El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
jueves, 4 de diciembre de 2008

Presidente y vicepresidente.
Todos lo sabemos ya. Obama salió electo presidente.
Los debates lo ayudaron, pero, en realidad, la victoria masiva de anoche se hizo clara con el estallido de la crisis financiera.
Ganó gracias, en parte, a la disciplina electoral de los hispanos, pero no, esencialmente, gracias a ella.
En estas elecciones los hispanos no han jugado, en el plano nacional, ningún papel esencial. El tema de la inmigración, por ejemplo, no ha sido tema de campaña.
Los hispanos obedecieron la disciplina de partido, pues en su mayoría votaron por Hillary Clinton en las primarias, pero, a pesar de lo que temían muchos comentaristas, su voto se trasvasó directamente a Obama.
Los estados que decidieron la elección, como Pensilvania, Virginia, Ohio no tienen una población hispana numerosa. El voto de Florida, que ganó Obama, no fue decisivo en esta elección, pues cuando se supieron sus resultados ya la mala suerte de McCain estaba echada por los tres estados mencionados.
Con su victoria, Obama fortaleció la coalición demócrata atrayendo a las urnas más jóvenes, más negros y más hispanos, en ese orden.
El apoyo hispano a McCain fluctuó alrededor del 30%, mientras que Bush, en las elecciones de 2004, obtuvo más de 40%. Ese 10% de votos hispanos hubiera sido esencial para que ganara McCain.
Han demostrado los hispanos que, en su gran mayoría, votan por los demócratas, aunque no tanto como los negros, más de 80%, o los judíos, por encima del 75% -y ambos grupos de forma consistente-, pero sí lo suficiente como para ser considerados uno de los pilares importantes de la renovada coalición demócrata.
Obama triunfó en los estados de Colorado, Nevada y Nuevo México, en donde los hispanos jugaron, en su victoria, un papel esencial. Son estados con apenas unos 20 votos de colegio electoral y su importancia yace en que con sus nuevos legisladores se han transformado en estados demócratas y que sus votantes hispanos podrían garantizarle una larga vida al Partido Demócrata en el oeste.
Muchos hispanos repiten, desde hace semanas, que la elección de Obama es el ejemplo de que es posible que, algún día, un hispano sea presidente del país y de que su elección se ponga a formar parte del mito inmigrante de que todo es posible, incluyendo la Casa Blanca, si se trabaja y se tiene talento.
Del lado republicano, lo interesante ha sido que el maremoto demócrata aplanó a los senadores y diputados republicanos moderados. Ese maremoto había ya comenzado en las legislativas de 2006. Legisladores republicanos, a la hora tardía en que escribo, sobrevive uno sólo en los seis estados de Nueva Inglaterra. En el partido quedan mayormente conservadores y la extrema derecha del partido.
Lo que podría ser el gran trastorno de esta elección, a parte de la sacudida nacional e internacional que significa la elección de un presidente negro, sería la existencia de una altísima tasa de participación del electorado. A esta hora no conocemos las cifras.
Tradicionalmente, en las elecciones nacionales estadounidenses, vota alrededor del 50% de los votantes.
La tasa más alta en la época moderna ha sido la de 64% en las elecciones de 1960 que vieron a Kennedy enfrentarse a Nixon.
Muchos votantes y comentaristas comparan a Obama con Kennedy, por su juventud y por su carisma.
Si Obama ha logrado igualar o superar ese porcentaje, entonces, su tarea será aún más ardua para integrar y mantener activos a esos numerosos votantes. ¿Intentará hacerlo? Y si la respuesta es sí, entonces, ¿cómo lo hará?
Ya veremos, pues.
[Publicado el 05/11/2008 a las 10:15]
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Teresa explica por qué no votaría por Obama.
Vengo de un país en donde todo es retórica, dice, escuchar a Obama es como escuchar a Fox. Se me hace que no tiene algo real que ofrecer. Es sólo retórica.
Una vez, se ilusionó mucho con lo que Fox podía representar para México.
Yo fui de las que animó a mi familia de que necesitábamos un cambio.
Pero, la decepción fue grande y, ahora, se desconfía.
Tenemos miedo de las promesas vacías, insiste.
Aunque admite que, entre el superávit tan grande que existe y las dos guerras, será difícil, tanto para McCain como para Obama, realizar sus programas.
No está ninguno de los dos en la realidad, afirma.
Admira a Sarah Palin, la candidata republicana a la vicepresidencia.
Me recuerda mucho al presidente municipal de los pueblos de mi país, que conoce a todos, que era padrino de los niños en el pueblo.
