el caso de El resplandor es Dios quedándose encallado en el inicio del Génesis, y por tanto una situación terrorífica.

Delfín Agudelo: Eyes Wide Shut, en cambio...

R.A.: Es una película que tiene algo de agridulce; por un lado encuentro que tiene momentos excepcionales que está presente lo mejor de Stanley Kubrick, y por otro lado me parece desigual: no estoy completamente convencido ni mucho menos que el protagonista fuera el adecuado para tener la fuerza necesaria que exigía el protagonista y el guión, y mucho menos el relato original. Respecto a esto, tengo un poco de prejuicio: hace muchos años leí casi por casualidad el relato de Schnitzler que se llama Un sueño, y es un relato extraordinariamente evocador del mundo onírico, extraordinariamente sugerente del desbordamiento que el sueño provoca respecto a la realidad. También muy transgresor respecto a las propias importancias y por lo tanto a las propias incapacidades. Entonces no estoy seguro de que esto fuera trasladado con toda su eficacia en la película, a pesar de tener momentos excepcionales. La fiesta orgiástica final tiene cosas muy buenas pero también que a veces son demasiado decorativas, pero me parece muy bueno en cambio el baile de disfraces de la primera parte de la película porque introduce claramente ese mundo de claroscuro que Schnitzler había planteado en el relato.

Eso nos lleva también a comentar la actitud que tenía Kubrick en la traslación de textos al cine, porque ya no fue solo en esta película, fue en El resplandor y fue también en 2001, tomado de un gran texto de ciencia ficción de Clarke y sobre todo Lolita, porque allí Kubrick consiguió un prodigio: no hacernos olvidar pero hacernos reconocer la fuerza paralela que tiene la película en relación a la propia novela de Nabokov. Tanto en la película como en la novela uno es introducido a una muy laberíntica historia de seducción y de amor- yo la llamaría historia de amor, tal como dice Nabokov al final del libro; quizás en nuestra época políticamente correcta la gente se encuentre reacia a llamar a esto historia de amor-. Después también es una novela en gran parte de estructura iniciática, es uno de los mejores libros de viaje a través del Estados Unidos profundo. Kubrick consigue esto mismo con extraordinaria eficacia a través del tratamiento del espacio que él da en su película; los sucesivos hoteles donde se alojan, de los pueblos con toda la brutalidad de ese pueblo del midwest americano, de los paisajes rurales que van recorriendo a través de un periplo larguísimo, todo ello adornado con algo que adquiere extraordinaria eficacia que es la sombra inquietante de un perseguidor, que es el personaje que hace magistralmente Peter Sellers; el personaje que en cierto modo se convierte en incitador de la culpa, de la mala conciencia, del pecado, de la perversión, mostrándose y camuflándose continuamente. Eso que en la novela se muestra era muy difícil trasladarlo al cine, y Kubrick lo hace con una maravillosa capacidad lírica y capacidad poética. Por tanto, la mayoría de sus películas proceden de textos literarios. Nabokov es un buenísimo ejemplo para mostrar un tema que a mí siempre me ha interesado muchísimo, dado que así lo fundamenta el siglo XX, que es el mundo paralelo de la literatura y el cine en los textos que luego se han convertido en película. Es una cuestión que valdría la pena comentar largamente con algunos ejemplos.

[Publicado el 02/4/2009 a las 09:00]

[Etiquetas: Stanley Kubrick, Lolita, Nabokov, Eyes Wide Shut, Schnitzler]

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Dios y la página en blanco

Rafael Argullol: Es probable que en el primer plano el miedo y el terror se produzcan a través de las persecuciones que se dan en la película, es un primer nivel. Pero el verdadero terror de la película y su eficacia es el terror metafísico sobre el cual se apoya.

