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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 24 de noviembre de 2017

 Blog de Rafael Argullol

Galería de espectros: el contemplador del cementerio

Rafael Argullol: Hoy en mi galería de espectros he vislumbrado el espectro del contemplador del cementerio.

Delfín Agudelo: ¿Te refieres a El cementerio marino de Valéry?

R.A.: Me refiero a él. Aconsejaría a cualquiera de nuestros lectores o de nuestros corresponsales que si ha leído El cementerio marino de Valéry y tiene la oportunidad de pasar o volver a Barcelona, se dirigiera al cementerio de Montjuic, de esta ciudad, porque allá podría encontrar una situación exacta a la que tiene el contemplador de este gran poema del siglo XX. Valéry se refiere al cementerio de su ciudad natal, Sète, en el sur de Francia, y ese cementerio está exactamente colocado con la misma disposición que el nuestro de Montjuic. En los dos casos son montañas que ya fueron necrológicas en el mundo romano, en la necrópolis del mundo romano, y eran pequeñas colinas que se alzaban sobre las ciudades y donde se situaba el lugar de los muertos. Tanto desde el cementerio de Sète como el nuestro de Montjuic tienes un amplísimo panorama del mar mediterráneo delante, con lo cual la disposición del contemplador es la misma desde el lugar sagrado, desde el lugar de los muertos donde se puede llegar a observar en toda su magnificencia el mar mediterráneo y sus evoluciones cromáticas. Y uno puede intentar seguir la misma experiencia que propone Valéry en su poema: uno puede mirar el mar en un día despejado el mar al medio día -lo que Valéry llama medio día de justo-, contemplar el mar, el efecto de deslumbramiento que produce el sol sobre la superficie del mar. Ese deslumbramiento es lo que Valéry de alguna manera identifica con el vacío y con la nada, con una especie de esencia del mundo, de plenitud del mundo, que es al mismo tiempo el vacío que deja al hombre anonadado, indefenso. Y a continuación puede seguir con el poema y ver cómo alejado el mediodía el cielo va adquiriendo los distintos tonos cromáticos del mediterráneo, va adquiriendo los distintos matices de la vida, y así entender mucho más el razonamiento de Valéry:  mientras que el medio día nos deslumbra y nos anonada con su propia perfección blanca, para llegar realmente a vivir la experiencia de la vida es necesario el declinar del sol y el contraste con los distintos matices del color que son exactamente los matices de la existencia. En definitiva, y así concluye el poema, más allá de ese conocimiento esencial o metafísico que pueda proporcionar la luz, quien llegue a conocer la existencia humana es aquél que como el nadador que se introduce en el agua es capaz de ir definiendo el contraste de los sentidos. Difícil encontrar un poema donde haya tal equilibrio entre el conocimiento sensual o sensitivo y el conocimiento de lo físico.

[Publicado el 12/3/2009 a las 09:00]

[Etiquetas: Valéry, El cementerio marino, Galería, espectros]

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Galería de espectros: Pechorín

Mikhail Lermontov

Rafael Argullol: Hoy en mi galería de espectros he visto el espectro de Pechorín.

Delfín Agudelo: ¿Te refieres al personaje de Lermontov presente en la novela Un héroe de nuestro tiempo?

R.A.: Sí. Siempre que en la prensa o en las telenoticias oigo hablar de las guerras del Cáucaso, en las que están implicados el ejército ruso y resistentes de algunos de la república o de los pueblos del Cáucaso, siempre inevitablemente pienso en este texto y en Pechorín, al que Lermontov llamó muy adecuadamente el héroe de nuestro tiempo. ¿Y cómo era ese héroe de nuestro tiempo? Era un soldado ruso, generalmente de buena familia, que había nacido en Moscú o en San Petersburgo, que se había alejado de los círculos familiares y del bienestar, de esas ciudades, y había sido destacado a un remotísimo batallón en el Cáucaso, donde entre escaramuza y escaramuza pasaban días enteros de aburrimiento, de tedio, de amontonamiento de días siempre iguales. Lermontov es uno de los grandes definidores del tedio moderno, de manera paralela, incluso cronológica, a la definición que hizo Baudelaire en París. Y allí nos encontramos con dos abordajes simultáneos, aunque en marcos tan distintos de la cuestión del tedio, del paso irreversible del tiempo, etc. Dos escenarios tan distintos como pueden ser París, el escenario metropolitano por excelencia, y como puede ser una aldea remota en las montañas del Cáucaso. Pero el sentimiento viene a ser el mismo, quizá con la única diferencia que Pechorín y sus compañeros llegaron a inventar en la práctica algo que los poetas de París solo inventaron metafóricamente: el juego de la ruleta rusa, que consiste en sustituir la bola de la ruleta por las balas que se ponen en un revólver para al menos así romper la monotonía de las noches interminables.