Se me hace muy parecida en esos términos, pero rebelde.
Mi hermana tiene un hijo con el síndrome de Downs, y se identifica mucho con ella.
Estuvo deprimida un mes, pero, luego, tuvo que poner la depresión a un lado.
Se sorprende de los ataques de la prensa contra Palin.
¿Cómo la pueden criticar tanto si, de por sí, una madre tiene que trabajar tanto?
La veo a ella y refleja parte de aquello con lo que mi hermana se identifica.
Palin es una persona real, que siente y, por lo menos, sabe lo que es luchar, explica, Creo que es una self-made woman (una mujer que se hizo por sí sola NHF). Es una persona de pueblo.
Teresa concluye, no sé nada de política, pero es como relaciono esta situación con mi vida y con mi experiencia.
Es curioso, como decíamos, que Teresa favorezca a McCain.
Forma parte de una minoría dentro de la minoría hispana, pues apenas una tercera parte de estos votará por los republicanos en esta elección. Según las encuestas.
Ya, el martes 4, por la noche, sabremos si las encuestas nacionales eran tan precisas como se dice.
[Publicado el 03/11/2008 a las 11:20]
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Teresa García es mexicana. Vive en los Estados Unidos desde 1989, cuando, muy joven, salió de su ciudad (Cuautitlán Izcalli), cerca de la capital.
Llegó como turista a Nueva York, se quedó, consiguió trabajo y posee ahora la codiciada Tarjeta Verde, el permiso de trabajo. Vive con su hermana casada; su hermano se encuentra en California y sus padres están en México.
Teresa se encuentra ahora en los trámites finales para obtener la nacionalidad estadounidense.
Del año 2000 hasta la pasada semana fue empleada de la Asociación Tepeyac que provee ayuda y servicios a los inmigrantes hispanos recientes que viven en la región, mayoritariamente mexicanos.
Por lo pronto, estudia y en 2009 espera obtener el certificado de corredora bursátil.
Si yo pudiera votar, votaría por McCain. Aunque él tuviera sólo 20% de probabilidades de ganar, dice con mucho énfasis.
¿Por qué?, le pregunto, pues extraña encontrar una hispana de Nueva York, ciudad demócrata por excelencia, que, además, haya trabajado con inmigrantes pobres y que favorezca a McCain.
Lo que conozco de política es lo que yo vi, responde.
Y cuenta que junto a la Asociación Tepeyac estuvo muy activa con el tema de la legalización de los inmigrantes y promovía una amnistía general.
Nos tocó tocar las puertas. En política, unas veces les ayudas a los políticos y otras, a veces, te ayudan. Fuimos a Washington a ver senadores, diputados, dice.
Recuerda que como no existen cabilderos para los inmigrantes, la presión política la realizan directamente los grupos de base y dependen de las acciones que lleven a cabo los activistas.
Ibamos en autobúses que nosotros mismos fletábamos hasta Washington, a que nos recibieran.
Viajaban a la ciudad hasta tres veces al año.
Viniendo de un país tan clasista como México, agrega, no esperábamos que nos recibiera un senador. Sólo un 30% de los políticos lo hacían.
McCain nos recibió y nos explicó que no era posible una amnistía, pero nos convenció de que si los inmigrantes ilegales habían pagado impuestos y no tenían expediente criminal entonces se les podía legalizar.
Siempre fue muy bueno. Nunca pensé que tuviera ganas de correr para presidente.
Explica, además, que, desde 1999, McCain ha tratado de pasar diferentes propuestas.
Y aclara que su voto a favor de McCain sería: no porque me cae bien, sino porque creo que ha sido consistente.
Cuenta que su experiencia con los políticos demócratas no ha sido alentadora. Por ejemplo, les tomó varios años convencer al diputado puertorriqueño José Serrano, del distrito del Bronx en Nueva York.
En 1999, nos dijo que mientras hubiera pobres en el Bronx, no estaría a favor de ninguna legalización. En 2003, lo convencimos.
Me sorprendió muchísimo que fueran más los republicanos los que favorecían la legalización. Quizá porque están con los intereses que quieren contratar, concluye.
[Publicado el 31/10/2008 a las 10:07]
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En ese entonces, Bush obtuvo el 47,9 % del voto popular pero sumó 271 votos del colegio electoral, mientras que Gore con el 48,4% del voto popular sólo obtuvo 266 electores. [Publicado el 29/10/2008 a las 09:47]
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Por un momento, hagamos un paréntesis en el tema de los hispanos y de su voto.
Echémosle un vistazo a las probabilidades de ganar del senador McCain. Probabilidades que, por supuesto, no integran como factor al voto hispano, pues su lealtad con Obama parece no estar en juego.
