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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Blog de Rafael Argullol / entradas etiquetadas como 'io'

Colección particular: La inmortalidad

Rafael Argullol: Repara, Delfín, en esta foto de esa magnífica mujer con esa expresión de dignidad que parece ya más allá del tiempo.
Delfín Agudelo: Se trata de la vejez magnífica de Rita Levi-Montalcini, premio Nobel de medicina, en su última visita a Madrid.
R.A.: Yo creo que esta imagen tiene una capacidad extraordinaria para explicar diversas cosas. Una, la dignidad que puede tener el ser humano a los cien años, porque ella está a punto de cumplirlos. Dos, una expresión en los ojos que parece en cierto modo sintetizar todo ese siglo que ha vivido. En tercer lugar también me gusta muchísimo cómo en esa fragilidad que se explicita en la fotografía, hay atrapada una fortaleza desbordante. Y por último creo que es una imagen que ilustra algo que ha defendido siempre Rita Levi-Montalcini, y es que la vida es tan fuerte y tan importante que no puede quedar exclusivamente enclaustrada en el pequeño margen de un cuerpo. Si alguna imagen viene a ilustrar este principio de la doctora Levi-Montalcini es la suya propia, porque efectivamente parece que desde esa debilidad o fragilidad casi etérea, de una ligereza de pluma, Rita Levi-Montalcini domina un panorama vastísimo de vida que en efecto no puede quedar circunscrito a los puros límites de la piel, y tampoco  a los puros límites cronológicos de lo que acostumbramos a llamar vida. La propia Levi-Montalcini  lo ha descrito de manera maravillosa al afirmar: "Lo importante es la forma  en que hemos vivido y el mensaje que dejamos. Eso es lo que nos sobrevive. Eso es la inmortalidad."

[Publicado el 18/11/2008 a las 09:00]

[Etiquetas: Colección particular, Rita Levi-Montalcini, la inmortalidad]

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Literatura a dos manos

Rafael Argullol: La imagen que nosotros defendemos del escritor que es aquél que se vierte o intenta verter lo que su experiencia y verdad le dictan no puede estar escribiendo coaccionado por esa especie de ojo orwelliano que le juzgará según las tramas que construye.
Delfín Agudelo: Hay un tipo de publicaciones con las cuales nunca he podido saber en realidad qué criterio adoptar, que es la correspondencia de los escritores. Textos que en sí son destinados a una intimidad y una interioridad que luego son rescatados y son puestos a luz pública, pero que no están bajo este marco de publicación que el mismo escritor contempló. ¿Por qué vamos a leer este tipo de escritura si este juego de desvelar su verdad es lo que está haciendo en el libro? Me encanta leer la correspondencia, pero no deja de tener cierto elemento de voyerismo.
R:A.: El tema de la correspondencia es complicado, sobre todo en los escritores clásicos. En nuestro tiempo la correspondencia en cuanto a género literario ha desaparecido como tal, pero sigue existiendo una tradición literaria a través de la correspondencia. Ahora acaba de publicarse en España la correspondencia de Tolstoi, y evidentemente tiene que ser publicada porque nos da una luz muy importante sobre su obra y toda su época. Aunque es un tema complicado, creo que hay una correspondencia que es un auténtico género literario; podríamos decir el género literario escrito a dos manos, en muchos casos con una clara voluntad enmarcarse en este género literario. En cambio lo que me parece mucho más discutible es que se tenga que publicar la correspondencia que puramente refleja una intimidad por parte de quien la ha escrito; una intimidad personal, casi fisiológica de ese personaje. Creo que ahí se podría influenciar, pero también cuestionar, que muchas veces las fronteras entre una cosa y la otra son difíciles. Acabo de citar a Mann y es muy difícil, en su correspondencia, separar lo que son sus obsesiones narcisistas, egocéntricas, sus propias tendencias sexuales más o menos larvadas de lo que pueda decir sobre la cultura, literatura o política de su época.

[Publicado el 13/11/2008 a las 09:12]

[Etiquetas: Correspondencia, género literario]

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Colección particular: Chet Baker

Rafael Argullol: ¿Has visto, Delfín, esta foto de Chet Baker?

