El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 17 de mayo de 2008
"Yes, we can", dice la campaña de Barak Obama. Lo que ha traducido al español, para los hispanos, en "Sí, se puede" (y no, "sí, podemos"). Sus asesores (él no habla español) demuestran un buen uso del español. Una frase suya colgada en su página web dice algo que coincide con el mensaje de Zapatero de "motivos para creer": "Os pido que creáis: No sólo en mi capacidad para lograr cambios en Washington ... Os pido que creáis en la vuestra". Está muy en la línea de John Kennedy, a la inversa, con su discurso sobre no penséis en lo que vuestro país puede hacer por vosotros sino en lo que vosotros podéis hacer por vuestro país". Sólo que esta vez el sujeto es el ciudadano.
Un reciente artículo en The New York Times comparaba a Obama a un Mac y a Hillary Clinton a un PC. Uno con una página web clara, dentro de la lógica de lo intangible; la otra con una página frenética, llena de propuestas concretas, llena de estrategias (en plural). Pues Clinton, siguiendo a su principal asesor Mark Penn está haciendo una campaña basada en microtendencias, en propuestas para cada uno de los pequeños y grandes grupos, mientras Obama prefiere la brocha gorda del cambio y un mensaje emocional. Como indicaba Matt Browne, ex asesor de Blair, son dos tipos casi opuestos de hacer campaña.
¿Donde estamos en España? Pese al mensaje de la fe, de las creencias, Zapatero está lanzando unas propuestas mucho más de microtendencias, de medidas para los grupos de población cuyo voto se quiere atraer, que Rajoy con sus "ideas claras" que son más bien brochazos gordos, aunque efectivos y profesionales. Pero algo anda mal cuando propugna creencias el que no debería y el otro ideas.
[Publicado el 19/2/2008 a las 07:00]
[Etiquetas: Obama, Clinton, Rajoy, Zapatero, elecciones]
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Memorandum sobre política exterior
A: Ganador del 9-M
RE: Afírmese
FECHA: 10 de marzo de 2008
Sea osado en política exterior
Construya sobre lo que ya se ha conseguido. Después, atrévase a lanzar sus nuevas propuestas y, sobre todo, manténgalas.
Enhorabuena por su victoria. Debe prepararse para lo imprevisible, pero empiece a planear lo previsible. La política exterior, por diversas razones, no ha brillado durante los pasados cuatro años, en los que no pareció ser (importa poco que la percepción fuera fundada o no) una de las prioridades del presidente del Gobierno, más volcado en las cosas de casa. Y cuando falla el input presidencial, en nuestros tiempos falla mucho. No se duerma, presidente. Sea osado. En esta legislatura habrá ocasiones para hacer una política exterior firme y clara. El próximo enero, EE UU estrenará presidente. Nicolas Sarkozy, en Francia, no para de lanzar iniciativas. No se limite a rechazarlas ni a secundarlas; lance las suyas. Eso sí, no repita el error que se cometió en la anterior legislatura: anunciarlas sin tenerlas bien atadas. Las estrategias se diseñan para ejecutarlas, no para contarlas. Aunque también debe saber explicar la política exterior a una ciudadanía más interesada. Ése fue un gran error de José María Aznar, quien no sólo se equivocó de guerra sino que llevó a cabo una política exterior que la opinión pública no siguió, sin pedagogía alguna.
Busque el consenso, pero no se obsesione con él. Es una ilusión en política exterior que rara vez se ha dado en la democracia española, salvo en lo referente a Europa, y aún. La non nata Constitución Europea supuso una ocasión de consenso; poco más. Ahora bien, un país mediano no puede permitirse proponer iniciativas y luego abandonarlas. Construya sobre lo ya conseguido. Acumule.
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Publicado en Foreign Policy Edición España el 1 de febrero de 2008
[Publicado el 01/2/2008 a las 12:55]
[Etiquetas: política exterior, Zapatero, Rajoy]
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Zapatero y Sarkozy, están a partir un piñón. Pero España y Francia no acaban de estar conectadas, especialmente en sus redes energéticas. Llevan 24 años intentándolo, sin éxito debido a la cerrazón francesa, pero también a ciertas resistencias de este lado de la frontera. Interconectarse debe ser ahora la prioridad de ambos, si realmente se trata de construir una relación de interdependencia, y es el reto que tienen ante sí de cara a su cumbre bilateral en París el próximo jueves en que se ha de decidir construir una interconexión eléctrica, está por ver si a plazo fijo.
No toda la música que viene de Francia suena a celestial. En el país vecino está de regreso, si alguna vez desapareció, el soberanismo tanto que en 2006, Jean François Roverato, presidente de la constructora Eiffage, para oponerse a la toma de control por Sacyr-Vallehermoso llegó a decir en 2006 -en una comisión en el Senado francés (significativamente sobre "la noción de centro de decisión económica y las consecuencias relativas al atractivo del territorio nacional")- que "Felipe II demostró que era imposible gobernar Europa desde Madrid" y que esperaba que "sus descendientes indirectos dirijan su voluntad de revancha contra otro objetivo que Eiffage". No es el espíritu algo más abierto que reina en España, ni la visión geoestratégica de Sarkozy que le da una importancia especial al sur de Europa en sí y ante sus desavenencias con Merkel. En todo caso, esta España europea nunca se ha planteado "gobernar Europa". No se puede decir lo mismo de París.
Ambas economías están sumamente interrelacionadas, y además, Alonso ha vuelto a Renault. Estas relaciones franco-españolas van mucho más allá de la lucha contra ETA para la que Sarkozy le ha dado prácticamente un cheque en blanco a Zapatero, no cuestionando, al menos públicamente, la política antiterrorista, la actual o la anterior, del Gobierno. A este respecto, ha resultado más fácil el consenso transpirenaico que el nacional.