Según encuesta tras encuesta, el candidato republicano perderá las elecciones. A pesar de que Obama no saca una delantera clara, casi todas las encuestas dan su victoria como un hecho inapelable.
Sin embargo, el equipo de McCain promete que el 4 de noviembre su candidato saldrá elegido presidente de Estados Unidos.
¿Por qué insisten así?
Primeramente, los asesores de McCain están convencidos de que si bien el voto popular puede favorecer a Obama, éste no acumula aún, estado por estado, los 270 colegios electorales necesarios para ganar la presidencia.
Saben que, en estas elecciones, los encuestadores se quejan de la dificultad de trazar tendencias claras de un cuerpo electoral más grande que nunca y del que no se sabe quién irá a votar o no. Además, son conscientes de que la raza de Obama puede jugar un papel desfavorable entre los electores blancos.
Creen que si McCain gana, o pierde por poco, en un estado con un importante voto obrero blanco como Pensilvania -21 colegios electorales-, seguramente saldrá victorioso en otros similares, como Ohio -20 colegios electorales- y Florida -27 colegios electorales.
Segundo, el equipo de McCain cree que, en última instancia, los electores moderados votarán por el senador de Arizona. Está convencido de que son sensibles a la idea de que Obama aumentará los impuestos. Por mencionar el alza de los impuestos Obama se está viendo acusado de ser socialistoide o de querer instaurar el socialismo, que aquí es el equivalente del comunismo. Y, además, McCain cree que la falta de experiencia de Obama dirigirá a los moderados hacia él.
Por último, McCain y los suyos saben que si bien las encuestas dicen que Obama posee una gran ventaja entre los que irán a votar por primera vez en su vida, no tiene garantía absoluta de que éstos vayan a votar el cuatro de noviembre.
Una cosa es inscribir a un elector, visitándolo en su casa, encontrándolo en la calle, camino o a las puertas de su trabajo, y otra, muy diferente, el día de la elección, hacerlo llegar hasta la urna a que deposite su voto.
Ya pronto, el 4 de noviembre, sabremos si todo, o parte de lo anterior, era cierto.
[Publicado el 27/10/2008 a las 11:34]
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Esbozaré un corto cuadro recapitulativo de los estados de Nuevo México y Nevada -indecisos aún- y donde el 4 de noviembre la población hispana jugará un papel importante. Nos ayudará a comprender las elecciones ese día.
Como hemos repetido, este año, en el electorado general y entre los hispanos, el tema de la inmigración ha cobrado muy poca importancia. Los temas que cuentan son la economía, la educación y los gastos médicos. Además, la plataforma del Partido Republicano, dura con la inmigración, se encargó de alejar a cualquier hispano que simpatizara con sus posiciones.
Nuevo México y Nevada tienen sólo cinco colegios electorales cada uno. Es cierto que 10 colegios electorales aparentan no ser gran cosa, pero, probablemente, terminarán por ser decisivos, pues cada candidato acumula los colegios de cada estado como puede, sumando, hasta que el vencedor obtenga los 270 necesarios para ganar.
En Nuevo México, el 38% de los votantes es hispano y el estado ha votado, a veces, demócrata y, otras, republicano. En 2006, por ejemplo, Gore ganó por 366 votos; pero en 2004, Bush obtuvo la victoria por 6.000.
En las elecciones de 2004 los temas favorecían a los republicanos, pues se concentraban en la seguridad nacional y en lo que aquí se le llama temas sociales conservadores, como la prohibición del matrimonio gay y del aborto. Los hispanos católicos del estado tuvieron mucho que ver con esa victoria de Bush.
En Nevada, el 12% de los votantes es hispano y Bush ganó con relativa facilidad las elecciones en 2000 y en 2004.
Pero, los estrategas demócratas ven un elemento nuevo que podría hacer girar la dirección del viento.
Nevada ha visto un gran crecimiento poblacional en los últimos diez años. Se debe, en gran parte, al éxito renovado de la ciudad de Las Vegas, que ha atraído a muchos nuevos trabajadores a la región. Se cree que esos nuevos residentes votarán, en su mayoría, demócrata.
Eso, sumado a la campaña general de inscripción, motor de la campaña de Obama, ha hecho que, desde las elecciones de 2004, el número de votantes hispanos inscritos de Nevada se haya duplicado, a 120,000. Ya veremos si tiene el resultado esperado.
