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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 18 de febrero de 2020

 Blog de Rafael Argullol

Situación límite: resistencia e indefensión

Rafael Argullol: Pero algo de lo que se ha hablado menos es que el capitalismo y el hipercapitalismo siempre ha necesitado el apocalipsis colectivo. Lo necesita renovar cíclicamente pero en este caso la solución no es ni el paraíso en el cielo de las religiones tradicionales, ni el paraíso en la tierra de las ideologías utópicas y seculares, sino la solución es el paraíso del consumismo, el paraíso continuamente presente del consumismo.

Delfín Agudelo: ¿Cómo reaccionaría el hombre ante una amenaza verdadera de una situación apocalíptica? ¿Cómo se preguntaría acerca de sí mismo si se ve involucrado en un escenario completamente cinematográfico? Porque no ha habido mayor éxito en las taquillas que en las películas en las que se proclama una amenaza, sea un asteroide o un virus. Detrás de la amenaza está la inquietud: "esto no es una película". ¿De qué manera puede sacudir esto el concepto que tenga el hombre de sí mismo cuando cae en cuenta de que "las cosas sí le pueden pasar a uno, y le pueden pasar en este momento"?

R.A.: Hay que activar la amenaza de alguna manera para indicarle al hombre que la vida es corta, pero no para que la enriquezca, sino para que consuma al máximo, y le enfrenta ante la posibilidad de que la única manera de escapar de la lógica apocalíptica es ese paraíso efímero del consumo. De ahí que creo yo que nuestra sociedad, a pesar de las películas que se han hecho,  está escasísimamente preparada para la pregunta que tú formulabas respecto a cómo reaccionaría el hombre ante una situación apocalíptica de verdad, ante una situación en la cual nos enfrentáramos a una situación límite. Porque para enfrentarse  a esa situación se requeriría una resistencia, un sentido de la libertad, incluso un sentido de la continuidad humana que muchas veces ahora no es lo que se tiene presente de manera inmediata. Creo que el capitalismo a través de las cíclicas amenazas prepara para ofrecerse él mismo como salvación, pero de ninguna manera nuestra civilización actual está preparada para mantener vínculos de solidaridad y resistencia y rebeldía, como exigiría una amenaza apocalíptica real. Más bien estamos enfrentados a una especie de fragmentación en la cual hay una desconfianza extrema entre los diversos seres humanos, poco cohesionada. Quizá la amenaza cohesionaría, pero de momento lo que estamos comprobando es que esas amenazas cíclicas e invisibles que vamos padeciendo en las últimas décadas lo que hacen es producir un mayor desconcierto y de alguna manera vendernos todavía más a la lógica del mercado.

[Publicado el 18/5/2009 a las 09:00]

[Etiquetas: apocalipsis, capitalismo, amenaza, invisibilidad, consumismo]

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Apocalipsis y capitalismo

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Rafael Argullol: Quizá en lugar de dirigirnos a las imágenes religiosas o a dios mismo, ahora nos dirigimos al director de la sucursal bancaria, a los banqueros a los expertos, a los economistas; y en última instancia al estado para ver si nos puede subsanar o hacer más visible lo que es invisible.

Delfín Agudelo: Me pregunto el momento hipotético en el cual una de estas dos amenazas efectivamente se cumpla. Lo estoy imaginando como un escenario apocalíptico: que supiéramos que el Apofis impactará irremediablemente con la tierra en determinado año, o que la gripe porcina efectivamente se convirtiera en una gigantesca pandemia, un virus verdaderamente indomable. ¿Cómo se contemplaría el hombre en una situación apocalíptica? ¿Qué tan preparados estamos para vivirla?

