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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 20 de septiembre de 2019

 Blog de Rafael Argullol

Galería de espectros: Werther

Rafael Argullol: Hoy en mi galería de espectros he visto el espectro con chaleco amarillo de Werther.
Delfín Agudelo: Te refieres sin duda al gran Werther de Goethe.
R.A.: Sí, me refiero al personaje que popularizó a Goethe en toda Europa, un personaje que cuando leí por primera vez me resultó conmovedor; después tuve una sensación de rechazo frente a él muy considerable; y ahora lo contemplo a través de una suerte de claroscuro que también me sucede con Hamlet- no sé por qué en mi caso tengo muy asociados a Werther y Hamlet quizás como protagonistas de vertientes distintas de ese perfil del adolescente perpetuo frente al cual tengo considerable rechazo. Sin embargo en el caso de Werther, hay algo más perfilado. Es decir, por un lado me parece muy impactante la aventura construida por parte de Goethe: logró realmente crear un prototipo que llevó a causar furor en su época, incluso llegó a determinar modas de su época. Estas modas se dieron en el sentido superficial e incluso en el sentido más patético: tantos jóvenes comenzaron a vestirse con el chaleco y las botas de Werther; en el sentido patético ningún otro personaje ha inspirado tantos suicidios como inspiró Werther en toda Europa. Por tanto como personaje literario es contradictorio y poderoso. Lo que tengo quizá de más aprensión respecto al personaje Werther, su herencia, su recepción, es que de alguna manera Werther abre las puertas a un sentimentalismo y a un emocionalismo que teñirán la literatura europea del siglo XIX, y eso a mí a veces me parece muy negativo. De la misma manera que tanto Werther como Madame Bovary son personajes fabulosos, el wertherianismo y el bovarismo me parecen por lo general execrables.

[Publicado el 26/12/2008 a las 09:00]

[Etiquetas: galería, espectros, Werther, Goethe]

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Galería de espectros: Fausto

Litrografía de Delacroix para una edición de "Fausto", 1808Rafael Argullol: Hoy, en mi galería de espectros, he visto el espectro de Fausto tal como a él le quería verse, que es cabalgando un centauro.

Delfín Agudelo: Sobra decir que te refieres al Fausto de Goethe.

R.A.: Sí, me refiero fundamentalmente al personaje de Goethe, pero también a todo el personaje Fausto que llega a desbordar la obra de un solo autor para convertirse en un prototipo literario que cruza todos los siglos modernos desde el Renacimiento hasta el propio siglo XX. Casi serían incontables los Faustos en los distintos campos -la pintura, la música, y evidentemente sobre todo en la literatura- que ha dado la cultura europea. Naturalmente quizá todos ellos deberían aglutinarse alrededor del que escribió Goethe. Pero creo que allí lo que vale la pena tener en cuenta es que una época desarrolla un prototipo porque lo necesita. Y en ese caso el hombre moderno, el hombre que se inicia en el renacimiento llega hasta nosotros. De alguna manera necesita plantearse ese personaje que en su tentación por vivir toda experiencia y por vivir todo conocimiento está dispuesto a vender su alma al diablo.
 Lo que ha ido variando con los siglos es cómo se plantea el infierno del diablo. En el primer Fausto, al final de la edad media, tal como sale en las leyendas populares alemanas, existe un diablo y un infierno medievales; en los Faustos del siglo XX, el de Valéry o Thomas Mann, el infierno es ya interior y el diablo de alguna manera es una derivación de lo mismo, una vertiente de uno mismo. Pero en todo caso es muy genuino del hombre moderno esa necesidad de plantear ese desafío con lo límites, esa transgresión, y al mismo tiempo padecer esas consecuencias, todo ello una especie de gran duelo en un escenario en el que Dios o no interviene o interviene relativamente poco. Creo que el surgimiento de Fausto y su gran duelo con Mefistófeles -que en cierto modo es el mismo visto desde otro lado, o sus ambiciones y sus pretensiones vistas desde otro lado, el juego, el duelo, el baile entre Fausto y Mefistófeles- representan como nadie el estatus del hombre moderno, que por un lado está investigando continuamente transgredir los límites de la realidad que lo rodea, pero por otro lado siente dolorosamente que la transgresión se convierta en algo desequilibrado, algo negativo y oscuro para su propio porvenir. Por tanto Fausto es esta especie de fuerza doble en el cual tan representados estamos. Por un lado tenemos la ambición máxima del progreso y de la felicidad, y por otro lado también debemos arrastrar muchas veces las consecuencias de nuestra propia ambición.

