Rafael Argullol: Es un gran laboratorio en el que se experimentan lo que luego serán distintas actitudes del hombre delante de la muerte y la inmortalidad, de la memoria y del propio arte.
Delfín Agudelo: En relación a su idea de la muerte, recordé que en la tragedia griega, si no me equivoco, nunca se escenificaba la muerte violenta. Sin embargo si bien está esta ausencia visual, igual acarrea esta cantidad de elementos. ¿Habría algún sentido que iría a más por no estar escenificada?
R.A.: La muerte como acto no se presentaba porque todo acto con violencia era considerado obsceno. La violencia se narraba. Ahora, no sabría decir si en el conjunto de las tragedias nunca hay una muerte en directo, no lo sé. Lo que no hay es actos de brutalidad en directo, sino narrados. Se explicaba la muerte y al explicar efectivamente se incurría en ese claroscuro, en esa ambigüedad, en la cual nunca tenemos una clara certidumbre de que se mantenga la idea anterior del Hades, o bien la muerte esté conectada a ideas de trascendencia, y por tanto de la posibilidad de que haya una psiqué inmortal o un alma inmortal, lo que cambiaría por completo la actitud. El momento en que tú varías tu relación con la muerte y tu relación con una posible ulterioridad tras ésta, como antes decía, todas las piezas de una arquitectura se desencajan o cambian. Tú estás variando muchísimas cosas: pasas del valor absoluto de la vida como un hecho único e irrepetible en sí mismo, a un valor quizá relativo de la vida, a un valor mayor que la psiqué sobre lo físico. Entran en viraje, en giro, muchos elementos.
Me inclino por creer que no chocaban solo dos concepciones: era un momento en que por influencia de un cosmopolitismo que ya en la época de Alejandro hacía que las concepciones acerca de la vida y de la muerte de distintos pueblos y culturas estuvieran penetrando en el acervo griego.
[Publicado el 19/3/2010 a las 17:24]
[Etiquetas: muerte, claroscuro, Atenas, psiqué, alma]
[Enlace permanente] [8 comentarios]
Fui a ver la última película de Brian de Palma, Redacted, y me sorprendió ver que trataba del mismo tema que un artículo que publiqué en este diario hace año y medio con el título de El chicle del capitán Gulp: los hechos que rodearon la violación y el asesinato de Abir Kasim Hamza al Yanabi, una muchacha de 14 años, por parte de unos soldados norteamericanos de Mahmudiya, 30 kilómetros al sur de Bagdad.
En aquel momento escribí el artículo porque me daba la impresión que las informaciones periodísticas y televisivas sobre el trágico suceso eran tan fragmentarias y desordenadas que perdían eficacia al llegar al público. En consecuencia, basándose en las noticias, traté de ordenar la secuencia de los acontecimientos de aquel 8 de agosto de 2006. Según un curso inverso: empecé por el final, cuando los asesinos, tras cometer el crimen, estaban asando alitas de pollo para comer, y me remonté al principio, con los soldados alrededor de una mesa bebiendo whisky y jugando a los naipes mientras, según confesiones posteriores, surgía "la idea de ir a una casa iraquí, violar a una mujer y matar a su familia". Entre el final y el principio la idea se llevaba a la realidad con el correspondiente botín: los cadáveres de Abir Kasim, quemando con queroseno, y de sus familiares, incluida su hermana pequeña de seis años.
Con este procedimiento quería recoger para el lector lo que a mí me parecía el argumento esencial de este y otros hechos similares: la imagen del horror situada entre dos imágenes de trivialidad cotidiana. Jugar a los naipes, beber, alardear, ir de caza humana para romper la monotonía, violar, asesinar, quemar y acabar la noche comiendo alitas de pollo. El título aludía a la despreocupación de los acusados durante la causa que se instruyó una vez que los hechos no pudieron encubrirse más y a la tranquilidad irrespetuosa de su defensor, el capitán Jimmie Culp, que estuvo haciendo globitos con su chicle mientras el médico forense describía el estado en el que quedó el cuerpo de Abir Kasim Hamza al Yanabi.
La película de Brian de Palma, un director al que los críticos siempre califican de irregular pero con obras importantes, es sincera y dura; tal vez por esto ha permanecido tan poco en las salas. Aunque no se disimula en absoluto que la materia prima de la película son los sucesos de Mahmudiya se escenifica una trama de ficción, seguramente imprescindible para evitar querellas y problemas legales. Así la representación que propone Brian de Palma, de manera opuesta a la de mi artículo, sigue milimétricamente el orden natural de lo ocurrido aquel funesto 8 de agosto de 2006.
