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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

miércoles, 18 de septiembre de 2019

 Blog de Rafael Argullol

Deslumbramiento y sombras

J.M.W. Turner, “The Evening Before the Deluge”, 1843Rafael Argullol: Todo lo que hemos llamado literatura, absolutamente todo, es un intento de buscar ese momento en que se superpongan las sombras que tenemos delante y detrás.

Delfín Agudelo: Hablar de la sombra es abordar el enigma. Y ese enigma es el velo de Isis, mella y oscuridad. ¿Cómo unir las sombras? ¿Cómo hacer uno el delante y el detrás, pasado y futuro?

R.A.: Como te decía antes, desde el punto de vista físico hago coincidir el descubrimiento de la sombra con el descubrimiento de la experiencia. Para mí el niño no se convierte en ser humano cuando adquiere la edad de la razón, sino que el niño está en el umbral de convertirse en adulto en el momento en que descubre que tiene una sombra, es decir, cuando ve los matices, los colores del día. En ese sentido hay un poema maravilloso que es el "Cementerio marino" de Paul Valéry, en el cual se plantea el deslumbramiento absoluto cuando llegamos a una especie de unión mística o metafísica en la que desaparece la sombra: el mediodía. Pero en el momento del total deslumbramiento del mediodía, no hay experiencia, y tampoco hay expresión. Lo que hace Valéry es cambiar la experiencia del deslumbramiento por la de nadar en el agua, notar el contraste de la sensación. Nosotros podemos expresar porque no eJ.M.W. Turner, “The Morning After the Deluge”, 1843stamos poseídos por el deslumbramiento sino por un mundo en el que hay sombras, hay colores, hay matices. Y el segundo descubrimiento de la sombra es cuando te dices: no solamente el sol se proyecta detrás de mí, sino que hay una sombra formada por mis anhelos, por mis deseos, por mis interrogantes, por mis placeres, por mis enigmas, que está colocada delante de mí. Es una sombra que en cierto modo he ido construyendo yo mismo, es la sombra de la experiencia. La otra es una sombra universal, la que queda detrás nuestro. En la medida en que puedan llegar a coincidir, se realiza el proyecto ideal de la experiencia humana. En ese sentido, el artista juega con una materia prima que comparte con los demás y con algo que él mismo va construyendo, con su propia sombra personal.

[Publicado el 20/12/2007 a las 09:30]

[Etiquetas: sombra, niño, adulto, Isis, experiencia humana]

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La nueva experiencia

imagen descriptiva

Rafael Argullol: Al igual que el Viajero o el Topógrafo, el escritor tiene en cuenta las grandes perspectivas; y al igual que el Cirujano, tiene en cuenta lo que es la piel interior de las palabras.

Delfín Agudelo: Todo escritor, de alguna manera, debe ser Topógrafo y Cirujano a la vez. Desde el viaje interior al viaje físico, el reconocimiento de sí mismo en una situación extraña. Arte, Vida o Sabiduría deben son terruños que va dejando o encontrando. Quizás es por esto que los ritmos de escritura cambien dramáticamente cuando se está viajando, o reconociendo un mapa de un lugar al cual se está visitando.

R.A.: En mi caso la escritura siempre ha tenido dos ritmos distintos, el ritmo rápido y el ritmo lento. El rápido es el que va vinculado a cuadernos y anotaciones que yo siempre llevo conmigo en cualquier desplazamiento; viajo, o incluso estoy en la ciudad, y casi siempre llevo cuadernos u hojas de papel en las cuales hago anotaciones que son prácticamente crípticas, que sólo entiendo yo. El ritmo rápido es también la caza de instantes. Tengo un libro titulado El cazador de instantes, y sería el intento de coger al vuelo sensaciones, emociones, lo que está a tu alrededor.El ritmo lento sería el que está basado en la reelaboración, en la evocación, que incluso físicamente viene físicamente dominado por la lentitud de la escritura.Yo escribo lentamente; procuro corregir poco, pero escribo con lentitud. Lo que hago muchas veces es recuperar los cuadernos de anotaciones crípticas, los cuadernos de viaje, en ese otro ritmo lento. Integro los dos ritmos, procurando que lo que es el ritmo lento se vea vivificado siempre por esa especie de estado nervioso que significa la escritura rápida.   Pienso que esto también es representativo de las dos formas en que se va proyectando la escritura. Por un lado elaboramos a través de palabras, estructuras lingüísticas y conceptuales, y eso corresponde al ritmo lento; y por otro lado la escritura es siempre también huella de la efervescencia, huella de algo volcánico, y por lo tanto conserva ese elemento de la rapidez. Eso abundaría en el intento de superar la dicotomía de la que hablábamos antes entre pensamiento y sensaciones, o entre el "sabio" y el "artista": en realidad, recoger la experiencia humana a través del arte o de la literatura significa asumir los dos planos, tanto el plano de la sensación más descarnada o ardiente, como el plano mucho más lento, elaborado y frío de lo conceptual.  