[Publicado el 28/11/2008 a las 09:00]

[Etiquetas: Galería, espectros, Fausto, Goethe]

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Galería de espectros: Törless

Rafael Argullol: Hoy, en mi galería de espectros, he visto el espigado espectro del joven Törless.
Delfín Agudelo: Te refieres sin duda al personaje principal de la novela de Musil Las tribulaciones del joven Törless.
R.A.: Me refiero a ese personaje que para mí culmina todo el género de novela de aprendizaje o bildungsroman, que empieza a finales del siglo XVIII y sobre todo llega a su eclosión en el XIX. No obstante, esta obra es de principios de siglo XX y a pesar de esto,  sigue completamente esa tradición. De hecho podemos establecer un claro paralelismo entre lo que pretendió Robert Musil con el joven Törless y lo que había pretendido Goethe en Las desventuras del joven Werther. Mientras que Werther es un héroe dominado por el sentimentalismo, por el heroísmo de la emoción- que finamente acaba en un proceso autodestructivo y suicida-, Törless, que sería en cierto modo su heredero cien años después, es un muchacho que está en el final de la adolescencia, en una academia militar y se distingue de Werther porque es un chico que se aleja del emocionalismo, del sentimentalismo. Es un carácter literario muy interesante porque intenta definir una trayectoria en la formación del ser humano, en este caso, de un adolescente que está acabando de serlo, que está sobre todo centrado en la reivindicación de la libertad individual. Törless, en un mundo como era el de principios del siglo XX, oprimido por las ideologías colectivas y las ideologías de masas, reivindica esa trayectoria individual más allá de las mismas ideologías, y más allá de esas extrañas complicidades que se originan entre el bando de los fuertes y el de los débiles. Me parece, pues, un carácter literario magistral que luego el propio Musil dará continuidad con el personaje Ulrich de su gran novela El hombre sin atributos. Por tanto creo que en el momento en que intentamos ver los distintos perfiles humanos, sobre todo masculinos, de alguien que pasa de la adolescencia a la madurez, creo que uno de los prototipos más interesantes que ha construido la literatura moderna es el del joven Törless.

[Publicado el 10/10/2008 a las 09:14]

[Etiquetas: Robert Musil, Törless, Goethe, Werther]

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Criaturas y creadores

Rafael Argullol: Adán y Eva estaban en la misma condición del andrógino. De hecho, Adán y Eva forman una unidad andrógina primigenia antes de ser expulsados del paraíso.
Delfín Agudelo: Pensando en variaciones o episodios de seres primigenios, se me viene a la cabeza Frankenstein. Me parece interesante traerlo a colación cuando se tiene en mente la situación de Adán y Eva, puesto que tiene el irredimible y trágico castigo de la soledad—no tiene ninguna religión a la cual acudir para solventar su estado y sabe que nunca tendrá una compañía amorosa. Así como Adán y Eva cuando caen tienen la noción epifánica del amor a sí mimos— la conciencia del ser—, Frankenstein desarrolla lo contrario, que es el rechazo a sí mismo, y es casi una mezcla, me atrevería a decir, entre Job y la pareja edénica, porque es el reclamo absoluto al Doctor Frankenstein del por qué lo ha creado, pregunta que surge con todas las connotaciones que la obra implica: la facultad del lenguaje, y sobre todo del lenguaje poético. No le pide la muerte, pero sí la explicación de su creación.
Rafael Argullol: Es un poco las cajas de muñecas rusas en las que estamos colocados a lo largo de la modernidad, al menos desde le renacimiento: el hombre nostálgico, sintiendo la profunda escisión que ha significado la caída, quiere llegar de nuevo al paraíso. La pérdida del paraíso implica el intento de llegar de nuevo al paraíso. En la tradición religiosa, llegar de nuevo significa llegar a la nueva Jerusalén, o a la resurrección de la carne, al cuerpo glorioso, toda una serie de figuras escatológicas de la tradición cristina que vendrían a ser la resolución de la simetría paraíso-paraíso perdido-paraíso recobrado. Lo que ocurre es que llega un momento justo en el renacimiento, con la entrada en crisis del edificio espiritual cristiano en Europa, y el funcionamiento de las nuevas fuerzas liberadoras—el racionalismo y la iluminación—, que el tema de ese juego nostálgico del paraíso que lleva a la necesidad de recuperarlo se traslada del cielo a la tierra, de lo ultraterreno a lo terreno. Es cuando nace esa fuerza fundamental, demoníaca y llena de contradicciones del hombre moderno. Se intenta entonces realizar el paraíso en la tierra a través de las fuerzas de la técnica, del progreso y la técnica, de la revolución social, de diversos ámbito a través de los cuales el hombre aspirará a crear este nuevo paraíso. El caso Mary Shelley es evidente: sigue una idea que ya expuso el joven Goethe en el poema “Prometeus”, que inspiró mucho su obra —Frankenstein o el moderno Prometeo. El joven Goethe, que aún se movía en la órbita del sturm und drang, dice: “Ahora no te necesitamos, Dios. Ya tenemos la autonomía, la fuerza suficiente para crear absolutamente, o hundirnos en el intento”. Creo que en la novela de Shelley el Doctor Frankenstein es el producto de ese proceso. Crear una criatura perfecta, pero se cuela la imperfección del mal por medio. Entonces el resultado es híbrido, y esta criatura perfecta reproduce los mismo problemas que tiene la misma conciencia humana. Esta saga ha tenido varias continuaciones, y una de ellas, obvia, es Blade Runner. Se remonta a los replicantes que siguen el mismo proceso, a crear la criatura perfecta que entra en contradicción: empieza a pensar en términos de escisión, compañía, muerte, y quiere saber, el juego de espejos del hombre que también quería saber, el tema del Doctor Frankenstein y Prometeo.