[Publicado el 05/3/2009 a las 18:05]

[Etiquetas: Lermontov, Pechorín, Galería, Espectros]

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Galería de espectros: Caronte

Rafael Argullol: Hoy en mi galería de espectros he visto el  sombrío espectro de Caronte.
Delfín Agudelo: ¿Te refieres al cuadro Caronte cruzando la laguna Estigia de Patinir?
R.A.: Sí, a esta pequeña maravilla que está en el Museo del Prado, un cuadro que me fascinaba siempre que lo había visto en reproducciones y que no sé por qué creía que sería un cuadro de grandes dimensiones. Cuando lo vi por primera vez en el Museo del Prado, en directo, al principio me decepcionó un poco porque las dimensiones eran más pequeñas de lo que había esperado. Luego me di cuenta de que efectivamente ese tamaño reducido ayudaba a la propia concentración del instante que se representa en el cuadro. Y en él Patinir nos muestra de una manera muy brillante lo que es ese viaje entre el mundo de los vivos y el mundo de los muertos: el viaje entre la vida y la muerte, a través del barquero mitológico Caronte. Y sobre todo nos muestra un efecto cromático excepcional, que es el análisis de la luz que hace Patinir. Me da la impresión que el azul de esta pintura nunca ha sido conseguido de nuevo en toda la historia posterior de la pintura. Es un azul tan especial que lo llamaría puramente "el azul Patinir" o "el azul de la barca de Caronte". Es tan especial que muchas veces he llegado a pesar que en el momento en que cada uno de nosotros viaja de la vida a la muerte, ve ese azul o viaja a través de este azul. Eso nos lleva a un posible consuelo respecto al propio acto de la muerte: si es ese el azul que tenemos que ver, algún incentivo tiene morir.  

[Publicado el 05/2/2009 a las 09:00]

[Etiquetas: galería, espectros, Patinir, Caronte]

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Galería de espectros: "Melancolía hermética"

de chiricoRafael Argullol: Hoy en mi galería de espectros he visto el de la melancolía otoñal.
Delfín Agudelo: Te refieres a "Melancolía hermética", cuadro de de Chirico.
R.A.: Sí, me gusta mucho este cuadro porque pienso que es uno de los cuadros en los que se define mejor el lenguaje del primer de Chirico, que fue uno de los pintores verdaderamente rupturistas hacia el surrealismo. Uno de los pioneros, si no el pionero quizás más destacado en el inicio del surrealismo. Plantea ese escenario urbano desnudo, ese escenario que él llamaba pintura metafísica y que en todos los casos se remitía a los escenarios urbanos del quattrocento, pero despojado de todo elemento humano y que da esa sensación de incomunicación y de ausencia del factor humano que tanto fascinaba, por ejemplo, a Michel Ángelo o Antonioni. Por un lado es un de Chirico muy maduro y por otro lado sin embargo viene a recoger una de las tradiciones iconográficas más ilustres de todo el arte occidental, que es la tradición de la melancolía. De Chirico nos presenta esa estatua dentro de su cuadro, otorgando un efecto muy de chiriciano: él pinta esculturas, y esas esculturas pintadas por de Chirico en realidad tiene todos los rasgos de lo que ha sido la melancolía a través de la historia, esa dejadez, ese abandono, ese estado intermedio de lo que podríamos llamar la nostalgia de un mundo perdido y un estar en suspensión con respecto al presente. Por tanto, en suma, sería un cuadro en el que de Chirico nos mostraría de manera muy brillante que la auténtica vanguardia estaba basada en un estudio muy profundo y al mismo tiempo muy subversivo de la propia tradición.

[Publicado el 02/2/2009 a las 16:31]

[Etiquetas: de Chirocoo, melancolía hermética, galería, espectros]

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Galería de espectros: el demonio de lo irreparable