R.A.: Sería difícil de ver la capacidad de reacción del hombre en esas circunstancias. De todos modos hay que decir que el hombre ha tenido una tendencia innata a crear escenarios apocalípticos, porque en todas las mitologías se contempla el momento en el cual los dioses, hartos de los hombres, van a desembarazarse de éstos: ese es el momento apocalíptico. Hay un final sobre el cual el hombre ha fantaseado continuamente, probablemente como consecuencia de sus propias insuficiencias, limitaciones o miedos al tiempo, a la muerte, elevadas a una vena apocalíptica. Pero creo que esta vertiente apocalíptica, que en lo personal puede ser una muy creativa reflexión sobre el tiempo, la muerte, las cosas, la fugacidad de la vida, sobre la necesidad de disfrutar del presente, cuando se utiliza como esquema colectivo es muy peligroso. De ahí que las religiones, utilizando el apocalipsis, siempre han sido peligrosas porque han buscando la sumisión de la que hablaba antes. El esquema es el siguiente: "los humanos estáis sometidos a un proceso de final de los tiempos, apocalíptico; nosotros, la religión, os damos la solución". Hubo también ideologías apocalípticas que tomaban el esquema religioso pero eran seculares, como las grandes utopías revolucionarias del siglo XIX y XX, que también partían de un esquema apocalíptico, pero entonces le decían a los hombres: "estáis sometidos al apocalipsis, la alternativa que damos nosotros es la anarquía, el comunismo, el socialismo, etc". Pero algo de lo que se ha hablado menos es que el capitalismo y el hipercapitalismo siempre ha necesitado el apocalipsis colectivo. Lo necesita renovar cíclicamente pero en este caso la solución no es ni el paraíso en el cielo de las religiones tradicionales, ni el paraíso en la tierra de las ideologías utópicas y seculares, sino la solución es el paraíso del consumismo, el paraíso continuamente presente del consumismo.

[Publicado el 14/5/2009 a las 11:31]

[Etiquetas: apocalipsis, capitalismo, amenaza, invisibilidad]

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La amenaza viene de las grandes cifras

Rafael Argullol: Nos encontramos que de las tres amenazas posibles que en este momento se cruzan en España, la que está en la calle, la de los parados, queda mucho más relativa e invisible que la amenaza que está en el virus y que la amenaza que está en el espacio.

Delfín Agudelo: Me llama mucho la atención de la amenaza del espacio y de la amenaza del virus es que una es solamente visible a través del microscopio mientras que la otra es solamente visible a partir del telescopio. Es el micro contra el macro, pero que, sin importar, es amenaza. En relación, por ejemplo, a la del paro, ésta no viene del mundo de la invisibilidad; pero también podríamos hablar del mundo de la invisibilidad económica-financiera -entiende tú las multinacionales, las bolsas, los modelos económicos, etc. Para mí la economía es una ciencia invisible; su aplicación directa en una empresa o en un modelo económico nacional es implica cierta invisibilidad.

R.A.: La economía cotidiana, lo que debería ser la economía de nuestras vidas cotidianas, evidentemente no es invisible, es bien material. Pero a medida en que se va filtrando por los círculos del poder, la economía se va volviendo más y más invisible, más y más abstracta, y casi diríamos irónicamente más y más metafísica. De manera que evidentemente nosotros podemos saber lo bien o lo mal que nos va en el bolsillo, pero nos mostramos completamente impotentes para interpretar los signos que ofrecen ya los mercados bursátiles, y aún más impotentes para entender todos los grandes números que te ofrecen del Fondo Monetario Internacional, los grandes bancos, grandes modelos que se parecen a los grandes numero astronómicos, ante los cuales quedamos empequeñecidos. Evidentemente ante los grandes números de unos expertos bancarios, que manejan las compañías multinacionales, incluso ante lo grandes números que ahora se están manejando en las llamadas campañas de rescate por parte de los estados, quedamos empequeñecidos. Cuando veo lo que se utiliza en España, por no decir lo que se utiliza en Estados Unidos en las campañas de rescate, las cifras son tan enormes que me pasa igual que con los años luz y las distancias entre las estrellas: me da lo mismo tres ceros más o tres ceros menos, son igual de inabarcables, intangibles e invisibles.

