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El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Blog de Rafael Argullol / entradas etiquetadas como 'dante'

Galería de espectros: Dante

Rafael Argullol: Hoy en mi galería de espectros he creído ver el de Dante.
Delfín Agudelo: ¿Lo viste acaso como personaje o como autor de su propio personaje?
Rafael Argullol: Lo realmente fascinante en Dante es que llega a cumplir aquello que parecía imposible, que es ser Ulises, héroe de la Odisea, y al mismo tiempo Ulises autor de la Odisea. Es decir, es autor y personaje. Y aunque con frecuencia la mayoría de las ilustraciones de Dante nos han llevado a ver al Dante que peregrina por el Infierno, Purgatorio y Paraíso —sobre todo por el Infierno, acompañado de Virgilio—, para mí el espectro de Dante que me resulta más chocante, atractivo, magnético, es el de Dante que está concibiendo su propio viaje y el de Dante que está concibiendo su propia visión. Es decir, el escritor Dante que está proyectando al personaje Dante en la visión dantesca que se produce en el Viernes santo del año 1300. Eso me parece una maravilla de la imaginación, concebir que en tres días, los que van del viernes santo de 1300 al domingo de resurrección del mismo año, se produce todo el viaje por los tres ultramundos: es un extraordinario prodigio de la imaginación literaria. Y ahí es donde me gustaría afrontar mi personaje. No tanto el que baja al infierno y luego acompañado de Beatriz asciende al paraíso, sino aquél que está concentrado, teniendo esa visión que le va a servir para modificar por completo los cauces del espacio y del tiempo. Porque desde la inmovilidad proyecta los tres intramundos, y desde la visión que ocurre en tres días proyecta un viaje extensísimo que en realidad debería durar años. Esa concentración mental, ese milagro de la fantasía, esa capacidad para proyectarse él mismo como héroe de la propia aventura, otorga a Dante una especie de sitial extraordinario en la historia de la imaginación humana. A veces se dice que lo dantesco es un espectáculo terrible; esto siempre me ha parecido un poco injusto, porque lo dantesco es una obra milimétricamente construida de arquitectura literaria, a través de la poesía, pero fundamentalmente lo dantesco es haber tenido esa visión a través de la cual uno mismo viaja por el cosmos y los mundos, relativizando por completo las coordenadas del espacio y del tiempo, y no solo realizando esa aventura, sino salvándose de ella. Es decir, no es solo el escritor y su héroe, sino que es la prueba iniciática y su resolución, lo cual me parece extraordinario.

[Publicado el 11/4/2008 a las 09:00]

[Etiquetas: Galería, espectros, Dante, La Divina Comedia]

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La renovación

Rafael Argullol: . Llega un momento en que el tema de ese juego nostálgico del paraíso lleva a la necesidad de recuperarlo. Es cuando nace esa fuerza fundamental, demoníaca y llena de contradicciones del hombre moderno.

Delfín Agudelo: De alguna manera es crear un paralelismo de renovación del paraíso mediante creaciones artísticas, pero que de una u otra manera son viciadas por la condición humana misma: al pretender una recuperación impoluta, al buscar una neutralidad que permita traer a colación de nuevo el tema de la recuperación, las características de nuestra condición terrenal subyacen en la creación misma.

