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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 15 de octubre de 2019

 Blog de Rafael Argullol

El caos creador

Rafael Argullol: Aunque pueda parecer una paradoja, el deseo es una nostalgia.
Delfín Agudelo: Me resulta muy interesante la idea de la nostalgia de la eternidad, y la condición de caída que implica nostalgia. Siempre me ha llamado la atención —y es una pregunta que surge cuando pienso en el Paraíso Perdido de Milton—el momento de la expulsión, el momento en que Eva come de la fruta luego del acto de seducción por parte de la serpiente emplumada. ¿A partir de qué momento surge el amor entre Adán y Eva? Adán también decide comer de la fruta, porque se reconoce como el compañero de Eva por un designio divino: “Lo que tú hagas, también lo haré yo.” Pero hay una ambigüedad: Adán, sin haber comido de la fruta, ¿a quién está amando? ¿A Dios o a su esposa? A partir de ahí, surge la pregunta: ¿en qué momento se anhela el amor que no se ha tenido, así suene a tautología?
Rafael Argullol: En el momento en que entra en acción la conciencia de separación y escisión. Creo que nuestras figuras bíblicas de Adán y Eva responden a la figura del andrógino en otras culturas. Es decir, Adán y Eva eran dos componentes del andrógino como todo ser que vive en el sonambulismo del paraíso o de la edad de oro. Entre Adán y Eva no hay auténtico erotismo en el paraíso. El erotismo se manifiesta en el momento de la expulsión, en que son capaces de reconocer aquellas contradicciones que antes hemos indicado. No hay erotismo si no hay constancia de escisión, de separación. No hay erotismo si no hay constancia de la muerte y del tiempo, porque el erotismo no deja de ser siempre una especie de convocatoria desesperada frente a esa conciencia de la muerte y del tiempo. Por eso te diría que no hay erotismo si no puede haber lenguaje, el juego del lenguaje, el intercambio. Entonces Adán y Eva estaban en la misma condición del andrógino. De hecho, Adán y Eva forman una unidad andrógina antes de ser expulsados del paraíso. Por tanto, no hay auténtico Eros. Para que haya Eros, y eso Heráclito lo veía muy bien, es necesario que haya eris, discordia: para que haya cosmos que haya caos; en ese sentido, es el reconocimiento del caos, una vez has puesto la patita fuera del paraíso, lo que te lleva al erotismo, al sentimiento de lo sagrado y fundamentalmente al amor, que es una palabra desigual que creo que integra todos estos niveles que hemos hablado. Es la consecuencia del lenguaje, del juego de los cuerpos de su tensión violenta, y el amor es la consecuencia de la confrontación entre muerte e inmortalidad.
Pero todo eso no se puede dar antes de la caída, antes de la expulsión. De la misma manera que las almas platónicas antes de caer en el cuerpo no aman, viven en una especie de espacio sideral, asimismo andrógino, o espacio divino andrógino; es como el dios de la Biblia, que no ama, es incapaz de amar. Exige que le amen, pero es incapaz de amar, porque al ser omnipresente y todopoderoso, nunca se ha desglosado de sí mismo, no se ha enajenado de sí mismo, y por tanto no reconoce el sentimiento de separación, por tanto no tiene la nostalgia fundamental que exige el amor y la hospitalidad. No lo tiene, es una especie de monstruosa máquina autogenerante y autoreproductiva, pero incapaz de amar. Los dioses griegos sí eran capaces de amar porque todos ellos estaban dotados de las mismas escisiones de las que estaban los hombres; en ese sentido, sí eran capaces de amar, como es capaz de amar Cristo: la teología cristiana bien lo ha visto, que en cuanto a hijo de Dios, es una especie de escisión unitiva con Dios pero escindido con Dios, que es capaz de sentir la contradicción con Dios—“Padre, padre, ¿por qué me has abandonado?” le dice en la cruz—, que es capaz de sentir sufrimiento y que tiene necesidad de amor. Pero en cambio un ser autosuficiente es incapaz de amar: para que haya amor tiene que haber caída, y tiene que haber castigo.

[Publicado el 18/3/2008 a las 09:00]

[Etiquetas: Adán, Eva, MIlton, Paraíso Perdido, Dios, expulsión, caída]

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VII. Los paraísos perdidos. La expulsión fundacional

Rafael Argullol: Adán y Eva, antes de ser expulsados, no tenían nada que decirse eróticamente. Empiezan a tener qué decirse una vez han pasado las puertas del paraíso y han sido expulsados. Empieza el juego del desnudamiento y el revestimiento, que es el juego erótico por excelencia.
 
Delfín Agudelo: Por esto, a veces no sé cómo comprender la vida en aras de la recuperación del paraíso. Su pérdida nos concedió tanto el sentimiento amoroso y erótico.
 