Y en todos los casos la invisibilidad contribuye a esa aceptación de sumisión y por tanto a esa sensación de respeto, de adoración, que tiene algo de religioso; nosotros muchas veces nos hemos llenado la boca que en occidente, por el racionalismo, por la ilustración, Dios había muerto, utilizando -o mal utilizando, malinterpretando- la frase de Nietzsche, o que Dios había hecho mutis en el escenario. Lo que ha ocurrido es un cambio de adoraciones. No es que haya habido una emancipación teológica; ha habido un cambio de adoraciones porque vivimos completamente sumidos en adoraciones a poderes invisibles. Sentimos terror por la amenaza de sus poderes invisibles y muchas veces aplicamos los mismos esquemas que la referencia religiosa. Nos inclinamos, adoramos, valoramos, alabamos, pero quizá en lugar de dirigirnos a las imágenes religiosas o a dios mismo, ahora nos dirigimos al director de la sucursal bancaria, a los banqueros a los expertos, a los economistas; y en última instancia al estado para ver si nos puede subsanar o hacer más visible lo que es invisible.

[Publicado el 11/5/2009 a las 11:06]

[Etiquetas: crisis, invisibilidad, amenaza]

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Invisibilidad y amenaza

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Rafael Argullol: En ese caso, aunque a mí las teorías conspiratorias nunca me han gustado y a veces me parecen algo infantiles, no deja de ser relevante la cierta coincidencia entre esa pandemia y una necesidad de ocultamiento de las consecuencias de la crisis económica.

Delfín Agudelo: Sin lugar a dudas los medios tienen un papel protagónico muy importante: ¿quién puede ser más feliz que el Banco Mundial y las bolsas al saber que no se está hablando de ellos, sino de una pandemia, de un virus invisible? Esto me parece un elemento clave en su "publicidad": un virus, invisible, que se transmite por contacto humano -que es muy sensible para nosotros por su terror-, ya que el contagio puede no provenir exclusivamente de otro tipo de especie. Prohíben los besos en Méjico, prohíben las masas, sugieren que los bebés no compartan juguetes... Esta invisibilidad absoluta, aquello que no podemos ver, que no deja de recordar la otra gran amenaza que hay ahora, publicada en El País hace poco, sobre el asteroide Apofis que pasará muy cerca de la tierra en el 2029 y 2036.

R.A.: La invisibilidad es lo que otorga más poder a la amenaza. Las amenazas visibles las podemos racionalizar; nos pueden causar más o menos miedo, más o menos incertidumbre, más o menos terror, pero al ser visibles se pueden acotar. La amenaza de un pozo, la amenaza de un puente, incluso la amenaza de una tempestad, es algo que se puede medir. En cambio la invisibilidad es completamente imposible de medir. En esto ocurre como en lo sagrado: el grado de sumisión que exige un dios invisible es mucho más contundente que el grado de sumisión de dioses visibles y totémicos que suscitan la idolatría, pero no suscitan el respeto y el terror que puede suscitar el dios invisible. De allí la tremenda fuerza que ha tenido el dios de las religiones monoteístas, porque es un dios invisible- el del cristianismo, judaísmo, del islamismo-, tienen un poder de hacerse respetar mucho más grande que los diosecitos animistas, por así decirlo. En igual medida la amenaza en cuanto más invisible verdaderamente más inquietante es para el ser humano. Yo incluso puedo explicar una secuencia interesante, y es que después de volver de un largo viaje la semana pasada desde Nueva Delhi a Barcelona, pasando por Munich, compré allí diarios españoles y me encontré con una amenaza verdaderamente peligrosa, y era que había más de cuatro millones de parados en España. En una ausencia de diez días se había numéricamente incrementado el número de parados: es una amenaza horrorosa, pero cuantificable.