Delfín Agudelo: Sí, es la foto tomada por Bruce Weber que apareció en el semanario de El País el día 12 de octubre, en la sección de belleza y complementos masculinos.

R.A.: Sí, esto es lo primero que me ha llamado la atención: que vivamos en una época en que la hiperdemocracia espiritual lleva a juntarlo todo en una suerte de totum revolutum, de manera que aquellas cosas que han formado parte de nuestra educación sentimental en profundidad quedan completamente mezcladas con todo el mundo trivial y fugaz de la moda. Digamos que el contexto en el que aparece esta foto causa una cierta irritación; pero por otro lado la foto me parece magnífica. Chet Baker siempre me pareció un trompetista excepcional; seguí de cerca su evolución, esta especie de atracción por el precipicio que caracterizaba su personalidad y también su propia música; había una simbiosis entre las dos. En esa foto se concentra maravillosamente bien lo que es la arruga que va produciendo la vida, el desgaste. Me gusta mucho, aparte de ese gesto con el cigarrillo en los dedos en el coche descapotable tan propio de Chet, cómo la foto se concentra todo ella en la mirada. Hay un claroscuro perfectamente conseguido por el fotógrafo con el sol brillando en su frente y en una de sus mejillas, y esa mirada melancólica de un hombre que parece afrontar con una mezcla de escepticismo y de  pasión desgastada lo que es su destino inmediato.

[Publicado el 11/11/2008 a las 09:00]

[Etiquetas: Colección particular, Chet Baker, Bruce Weber]

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Estigma y difamación

Rafael Argullol: Si Kundera es o no culpable, creo que es totalmente injusta la cruzada que algunos medios en este momento están llevando en contra suya.
 
Delfín Agudelo: Parece ser que en muchos casos en que hay una cierta revelación acerca del escritor en cuestiones que sucedieron hace años o que tienen alguna connotación política, siempre se les tiende a juzgar desde su propia obra. La obra es el primer elemento para poder achacar, sobre todo en este caso, algo que no se sabe en realidad. Hay casos que recuerdo ahora que no son solamente de acciones, sino de destinos siniestros, como el de Sábato enceguecido luego de su Informe sobre ciegos, pero también recuerdo casos como el de Grass. En todo caso, ¿cuál es el modelo de escritor que el público tiene para poder juzgar bajo ciertos parámetros al autor? Si Kundera efectivamente delató, ¿nos debería importar?

R.A.: Creo que es importante. He conocido- evidentemente no diré nombres- delatores de la época del franquismo. Me refiero por ejemplo a chicos jóvenes que detenidos cantaban, como se decía habitualmente, en la policía. Y aunque lo han disimulado a lo largo de años y años, sé quién ha sido el delator que se ha marcado para siempre. La delación, que muchas veces ante la cual no te puedes resistir por la presión de la tortura o de la violencia - y en esto soy muy conradiano-, marcan para siempre, incluso cuando eres muy joven. En el caso, por ejemplo, de Lord Jim de Conrad, como ya vimos anteriormente, tenemos un comportamiento vergonzoso por parte de un joven oficial que no tiene la directa responsabilidad de ese comportamiento pero que evidentemente le arrastra toda su vida.La delación marca.
Me parece muy acertada tu idea acerca de cuando sale a la luz algo que debe ser desaprobado en un escritor. Cuando esto sucede, inmediatamente se utilizan los propios libros y argumentos de los escritores. El caso de Grass también es evidente: hasta que salió a la luz su militancia a la edad de quince o dieciséis años en las juventudes hitlerianas, Gunter Grass era el auténtico modelo de antinazismo de Alemania. Cuando salió a la luz ese caso, se utilizaron sus propios argumentos de los libros para emborronar mucho más su imagen, e incluso para decir "Veis, teníamos razón, porque estos argumentos ya conducen al hecho de que él fue un nazi". El escritor antinazi por excelencia lo convierten en nazi apoyado por sus propios argumentos. En el caso de Kundera algo de eso también se está diciendo. El juego de luces y sombras de la obra de Kundera lo lleva directamente al hecho de que en su juventud él era un delator. Siguiendo ese esquema, evidentemente a casi todos los escritores les podíamos encontrar, agazapados en su argumento, aquél delito que verdaderamente o han cometido o les hubiera gustado cometer. Evidentemente Nabokov hubiera sido un terrible pederasta, Dostoievski hubiera sido un jugador empedernido, o Balzac hubiera sido o bien uno de los avaros que dibujó tan magistralmente, o en contra un pródigo que había tirado la casa por la ventana. Es muy interesante que el escritor está expuesto como si fuera un edificio de cristal a base de argumentos. Mientras no se rompe ninguna puerta, no pasa nada. Pero se rompe una y parece que la multitud a través de los medios puede asomarse al edificio, y entonces todo tiene una demoníaca coherencia que hace que el escritor se convierta en uno de los personajes de sus propias obras.