D.A.: Pero que no se vean los tedijos: como la prenda que sólo dándole la vuelta evidencia la costura.  

R.A.: Una obra literaria puede considerarse un éxito por uno mismo si esa fusión de los dos ritmos es una fusión que no se hace visible, que no se muestra. El triunfo de la construcción literaria es conseguir que para el lector no haya estos dos ritmos separados, sino que se fusionen en lo que podríamos llamar un tercer ritmo, que es el ritmo de la escritura, una nueva forma de experiencia. Ésta no es la experiencia fulminante de la captación de los instantes, ni es la experiencia lenta de la reelaboración, sino que es un tercer nivel de experiencia que es el que en definitiva tiene que llegar a los lectores. La escritura se convierte en una nueva experiencia. Para mí no existe tanto el mundo reducido al yo, sino el yo extendido al mundo. Nos describimos a nosotros mismos a través del mundo, pero no describimos tanto al mundo a través de nuestro yo. Y al describirnos a nosotros mismos a través del mundo de la escritura, realizamos la experiencia. La escritura sería algo así como "experiencia de la experiencia".

[Publicado el 17/12/2007 a las 09:30]

[Etiquetas: escritura, experiencia, ]

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El escándalo

Rafael Argullol: No sé si se puede ser Homero y Ulises al mismo tiempo.

Delfín Agudelo: Me parece que un buen punto de partida para esta reflexión es la figura de Rimbaud, que representa esa búsqueda visceral y un súbito desprecio a todo lo artístico. Rimbaud dice: "Toda mi búsqueda fue un intento fallido, me retiro de todo". Pero intuimos un vaho de silencio, un estado de privación. ¿Qué vio cuando fue Ulises? ¿Qué dejó de ver al ser Homero? ¿Qué habrá visto luego de haberse retirado de la escritura?

Rafael Argullol: Todo el escándalo que significa Rimbaud es muy coherente. Quizás para nuestra tradición ese escándalo ha aumentado por el hecho de que tenemos determinados héroes artísticos a los que precisamente adoramos más por haber escrito o compuesto obras extraordinarias con una edad muy corta, como lo es también el caso de Mozart o el caso de Schubert. /upload/fotos/blogs_entradas/portada_de_una_temporada_en_el_infierno.jpgEsto hace particularmente incomprensible que alguien a los 20 o 21 años, con una conducción poética prodigiosa a sus espaldas, en una edad tan corta, haya abandonado la escritura. Hay un verso en Una temporada en el infierno que siempre me ha llamado mucho la atención: Plus de mots, "Basta de palabras". Es como si en un momento determinado Rimbaud hubiera llegado a la conclusión de que las palabras -ya no lo que llamamos poesía o lenguaje poético, sino el lenguaje en sentido estricto- no son suficientes para expresar una experiencia, y en ese mismo momento renuncia. Y entre Homero y Ulises elige ser Ulises, un extraño Ulises. En su momento yo leí con avidez sus Cartas abisinias, y se confirma más el escándalo en todas esas cartas que envía desde Etiopía, puesto que no hay una sola mención ni a la literatura ni al arte. Se aleja por completo: pide manuales de jardinería, pide cosas prácticas para su vida en África, y ni una sola palabra más sobre la cultura. Son dos los elementos que han doblado el carácter de escándalo en el caso Rimbaud: su renuncia en la juventud y el haber elegido el camino del destierro o peregrinaje, de una vida prosaica, sin hacer la menor alusión a la cultura o la literatura. Ahí se plantea también el tema de qué es lo que dedujo Rimbaud, qué es lo que vio. Nunca lograremos entender aquello que vio ya que es una especie de visión o mística invertida en la cual tiene una necesidad absoluta de sumirse en una vida completamente prosaica y alejada de toda trascendencia. Es comprensible porque, si volvemos al lenguaje espectral del arte, hay algo en lo que llamamos arte que quema mucho, que consume, y la elección de una vida alejada del arte es una lección completamente plausible. Uno de los capítulos del arte espectral es aquel en que el artista abandona el arte. /upload/fotos/blogs_entradas/gogol.jpgRimbaud abandonó la poesía; siempre he intentado imaginar la escena de Gogol quemando la segunda parte de Almas muertas, que le había costado un inmenso trabajo. Incluso el hecho de quemar o destruir la obra -que se ha repetido tanto en la literatura, en la pintura e incluso en la composición musical- no lo deberíamos comprender como un acto masoquista o autodestructivo en el sentido habitual del término, sino que lo deberíamos entender como la escritura de un capítulo de esa historia espectral. Hay un momento determinado en que uno renuncia a la forma palabra o a la forma pintura en el sentido en que los otros creen, y sigue una visión y un camino completamente distinto. Por eso te hablaba de una suerte de mística invertida.