Rafael Argullol: Hoy en mi galería de espectros me ha parecido percibir el espectro del demonio de lo irreparable.
Delfín Agudelo: ¿Te refieres a ese personaje metafórico que aparece en Las flores del mal de Baudelaire?
R.A.: Sí, me parece que es el protagonista de Las flores del mal. Y cuando hablo del demonio de lo irreparable no hablo quizá de demonio en sentido de diablo, sino en un sentido más socrático, más griego, más antiguo: de demonio como daimon, de una fuerza que penetra la existencia y la vida humana. Si algo está continuamente presente en las poesías de Baudelaire, en Las flores del mal, es el desgaste al que nos somete el tiempo, el hecho de que el hombre, en lugar de irse enriqueciendo por la experiencia del paso del tiempo, se va hundiendo, y eso Baudelaire lo supo resumir muy bien en un verso sintetiza muy bien su sentir poético: Descendemos al orco un escalón diario. Es esa idea del descenso, que sólo se puede frenar a través de determinados cortes en el tiempo, o cortes en la caída en el tiempo, que es cuando se produce por un éxtasis, por una alegría, por un goce, por una curiosidad, por un descubrimiento. Si el hombre está fuera de ese estado de descubrimiento, de tensión por la curiosidad que le produce el mundo que le rodea, inevitablemente en la opinión de Baudelaire va cayendo. Y eso en sus poesías lo mostró muy bien en un personaje alegórico si se quiere pero vivo, que es ese demonio de lo irreparable. De ahí que en los poemas encontramos esas expresiones que siempre se refieren al carácter irreversible del tiempo. Lo irreparable, lo irreversible, lo irremediable: detrás de todas esas expresiones hay siempre ese daimon, ese demonio que dirige al hombre no curioso, que dirige al hombre no aventurero, que dirige al hombre dominado por la monotonía, tedio y la rutina, lo dirige irreparablemente hacia el orco.

[Publicado el 19/1/2009 a las 09:00]

[Etiquetas: galería, espectros, Baudelaire, demonio de lo irreparable]

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Galería de espectros: Carlos V

Rafael Argullol: Hoy en mi galería de espectros he vislumbrado el de Carlos V.
Delfín Agudelo: Te refieres al retrato realizado por Tiziano.
R.A.: Sí, al famoso retrato ecuestre de Tiziano que para mí muestra de manera exquisita la culminación, la dureza y la soledad del máximo poder. Si un hombre ha sido poderoso en el mundo moderno, quizá junto con Napoleón, ha sido Carlos V. Tiziano quiere pintarlo con la máxima dignidad, por eso recurre a la tradición del retrato ecuestre, que en el siglo XV habían ya trabajado escultores como Verrochio, siempre siguiendo el modelo del retrato ecuestre de Marco Aurelio que se encuentra en Roma, en el que el emperador filósofo se mostraba con una máxima dignidad. Siguiendo esa tradición, Tiziano hace la que podría ser considerada la obra maestra en la pintura del retrato ecuestre. Pero al mismo tiempo advertimos ya en el rostro del emperador una sensación de cansancio, casi agotamiento, que parece preludiar la decisión que tomará ya no muy lejos del momento en que Tiziano hizo ese retrato, que es esa decisión de abandonar el poder en vida, de retirarse a un monasterio y dedicarse a los engranajes de relojes y a  la construcción de éstos. Creo que ahí Tiziano, como maravilloso pintor que era, sabe captar el punto máximo de un poder que quiere exteriorizar la dignidad, pero de un poder que está ya demacrado, cansado y agotado. 

[Publicado el 16/1/2009 a las 09:00]

[Etiquetas: galería, espectros, Carlos V, Tiziano]

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Galería de espectros: Duque de Montefeltro

Rafael Argullol: Hoy en mi galería de espectros he visto el del Duque de Montefeltro.
Delfín Agudelo: Te refieres al retrato realizado por Piero Della Francesca.
R.A.: Maravilloso retrato y maravillosa representación de lo que actualmente diríamos un hombre duro, pero un hombre duro aplicado a lo que era la Italia renacentista, a lo que era los hombres de lucha de guerra del siglo XV. Montefeltro es, para mí, la representación máxima de lo que se llamaba los condotiere, que en nuestros días serían los señores de la guerra que luchaban unos contra otros de manera absolutamente codiciosa, pero que curiosamente en medio del tumulto dieron lugar a una de las brotaciones más prodigiosas del arte de todos los tiempos. Montefeltro es un tipo duro con un perfil sinuoso, un perfil difícil. En ese sentido no hay idealización alguna por parte de Piero Della Francesca. Además hay una anécdota que marca el proceso de ese retrato: durante muchísimo tiempo los intérpretes y conocedores de arte del renacimiento, incluso más concretamente de Piero della Francesca, creían que en la nariz del duque de Montefeltro había un desgaste de la pintura, o se había producido una ruptura que explicaba esa sinuosidad de la nariz del duque. Pero en lo que se ha comprobado en los últimos tiempos es que no hay ni error ni desgaste, sino que el duque efectivamente tenía esa nariz porque se la rompieron en una pelea callejera cuando era joven. Por tanto ahí nos encontramos a un hombre que fue uno de los próceres del renacimiento, un gran mecenas, representado como si fuera un boxeador del cine negro, con la nariz rota y como saliendo de los bajos fondos.