[Publicado el 06/11/2008 a las 09:00]

[Etiquetas: Kundera, delación, ]

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Kundera: el argumento se hace vida

Rafael Argullol: Es como si en un mal sueño, en una pesadilla, el argumento de algunas de las novelas de Kundera se hubiera salido de las páginas y hubiera repercutido sobre la propia vida.
Delfín Agudelo: El escritor, en cuanto a figura pública, siempre estará bajo el lente del público, y éste goza y exprime algún elemento que implique una novedad. Así como la obra le pertenece al lector, aparentemente el pasado del autor le pertenece a los biógrafos e historiadores.
R.A: Creo que es una cuestión que es interesante discutir y plantear, pero frente a la cual es muy difícil adoptar las posiciones dogmáticas que en términos generales se están adoptando. Ha habido un artículo del antiguo presidente de la república checa y dramaturgo que defiende ese derecho a la inocencia de Kundera. Para mí plantea varias cuestiones: si en el caso de que Kundera tuviera una responsabilidad real, esa misma responsabilidad, cincuenta años después, ¿continúa siendo tal que queme por completo la figura de un hombre?; adicionalmente, una de mis grandes dudas es que habiendo conocido la dictadura franquista, y por todo lo que me han explicado del totalitarismo en estos países, muchas veces las redes que se tendían alrededor de las personas, sobre todo si éstas eran jóvenes, eran redes en las cuales prácticamente no  se podía escapar de la culpabilidad, por más que directamente no se quisiera ser culpable de algo. Es muy probable que como presidente de la residencia de estudiantes Kundera tuviera la obligación de informar si había un alojado refugiado en al residencia, y quizás a partir de ahí se le constriñó ese auténtico drama.
En cualquier caso, si realmente Kundera fue el que delató, creo que es una terrible paradoja sobre autor que tantas veces ha planteado esas ambivalencias. Si no lo es, o lo es de esa manera completamente confusa que a veces se establecía en las culpabilidades de los regímenes totalitarios, creo que es totalmente injusta la cruzada que algunos medios en este momento están llevando a cabo contra Kundera.

[Publicado el 05/11/2008 a las 09:00]

[Etiquetas: Milan Kundera, delación]

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Colección particular: el momento de la verdad

Rafael Argullol: ¿Has visto, Delfín, esta foto de la pose de los poderosos?

Delfín Agudelo: Se trata del momento anterior a la fotografía de los dirigentes de Europa a raíz del encuentro sostenido en París el 4 de octubre para encontrar una solución a la crisis económica.

R.A.: Yo creo que es el auténtico momento de la verdad. No cuando están posando de manera hierática y oficial, sino justo en el momento en que se están preparando para la pose. El tema de la pose del poderoso siempre me ha parecido extraordinariamente interesante; en toda la historia en los bustos y en las fotos el poderoso ha intentado aparecer como alguien que dominaba su identidad, serio, riguroso. El único que aconsejaba siempre posar sonriendo y por tanto criticando esta iconografía era Voltaire, y de hecho todos los bustos y retratos que tenemos de él siempre está riendo. Pero en cambio el poderoso tiende a mostrarse en una efigie de seriedad que transmita ese magnetismo del poder. Pero en esa imagen, precisamente en el momento anterior en que se preparan para esa iconografía, los vemos a todos buscando por el suelo algo que podíamos llamar el "aura perdida" o el "aura enmascarada" que se pondrán un segundo después. Tenemos a Merkel con mirada despavorida; a Barroso desorientado; y a Berlusconi en la posición genial de buscar la moneda que está en el suelo y que no se atreve a coger para que no se la cojan los demás En ese sentido esa especie de desamparo, esa debilidad, esa fragilidad del poderoso queda absolutamente puesta de manifiesto un segundo antes de la pose oficial, y esto es lo que ha captado en esa instantánea el fotógrafo.

