El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 30 de julio de 2010

 Blog de Rafael Argullol

Oscurantismo y literatura

Rafael Argullol: El momento en que cada una de las creaciones artísticas se encierra en sí misma, sea a través de sistemas filosóficos cerrados o de supuestas característica religiosas, el diálogo se hace más y más difícil.
Delfín Agudelo: ¿Por qué crees que, por ejemplo, la literatura actual no ha caído en algún tipo de oscurantismo? Puede que sí los estudios literarios, mas no la producción literaria. Lo que percibo es que la literatura actual, tal como hemos visto, no es necesariamente oscurantista sino prácticamente lo opuesto.
 R.A.: Si por literatura actual comprendemos la de comienzos del siglo XXI —incluso la de las dos últimas décadas del siglo XX—, lo que dices es cierto. Pero lo que también es verdad es que al mismo tiempo de un cierto oscurantismo filosófico se erigió un oscurantismo en los estudios literarios, que culminó en las toneladas y toneladas de para-teoría que en los años sesenta y setenta, de la mano de los estructuralismos y todas sus consecuencias, solamente veía un camino para la literatura, que era de determinada vanguardia. Cuando se volcó esta vanguardia, después de Joyce y Beckett, hubo una especie de para-ascetismo de estudios literarios basados en la estructura universitaria que fomentaron un gran oscurantismo literario a lo largo de la segunda mitad del XX, que muchas veces iba emparentado con el filosófico, y entre los dos crearon un auténtico magma que cayó sobre generaciones de estudiantes.
Afortunadamente en los últimos años del siglo XX parece apreciarse una progresiva emancipación de la narración literaria respecto a ese magma, en gran parte como consecuencia de la apertura europea a otras tradiciones del mundo, que hizo que toda esta especie de dogmatismo teórico rompiera sus moldes. En la medida en que entre un cierto aire fresco en la literatura, éste acabará contagiando lo que llamamos filosofía. A veces han sido hermanas y otras como máximo primas hermanas, y creo mucho en la mutua alimentación entre literatura y filosofía. Los grandes movimientos de la filosofía han coincidido casi siempre con una filosofía que se expresaba con gran actitud literaria, como Platón, Giordano Bruno y Nietzsche mismo; y al revés: en la medida en que hay una literatura fresca, es mucho más posible que también haya una filosofía fresca porque de nuevo la filosofía intentará expresar con claridad y con equilibrio de imágenes y conceptos lo que es la condición humana. En lugar de enterrarse de una manera rancia y claustrofóbica en esa especie de laboratorios teóricos —que pueden servir mucho al gremio de los profesores de filosofía para sus pequeñas vidas y sus pequeños currículums—, debería dedicarse a algo que sirva para la filosofía misma.

[Publicado el 08/7/2008 a las 09:00]

[Etiquetas: oscurantismo, literatura, estudios literarios]

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Oscurantismo y cultura. Filosofía, teología y ciencia

Rafael Argullol: Una de las posibilidades que ha tenido el pseudo-espiritualismo ha sido precisamente que se ha visto facilitado por el propio oscurantismo de determinada corriente intelectual.
Delfín Agudelo: Hubo un punto en el cual —pensado en términos no de mass marketing sino de espiritualidad pura—la filosofía decididamente se desligó de lo espiritual. ¿Cómo consideras que funciona esa afiliación entre lo filosófico y espiritual, haciendo eco un poco de ese libro titulado Más Platon y menos prozac?
R.A.: Independientemente de lo publicitario de ese título, la idea es buena; la idea que se recurra a uno de los grandes tesoros de la situación humana, que ha sido la filosofía, frente a un recurso muchas veces abusivo de lo que sería la química, me parece una buena propuesta. Pienso que las dificultades de que esto se haga realidad es la trayectoria nefasta que ha tenido el estilo filosófico en la época moderna. En sus orígenes europeos y griegos la filosofía surgió como una búsqueda de saber que abarcaba tanto lo que  ahora llamamos cultura humanística como lo que llamaríamos cultura científica, la ciencia. En la época moderna, sin embargo, a partir del renacimiento reproduce una especialización cada vez más acusada entre por un lado las ciencias y por el otro una cultura filosófica que además de competir con su vieja rival que es la teología, compite con una nueva rival que es la ciencia moderna. Creo que estas dos competencias llevan a la filosofía moderna a un progresivo oscurantismo del lenguaje que ha sido tremendamente perjudicial.
Ese oscurantismo, ese lenguaje abstruso en el cual muchas veces la filosofía moderna ha tomado o usurpado el estilo de su rival, la teología, tampoco le ha servido para mantener a raya a la ciencia, no ha sido hegemónica, y se ha quedado entre dos aguas: por un lado en la abtrusidad de la tradición teológica sin llegar a la claridad e impacto social de la ciencia moderna, cosa que ha sido tremendamente negativo y antifilosófico. El oscurantismo filosófico es creo yo decididamente antifilosófico. Decididamente contrario al propio espíritu del nacimiento de la filosofía. Por tanto, al respecto estoy de acuerdo con lo que decía Witgenstein, “Todo aquello que se puede decir, se puede decir con claridad”. Lo que no se puede hacer no lo digamos, pero lo que sí con claridad. Soy binario de la dupla profundidad-claridad. Creo que en la filosofía moderna muy frecuentemente no ha seguido ese binomio. Naturalmente hay excepciones: hay filósofos como Schopenhauer, Nietzsche o Kierkegaard que tuvieron un estilo literario aplicado a la filosofía que redundó en una auténtica claridad estilística. Pero en general se ha impuesto una abstrusidad lingüística que ha llevado a la filosofía a un cierto callejón sin salida. Por un lado sin llegar a ocupar por completo el ámbito espiritual que tradicionalmente intentaba afrontar la teología y sin llegar tampoco a conquistar el ámbito de la ciencia moderna. Sin embargo, el papel de la filosofía desde el punto de vista del conocimiento y del espíritu me parece imprescindible, porque la filosofía de nuestra época debería ser aquella tendencia nuestra a buscar un saber global, un saber equilibrador, que fuera mas allá de las especializaciones de la ciencia y más allá de las respuestas frecuentemente dogmáticas que la religión da a la cuestión espiritual.