En cambio, esos más de cuatro millones de parados han desparecido de las portadas de los periódicos esta semana gracias a la pandemia, la gripa porcina. Los titulares no están ocupados por los cuatro millones, sino por esto. Y ahí se añade muy oportunamente, como comentabas antes, el hecho de que los medios de comunicación, de manera muy curiosa, se han hecho ahora eco y resonancia de la futura amenaza de un asteroide, Apofis, que su primer acercamiento a la tierra llegará en el año 2029, y que en letra pequeña el propio periódico dice que la probabilidad de impacto es de cero, mientras que en el siguiente acercamiento, en el 2036, la posibilidad de impacto es de uno entre 45,000. Y sin embargo el titular con gran cuerpo tipográfico del periódico es "La amenaza viene del espacio". Con lo cual nos encontramos que de las tres amenazas posibles que en este momento se cruzan en España o cualquier otro país, la amenaza que está en la calle, la de los parados, queda mucho más relativa e invisible que la amenaza que está en el virus y que la amenaza que está en el espacio.

[Publicado el 07/5/2009 a las 11:49]

[Etiquetas: Amenaza, gripe porcina, Apofis, invisibilidad]

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La amenaza

Rafael Argullol: Hablando de las amenazas de nuestra época esta mañana he recibido un curioso email que me ha remitido una amiga, una información sobre México que ella recibió a su vez de un corresponsal en este país, en la que se vincula  la actual situación de epidemia con supuestas conspiraciones. Algunos de los aspectos del email, éste que te he dejado leer,  parecen bastante verosímiles mientras otros producen una cierta sensación de perplejidad o incertidumbre. Para que nuestros amigos lectores y amigos lo comprendan, en el mail de origen mexicano se vincula la crisis económica mundial, la pandemia, la reciente reunión del G7 y al mismo tiempo se interroga acerca de algunos aspectos del desarrollo de la pandemia sobre todo en México, como la invisibilidad de los muertos, determinadas entradas en acción previas a la noticia como la dosificación de la información, etc.

Delfín Agudelo: Si bien nunca he sido un ferviente seguidor de las teorías de la conspiración, debo admitir que, tal como dices, encuentro algunas ideas del correo bastante verosímiles. Me llama la atención la conexión que el autor, quien quiera que haya sido, ha podido encontrar entre la crisis mundial, el G7, el estado de emergencia y la falta de imágenes de los enfermos y aquellos que han lastimosamente muerto.

R.A.: Lo curioso es que evidentemente por un lado no podemos caer en la irresponsabilidad de negar la evidencia científica de lo que está sucediendo, pero por otro lado no deja de ser curioso esta especie de impulsión cíclica en la amenaza que se produce en el mundo en los últimos decenios. Hoy se habla de la gripe porcina, hace unos pocos meses se hablaba de la gripa aviar, hace un poco más se hablaba de las vacas locas, del Sars, etc. Se va reproduciendo cíclicamente la amenaza, ante la cual siempre estamos desconcertados: por un lado podríamos mostrarnos escépticos pero el ciclo de la amenaza difundido por los medios de comunicación globales es tan poderoso que viene a decirte, si te muestras escéptico, que finalmente puede pasar como en el cuento en que el lobo viene de verdad. Cada vez que se presenta el nuevo ciclo de amenaza evidentemente entramos en una situación de duda y de contradicción. En ese caso, aunque a mí las teorías conspiratorias nunca me han gustado y a veces me parecen algo infantiles, no deja de ser relevante la cierta coincidencia entre esa pandemia y una necesidad de ocultamiento de las consecuencias de la crisis económica.

 
 

[Publicado el 04/5/2009 a las 09:49]

[Etiquetas: Gripe porcina, crisis mundial, G7, amenaza]

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Foto autor

Biografía

Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de treinta libros en distintos ámbitos literarios. Entre ellos: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura: Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre). Como escritura transversal más allá de los géneros literarios ha publicado: Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, Visión desde el fondo del mar. Recientemente, ha publicado Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida (2013) y Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza (2013).