[Publicado el 04/11/2008 a las 04:00]

[Etiquetas: colección particular, dirigentes europeos, crisis, fotografía]

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El caso Kundera

Milan Kundera en 1967 (www.elpais.com)Rafael Argullol: Estos días he visto que en Praga hay una polémica encendida sobre el caso Kundera, dividiéndose la opinión en dos bandos. Curiosamente aquí, en Barcelona, con la gente con quien he discutido, también he encontrado opiniones contrapuestas e irreconciliables sobre este asunto, y esto me llama mucho la atención.
Delfín Agudelo: Se trata de un caso más que implica el desvelamiento del pasado de algún novelista. Te refieres al caso de supuesta delación de Milan Kundera.
R.A: Sí, a ese asunto que ahora ha salido a la luz en todos los periódicos, a partir de la investigación de unos historiadores en los archivos de la antigua Checoslovaquia comunista y según la cual Milan Kundera, a los 20 años, delató a un compañero de residencia estudiantil. Se trataba de alguien que estuvo a punto de estar condenado a muerte y finalmente tuvo una condena de, creo, 14 años de trabajos forzados en una mina. En pocas palabras , una amiga de Milan Kundera, en la propia residencia, tenía alojado a este chico y fue denunciado a las autoridades comunistas, porque quería fugarse a Alemania en un momento determinado- con el país en guerra no se permitía la salida al extranjero. Esto que ocurrió, calculando la edad de Kundera, habrá sido hace unos cincuenta o cincuenta y cinco años, y se ha mantenido completamente oscuro. A la luz, se acusa a Kundera de haber sido el que había delatado a aquél que quería irse a Alemania. Kundera lo ha negado desde París, y todo ha encendido una polémica en la que me llama la atención que muchos tomen posiciones tan duras y determinantes, como si fuera fácil saber lo que ocurrió y como si fuera fácil juzgar las circunstancias en las que ocurrió. Kundera por lo visto está extraordinariamente dolido,; pero de hecho, como siempre sucede en estos casos, la sombra de la sospecha es terrorífica. De repente nos encontramos con un tema muy kunderiano, propio de las novelas de Kundera, en las que el rumor y las sospechas se entremezclan en la vida cotidiana, política y también  sentimental de las personas. Es como si en un mal sueño, en una pesadilla, el argumento de algunas de las novelas de Kundera se hubiera salido de las páginas y hubiera repercutido sobre la propia vida.

[Publicado el 30/10/2008 a las 09:00]

[Etiquetas: Milan Kundera, delación]

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Colección particular: provocación patética

Rafael Argullol: ¿Te has fijado, Delfín, en esta foto?

Delfín Agudelo: Se trata de la obra de Cathy Wilkes, última ganadora del famoso premio Turner.

R.A.: Es completamente elocuente de hasta dónde hemos llegado en determinada trayectoria del arte. El premio Turner, desde hace años, se ha especializado en una supuesta provocación artística, a pesar de que es uno de los premios más importantes de Inglaterra, o quizá por eso. Durante años ha suscitado muchísimos comentarios en los medios de comunicación hasta llegar precisamente al punto al que hemos llegado, en que vemos que el tipo de provocación que logra conseguir es completamente patética. Vemos esta imagen en la que hay un montaje, una performance que como mucho parece el escaparate de un sex-shop de provincia, de pueblo, en el que vemos unos maniquíes disfrazados como pueden estar los monigotes de los sex-shops, y que el artista supuestamente ha considerado que podrían llegar de ser provocadores, además de ser considerados artísticos. Ha llegado un momento en que la provocación en el arte post vanguardista es tan lúgubre que la verdadera provocación quizás sería dar toda una vuelta atrás y presentar una obra de arte perfectamente acabada, perfectamente concebida, técnicamente hábil y de laguna manera dominada todavía por el espíritu del artesano, diferente a este pseudo arte que lo único que requiere continuamente es esta especie de reclamo al marketing y medios de comunicación para el comentario exterior. Creo que tenemos la prueba más palpable de la patética provocación en la que ha acabado determinado tipo de actividad considerada arte.

