El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 13 de febrero de 2012

 Blog de Rafael Argullol

Una indefinida coacción

Rafael Argullol: Surge entonces una especie de espada de Damocles fantasmagórica, sensacional, inquietante y muchas veces diría incluso extraordinariamente hinchada, que es la espada de Damocles digital o electrónica. En estos momentos la panacea que presiona a la legión que he citado antes es Internet: los blogs, las revistas digitales, los comentarios digitales, todo un submundo que es la parte sumergida de la montaña del iceberg, muy difícil de vislumbrar, muy difícil de objetivar.

Delfín Agudelo: Lo verdaderamente complicado, a mi juicio, es que el sencillo hecho de tener acceso a una plataforma de comunicación-llámese blog, foro, etc.- no implica necesariamente un juicio agudo para establecer algún tipo de opinión respecto a determinada información. Todo el mundo puede opinar: todo el mundo puede coaccionar.

R.A.: Exacto, tienes la impresión de que ejerce una capacidad de coacción y de presión sobre el mundo visible de la edición y de creación literaria y crítica tan impresionante porque aumenta la visibilidad de la incertidumbre. Un editor en estos momentos no confía para nada en las críticas literarias de las revistas, de los periódicos, o dice no confiar; al mismo tiempo dice que lo importante es lo que viene a través de Internet, pero no te sabe aislar en qué consiste esta importancia. Un autor te dirá: "No, lo importante es escribir para el mundo digital que se avecina", pero no sabe objetivarlo. Me estoy encontrando que los medios de comunicación quieren dirigirse a una supuesta juventud electrónica, entre comillas, que no sabe muy bien tampoco a qué se refieren cuando dicen esto.

Que la juventud está acostumbrada a utilizar las nuevas tecnologías desde pequeños es evidente; pero de ahí a esta especie de neurosis por conseguir captar a esa juventud digital electrónica está creando verdaderamente una situación de suspense colectivo, que es divertido, interesante, porque lleva a una situación rara, rarísima: nadie se siente seguro, y eso se nota mucho en estos días que algunos editores están reconociendo el peso de la crisis en la venta de libros, y sobre todo en la situación bastante dramática de los medios de comunicación escritos, que han llegado a la conclusión de que no son leídos por la franja más joven y no saben muy bien cómo ser leídos por ésta. Entonces recurren a argumentos que no sé si tienen mucho de fantasmagórico. A partir de entonces sería muy fácil que determinados críticos que supuestamente aparecen como clarísimamente comprometidos con los intereses de esa juventud digital de nuevos valores electrónicos corten el bacalao.

 

[Publicado el 20/7/2009 a las 10:17]

[Etiquetas: medios de comunicación, crítica]

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Una nueva espada de Damocles

Rafael Argullol: Todo eso es una interesantísima inversión porque forma parte de esa búsqueda desesperada de nuevos público y lectores y espectadores por parte de la llamada tradición artística que está situada ante el espejo de su propia composición, o de su propia inseguridad.

 

 Delfín Agudelo: La búsqueda desesperada que hace perder el valor del suplemento cultural implica un panorama bastante oscuro. En esta medida perdemos todos: yo leo los suplementos para saber qué fue lo último que se publicó; voy a estar leyendo una crítica a partir de un crítico que ya la recomendó para que yo la lea. Supongamos que voy a ver directamente a la librería: los libros que están expuestos son aquellos que entre el librero y el editor acordaron que lo estuviera para que se vendieran. Y más allá de eso: las editoriales buscan las creaciones, el constructor del bestseller, etc. así que tampoco sería muy creíble el editor, en ese sentido. ¿Cómo hace el lector para acceder a una creación que no esté intentando suplir las deficiencias del mercado? ¿Nos volcamos hacia la crítica deportiva?