Rafael Argullol: Es el proceso de la búsqueda de la renovación del paraíso sin aclarar instancias ultramundanas, sino en la propia tierra. Es muy significativo, yendo a la referencia del Paraíso perdido de Milton, que es una obra que no podía haber surgido antes de la época cuando surgió. El Paraíso Perdido surge en el momento justo en que se ha destrozado el universo medieval, en que aquél juego de esferas perfectas que era la Divina Comedia ha saltado por los aires. Y en ese sentido, Milton plantea con una grandeza literaria extraordinaria una especie de inversión de alianzas: si ya Dios no es el que tiene que conducirnos al nuevo paraíso, dirijámonos a Satán, al demonio. Se produce una inversión de alianzas del hombre que pasa de estar aliado con Dios al demonio para ver si realmente, a efectos de la construcción del paraíso en la tierra, sirve. El Doctor Frankenstein y Fausto tienen su vocación en esa inversión de alianzas. Te diría Maquiavelo, incluso: "El fin justifica los medios"; el fin es llegar al paraíso, no importa cómo. En el camino de la tradición religiosa cristiana llegar al paraíso estaba calificado de manera muy estricta. En nuestro mundo, llegar al paraíso es una especie de juego sin reglas, cosa que se advierte en nuestros días en que renacen los mitos de la inmortalidad y la eternidad en la medicina, en la genética, en la bioquímica, y hay una especie de lucha de todos contra todos y una incorporación plena de la rapiña capitalista a lo que es la formulación contemporánea de estos mitos.

[Publicado el 26/3/2008 a las 11:47]

[Etiquetas: Milton, paraíso, Dante, recuperación]

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Pintura del infierno

Rafael Argullol: Dante, de alguna manera, es el artista que otorga a Dios la obra de arte perfecta. La Divina Comedia es una obra perfecta al servicio divino.
Delfín Agudelo: Mi impresión es que el Infierno y el Purgatorio despiertan más interés dramático que el Paraíso. Tanto en la obra poética como en los grabados de Doré.
R.A.: Dentro de la gran tradición cristiana artística y literaria, siempre el infierno ha producido muchísimas más imágenes que el paraíso, porque la idea cristiana del paraíso es una idea que nunca ha logrado pasar de la abstracción a la sensualidad. En cambio, el inferno desde el principio se planteó como extremadamente sensitivo, sensual y sexual dentro de la imaginación cristiana. Por tanto, en todos los ejemplos antes y después de Dante, el infierno ha producido muchísima más densidad creativa que el paraíso. En cambio, como contraste, el paraíso islámico sí tuvo unas tradiciones sensitivas y sensuales que el cristianismo nunca tuvo, porque en el Islam el paraíso se acercó mucho a todo aquello que una cultura del desierto veía negada: el oasis, los jardines, el agua, las mujeres, etc., todo esto formando parte de un paraíso sensual. El paraíso cristiano siempre fue extremadamente abstracto. Casi podríamos decir que el infierno ha sido cosa de poetas y el paraíso un monopolio de los teólogos en la tradición cristina. Además, en Dante hay una cosa extraordinaria: es más difícil de leer el Paraíso porque éste está escrito para ser escuchado, ya que es musical. Gustave Doré, El Purgatorio, que es una esfera intermedia, es escultórico; y el Infierno es pictórico. Nosotros leemos y vemos el Infierno; el Purgatorio lo vemos pero con ese matiz de la escultura respecto a la pintura, que la escultura es siempre es más austera, más sobria, menos colorista, menos cromática. Y el Paraíso es música. Entonces esto forma parte de la extraordinaria creación dantesca: pasar de un mundo de los sentidos, pictórico, a un mundo de los sentidos ya más elevados, escultórico y arquitectónico, y luego a un mundo que quiere ser mucho más abstracto y espiritual de acuerdo con las ideas teológicas y cristianas, que es el musical.
Por eso, el lector moderno se encuentra mucho más a gusto con el Infierno, porque se encuentra rodeado de imágenes. Nosotros, además de que somos hijos de un mundo de imágenes abigarradoras, somos así. Dante no hace sino seguir todo nuestro criterio mental de dar al infierno esa prioridad sensitiva y convertir el paraíso en algo abstracto. Eso ocurre también en nuestra vida: tenemos una idea bastante sensitiva y explícita de en qué consisten nuestros infiernos. En cambio, nuestros paraísos, aquello que llamamos la dicha, la felicidad, el gozo, no dejan de ser ideas bastante abstractas. No sé si esto forma parte de la condición humana o de nuestra condición cristiana, con un background occidental y cristiana. Pero tenemos una idea más abstracta de la felicidad que del dolor. El dolor es plástico, es pictórico. En uno de mis libros, Davalú o el dolor, insistí mucho en ese aspecto: el dolor exige una captación inmediata. Por tanto, es muy pictórico. En cambio, la idea de muerte es una idea más abstracta. Podemos filosofar sobre la muerte, no podemos filosofar sobre el dolor. El dolor lo captamos o no; pero todas las filosofías frías sobre el dolor están destinadas a no ser eficaces contra el dolor. En cambio la reflexión estoica sobre la muerte de Séneca o Montaigne es muy valiosa frente a la muerte.