Pero, más allá de todo lo escrito anteriormente, la pregunta que me hago es la siguiente, ¿Por qué, con una situación nacional e internacional favorable, añadida a las grandes sumas de dinero de las que dispone y a éstas cifras alentadoras entre los hispanos, los sondeos no dan todavía a Obama una mayoría abrumadora o por qué no logra, en éstos, una ventaja clara?
Creo que la respuesta indica que muchos electores del país no quieren votar por un negro.
Hoy, una encuesta de The New York Times afirma que un treinta por ciento de los electores dice que conoce a alguien que no votará por Obama debido a su raza. ¿Hablan de sí mismo?, ¿cómo se traducirá esa cifra en votos? Es una incógnita que sólo se revelará el cuatro de noviembre.
[Publicado el 24/10/2008 a las 11:37]
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El músico MC Yogi sube a Internet un nuevo vídeo musical de apoyo al candidato demócrata.
Cornyn se disputa el escaño con Rick Noriega, un hispano de origen mexicano, diputado estatal y teniente coronel veterano de la guerra en Afganistán. Noriega se encuentra, ahora, a una distancia de cinco a siete puntos de Cornyn. [Publicado el 22/10/2008 a las 11:30]
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[Publicado el 20/10/2008 a las 11:50]
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Desde la década del 70, más del 63% de los 9 a 10 millones de votantes hispanos habían dado consecuentemente su voto a los demócratas, identificado siempre como el partido de los inmigrantes, de la izquierda y del centroizquierda.
Sin embargo, con la turbulencia política y el realineamiento de fuerzas creado por los incidentes del 11 de septiembre, su voto, como el de muchos otros votantes en el país, ha ido transformándose.
Así, en las elecciones presidenciales de 2004, las primeras celebradas después del 11-S, Bush obtuvo hasta el 44% del voto hispano. Un cambio de sólo un 7%, pero que significaba el mayor voto latino obtenido jamás por un candidato republicano.
Los temas que dominaban las campañas entonces eran, en ese orden, el de la seguridad nacional y el de los llamados valores morales, como el del matrimonio gay y el aborto.
Los hispanos que votaron por Bush entonces estaban convencidos de que el Partido Republicano manejaba mejor los problemas militares y de seguridad nacional. Y, además, siendo en su gran mayoría católicos o machistas, no favorecían ni el aborto ni el matrimonio gay.
Aún con ese pequeño avance de pocos puntos, Karl Rove y otros estrategas republicanos se sentían lo suficientemente optimistas como para hablar públicamente de consolidar y conservar el voto hispano de forma permanente y, de ese modo, transformar la mayoría legislativa del país hacia la derecha.
Ese cambio en el voto se advirtió más claramente en el sureste y en el oeste, entre los hispanos de origen mexicano o cubano. Sin embargo, en el noreste, en los estados de Nueva York, Nueva Jersey, Connecticutt y Massachussets, los hispanos -de origen, allí, mayormente caribeño, como los puertorriqueños y los dominicanos- seguían votando, como siempre, masivamente a los demócrata.
Los hispanos dieron la victoria a Bush en cuatro estados en los que ganó por cinco puntos o menos. Se trataba de Nuevo México, en el que forman el 37% del electorado, de Florida, el 14% y de Nevada y Colorado, el 12%.
Pero, hoy, en esos mismos cuatro estados, las encuestas dan la victoria a Obama por cuatro puntos o más.
El regreso a los demócratas parece haberse operado y los votantes hispanos que favorecieron al Partido Republicano en el 2004 y en las legislativas de 2006 han ido trasvasándose de vuelta.
Las razones aparentes son las siguientes.
- Los temas que fueron considerados de urgencia y de salvación nacional y moral y que surgieron después del 11-S han desaparecido hoy del debate nacional.
- Ya mencionamos en otro post que el modo en que el ala conservadora republicana había manejado el tema de la inmigración alejó en masa a los hispanos. Además, la inmigración no ha sido tema nacional de debate en estas elecciones.
- Los temas que se discuten a lo largo de la campaña son, la economía, naturalmente, el seguro de salud, la educación y, en menor medida, las guerras de Irak y de Afganistán. En esos temas, según las encuestas, los hispanos prefieren las posiciones de los demócratas.
Sin embargo, a pesar de que se siente como si ya los dados hubieran sido lanzados y que caerán a favor de Obama, estas cifras también recuerdan que, para los demócratas, nada es seguro; acaso ya no en estas elecciones, sino en las que están por venir.
[Publicado el 17/10/2008 a las 10:02]
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Un numeroso grupo de artistas latinos y residentes en Miami, Florida, en el extremo suroriental de Estados Unidos, ha lanzado una campaña de apoyo para Barack Obama. Como el español Alejandro Sanz o la mexicana Paulina Rubio.