[Publicado el 28/10/2008 a las 09:00]

[Etiquetas: Colección particular, Cathy Wilkes, Turner Prize]

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Creacionismo y esperpento

Rafael Argullol: Eso sería algo que llegaría a bloquear por completo el círculo de la comunicación científica; es imposible una comunicación entre quienes intentan investigar según los descubrimientos de la ciencia y quien quiere aplicar de una manera muy dogmática los que son las supuestas tradiciones de la religión, en este caso de la Biblia.

Delfín Agudelo: Pero en este paisaje pesadillesco, ¿cómo empezaría a jugar el pueblo de Estados Unidos en un ámbito mundial? Palin no es más que la punta del iceberg de una gigantesca población que piensa lo mismo.

R.A.: Estas cuestiones van muy relacionadas. Yo que conozco relativamente bien Estados Unidos, al vivir allá supe que uno de los problemas fundamentales del grueso de los americanos es que conocen muy mal todo lo que es la geografía exterior de Estados Unidos. Si finalmente se llegara a implantar una creencia como la del creacionismo- que por otro lado está ganando cada vez más adeptos en universidades de tipo medio e inferior- se crearía un auténtico gap, un auténtico abismo entre la propia dinámica de Estados Unidos y de gran parte del resto del mundo, que es lo que en alguna medida ya sucede. Esto lo retrató tan bien Graham Greene en su novela El americano tranquilo, donde explica algo que es muy propio de la ideología americana diseccionada, como un buen inglés lo hace: la puesta en escena de la bondad americana de un supuesto agente americano que quería hacer el bien continuamente mientras estaba ocasionando todo tipo de destrucciones. Esto forma parte en buena medida de esa característica de Estados Unidos, que es una especie de fe más allá de todo criticismo en el propio bien; y en ese caso evidentemente sería la fe en una pseudo verdad científica que evidentemente querrían imponer en todo el mundo- o al menos resultaría incompresible que el resto del mundo no comulgara con esa verdad. Probablemente eso crearía un mayor aislacionismo con estados unidos, que es algo que no hay que descartar con una eventual presidencia de McCain, que desde luego sería del todo evidente con una presidencia de Sarah Palin, a raíz de una presidencia truncada de McCain y con el acceso de alguien que postula algo tan aislado como esto. Con esto no quiero ni siquiera inclinarme respecto a los candidatos en Estados Unidos. Lo que me llama la atención es que haciendo política-ficción, la presidencia de Palin llegaría a un mundo que verdaderamente sería muy creativo para las novelas grotescas.

[Publicado el 23/10/2008 a las 09:00]

[Etiquetas: Creacionismo, evolucionismo, Sarah Palin, McCain]

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El imperio del hockey sobre hielo

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Rafael Argullol: Podríamos tener próximamente la pesadilla de que la primera potencia del mundo tuviera un presidente que niega uno de los avances más revolucionarios de la ciencia moderna.

Delfín Agudelo: La gran pesadilla en ese futuro hipotético sería la nula comunicación que se podría tener con este tipo de presidentes o naciones. Me parece que aquello que prevalece entre un evolucionismo y un creacionismo es, sobre todo, la brecha comunicativa, que es un abismo.