Es una película dura, durísima, pero no morbosa. No hay una violencia obscena en ella. En lugar de recrearse en la violación y muerte, el recurso siniestro más fácil, Brian de Palma prefiere destacar la atmósfera moral que respiran los soldados que son llamados a convertirse en asesinos. Aquella familiaridad entre lo trivial y lo horroroso, que permite que unos hombres jueguen a cartas, violen, maten y coman pollo en el transcurso de un par de horas, se refleja de modo particularmente impactante en la película.
Creo, a este respecto, que es un acierto el tipo de construcción visual ofrecido por el director a los espectadores: una suerte de película dentro de la película, en el que los protagonistas, los soldados que se preparan más o menos inconscientemente para matar, se graban a sí mismos en el curso de esta cotidianeidad vulgar y aburrida que acabará en catástrofe. Unos jóvenes alejados de su medio habitual, desconocedores del país en el que se encuentran, violentados por la instrucción militar son, de acuerdo a lo que muestra Redacted, los mejores candidatos a transformarse en una jauría humana que antes o después necesita sangre.
Lo que ocurre es que en la actualidad los perros de la guerra además de devorar a sus presas se complacen en grabar sus cacerías. Brian de Palma recrea esos documentos tenebrosos y narcisistas, cada vez más frecuentes en todos los conflictos, en los que se busca un coleccionismo de la brutalidad. Cámara en mano lo horroroso parece transformarse en trivial si bien lo cierto -como demuestra Redacted- es que lo trivial se ha transformado en doblemente horroroso.
por escrito las informaciones que circulaban por los medios de comunicación sobre aquel suceso.
Otra película reciente me ha suscitado de nuevo este dilema inagotable sobre la verdad de la imagen y de la palabra, un dilema que, de otra parte, no tenemos porqué resolver ya que contribuye a tensar las cuerdas de nuestra imaginación. Se trata de la conmovedora El destino de Nunik de los hermanos Taviani basada libremente en La casa de las alondras, una novela que afronta con crudeza y lirismo el drama del genocidio armenio a principios del siglo XX.
Aunque de factura completamente diversa a la de Brian de Palma la película de los hermanos Taviani también se adentra en los mecanismos por los que se llega a favorecer una atmósfera irrespirable que conduce inevitablemente al crimen. Sólo que en este caso los criminales, a diferencia de los soldados norteamericanos arrastrados a una lejanía desconcertante, son los soldados turcos inmersos en la proximidad de una convivencia secular con los armenios, rota de pronto por el estallido de la locura ideológica y asesina.
El destino de Nunik es oportuna porque un puñado de otras películas, no demasiadas, y algunas obras literarias rescata el tabú incomprensible del genocidio armenio perpetrado por las tropas turcas ¿Cómo puede ser posible, y menos aceptable, que un crimen de tal naturaleza, probado y comprobado, causante de más de un millón de víctimas, sea todavía hoy, casi un siglo después, tan desconocido, tan poco merecedor de resonancia pública, tan disimulado por la mayoría de los países europeos?
Tal como recuerda, una vez más, la película de los hermanos Taviani el genocidio armenio es el precedente directo del genocidio judío provocado por el régimen nacionalsocialista. En este sentido no sólo fue monstruoso por la cantidad de víctimas causada sino porque se enarbolaron ideas y justificaciones que lo hacen aparecer como un ensayo general de lo que luego sucedería en Alemania: el odio racial, la superioridad mental, la perfección étnica. Alemania ha purgado su responsabilidad en la Segunda Guerra Mundial. La Turquía moderna sólo podrá ser enteramente respetada si afronta con justicia este capítulo negro de su pasado reciente y pide perdón a los nietos de sus víctimas armenias. Bastaría con que los representantes de este gran país proclamaran: "Es verdad. Sucedió"
Es de desear que el presidente Zapatero aproveche la visita del presidente Erdogan para llevarle al cine a ver El destino de Nunik. La alianza de civilizaciones empieza por aquí.
El País, 20/01/2008
[Publicado el 24/1/2008 a las 09:00]
[Etiquetas: Brian de Palma, Redacted, Abir Kasim Hamza al Yanabi]
[Enlace permanente] [9 comentarios]
Rafael Argullol Murgadas (Barcelona, 1949), narrador, poeta y ensayista, es catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra. Es autor de 25 libros en distintos ámbitos literarios: poesía (Disturbios del conocimiento, Duelo en el Valle de la Muerte, El afilador de cuchillos), novela (Lampedusa, El asalto del cielo, Desciende, río invisible, La razón del mal, Transeuropa, Davalú o el dolor) y ensayo (La atracción del abismo, El Héroe y el Único, El fin del mundo como obra de arte, Aventura. Una filosofía nómada, Manifiesto contra la servidumbre. Escritos frente a la guerra, entre otros) dirigiéndose cada vez más hacia una escritura transversal que rompe los géneros literarios (Cazador de instantes, El puente del fuego, Enciclopedia del crepúsculo, Breviario de la aurora, etc.).