[Publicado el 12/1/2009 a las 09:00]

[Etiquetas: galería, espectros, Piero della Francesca, Duque de Montefeltro]

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Galería de espectros: Miguel Ángel

Rafael Argullol: Hoy en mi galería de espectros he visto el de Miguel Ángel en su momento terminal.
Delfín Agudelo: Te refieres al autorretrato presente en El Juicio Final de Miguel Ángel, sostenido por un santo.
R.A.: Me refiero a ese autorretrato, uno de los más extraños, radicales, crueles y de autocrueldad que se han pintado en la historia de la pintura. Miguel Ángel quiso representarse en su juicio final; tenía ya setenta años de edad. Pero en vez de hacerlo en una actitud beatífica, de sabiduría o nobleza, se autorrepresentó a través de una tragicidad casi insoportable: como un pellejo que sostiene uno de los santos presentes, que es San Bartolomé. Miguel Ángel se presenta a sí mismo ya no solamente como un viejo, sino como alguien que está entrando en lo que podríamos llamar un proceso de convulsión agónica, un proceso de descorporeización. Y ahí nos encontramos con la suprema paradoja trágica de que el artista que ha llegado a lo más alto de su poder creativo, y probablemente a ser el más reconocido de todos los aristas de la historia, en el momento en que tiene que hacer un balance de su cara se representa a sí mismo como un puro pellejo arrugado y  destinado, diríamos, a ser un deshecho.

[Publicado el 09/1/2009 a las 09:00]

[Etiquetas: galería, espectros, Miguel Ángel]

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Galería de espectros: el Doctor Moreau

Rafael Argullol: Hoy en mi galería de espectros he visto el del Doctor Moreau paseando enloquecido por su isla.
Delfín Agudelo: Sin duda te refieres al protagonista de la novela  de Wells.
R.A.: Exactamente. La isla del Doctor Moreau, que es una novela que por un lado lleva a su máxima depuración la saga de los doctores siniestros de la literatura moderna, desde el Doctor Frankenstein al Doctor Jekyll, desde el Doctor Jekyll al Doctor Mabusse, pasando por este Doctor Moreau, el cual a través de sus experimentos intenta conseguir una nueva raza de esclavos a través de sus experimentos con las bestias. Esa novela creo que, aparte de tener un valor literario en sí misma extraordinario, teniendo en cuenta que fue escrita a finales del XIX y comienzo de XX nos introduce  a una parábola extraordinaria sobre lo que posteriormente fue el intento totalitario de crear toda una humanidad esclava en el nacional-socialismo-esto en cuanto a referente ideológico del siglo XX.  Pero la podemos leer también en clave actual, y las fantasías del doctor Moreau se pueden ver a través de toda nuestra fascinación por la ingeniería genética, por las transformaciones estéticas e ideológicas de los cuerpos, y quizás no esté muy lejos el momento en que debamos volver a repasar la novela de Wells como una metáfora de nuestro tiempo, no únicamente como metáfora que concierne a tiempos sombríos del siglo pasado, sino también como algo que atañe a la propia bestialización que por un lado arriesga la humanidad de nuestra época, y por otro lado a ese intento de crear de nuevo una cierta esclavitud a través de medios biológicos y genéticos.

[Publicado el 05/1/2009 a las 01:15]

[Etiquetas: galería, espectros, Doctor Moreau, H.G. Wells]

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Galería de espectros: Werther

Rafael Argullol: Hoy en mi galería de espectros he visto el espectro con chaleco amarillo de Werther.
Delfín Agudelo: Te refieres sin duda al gran Werther de Goethe.
R.A.: Sí, me refiero al personaje que popularizó a Goethe en toda Europa, un personaje que cuando leí por primera vez me resultó conmovedor; después tuve una sensación de rechazo frente a él muy considerable; y ahora lo contemplo a través de una suerte de claroscuro que también me sucede con Hamlet- no sé por qué en mi caso tengo muy asociados a Werther y Hamlet quizás como protagonistas de vertientes distintas de ese perfil del adolescente perpetuo frente al cual tengo considerable rechazo. Sin embargo en el caso de Werther, hay algo más perfilado. Es decir, por un lado me parece muy impactante la aventura construida por parte de Goethe: logró realmente crear un prototipo que llevó a causar furor en su época, incluso llegó a determinar modas de su época. Estas modas se dieron en el sentido superficial e incluso en el sentido más patético: tantos jóvenes comenzaron a vestirse con el chaleco y las botas de Werther; en el sentido patético ningún otro personaje ha inspirado tantos suicidios como inspiró Werther en toda Europa. Por tanto como personaje literario es contradictorio y poderoso. Lo que tengo quizá de más aprensión respecto al personaje Werther, su herencia, su recepción, es que de alguna manera Werther abre las puertas a un sentimentalismo y a un emocionalismo que teñirán la literatura europea del siglo XIX, y eso a mí a veces me parece muy negativo. De la misma manera que tanto Werther como Madame Bovary son personajes fabulosos, el wertherianismo y el bovarismo me parecen por lo general execrables.