R.A.: Hay una situación divertida y curiosa, volviendo al intercambio de papeles al que antes aludía, y es que de la misma manera que la crítica literaria, de artes visuales, de música o de cine aparecen continuamente y a veces hasta la náusea metáforas futbolísticas, en las críticas del fútbol empezamos a ver sin saber muy bien si el autor sabe de quién habla: el autor cita a Kierkegaard, a Schopenhauer, a Nietzsche, etc. He escuchado retransmisiones deportivas en que los presentadores, no sé si con mucha justificación, hacen unas citas cultísimas de los trágicos griegos, al hablar de un partido de fútbol. Mientras que por otro lado, sin embargo, en el arte o en la literatura se va a la metáfora futbolística. Creo que  se debe a una razón muy sencilla: el periodista vinculado al mundo del fútbol tiene una enorme seguridad en la corporeidad, en la carnalidad del espectáculo del que trata; sabe que ese espectáculo tiene en estos momentos impactos extraordinarios, incluso universales. Mientras que por el otro lado estoy detectando que hay una legión de autores, críticos, editores, periodistas culturales y periodistas en general que se sienten tan inciertos en su papel que continuamente es como si caminaran sobre arenas movedizas y se están preguntando si su papel es profundamente equivocado, si se deben dirigir a un público que en realidad no es el que se fijan, y allí es donde surge una especie de espada de Damocles fantasmagórica, sensacional, inquietante y muchas veces diría incluso extraordinariamente hinchada, que es la espada de Damocles digital o electrónica.

[Publicado el 17/7/2009 a las 10:40]

[Etiquetas: crítica, medios de comunicación, crítica de fútbol]

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Ante el espejo

Rafael Argullol: Ahora los críticos se inclinan demagógicamente a la idea de que este es el nuevo gusto de la época o del porvenir inmediato, mientras desprecian una tradición intelectual que se supone elitista, vinculada a la otra cultura.

Delfín Agudelo: Precisamente allí siento que encalla muchas veces la responsabilidad que cae sobre le crítica, en la medida en que es el sector que decide qué se lee, qué se debe buscar y qué se debe comprar- diferencia absoluta con, por ejemplo, un estudioso que recupere un libro del siglo XVIII o XIX, e invite a su lectura para comprobar allí nuevos elementos, nuevas poéticas, etc. Sin embargo, en la medida en que funciona en un plano absolutamente contemporáneo, plantea la posibilidad del constante diálogo con el sector que produce aquello que debe ser criticado: los autores, quienes buscan la voz y el voto en el momento de decidir si deben o no ser leídos.

R.A.: Exacto. Hay una reacción de autores que se enfrentan a esos críticos a los que acusan de pragmatismo, inmediatez, utilitarismo, de no informar críticamente a los públicos. La crítica es importante, aunque a veces sea parcial o muy pobre; pero aún así es importante para ver el estado donde se encuentran los medios de comunicación. Si repasamos los últimos cien años de prensa generalmente nos daremos cuenta de que la gran prensa mundial, la prensa más seria, iba acompañada de grandes suplementos literarios y culturales: me refiero al del Times, al New York Review of Books, etc. En cambio, en el momento en que entra en crisis la credibilidad misma de la prensa, los suplementos literarios y culturales entran también en crisis, se hacen más débiles, están desorientados, desconcertados. Y lo que me temo es que en el momento actual de esta especie de totum revolutum en que los editores buscan a los nuevos públicos y que los medios de comunicación buscan ampliar nuevos lectores (porque por otro lado se están perdiendo) pueda ser un escenario particularmente adecuado para la presencia de críticos inquisidores, que traten de imponer su opinión y posición sin ninguna justificación.

Por el otro lado me llama mucho la atención en nuestros diarios y distintos periódicos que se ha producido una extraño trasvase: me encuentro con críticos literarios, musicales, de arte y de cine que parece que en su lenguaje estén utilizando lo que antes era el lenguaje de la crítica taurina o de la crítica de fútbol: un lenguaje duro, castizo. Curiosamente en la crítica de toros hubo un punto de inflexión estilística con un gran crítico y gran escritor que era Joaquín Vidal; o incluso en la crítica de fútbol, como ahora puede ser Ramón Besa de El País, que es muy sutil en sus imágenes y en sus metáforas. Se ha producido una extraña transposición: parece que los críticos de fútbol y de toros tienden a una mayor sofisticación y refinamiento intelectuales que los críticos de arte y literatura, de cine o música, que están echando mano de aquél lenguaje costumbrista casticista que era propio antes de los espectáculos más populares. Y todo eso es una interesantísima inversión porque forma parte de esa búsqueda desesperada de nuevos público y lectores y espectadores por parte de la llamada tradición artística que está situada ante el espejo de su propia composición, o de su propia inseguridad.