Pero 22 años después del ingreso en la hoy UE, España sigue siendo una isla en algunos sentidos, y muy especialmente el energético. En este sector, ni en la electricidad (salvo en una pequeña medida) ni en el gas, España está conectada al resto del Continente. Y dentro de España, quién más padece esta situación es Cataluña, y dentro de Cataluña, Girona, con un déficit eléctrico que se subsanaría con una interconexión con Francia, gran exportadora de electricidad proveniente de su apuesta estratégica por la energía nuclear. Pero durante años a Francia no ha parecido interesarle demasiado esta interconexión. Por una parte le está vendiendo suficiente energía a Italia y a Alemania. Por otra, la oposición ecologista en varios municipios del sur de Francia al paso de una línea de alta tensión que implicaría dicha interconexión se ha convertido en obstáculo o excusa para no hacer nada. También hay una oposición ecologista a esta interconexión de esta parte de los Pirineos, en algunos de los municipios fronterizos de Girona. Muchos quieren la electricidad, pero no que pase la línea por su territorio. Algo habrá que hacer.
De cara a la cumbre se ha preparado una solución que pasa por el soterramiento de esta línea, financiada por una empresa mixta. ¿Con mapa y fechas? Ante las municipales francesas del 9 y 16 de marzo, no es fácil que se llegue a precisar tanto. La capacidad de presión del movimiento ecológico a este respecto es muy superior a su aritmética electoral. Pero por ello mismo es importante el compromiso que puedan sellar Sarkozy y Zapatero, y que el presidente francés marque un punto de inflexión respecto a sus predecesores a este respecto.
En lo que sí está interesada Francia es en recibir más gas (argelino) a través de España. España debería hacerla valer para conseguir la eléctrica y otras. El posible gaseoducto está en estudio. Podría conectar a España a la red que llega hasta Rusia, aunque al final no sea el gas ruso el que llegue a nuestro país. Finalmente, quedan las interconexiones por carretera. De hecho se está elaborando un nuevo mapa de infraestructuras Francia- Península Ibérica con 2030-2040 como horizonte.
En el anterior Foro civil España-Francia celebrado en París en octubre se plantearon todas estas interconexiones como prioritarias, como "una cuestión de credibilidad" de las relaciones entre ambos países, según un alto responsable francés. Cuando se van a cumplir 200 años del levantamiento del 2 de mayo, las relaciones entre España y Francia han de dar el salto al siglo XXI de la mano de estas interconexiones.
Publicado en El País el 7 de enero de 2007
[Publicado el 07/1/2008 a las 06:00]
[Etiquetas: Francia, España, energía, conexiones, Zapatero, Sarkozy]
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Andrés Ortega Klein nació en Madrid en 1954. Es hijo de español (José Ortega Spottorno fundador de Alianza Editorial y de El País e hijo a su vez de José Ortega y Gasset) y francesa (Simone Ortega, autora de 1.080 recetas de cocina). Estudió bachillerato francés en Madrid, se licenció en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense y posteriormente realizó un Master en Relaciones Internacionales en la London School of Economic (LSE) con una beca de la Fundación March. En Londres inició su carrera periodística como corresponsal para El País, pasando posteriormente a Bruselas donde cubrió el final de las negociaciones de ingreso de España en la hoy Unión Europea.
Durante la primera Presidencia española del Consejo comunitario en 1989, trabajó como asesor ejecutivo para el entonces ministro de Asuntos Exteriores, Francisco Fernández Ordóñez. A principios de 1990, pasó al recién creado Departamento de Estudios de la Presidencia del Gobierno encabezado por Felipe González, que dirigió entre 1995 y 1996. Se incorporó entonces a la sección de Opinión de El País como editorialista y columnista. En 2004, se convirtió en el primer director de Foreign Policy Edición Española (FP), publica por la Fundación FRIDE.
Junto a su labor de análisis de la realidad internacional en El País y en FP, ha publicado en numerosos medios especializados en España y otros países y participado en los principales foros. Ha publicado cuatro libros: El purgatorio de la OTAN (1986), La razón de Europa (1994); Horizontes cercanos: Guía para un mundo en cambio (2000) y La fuerza de los pocos (primavera de 2007). En 2002 fue galardonado con el Premio Madariaga de Periodismo Europeo (prensa escrita).
La fuerza de los pocos (2007), Galaxia Gutenberg.
Horizontes cercanos: Guía para un mundo en cambio(2000), Taurus.
La razón de Europa (1994), Aguilar.
El purgatorio de la OTAN (1986), Ediciones El País.
Artículo
"The power of the few" (en Open Democracy, 4 de octubre de 2007)
Entrevista en la edición online de Newsweek.
2002 Premio Madariaga de Periodismo Europeo (prensa escrita).
16/5/2008 05:18
Publicado por: Javier
14/5/2008 22:33
la verdad siempre habia querido...
Publicado por: lucia cruz morelos
13/5/2008 23:58
mejorm mmm ja q feo prefiero a...
Publicado por: sodi
13/5/2008 00:28
Publicado por: kdj
10/5/2008 18:24
Publicado por: Ana Román
03/5/2008 00:27
Publicado por: jesús
03/5/2008 00:21
La verdad es que Dios es uno...
Publicado por: Alicia
02/5/2008 23:33
Publicado por: Jose Gonzalez
29/4/2008 19:43
Publicado por: alicedd
28/4/2008 12:41
Publicado por: Diego Cruz
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