[Publicado el 26/12/2008 a las 09:00]

[Etiquetas: galería, espectros, Werther, Goethe]

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Foto autor

Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de treinta libros en distintos ámbitos literarios. Entre ellos: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura: Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre). Como escritura transversal más allá de los géneros literarios ha publicado: Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, Visión desde el fondo del mar. Recientemente, ha publicado Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida (2013) y Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza (2013).

Ha estudiado Filosofía, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona. Estudió también en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Fue profesor visitante en la Universidad de Berkeley. Ha impartido docencia en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002), y los premios Cálamo (2010) y Ciudad de Barcelona (2010) con Visión desde el fondo del mar. 

Bibliografía

Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio
y la celebración de la belleza
(Acantilado, 2013)

 
Una educación sensorial. Historia personal del desnudo
femenino en la pintura
(Acantilado 2012)
Visiones desde el fonde del mar (Acantilado, 2010).
MICROSITE DEL LIBRO

 

Publicaciones principales

POESÍA
- Disturbios del conocimiento. Barcelona: Icaria Editorial, 1980.
- Duelo en el Valle de la Muerte. Madrid: Editorial Ayuso, 1986.
- El afilador de cuchillos. Barcelona: El Acantilado. Quaderns Crema, 1999.
- El poema de la serpiente. Badajoz: Asociación Cultural Littera Villanueva, 2010.
- Cantos del Naumon. Libros del Aire. Colección Jardín Cerrado, núm. 5, 2010.

NARRATIVA
- Lampedusa. Barcelona: Editorial Montesinos, 1981.
- El asalto del cielo. Barcelona: Editorial Plaza & Janés, 1986.
- Desciende, río invisible. Barcelona: Editorial Destino, 1989.
- La razón del mal. Premio Nadal 1993. Barcelona: Editorial Destino, 1994.
- Transeuropa. Madrid: Alfaguara Ediciones, 1998.
- Davalú o el dolor. Madrid: RBA, 2001.
- Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida. Barcelona: Quaderns Crema, 2013.

ENSAYO
- El Quattrocento. Barcelona: Editorial Montesinos, 1982.
- La atracción del abismo. Barcelona: Editorial Bruguera, 1983. Reeditado 2006.
- El Héroe y el Único. Madrid: Taurus Editorial, 1984.
- Tres miradas sobre el arte. Barcelona: Icaria Editorial, 1985.
- Leopardi. Infelicidad y titanismo. Barcelona, 1986
- Territorio del nómada. Barcelona: Ediciones Destino, 1986.
- El fin del mundo como obra de arte. Barcelona: Ediciones Destino, 1990. Reeditado 2007.
- El cansancio de Occidente (en colaboración con Eugenio Trías). Barcelona: Ediciones Destino, 1994.
- Sabiduría de la ilusión. Madrid: Taurus Editorial, 1994.
- Aventura. Una filosofía nómada. Barcelona: Nuevas Ediciones Debolsillo, 2000.
- Una educación sensorial. Historia personal del desnudo femenino en la pintura. Madrid-México: Fondo de Cultura Económica, 2002. Barcelona: Editorial Acantilado, 2012.
- Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra. Barcelona: Ediciones Destino, 2003.
- Del Ganges al Mediterráneo: un diálogo entre las culturas de India y Europa (en colaboración con Vidya Nivas Mishra). Madrid: Siruela, 2004.
- Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza. Barcelona: Editorial Acantilado 2013.

ESCRITURA TRANSVERSAL
- El cazador de instantes. Barcelona: Ediciones Destino, 1996. Reeditado 2007.
- El Puente de Fuego. Cuaderno de Travesía, 1996-2002. Barcelona: Ediciones Destino, 2004.
- Enciclopedia del crepúsculo. Madrid: El Acantilado, 2006.
- Breviario de la aurora. Barcelona: El Acantilado, 2006.
- Visión desde el fondo del Mar. Barcelona: Editorial Acantilado, 2010. Premio Cálamo 2010. Premio Ciudad de Barcelona 2010.

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