R.A.: A mí esa pesadilla de paisaje que se me presenta sería, claro está, que por razones que no deseo fuera elegido pero también muriera el candidato McCain, y que entonces automáticamente pasara a ser presidente de Estados Unidos la señora Sarah Palin. Palin es una mujer muy respetable en todos los sentidos pero que ha manifestado dos opiniones para mí completamente alarmantes y chocantes. Una de éstas es que su ideal de mujer es la mamá que lleva a los niños a ver hockey sobre hielo-en realidad el gran grupo que apoya a Palin en Alaska está conformado por esas mamás. La configuración de la revolución femenina del siglo XXI a través de una mujer cuyo ideal es la mamá que lleva a los hijos a ver el hockey sobre hielo como mínimo es discutible. Pero todavía me parece más fuerte, más alarmante, pensar que podemos tener al presidente o presidenta de la principal potencia del mundo creyendo que sabe exactamente cuándo nació el ser humano y que ese nacimiento se produce a través de una contabilidad muy minuciosa, a través de la Biblia, negando por tanto el evolucionismo, a Darwin, etc. Eso sería algo que como decías tú muy bien llegaría a bloquear por completo el círculo de la comunicación científica, porque evidentemente se pueden discutir muchos aspectos de la aparición de la vida, del cosmos, del hombre, etc.; pero lo que es imposible es una comunicación entre quienes intentan investigar según los descubrimientos de la ciencia y quien quiere aplicar de una manera muy dogmática los que son las supuestas tradiciones de la religión, en este caso de la Biblia, incluso más allá de la mayoría de las voces más flexibles de las distintas religiones que han intentado adaptar a la Biblia al evolucionismo.

[Publicado el 22/10/2008 a las 09:00]

[Etiquetas: Creacionismo, evolucionismo, Sarah Palin, McCain]

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Foto autor

Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de 25 libros en distintos ámbitos literarios: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura. Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra, entre otros) dirigiéndose cada vez más hacia una escritura transversal que rompe los géneros literarios (Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, etc.).

 

Ha estudiado Filosofía, Medicina, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona y ha asistido a cursos en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Como profesor ha enseñado en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), y el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002).

Bibliografía

El Hijo y el Único
 

El Héroe y el Único (2008). El Acantilado, España 

Breviario de la aurora (2006). El Acantilado, España.

Del Ganges al Mediterránea: un diálogo entre las culturas de India y Europa (2004). Argullol, Rafael y Mishra, Vidya Nivas. Ediciones Siruela, España.

El puente de fuego (2004). Ediciones Destino, España.

El pont de foc (2004). Ediciones Destino, España.

Wolfgang Amadeus Mozart. Las últimas sinfonías (2004). Argullol, Rafael y Reverter, Arturo. Diario El País, S.A., España.

Manifiesto contra la servidumbre: escritos frente a la guerra (1990-2003) (2003). Ediciones Destino, España.

Una educación sensorial: historia personal del desnudo femenino en la pintura (2002). Fondo de Cultura Económica, España.

Tres miradas sobre el arte (2002). Ediciones Destino, España.

El cazador de instantes: cuaderno de travesía 1990-1995 (2002). Ediciones Destino, España.

Davalú o el dolor: crònica d'un duel (2001). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Aventura, una filosofía nómada (2000). Plaza & Janés Editores, S.A., España.

El afilador de cuchillos: un poema (1999). El Acantilado, España.

L'esmolador de ganivets: (un poema) (1998). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Transeuropa (1998). Ediciones Alfaguara, España.

Naturaleza: la conquista de la soledad (1995). Fundación César Manrique, España.

Sabiduría de la ilusión: quince escenarios (1994). Taurus Ediciones, España.

La razón del mal (1993). Ediciones Destino, España.

Territorio del nómada (1993). Ediciones Destino, España.

El cansancio de Occidente: una conversación (1993). Argullol, Rafael y Trías, Eugenio. Ediciones Destino, España.

El fin del mundo como obra de arte: un relato occidental (1991). Ediciones Destino, España.

Desciende, río invisible (1990). Ediciones Destino, España.

El Quattrocento: arte y cultura en el renacimiento italiano (1988). Montesinos Editor, S.A., España.

Lampedusa: una historia mediterránea (1987). Montesinos Editor, S.A., España.

Territorio del nómada (1987). Fondo de Cultura Económica, S.L., España.

Duelo en el valle de la muerte (1986). Ayuso, España.

Leopardi: infelicidad y titanismo (1985). Montesinos Editor, S.A., España.

Tres miradas sobre el arte (1985). Icaria, España.

El héroe y el único: el espíritu trágico del Romanticismo (1984). Taurus Ediciones, España.

La atracción del abismo: un itinerario por el paisaje romántico (1983). Bruguera, S.A., España.

Disturbios del conocimiento (1980). Icaria, España.

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