[Publicado el 25/3/2008 a las 09:52]

[Etiquetas: Frankenstein, Adan y Eva, Prometeo, Goethe, Mary Shelley]

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Foto autor

Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de treinta libros en distintos ámbitos literarios. Entre ellos: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura: Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre). Como escritura transversal más allá de los géneros literarios ha publicado: Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, Visión desde el fondo del mar. Recientemente, ha publicado Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida (2013) y Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza (2013).

Ha estudiado Filosofía, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona. Estudió también en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Fue profesor visitante en la Universidad de Berkeley. Ha impartido docencia en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002), y los premios Cálamo (2010) y Ciudad de Barcelona (2010) con Visión desde el fondo del mar. 

Bibliografía

Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio
y la celebración de la belleza
(Acantilado, 2013)

 
Una educación sensorial. Historia personal del desnudo
femenino en la pintura
(Acantilado 2012)
Visiones desde el fonde del mar (Acantilado, 2010).
MICROSITE DEL LIBRO

 

Publicaciones principales

POESÍA
- Disturbios del conocimiento. Barcelona: Icaria Editorial, 1980.
- Duelo en el Valle de la Muerte. Madrid: Editorial Ayuso, 1986.
- El afilador de cuchillos. Barcelona: El Acantilado. Quaderns Crema, 1999.
- El poema de la serpiente. Badajoz: Asociación Cultural Littera Villanueva, 2010.
- Cantos del Naumon. Libros del Aire. Colección Jardín Cerrado, núm. 5, 2010.

NARRATIVA
- Lampedusa. Barcelona: Editorial Montesinos, 1981.
- El asalto del cielo. Barcelona: Editorial Plaza & Janés, 1986.
- Desciende, río invisible. Barcelona: Editorial Destino, 1989.
- La razón del mal. Premio Nadal 1993. Barcelona: Editorial Destino, 1994.
- Transeuropa. Madrid: Alfaguara Ediciones, 1998.
- Davalú o el dolor. Madrid: RBA, 2001.
- Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida. Barcelona: Quaderns Crema, 2013.

ENSAYO
- El Quattrocento. Barcelona: Editorial Montesinos, 1982.
- La atracción del abismo. Barcelona: Editorial Bruguera, 1983. Reeditado 2006.
- El Héroe y el Único. Madrid: Taurus Editorial, 1984.
- Tres miradas sobre el arte. Barcelona: Icaria Editorial, 1985.
- Leopardi. Infelicidad y titanismo. Barcelona, 1986
- Territorio del nómada. Barcelona: Ediciones Destino, 1986.
- El fin del mundo como obra de arte. Barcelona: Ediciones Destino, 1990. Reeditado 2007.
- El cansancio de Occidente (en colaboración con Eugenio Trías). Barcelona: Ediciones Destino, 1994.
- Sabiduría de la ilusión. Madrid: Taurus Editorial, 1994.
- Aventura. Una filosofía nómada. Barcelona: Nuevas Ediciones Debolsillo, 2000.
- Una educación sensorial. Historia personal del desnudo femenino en la pintura. Madrid-México: Fondo de Cultura Económica, 2002. Barcelona: Editorial Acantilado, 2012.
- Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra. Barcelona: Ediciones Destino, 2003.
- Del Ganges al Mediterráneo: un diálogo entre las culturas de India y Europa (en colaboración con Vidya Nivas Mishra). Madrid: Siruela, 2004.
- Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza. Barcelona: Editorial Acantilado 2013.

ESCRITURA TRANSVERSAL
- El cazador de instantes. Barcelona: Ediciones Destino, 1996. Reeditado 2007.
- El Puente de Fuego. Cuaderno de Travesía, 1996-2002. Barcelona: Ediciones Destino, 2004.
- Enciclopedia del crepúsculo. Madrid: El Acantilado, 2006.
- Breviario de la aurora. Barcelona: El Acantilado, 2006.
- Visión desde el fondo del Mar. Barcelona: Editorial Acantilado, 2010. Premio Cálamo 2010. Premio Ciudad de Barcelona 2010.

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