[Publicado el 14/7/2009 a las 12:45]

[Etiquetas: crítica, medios de comunicación, crítica taurina, crítica de fútbol]

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Foto autor

Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de 25 libros en distintos ámbitos literarios: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura. Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra, entre otros) dirigiéndose cada vez más hacia una escritura transversal que rompe los géneros literarios (Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, etc.).

Ha estudiado Filosofía, Medicina, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona y ha asistido a cursos en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Como profesor ha enseñado en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), y el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002).

A partir del 15 de septiembre estará disponible su más reciente libro: Visión desde el fondo del mar (Acantilado, 2010).  

Bibliografía


 
Visiones desde el fonde del mar (Acantilado, 2010).

En librerías a partir del 15 de septiembre

 

 
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Lampedusa (2008). El Acantilado, España

El Héroe y el Único (2008). El Acantilado, España 

Breviario de la aurora (2006). El Acantilado, España.

Del Ganges al Mediterránea: un diálogo entre las culturas de India y Europa (2004). Argullol, Rafael y Mishra, Vidya Nivas. Ediciones Siruela, España.

El puente de fuego (2004). Ediciones Destino, España.

El pont de foc (2004). Ediciones Destino, España.

Wolfgang Amadeus Mozart. Las últimas sinfonías (2004). Argullol, Rafael y Reverter, Arturo. Diario El País, S.A., España.

Manifiesto contra la servidumbre: escritos frente a la guerra (1990-2003) (2003). Ediciones Destino, España.

Una educación sensorial: historia personal del desnudo femenino en la pintura (2002). Fondo de Cultura Económica, España.

Tres miradas sobre el arte (2002). Ediciones Destino, España.

El cazador de instantes: cuaderno de travesía 1990-1995 (2002). Ediciones Destino, España.

Davalú o el dolor: crònica d'un duel (2001). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Aventura, una filosofía nómada (2000). Plaza & Janés Editores, S.A., España.

El afilador de cuchillos: un poema (1999). El Acantilado, España.

L'esmolador de ganivets: (un poema) (1998). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Transeuropa (1998). Ediciones Alfaguara, España.

Naturaleza: la conquista de la soledad (1995). Fundación César Manrique, España.

Sabiduría de la ilusión: quince escenarios (1994). Taurus Ediciones, España.

La razón del mal (1993). Ediciones Destino, España.

Territorio del nómada (1993). Ediciones Destino, España.

El cansancio de Occidente: una conversación (1993). Argullol, Rafael y Trías, Eugenio. Ediciones Destino, España.

El fin del mundo como obra de arte: un relato occidental (1991). Ediciones Destino, España.

Desciende, río invisible (1990). Ediciones Destino, España.

El Quattrocento: arte y cultura en el renacimiento italiano (1988). Montesinos Editor, S.A., España.

Lampedusa: una historia mediterránea (1987). Montesinos Editor, S.A., España.

Territorio del nómada (1987). Fondo de Cultura Económica, S.L., España.

Duelo en el valle de la muerte (1986). Ayuso, España.

Leopardi: infelicidad y titanismo (1985). Montesinos Editor, S.A., España.

Tres miradas sobre el arte (1985). Icaria, España.

El héroe y el único: el espíritu trágico del Romanticismo (1984). Taurus Ediciones, España.

La atracción del abismo: un itinerario por el paisaje romántico (1983). Bruguera, S.A., España.

Disturbios del conocimiento (1980). Icaria, España.

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