[Publicado el 02/7/2008 a las 09:00]

[Etiquetas: filosofía, teología, ciencia, oscurantismo, cultura]

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Foto autor

Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de 25 libros en distintos ámbitos literarios: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura. Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra, entre otros) dirigiéndose cada vez más hacia una escritura transversal que rompe los géneros literarios (Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, etc.).

Ha estudiado Filosofía, Medicina, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona y ha asistido a cursos en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Como profesor ha enseñado en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), y el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002).

A partir del 15 de septiembre estará disponible su más reciente libro: Visión desde el fondo del mar (Acantilado, 2010).  

Bibliografía


 
Visiones desde el fonde del mar (Acantilado, 2010).

En librerías a partir del 15 de septiembre

 

 
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Lampedusa (2008). El Acantilado, España

El Héroe y el Único (2008). El Acantilado, España 

Breviario de la aurora (2006). El Acantilado, España.

Del Ganges al Mediterránea: un diálogo entre las culturas de India y Europa (2004). Argullol, Rafael y Mishra, Vidya Nivas. Ediciones Siruela, España.

El puente de fuego (2004). Ediciones Destino, España.

El pont de foc (2004). Ediciones Destino, España.

Wolfgang Amadeus Mozart. Las últimas sinfonías (2004). Argullol, Rafael y Reverter, Arturo. Diario El País, S.A., España.

Manifiesto contra la servidumbre: escritos frente a la guerra (1990-2003) (2003). Ediciones Destino, España.

Una educación sensorial: historia personal del desnudo femenino en la pintura (2002). Fondo de Cultura Económica, España.

Tres miradas sobre el arte (2002). Ediciones Destino, España.

El cazador de instantes: cuaderno de travesía 1990-1995 (2002). Ediciones Destino, España.

Davalú o el dolor: crònica d'un duel (2001). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Aventura, una filosofía nómada (2000). Plaza & Janés Editores, S.A., España.

El afilador de cuchillos: un poema (1999). El Acantilado, España.

L'esmolador de ganivets: (un poema) (1998). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Transeuropa (1998). Ediciones Alfaguara, España.

Naturaleza: la conquista de la soledad (1995). Fundación César Manrique, España.

Sabiduría de la ilusión: quince escenarios (1994). Taurus Ediciones, España.

La razón del mal (1993). Ediciones Destino, España.

Territorio del nómada (1993). Ediciones Destino, España.

El cansancio de Occidente: una conversación (1993). Argullol, Rafael y Trías, Eugenio. Ediciones Destino, España.

El fin del mundo como obra de arte: un relato occidental (1991). Ediciones Destino, España.

Desciende, río invisible (1990). Ediciones Destino, España.

El Quattrocento: arte y cultura en el renacimiento italiano (1988). Montesinos Editor, S.A., España.

Lampedusa: una historia mediterránea (1987). Montesinos Editor, S.A., España.

Territorio del nómada (1987). Fondo de Cultura Económica, S.L., España.

Duelo en el valle de la muerte (1986). Ayuso, España.

Leopardi: infelicidad y titanismo (1985). Montesinos Editor, S.A., España.

Tres miradas sobre el arte (1985). Icaria, España.

El héroe y el único: el espíritu trágico del Romanticismo (1984). Taurus Ediciones, España.

La atracción del abismo: un itinerario por el paisaje romántico (1983). Bruguera, S.A., España.

Disturbios del conocimiento (1980). Icaria, España.

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