[Publicado el 10/12/2007 a las 12:01]

[Etiquetas: Rimbaud, experiencia, mística invertida, poesía, quemar la obra]

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Foto autor

Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de treinta libros en distintos ámbitos literarios. Entre ellos: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura: Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre). Como escritura transversal más allá de los géneros literarios ha publicado: Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, Visión desde el fondo del mar. Recientemente, ha publicado Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida (2013) y Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza (2013).

Ha estudiado Filosofía, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona. Estudió también en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Fue profesor visitante en la Universidad de Berkeley. Ha impartido docencia en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002), y los premios Cálamo (2010) y Ciudad de Barcelona (2010) con Visión desde el fondo del mar. 

Bibliografía

Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio
y la celebración de la belleza
(Acantilado, 2013)

 
Una educación sensorial. Historia personal del desnudo
femenino en la pintura
(Acantilado 2012)
Visiones desde el fonde del mar (Acantilado, 2010).
MICROSITE DEL LIBRO

 

Publicaciones principales

POESÍA
- Disturbios del conocimiento. Barcelona: Icaria Editorial, 1980.
- Duelo en el Valle de la Muerte. Madrid: Editorial Ayuso, 1986.
- El afilador de cuchillos. Barcelona: El Acantilado. Quaderns Crema, 1999.
- El poema de la serpiente. Badajoz: Asociación Cultural Littera Villanueva, 2010.
- Cantos del Naumon. Libros del Aire. Colección Jardín Cerrado, núm. 5, 2010.

NARRATIVA
- Lampedusa. Barcelona: Editorial Montesinos, 1981.
- El asalto del cielo. Barcelona: Editorial Plaza & Janés, 1986.
- Desciende, río invisible. Barcelona: Editorial Destino, 1989.
- La razón del mal. Premio Nadal 1993. Barcelona: Editorial Destino, 1994.
- Transeuropa. Madrid: Alfaguara Ediciones, 1998.
- Davalú o el dolor. Madrid: RBA, 2001.
- Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida. Barcelona: Quaderns Crema, 2013.

ENSAYO
- El Quattrocento. Barcelona: Editorial Montesinos, 1982.
- La atracción del abismo. Barcelona: Editorial Bruguera, 1983. Reeditado 2006.
- El Héroe y el Único. Madrid: Taurus Editorial, 1984.
- Tres miradas sobre el arte. Barcelona: Icaria Editorial, 1985.
- Leopardi. Infelicidad y titanismo. Barcelona, 1986
- Territorio del nómada. Barcelona: Ediciones Destino, 1986.
- El fin del mundo como obra de arte. Barcelona: Ediciones Destino, 1990. Reeditado 2007.
- El cansancio de Occidente (en colaboración con Eugenio Trías). Barcelona: Ediciones Destino, 1994.
- Sabiduría de la ilusión. Madrid: Taurus Editorial, 1994.
- Aventura. Una filosofía nómada. Barcelona: Nuevas Ediciones Debolsillo, 2000.
- Una educación sensorial. Historia personal del desnudo femenino en la pintura. Madrid-México: Fondo de Cultura Económica, 2002. Barcelona: Editorial Acantilado, 2012.
- Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra. Barcelona: Ediciones Destino, 2003.
- Del Ganges al Mediterráneo: un diálogo entre las culturas de India y Europa (en colaboración con Vidya Nivas Mishra). Madrid: Siruela, 2004.
- Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza. Barcelona: Editorial Acantilado 2013.

ESCRITURA TRANSVERSAL
- El cazador de instantes. Barcelona: Ediciones Destino, 1996. Reeditado 2007.
- El Puente de Fuego. Cuaderno de Travesía, 1996-2002. Barcelona: Ediciones Destino, 2004.
- Enciclopedia del crepúsculo. Madrid: El Acantilado, 2006.
- Breviario de la aurora. Barcelona: El Acantilado, 2006.
- Visión desde el fondo del Mar. Barcelona: Editorial Acantilado, 2010. Premio Cálamo 2010. Premio Ciudad de Barcelona 2010.

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