[Publicado el 22/1/2008 a las 09:00]

[Etiquetas: Dante, Divina Comedia, Infierno, Paraíso, Purgatorio]

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Foto autor

Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de 25 libros en distintos ámbitos literarios: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura. Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra, entre otros) dirigiéndose cada vez más hacia una escritura transversal que rompe los géneros literarios (Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, etc.).

 

Ha estudiado Filosofía, Medicina, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona y ha asistido a cursos en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Como profesor ha enseñado en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), y el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002).

Bibliografía

El Hijo y el Único
 

El Héroe y el Único (2008). El Acantilado, España 

Breviario de la aurora (2006). El Acantilado, España.

Del Ganges al Mediterránea: un diálogo entre las culturas de India y Europa (2004). Argullol, Rafael y Mishra, Vidya Nivas. Ediciones Siruela, España.

El puente de fuego (2004). Ediciones Destino, España.

El pont de foc (2004). Ediciones Destino, España.

Wolfgang Amadeus Mozart. Las últimas sinfonías (2004). Argullol, Rafael y Reverter, Arturo. Diario El País, S.A., España.

Manifiesto contra la servidumbre: escritos frente a la guerra (1990-2003) (2003). Ediciones Destino, España.

Una educación sensorial: historia personal del desnudo femenino en la pintura (2002). Fondo de Cultura Económica, España.

Tres miradas sobre el arte (2002). Ediciones Destino, España.

El cazador de instantes: cuaderno de travesía 1990-1995 (2002). Ediciones Destino, España.

Davalú o el dolor: crònica d'un duel (2001). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Aventura, una filosofía nómada (2000). Plaza & Janés Editores, S.A., España.

El afilador de cuchillos: un poema (1999). El Acantilado, España.

L'esmolador de ganivets: (un poema) (1998). Edicions dels Quaderns Crema, España.

Transeuropa (1998). Ediciones Alfaguara, España.

Naturaleza: la conquista de la soledad (1995). Fundación César Manrique, España.

Sabiduría de la ilusión: quince escenarios (1994). Taurus Ediciones, España.

La razón del mal (1993). Ediciones Destino, España.

Territorio del nómada (1993). Ediciones Destino, España.

El cansancio de Occidente: una conversación (1993). Argullol, Rafael y Trías, Eugenio. Ediciones Destino, España.

El fin del mundo como obra de arte: un relato occidental (1991). Ediciones Destino, España.

Desciende, río invisible (1990). Ediciones Destino, España.

El Quattrocento: arte y cultura en el renacimiento italiano (1988). Montesinos Editor, S.A., España.

Lampedusa: una historia mediterránea (1987). Montesinos Editor, S.A., España.

Territorio del nómada (1987). Fondo de Cultura Económica, S.L., España.

Duelo en el valle de la muerte (1986). Ayuso, España.

Leopardi: infelicidad y titanismo (1985). Montesinos Editor, S.A., España.

Tres miradas sobre el arte (1985). Icaria, España.

El héroe y el único: el espíritu trágico del Romanticismo (1984). Taurus Ediciones, España.

La atracción del abismo: un itinerario por el paisaje romántico (1983). Bruguera, S.A., España.

Disturbios del conocimiento (1980). Icaria, España.

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