Si los 27 colegios electorales de Florida -de los 270 que deberá obtener a través del país el candidato ganador- van a ser, de nuevo, importantes en estas elecciones, entonces serán los hispanos del estado los que lo decidirán, en parte. En parte digo, porque Obama cuenta, además, con la inscripción y movilización extraordinaria de la población negra de Florida que votará masivamente por un candidato de su misma raza.
Pero, sigamos hablando de los hispanos.
En el sur, en la región de Miami, el voto hispano que domina desde los años 60 es el cubano, que ha favorecido abrumadoramente a los republicanos.
Sin embargo, en la parte central del estado, a lo largo de la ruta automovilística conocida como la I-4, la Interestatal 4, que cubre 212 kilómetros que van desde Tampa en el golfo de México, pasa por Orlando y concluye en Daytona Beach, en la costa del Atlántico, se han asentado centenares de miles de hispanos de inmigración reciente. La mayoría viene de Puerto Rico y, entre ellos, hay casi 200 mil votantes.
Pero, esa cifra sólo representa el 30% de los votantes puertorriqueños posibles. Y, los dos partidos se han empeñado en aumentar esa baja participación electoral.
Los funcionarios de los partidos creen que bastaría con sólo aumentarla de un 10% para que la balanza en Florida se incline hacia uno u otro candidato.
Cada partido encuentra razones para alentarse en su objetivo. Los demócratas porque, a pesar de que Bush dominó la región y el estado en las elecciones presidenciales de 2004, Kerry obtuvo la mayoría del voto hispano en la I-4. Y, los republicanos porque, en las elecciones a la gobernación del estado, han atraído la mayoría de ese mismo voto.
Las dos campañas se disputan hoy el voto hispano por medio de numerosos anuncios en español por televisión, radio y prensa, de reuniones por todos los vecindarios y de equipos de funcionarios de cada partido que movilizarán a los votantes el día de la elección.
Los demócratas comenzaron con la actriz puertorriqueña Rosie Pérez que pasó este fin de semana por la región pidiendo que votasen por Obama.
En pocos días, el 20 de octubre, los votantes de Florida podrán dar su voto por adelantado; y el 4 de noviembre conoceremos los resultados definitivos.
[Publicado el 15/10/2008 a las 11:45]
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Héctor Feliciano es puertorriqueño y actualmente escribe desde Nueva York, para los diarios El País y Clarín y la revista de crónicas Etiqueta Negra. Ha sido corresponsal cultural en Europa para los diarios The Washington Post y Los Angeles Times. Residió en París por más de dieciocho años, en donde ejerció, además, como redactor en jefe de World Media Network, una agrupación de diarios europeos. También trabajó como consejero artístico en la Oficina de Asuntos Culturales de la Alcaldía de París. Es, además, maestro del Taller anual de reportería e investigación cultural de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, fundada por Gabriel García Márquez.
Con su libro, El museo desaparecido -la conspiración nazi para robar las obras maestras del arte mundial, obtuvo la beca del National Arts Journalism Fellowship Program (NAJP), otorgada por la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia en Nueva York. Feliciano dedicó más de ocho años de investigación a rastrear la historia del saqueo de arte por los nazis y ubicó más de dos mil obras de arte desaparecidas desde la guerra, en museos, galerías, colecciones privadas y casas de subasta en Europa y los Estados Unidos. Desde la publicación del libro, miles de pinturas y otras obras han sido devueltas por museos y coleccionistas a sus propietarios legítimos. Feliciano ha sido miembro del Comité de expertos de la Comisión Presidencial de Bienes del Holocausto en los Estados Unidos.
Es licenciado en Historia por la Universidad de Brandeis y tiene una maestría de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia y un diploma a nivel doctoral en Literatura Comparada de la Universidad de París.
07/11/2008 20:41
Publicado por: maria fernanda pauta espinoza
07/11/2008 02:21
fue un logro por que obama fue...
Publicado por: junior
05/11/2008 03:56
QUE BUENO QUE LA TAL TERESA NO...
Publicado por: Lilith
03/11/2008 16:51
Yo pienso que detras de Obama...
Publicado por: CECILIA CAMILIN
03/11/2008 13:32
Publicado por: Alain
01/11/2008 01:35
Publicado por: Lilith
27/10/2008 19:00
Publicado por: Alain
17/10/2008 21:05
Lo triste es que se trata de...
Publicado por: http://hjorgev.wordpress.com/
14/10/2008 10:38
Publicado por: Alberto Varela
10/10/2008 19:35
Creo que habemos muchos que...
Publicado por: Alain
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