Rafael Argullol: Tiendo a creer que la imagen simbólica del paraíso perdido es uno de los espacios epifánicos que el ser humano se ha dado a sí mismo como fundación de sus propios placeres y dolores. El paraíso perdido en la Biblia es el final de una etapa de armonía, pero al mismo tiempo da comienzo a penalidades, a la dinámica de la lucha de contrarios y de la atracción de contrarios que implican estas penalidades. En Trabajos y Días de Hesíodo, el proceso es el mismo: cuando se pierde la edad de oro los hombres entran en un proceso dominado por las contradicciones, pero de esas contradicciones nace luego la propia civilización. Y diría incluso que la leyenda de Buda, cuando el príncipe Siddharta sale del palacio dorado, lo que se encuentra, que es la vejez, la muerte, el tiempo, la enfermedad, el trabajo, es exactamente lo mismo que se encuentran Adán y Eva a la salida del Paraíso— que es lo que se encuentra en el relato de Trabajos y Días cuando se pierde la edad de oro. Hay un momento fundacional en el ser humano que es la pérdida del paraíso. En la medida en que pierdes el paraíso, eres capaz de confrontar la vida con la muerte y con al idea de mortalidad, eres capaz de confrontar el bien y el mal, el amor y el odio, Eros y discordia, y a partir de aquí casi diría que la historia del ser humano empieza con la pérdida del paraíso. Y este es un acto simbólico y por tanto epifánico.

 

[Publicado el 11/3/2008 a las 11:18]

[Etiquetas: Adán, Eva, Paraíso Perdido, erotismo]

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Foto autor

Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de treinta libros en distintos ámbitos literarios. Entre ellos: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura: Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre). Como escritura transversal más allá de los géneros literarios ha publicado: Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, Visión desde el fondo del mar. Recientemente, ha publicado Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida (2013) y Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza (2013).

Ha estudiado Filosofía, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona. Estudió también en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Fue profesor visitante en la Universidad de Berkeley. Ha impartido docencia en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002), y los premios Cálamo (2010) y Ciudad de Barcelona (2010) con Visión desde el fondo del mar. 

Bibliografía

Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio
y la celebración de la belleza
(Acantilado, 2013)

 
Una educación sensorial. Historia personal del desnudo
femenino en la pintura
(Acantilado 2012)
Visiones desde el fonde del mar (Acantilado, 2010).
MICROSITE DEL LIBRO

 

Publicaciones principales

POESÍA
- Disturbios del conocimiento. Barcelona: Icaria Editorial, 1980.
- Duelo en el Valle de la Muerte. Madrid: Editorial Ayuso, 1986.
- El afilador de cuchillos. Barcelona: El Acantilado. Quaderns Crema, 1999.
- El poema de la serpiente. Badajoz: Asociación Cultural Littera Villanueva, 2010.
- Cantos del Naumon. Libros del Aire. Colección Jardín Cerrado, núm. 5, 2010.

NARRATIVA
- Lampedusa. Barcelona: Editorial Montesinos, 1981.
- El asalto del cielo. Barcelona: Editorial Plaza & Janés, 1986.
- Desciende, río invisible. Barcelona: Editorial Destino, 1989.
- La razón del mal. Premio Nadal 1993. Barcelona: Editorial Destino, 1994.
- Transeuropa. Madrid: Alfaguara Ediciones, 1998.
- Davalú o el dolor. Madrid: RBA, 2001.
- Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida. Barcelona: Quaderns Crema, 2013.

ENSAYO
- El Quattrocento. Barcelona: Editorial Montesinos, 1982.
- La atracción del abismo. Barcelona: Editorial Bruguera, 1983. Reeditado 2006.
- El Héroe y el Único. Madrid: Taurus Editorial, 1984.
- Tres miradas sobre el arte. Barcelona: Icaria Editorial, 1985.
- Leopardi. Infelicidad y titanismo. Barcelona, 1986
- Territorio del nómada. Barcelona: Ediciones Destino, 1986.
- El fin del mundo como obra de arte. Barcelona: Ediciones Destino, 1990. Reeditado 2007.
- El cansancio de Occidente (en colaboración con Eugenio Trías). Barcelona: Ediciones Destino, 1994.
- Sabiduría de la ilusión. Madrid: Taurus Editorial, 1994.
- Aventura. Una filosofía nómada. Barcelona: Nuevas Ediciones Debolsillo, 2000.
- Una educación sensorial. Historia personal del desnudo femenino en la pintura. Madrid-México: Fondo de Cultura Económica, 2002. Barcelona: Editorial Acantilado, 2012.
- Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra. Barcelona: Ediciones Destino, 2003.
- Del Ganges al Mediterráneo: un diálogo entre las culturas de India y Europa (en colaboración con Vidya Nivas Mishra). Madrid: Siruela, 2004.
- Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza. Barcelona: Editorial Acantilado 2013.

ESCRITURA TRANSVERSAL
- El cazador de instantes. Barcelona: Ediciones Destino, 1996. Reeditado 2007.
- El Puente de Fuego. Cuaderno de Travesía, 1996-2002. Barcelona: Ediciones Destino, 2004.
- Enciclopedia del crepúsculo. Madrid: El Acantilado, 2006.
- Breviario de la aurora. Barcelona: El Acantilado, 2006.
- Visión desde el fondo del Mar. Barcelona: Editorial Acantilado, 2010. Premio Cálamo 2010. Premio Ciudad de Barcelona 2010.

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