Ha estudiado Filosofía, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona. Estudió también en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Fue profesor visitante en la Universidad de Berkeley. Ha impartido docencia en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002), y los premios Cálamo (2010) y Ciudad de Barcelona (2010) con Visión desde el fondo del mar. 

Bibliografía

Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio
y la celebración de la belleza
(Acantilado, 2013)

 
Una educación sensorial. Historia personal del desnudo
femenino en la pintura
(Acantilado 2012)
Visiones desde el fonde del mar (Acantilado, 2010).
MICROSITE DEL LIBRO

 

Publicaciones principales

POESÍA
- Disturbios del conocimiento. Barcelona: Icaria Editorial, 1980.
- Duelo en el Valle de la Muerte. Madrid: Editorial Ayuso, 1986.
- El afilador de cuchillos. Barcelona: El Acantilado. Quaderns Crema, 1999.
- El poema de la serpiente. Badajoz: Asociación Cultural Littera Villanueva, 2010.
- Cantos del Naumon. Libros del Aire. Colección Jardín Cerrado, núm. 5, 2010.

NARRATIVA
- Lampedusa. Barcelona: Editorial Montesinos, 1981.
- El asalto del cielo. Barcelona: Editorial Plaza & Janés, 1986.
- Desciende, río invisible. Barcelona: Editorial Destino, 1989.
- La razón del mal. Premio Nadal 1993. Barcelona: Editorial Destino, 1994.
- Transeuropa. Madrid: Alfaguara Ediciones, 1998.
- Davalú o el dolor. Madrid: RBA, 2001.
- Moisès Broggi, cirurgià, l'any 104 de la seva vida. Barcelona: Quaderns Crema, 2013.

ENSAYO
- El Quattrocento. Barcelona: Editorial Montesinos, 1982.
- La atracción del abismo. Barcelona: Editorial Bruguera, 1983. Reeditado 2006.
- El Héroe y el Único. Madrid: Taurus Editorial, 1984.
- Tres miradas sobre el arte. Barcelona: Icaria Editorial, 1985.
- Leopardi. Infelicidad y titanismo. Barcelona, 1986
- Territorio del nómada. Barcelona: Ediciones Destino, 1986.
- El fin del mundo como obra de arte. Barcelona: Ediciones Destino, 1990. Reeditado 2007.
- El cansancio de Occidente (en colaboración con Eugenio Trías). Barcelona: Ediciones Destino, 1994.
- Sabiduría de la ilusión. Madrid: Taurus Editorial, 1994.
- Aventura. Una filosofía nómada. Barcelona: Nuevas Ediciones Debolsillo, 2000.
- Una educación sensorial. Historia personal del desnudo femenino en la pintura. Madrid-México: Fondo de Cultura Económica, 2002. Barcelona: Editorial Acantilado, 2012.
- Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra. Barcelona: Ediciones Destino, 2003.
- Del Ganges al Mediterráneo: un diálogo entre las culturas de India y Europa (en colaboración con Vidya Nivas Mishra). Madrid: Siruela, 2004.
- Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la celebración de la belleza. Barcelona: Editorial Acantilado 2013.

ESCRITURA TRANSVERSAL
- El cazador de instantes. Barcelona: Ediciones Destino, 1996. Reeditado 2007.
- El Puente de Fuego. Cuaderno de Travesía, 1996-2002. Barcelona: Ediciones Destino, 2004.
- Enciclopedia del crepúsculo. Madrid: El Acantilado, 2006.
- Breviario de la aurora. Barcelona: El Acantilado, 2006.
- Visión desde el fondo del Mar. Barcelona: Editorial Acantilado, 2010. Premio Cálamo 2010. Premio Ciudad de Barcelona 2010.

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