Delfín Agudelo: Estoy pensando en Deconstruyendo a Harry de Woody Allen: cuando el personaje empieza a vivir su propia creación. ¿Ves en El resplandor que la única manera de soportar el vacío es mediante la recreación total de aquello que se crea, en la medida en que el momento en el que él empieza a ver los personajes y habitar los espacios ya habitados está inmerso ya en el su más profundo vacío?
R.A.: Kubrick, que es un cineasta genuinamente artista, lo que hace en esta película de una manera muy especial es situar al artista ante su propia nada, y esto tiene sus riesgos. Cuando hablamos de la creación artística, si vamos a fondo en la palabra creación, se trata de eso: es un juego del todo o de nada. En el momento en que asumes la posibilidad de crear un mundo a través de la literatura o del cine, también asumes la posibilidad de que ese mundo no vea la luz; y al no ver la luz tú mismo te vez imbuido por la misma tiniebla a la que te has expuesto, y eso es lo que le pasa al protagonista de la película. Queda finalmente encerrado en la propia tiniebla creada por él ante su propia impotencia en el momento de la creación, y ahí se nos expone de una manera bastante espectacular los riesgos mismos de la creación, que ya no solo son la soledad, sino el vacío u lo que podíamos decir claramente, la locura: el protagonista va cayendo en una especie de esquizofrenia de un doble mundo y en ese doble mundo él se hunde en ese vacío. La diferencia con la película de Woody Allen es que él va asumiendo el propio mundo que va creando; por decirlo con palabras más clásicas, es el Homero que hace de Ulises y que generalmente es desbordado por el propio Ulises; en el caso de El resplandor es Dios quedándose encallado en el inicio del Génesis, y por tanto una situación terrorífica.

[Publicado el 30/3/2009 a las 09:00]

[Etiquetas: Stanley Kubrick, El resplandor]

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Resplandor y vacío

Rafael Argullol: Creo que esta dinámica, este vaivén, mirada doble o tensión entre estas dos miradas es lo que da una gran profundidad y eficacia al cine de Kubrick.

Delfín Agudelo: Pienso en el vaivén de El resplandor. Todos tenemos la imagen de Jack Torrance persiguiendo a su hijo por el laberinto con el hacha; pero siempre que veo la película, lo más aterrador es el espacio, es la creación del espacio. La simple idea de un hotel que queda alejado de la civilización durante el invierno, la nieve y la soledad de las habitaciones perfectamente arregladas... hay un vaivén muy bien llevado entre el personaje y el escenario: el hotel es Torrance y Jack es el hotel. Encontramos tanto cierta dignidad de la suntuosidad a la vez que el terror más espeluznante.

R.A.: Creo que esto está hecho con una intencionalidad y meticulosidad exacta como casi todo lo que hay en el cine de Kubrick, donde me atrevería a decir que no hay un solo fotograma de sobra o dejado al azar. Me parece que El resplandor es una muestra privilegiada de esto y sobre todo en una dirección, una dirección que cuando la piensas encuentras que es magistral: hay una especie de sucesión de vacíos. El vacío del hotel que citas, de este gran hotel cerrado, está circundado por otro gran vacío, que es el de las montañas: un vacío sublime de las grandes cordilleras, el cual está a su vez rodeado por otro vacío, que es el cósmico, que Kubrick nos muestra varias veces a través del cielo tanto diurno como nocturno. Pero si el zoom lo miramos en dirección contraria, esos tres vacíos -el cósmico, el de las montañas, el del hotel- tienen su continuación en el gran vacío de la hoja en blanco. La cuestión crucial que aquí se produce es que un escritor se encierra en ese lugar para crear. Y al crear sucumbe al triple vacío que acabo de indicar, pero ese triple vacío se traslada a su propia hoja de papel donde él irá repitiendo de manera obsesiva las mismas frases. Consiste en el famoso tema del vacío de la hoja en blanco, en el vacío del acto anterior a la creación, en ese juego continuo en una dirección y en la otra: el vacío de la hoja, del hotel y de la naturaleza cósmica. Lo cual llega a crear un efecto verdaderamente terrorífico: el auténtico terror de la película, que es un terror metafísico, es el terror del momento anterior a la creación; es el terror de un mundo no articulado, no creado, no habitado en el fondo. Es como una especie de deshabitación del mundo, y eso crea un terror psicológico extraordinario que acaba trasladándose al espectador. Es probable que en el primer plano el miedo y el terror se produzcan a través de las persecuciones que se dan en la película, es un primer nivel. Pero el verdadero terror de la película y su eficacia es el terror metafísico sobre el cual se apoya.

[Publicado el 26/3/2009 a las 09:00]

[Etiquetas: Stanley Kubrick, El resplandor, Jack Torrance]

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Cineastas avant la lettre

Rafael Argullol: Kubrick no se encalló en ninguna de los géneros, sino que fue trasladándose de uno a otro y en cada uno intentó en cierto modo legar una obra definitiva.

Delfín Agudelo: Se me viene a la cabeza una idea de Brassaï en la que apunta a que el tipo de artista que en realidad imaginaba Baudelaire refiriéndose a Constantin Guys en El pintor de la vida moderna es como un cinematógrafo o fotógrafo. Siempre la dimensión ideal del artista es planteada en relación con los avances técnicos y tecnológicos de la época, razón por la cual Baudelaire se refiere al artista como un pintor. Pero Brassaï defiende la idea de que a lo que Baudelaire le apunta es al cineasta como artista. Lo veo en conexión con tomar diez películas y de allí llevar a cabo ocho géneros- cada género atañendo un rasgo de la  condición humana.

R.A.: Creo que hubo dos artistas del siglo XIX que en cierto modo se adelantaron al cine, que necesitaron del cine antes de que el cine se hubiera inventado; lo que sí se había inventado era la fotografía, que en cierto modo les fascinaba- pero en el fondo necesitaban el cine. Esos dos son el que tú comentas, Baudelaire, que claramente en sus ensayos y poemas se pone de manifiesto el impacto que le produce la fotografía e incluso llega a oler e intuir en algunos momentos de Las flores del mal una especie de cinematógrafo avant la lettre, por eso a él mismo le gustaba mucho el teatro de sombras y todo ese artificio que preludió el advenimiento del invento de los hermanos Lumiere. Luego hay otro artista que en el fondo hubiera necesitado de la cinematografía, que era Wagner; cuando Wagner se propuso hacer el drama musical como obra de arte total, en realidad para que su proyecto se hubiera podido llevar a la práctica no hay duda que le hubiera ido muy bien la existencia de la cinematografía. Es más, en el siglo XX, sobre todo en el cine de tipo épico tiene algo de muy wagneriano, y jugando simétricamente, en Wagner hay algo del cine épico o de la épica del cine incluso antes de la invención del cine. En Baudelaire hay mucho diríamos de la lírica del cine, de una lírica que podríamos llamar una urbana, que es la que define en cierto modo ha tratado con mucha profundidad el cine negro de los años cuarenta y cincuenta. Creo que a Baudelaire, de la misma manera que le encantaban los pioneros de detective que puso en marcha Edgar Allan Poe, le hubiera encantado o así nos lo podemos figurar, las películas de cine negro por su tratamiento del espacio urbano fragmentado por el tratamiento de la mirada.

Y en el momento en que hablamos de Stanley Kubrick, y jugando con esos dos precedentes del siglo XIX, creo que en Kubrick hay algo de esa mirada épica anticipada por la obra de arte total de Wagner y hay algo de esa mirada lírica urbana anticipada por las flores del mal de Baudelaire. Como director muy riguroso entremezcla continuamente esos dos elementos, y es lo que a mí me fascina mucho de Stanley Kubrick: pongamos por caso, a mí la ciencia ficción no es un género que me fascine. Hay tres películas que me gustan mucho: Blade Runner, Solaris y 2001. Lo que hace que 2001 sea una obra maestra es que planteando una especie de gran sinfonía épica que incluso se apoya en la música de Strauss y en una caracterización nietzscheana de lo que sería el cosmos es capaz de retrotraerse de la dimensión lírica planteando ese problema en el que el ordenador por primera vez en nuestra cultura se hace la pregunta de si puede llegar a tener emociones o sentimientos, planteando el trasfondo de la propia situación humana. Una gran película épica como 2001 consigue toda su eficacia en el momento en que también logra apuntar el aspecto lírico. Una película maravillosa del cine negro como El atraco perfecto es una de los mejores engranajes cinematográficas en la concepción del cine negro pero el atraco perfecto maravillosamente planificado y concebido finalmente falla por el elemento lírico de la atracción que causa una chica en uno de los miembros de la banda, y eso lleva a la perdición. Por otro lado,  Senderos de gloria es una de de las películas más crudas que se han filmado Kubrick por un lado nos muestra la épica negra de la guerra pero no con un distanciamiento objetivo, o desde una mirada diríamos exclusivamente macroscópica o a vuelo de pájaro, sino nos la muestra también yendo al interior de la herida, yendo al dolor interiorizado, singular. Senderos de gloria es también la mezcla de la negritud de la épica guerrera contrastada con el dolor individual singular que es el aspecto más lírico de la película y que en general  caracteriza a la obra de Kubrick. Creo que esta dinámica, este vaivén, mirada doble o tensión entre estas dos miradas es lo que da una gran profundidad y eficacia al cine de Kubrick.

 
 

[Publicado el 23/3/2009 a las 09:00]

[Etiquetas: Stanley Kubrick, Baudelaire, Wagner]

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Stanley Kubrick, artista del siglo XX

Rafael Argullol: En el décimo aniversario de la muerte de Stanley Kubrick creo que valdría la pena dedicarle toda una serie de recuerdos y reflexiones alrededor de una obra que me parece única en la cinematografía contemporánea. Creo que Stanley Kubrick se ajusta muy bien a una definición del cineasta en la cual todavía es absolutamente importante el vínculo con la creación artística. En ese sentido Kubrick siempre fue muy riguroso al entender que él formaba parte de la tradición europea, que continuaba la tradición europea, y de la misma manera que había habido expresiones de esa tradición en la pintura, escultura, en la arquitectura, en la literatura, en la música, siendo uno de los soportes lingüísticos y tecnológicos del siglo XX el cine debía ser una continuidad de la tradición artística. Por tanto Kubrick en todas sus películas a través de este perfeccionismo y de ese rigorismo que le caracteriza en realidad revindicó siempre la función del cineasta como artista. Eso evidentemente le hizo enfrentarse con los devaneos del mercado, con las condiciones de producción, siempre defendiendo lo que podríamos llamar el rigor intelectual y artístico.

Delfín Agudelo: Quizás una de sus más grandes características reside en su ya valiosa y famosa afirmación: "Cualquier idea que pueda ser leída o pensada también puede ser filmada."

R.A.: Exacto. Es muy necesario remarcarlo en una época en la que el cine tantas veces se convierte en un mero entretenimiento y en fuegos de artificio, valdría la pena citar aquí como un caso quizás único en toda la historia del cine un director que abordó los distintos géneros del cine, casi me atrevería a decir que hizo una obra maestra sobre cada uno de los géneros. En Senderos de gloria creo que es una de las obras más desgarradoras de la primera guerra mundial, por tanto cine bélico; en El atraco perfecto es el cine negro; en El resplandor el cine de terror; en Doctor Strangelove, que en España se tradujo como El teléfono rojo, ¿volamos hacia Moscú?, una comedia de tipo negro; en Lolita una muy peculiar historia de amor; en 2001: odisea al espacio una de los grandes referentes de la ciencia ficción; en la Naranja mecánica el tema de la violencia en la metrópolis; Barry Lyndon es una novela histórica al igual que Espartaco; y finalmente su última película, Eyes Wide Shut, que es una traslación de la novela de Schnitzler, El sueño, sería lo que podríamos llamar el género onírico. Kubrick no se encalló en ninguna de los géneros, sino que fue trasladándose de uno a otro y en cada uno intentó en cierto modo legar una obra definitiva.

[Publicado el 19/3/2009 a las 09:00]

[Etiquetas: Stanley Kubrick, filmografía]

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Foto autor

Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de treinta libros en distintos ámbitos literarios. Entre ellos: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura: Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre). Como escritura transversal más allá de los géneros literarios ha publicado: Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, Visión desde el fondo del mar. Recientemente, ha publicado Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida (2013) y Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza (2013).

Ha estudiado Filosofía, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona. Estudió también en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Fue profesor visitante en la Universidad de Berkeley. Ha impartido docencia en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002), y los premios Cálamo (2010) y Ciudad de Barcelona (2010) con Visión desde el fondo del mar. 

Bibliografía

Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio
y la celebración de la belleza
(Acantilado, 2013)

 
Una educación sensorial. Historia personal del desnudo
femenino en la pintura
(Acantilado 2012)
Visiones desde el fonde del mar (Acantilado, 2010).
MICROSITE DEL LIBRO

 

Publicaciones principales

POESÍA
- Disturbios del conocimiento. Barcelona: Icaria Editorial, 1980.
- Duelo en el Valle de la Muerte. Madrid: Editorial Ayuso, 1986.
- El afilador de cuchillos. Barcelona: El Acantilado. Quaderns Crema, 1999.
- El poema de la serpiente. Badajoz: Asociación Cultural Littera Villanueva, 2010.
- Cantos del Naumon. Libros del Aire. Colección Jardín Cerrado, núm. 5, 2010.

NARRATIVA
- Lampedusa. Barcelona: Editorial Montesinos, 1981.
- El asalto del cielo. Barcelona: Editorial Plaza & Janés, 1986.
- Desciende, río invisible. Barcelona: Editorial Destino, 1989.
- La razón del mal. Premio Nadal 1993. Barcelona: Editorial Destino, 1994.
- Transeuropa. Madrid: Alfaguara Ediciones, 1998.
- Davalú o el dolor. Madrid: RBA, 2001.
- Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida. Barcelona: Quaderns Crema, 2013.

ENSAYO
- El Quattrocento. Barcelona: Editorial Montesinos, 1982.
- La atracción del abismo. Barcelona: Editorial Bruguera, 1983. Reeditado 2006.
- El Héroe y el Único. Madrid: Taurus Editorial, 1984.
- Tres miradas sobre el arte. Barcelona: Icaria Editorial, 1985.
- Leopardi. Infelicidad y titanismo. Barcelona, 1986
- Territorio del nómada. Barcelona: Ediciones Destino, 1986.
- El fin del mundo como obra de arte. Barcelona: Ediciones Destino, 1990. Reeditado 2007.
- El cansancio de Occidente (en colaboración con Eugenio Trías). Barcelona: Ediciones Destino, 1994.
- Sabiduría de la ilusión. Madrid: Taurus Editorial, 1994.
- Aventura. Una filosofía nómada. Barcelona: Nuevas Ediciones Debolsillo, 2000.
- Una educación sensorial. Historia personal del desnudo femenino en la pintura. Madrid-México: Fondo de Cultura Económica, 2002. Barcelona: Editorial Acantilado, 2012.
- Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra. Barcelona: Ediciones Destino, 2003.
- Del Ganges al Mediterráneo: un diálogo entre las culturas de India y Europa (en colaboración con Vidya Nivas Mishra). Madrid: Siruela, 2004.
- Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza. Barcelona: Editorial Acantilado 2013.

ESCRITURA TRANSVERSAL
- El cazador de instantes. Barcelona: Ediciones Destino, 1996. Reeditado 2007.
- El Puente de Fuego. Cuaderno de Travesía, 1996-2002. Barcelona: Ediciones Destino, 2004.
- Enciclopedia del crepúsculo. Madrid: El Acantilado, 2006.
- Breviario de la aurora. Barcelona: El Acantilado, 2006.
- Visión desde el fondo del Mar. Barcelona: Editorial Acantilado, 2010. Premio Cálamo 2010. Premio Ciudad de Barcelona 2010.

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