Ha estudiado Filosofía, Medicina, Economía y Ciencias de la Información en la Universidad de Barcelona y ha asistido a cursos en la Universidad de Roma, en el Warburg Institute de Londres y en la Universidad Libre de Berlín, doctorándose en Filosofía (1979) en su ciudad natal. Como profesor ha enseñado en universidades europeas y americanas y ha dado conferencias en ciudades de Europa, América y Asia. Colaborador habitual de diarios y revistas, ha vinculado con frecuencia su faceta de viajero y su estética literaria. Ha intervenido en diversos proyectos teatrales y cinematográficos. Ha ganado el Premio Nadal con su novela La razón del mal (1993), y el Premio Ensayo de Fondo de Cultura Económica con Una educación sensorial (2002).
A partir del 15 de septiembre estará disponible su más reciente libro: Visión desde el fondo del mar (Acantilado, 2010).

Lampedusa (2008). El Acantilado, España
El Héroe y el Único (2008). El Acantilado, España
Breviario de la aurora (2006). El Acantilado, España.
Del Ganges al Mediterránea: un diálogo entre las culturas de India y Europa (2004). Argullol, Rafael y Mishra, Vidya Nivas. Ediciones Siruela, España.
El puente de fuego (2004). Ediciones Destino, España.
El pont de foc (2004). Ediciones Destino, España.
Wolfgang Amadeus Mozart. Las últimas sinfonías (2004). Argullol, Rafael y Reverter, Arturo. Diario El País, S.A., España.
Manifiesto contra la servidumbre: escritos frente a la guerra (1990-2003) (2003). Ediciones Destino, España.
Una educación sensorial: historia personal del desnudo femenino en la pintura (2002). Fondo de Cultura Económica, España.
Tres miradas sobre el arte (2002). Ediciones Destino, España.
El cazador de instantes: cuaderno de travesía 1990-1995 (2002). Ediciones Destino, España.
Davalú o el dolor: crònica d'un duel (2001). Edicions dels Quaderns Crema, España.
Aventura, una filosofía nómada (2000). Plaza & Janés Editores, S.A., España.
El afilador de cuchillos: un poema (1999). El Acantilado, España.
L'esmolador de ganivets: (un poema) (1998). Edicions dels Quaderns Crema, España.
Transeuropa (1998). Ediciones Alfaguara, España.
Naturaleza: la conquista de la soledad (1995). Fundación César Manrique, España.
Sabiduría de la ilusión: quince escenarios (1994). Taurus Ediciones, España.
La razón del mal (1993). Ediciones Destino, España.
Territorio del nómada (1993). Ediciones Destino, España.
El cansancio de Occidente: una conversación (1993). Argullol, Rafael y Trías, Eugenio. Ediciones Destino, España.
El fin del mundo como obra de arte: un relato occidental (1991). Ediciones Destino, España.
Desciende, río invisible (1990). Ediciones Destino, España.
El Quattrocento: arte y cultura en el renacimiento italiano (1988). Montesinos Editor, S.A., España.
Lampedusa: una historia mediterránea (1987). Montesinos Editor, S.A., España.
Territorio del nómada (1987). Fondo de Cultura Económica, S.L., España.
Duelo en el valle de la muerte (1986). Ayuso, España.
Leopardi: infelicidad y titanismo (1985). Montesinos Editor, S.A., España.
Tres miradas sobre el arte (1985). Icaria, España.
El héroe y el único: el espíritu trágico del Romanticismo (1984). Taurus Ediciones, España.
La atracción del abismo: un itinerario por el paisaje romántico (1983). Bruguera, S.A., España.
Disturbios del conocimiento (1980). Icaria, España.
Obra completa en El Acantilado
Los aforismos de Rafael Argullol
Entrevista acerca de Del Ganges al Mediterráneo
12/2/2012 19:01
¿No saben nada los "señores" de...
Publicado por: marta
12/2/2012 15:00
Una cosa es la Mayéutica, ayudar...
Publicado por: Aidos
12/2/2012 14:04
Publicado por: Tioteo
12/2/2012 12:45
Hasta no hace mucho se hablaba...
Publicado por: p
11/2/2012 12:06
Las actitudes, creencias y modo...
Publicado por: Tioteo
09/2/2012 17:18
Miedo. El miedo como terapia....
Publicado por: Foro
07/2/2012 20:25
Publicado por: Aidos
06/2/2012 16:24
Bmh, estoy de acuerdo con lo...
Publicado por: escoin
06/2/2012 15:29
La corrupción, en estos duros y...
Publicado por: bmh
05/2/2012 13:07
Buenos días, entre la lectura...
Publicado por: escoin
Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres