El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
domingo, 6 de julio de 2008

Participantes en el Foro Mundial Económico de Davos.
El Foro Económico Mundial de Davo se abrió el miércoles en un clima de pesimismo, ante lo que algunos calificaban de "tormenta perfecta". Se ha cerrado en otro de optimismo sobre la esperanza o convencimiento de que EE UU no entrará en recesión sino en desaceleración. Aunque el FMI va a revisar sus previsiones a la baja, ha sido un cambio de tono notable. Pero la tormenta no se ha alejado.
El hombre de Davos (o mujer) ya no es sólo el empresario occidental globalizado, sino también chino, completamente integrado, en general en inglés, como ya hemos apuntado. Mucho ha girado este año el Foro en torno al gigante asiático, demasiado grande para meterlo entre los emergentes, pero aún no potencia con capacidad estructuradora del mundo. El interés viene no sólo por el peso que va tomando esta economía, sino también por la esperanza de que, ante la ralentización -veremos si recesión- de la economía de EE UU, China pudiera ejercer de locomotora alternativa. Y aunque mucho ha cambiado, no tanto. Los chinos no nos salvarán.
La clave está en el decoupling (separación), la posibilidad de que otras economías no se vean arrastradas por los problemas de EE UU, una ficción en los mercados como se ha visto esta semana. Paradójicamente, la palabra la tienen los consumidores americanos, que gastan seis veces más que los chinos e indios juntos. Si reaccionan a los estímulos fiscales, EE UU se recuperará, aunque a medio plazo con graves problemas. Si se deciden a ahorrar, a hacerse japoneses, malo para todos. En todo caso, esta edición del Foro se abrió en un ambiente de pesimismo dominado por la letra R de recesión (en EE UU) y acabó en el optimismo relativo de la ralentización (slowdown).
El impacto de la posible recesión en EE UU en la economía china será "muy grave", pero Pekín, según Yu Yongding, director del Instituto de Economía Mundial de la República Popular, puede estimular la demanda interna, para compensar. Además, el comercio intra-asiático representa un 40% del total de la zona, menos dependiente del exterior. "En el mundo de hoy, la economía china es una parte integral de la economía mundial", afirmó en un mensaje especial Zeng Peiyan, viceprimer ministro de China. "Nosotros en China estamos dispuestos a trabajar con la comunidad internacional para afrontar estos riesgos y retos y contribuir a la estabilidad económica y al desarrollo sostenible en el mundo", dijo. Puede que aumente su producción de cereales y petróleo pero no lo suficiente para cubrir su demanda interna. O que se plantee un "cambio ordenado" en el valor de su divisa, ya revalorizado un 13% en dos años y medios. China tiene muchos problemas internos, desde la inflación, hasta una insuficiente creación de puesto de trabajo (10 millones al año).
Yu Yongding calcula que en caso de crisis global, el crecimiento chino podría bajar hasta un 6%, lo que para ese país sería una "gigantesca recesión". Y si China pasa de crecer 11,4% a sólo 6-7%, América Latina tendrá problemas. China es clave para América Latina, a la que afectarán también los problemas de EE UU. Y para Europa, pues las importaciones chinas tiran de la economía alemana. India parece tenerlo mejor, al depender menos de su sector exterior. Según el ministro de Finanzas de India, Palaniappan Chidambaram, su país no puede ejercer de locomotora, pero su crecimiento podría pasar de 8,9% a 8%.
Críticas a la falta de democracia o al autoritarismo pragmático en China, ninguna en Davos. Lo que los occidentales ven es un gobierno maduro en la gestión de la economía. Pero los chinos ahora sí le dicen a Estados Unidos que "está enfermo y debe tomarse su medicina", como señaló Jiang Jianqing, presidente del Banco Industrial y Comercial de China, el mayor del mundo, con 16.000 sucursales y 200 millones de clientes. Hasta hace poco se hablaba del "aterrizaje suave o duro" de la economía china. Parece que es la estadounidense la que está realizando antes la toma de tierra forzosa.
Es la primera vez que el mundo que EE UU puede entrar en recesión o en cuando hay otros motores en la economía mundial, pero ninguno se ha separado realmente de la gran economía. El fenómeno reciente de fondos soberanos que sacan de apuros a grandes instituciones financieras occidentales es una novedad en la que pesa China, pero éstos son mucho menores que los fondos de pensiones que circulan por el mundo. China tiene 1,8 billones de dólares en inversión en el extranjero. Mucho, pero insuficiente, aunque lo que tiene en bonos americanos sea crucial para EE UU. Todo ello indica una nueva confianza de la región y la creencia, entre los jóvenes de que van a llegar a un status de desarrollados en poco tiempo. Problemas medioambientales aparte, no es tan fácil. Como señaló Chidambaram "la desolación de Occidente no se ve compensada por Oriente". Quizás lo logre en un futuro ante el que Europa no se puede quedar de brazos cruzados. Pero que no es aún el presente.
[Publicado el 29/1/2008 a las 06:15]
[Etiquetas: Davos, China, India, economía, crisis, decoupling]
[Enlace permanente] [Imprimir] [2 comentarios] [Enviar a un amigo]
Los llamados fondos soberanos de riqueza (sovereign wealth funds) -en manos de Estados esencialmente petroleros que invierten en sus países y fuera- , representan unos 2,5 billones de dólares, poco en comparación con los fondos de pensiones que suman 60 billones. Pero, de la mano del aumento del precio del petróleo y otras materias primas podrían aumentar hasta 10 0 15 billones en unos años. Vienen de 15 países, pero cinco de ellos (incluida China) representan un 70% del total. En muchas ocasiones los fondos soberanos implican que países más pobres están invirtiendo en las sociedades más ricas, donde sirven también para salvar algunas de las grandes instituciones financieras en crisis.
Pero, como quedó patente ayer en un debate en el Foro Económico Mundial de Davos, este capitalismo global de Estado despierta recelos pues estos fondos son cada vez más necesarios para EE UU y otras economías -añaden liquidez y reducen la volatilidad e incluso salvan instituciones financieras-, pero pueden afectar a la seguridad nacional. El caso es que de estos fondos soberanos no se hablaba en Davos. Ahora están presentes en muchas discusiones y se les dedicó una sesión especial. Son, en muchas ocasiones, fondos destinados a transformar en inversiones los ingresos derivados de la explotación de recursos no renovables como el petróleo o el gas. Se trata de invertir para el futuro.
No deja de ser curioso ver que quien con más ardor -más, incluso, que los propios inversores- defendió ayer la libertad de movimientos de capitales, clamó contra sus limitaciones, especialmente si son por razones políticas, fue un ministro ruso, que considera que estos fondos contribuyen a estabilizar las finanzas pero que limitar su actuación podría generar desequilibrios. El economista Larry Summers, el que fuera secretario del Tesoro americano en 1999-2001, pidió que los propios fondos establecieran un código de conducta para impedirse, por ejemplo, especular con las divisas o políticamente. El caso hipotético que citó es el de la negociación entre el Gobierno del país A con el del país B en un asunto, mientras el fondo soberano de A ejercer presión sobre sus inversiones en B. No todos estuvieron de acuerdo, sin embargo, en regular sobre cosas que pueden ocurrir. El ejemplo más transparente lo aportó la ministra de Noruega, país con un Fondo Soberano controlado por el Parlamento e integrado en el presupuesto nacional, aunque también Oslo ha tenido diferencias con Islandia sobre inversiones de esta última.
En EE UU la Ley de Seguridad Nacional lleva a que se supervisen por estos motivos. Y así no se permitió a un fondo árabe comprar la empresas que lleva una parte importante de sus puertos, que ha acabado en manos británicas fiables. Para los árabes, este tipo de actuación basadas en sospechas son peligrosas. Ante estos fondos se juntan las consideraciones financieras con las geopolíticas.
El debate indica que se está yendo hacia un nuevo capitalismo en el que los Estados -algunos al menos- pesan de una nueva forma sobre el mercado, sin que tampoco esta nueva dimensión esté regulada. Claro que Kuwait lleva haciéndolo desde hace 50 años. ¿Quién no se acuerda del caso KIO en España?
[Publicado el 25/1/2008 a las 06:45]
[Etiquetas: Fondos soberanos, economía, inversión, Davos]
[Enlace permanente] [Imprimir] [0 comentarios] [Enviar a un amigo]
Según dicen los grandes expertos y gurús económico-financieros en el Foro de Davos, no estamos ante una crisis cíclica, sino, como señaló George Sorros, ante el fin de una era en que los poderes públicos, especialmente en EE UU, pero también de forma global, dejaron de controlar las finanzas, globalizadas. Es el batacazo de lo que este financiero, que en su día se benefició de ello, llama el "fundamentalismo del mercado", y frente al que pide la re-introducción de controles y seguimiento por parte de las autoridades públicas.
Pero lo que ha aparecido en el Foro Económico Mundial no es sólo la desaparición del viejo mundo en este sentido, sino también la aparición de uno nuevo la distribución del poder. Por primera vez vivimos una crisis de esta gravedad, pues su epicentro está en la mayor economía del mundo, con dos centros o más de peso económico, además del de EE UU (y una preocupada Europa). Son, naturalmente, China e India, pero hay que sumar otros que resisten, como Brasil. Y no se trata sólo eso, de esta emergencia (por otra parte, hace tiempo anunciada) sino de que China e India, y otros países a través de su propia economía interna y de los hasta hace poco denigrados fondos soberanos, se están convirtiendo en posibles salvadores de la situación si estimulan su consumo interno para hacer frente a la esperada reducción de sus exportaciones hacia EE UU. Ahora se cuenta con los fondos chinos para el rescate que se está intentado organizar.
En Davos los chinos entraron hace años. Primero en sesiones muy específicas dedicadas a China (de las que también se mantienen algunaas). Ahora los chinos están como ponentes junto a americanos, europeos y otros en todo tipo de debates, desde la situación económica a las libertades. Antes era necesario traducir del chino al inglés y otros idiomas lo que decían. Ahora ya no. Y no sólo hablan inglés sino que usan el mismo vocabulario técnicos que sus homólogos occidentales. También están los indios que quieren que se renazca su inglés en el mundo. Pero ni unos ni otros se encuentran a gusto hablando del FMI o del Banco Mundial. Estas instituciones habrán de cambiar para que sigan siendo relevantes para estos nuevos actores y para este nuevo mundo.
[Publicado el 24/1/2008 a las 06:45]
[Etiquetas: Davos, economía, finanzas, Soros, China, India]
[Enlace permanente] [Imprimir] [0 comentarios] [Enviar a un amigo]
El Foro Económico Mundial se abre hoy en el alpino pueblo suizo de Davos, donde me encuentro, en un clima de pánico financiero, de incertidumbre económica y miedo al futuro. "Nunca he visto una cosa así", comentaba ayer un empresario ante la crisis desatada. Esta vez el Foro va a hacer honor a su nombre, y se debería hablar más de economía que de política. No es que no previera lo que ha pasado.Todo lo contrario, sólo que no tan rápido. Un estudio sobre los riesgos sitúa en primer lugar el sistémico financiero.
El informe sobre los riesgos globales, elaborado para el Foro por la Wharton School y varios bancos a través de entrevistas con la élite económico-financiera recoge el temor a que la actual crisis de liquidez desate una recesión en EE UU en los próximos 12 meses y apela a repensar los medios para afrontar los riesgos financieros en respuesta a la revolución vivida por estos mercados en los últimos 20 años, a la que no se ha respondido con una capacidad de vigilancia y control equivalente. En el horizonte de una década, este estudio sitúa en primer lugar el riesgo sistémico financiero, con un carécter descentralizado. En segundo, la seguridad alimentaria, con los precios en niveles record, las reservas de alimentos en un nivel mínimo en un cuatro de siglo y una elevada vulnerabilidad de cadena de alimentación a una crisis internacional o un desastre natural. En tercer lugar figuran los temores ante la vulnerabilidad de la cadena de abastecimientos en general, y en el cuarto los suministros de energía y sus precios
Un sondeo de Gallup encargado por el Foro -La voz de la gente- refleja que el temor al futuro es marcado en Europa y en Norteamérica. Este pesimismo no es nuevo sino que viene arrastrando al menos desde el año pasado. Casi la mitad de los encuestados considera que el mundo será menos seguro dentro de una década. Europa (los sondeos no incluyen a España) es el continente más pesimista en estos términos de seguridad (69%) y de pérdida de prosperidad (54%). Nada sorprendentemente, en Oriente Medio las perspectivas sobre seguridad en el futuro son bajas. No así en África, el continente más optimista, al menos en los cinco país objeto del sondeo, quizás porque viene de muy abajo y la nueva riqueza petrolera y el aumento de los precios de las materias primas se está dejando notar. Las prioridades de la gente en el mundo son, por este orden, eliminar la pobreza, el crecimiento económico, la reducción de las guerras, la lucha contra el terrorismo y la protección del medio ambiente.
El sondeo, que refleja la opinión de 1.500 millones de personas del mundo también recoge que la gente se fía más de los hombres de negocios que de los políticos. El término "deshonesto" se aplica más a éstos que a los negocios, así como la idea de terner demasiado poder, responder a la presión de gente más poderosa, o falta de ética o falta de competencia. Entre las categorías que más confianza recaban están los profesores (34%), los líderes religiosos (27%), los líderes militares o policiales (18%) y los periodistas (16%). Los políticos (8%) llegan en último lugar, después de los abogados, los hombres de negocios y los sindicalistas. ¿Sorprendente? No tanto.
[Publicado el 23/1/2008 a las 06:15]
[Etiquetas: Davos, economía, finanzas, riesgos]
[Enlace permanente] [Imprimir] [1 comentario] [Enviar a un amigo]

Las Torres Petronas. Malasia.
Se atribuye a De Gaulle la idea de que es imposible gobernar un país como Francia que tiene más quesos que día el año. Peor es Indonesia y sus más 17.500 islas. Abdulá Badawi, primer ministro de Malaisia, suspira ,en una conversación en Madrid, al hablar de lo "difícil que resulta gobernar" su país multiétnico. "Nos pronosticaron como Estado fallido cuando logramos la independencia" (hace 50 años). Y ahí está Malaisia, como ejemplo económico y político ante el mundo musulmán, con muchos árabes, incluso petroleros, boquiabiertos ante la modernidad del aeropuerto de Kuala Lumpur.
En los últimos tiempos, sin embargo, han surgido algunas grietas, algunos problemas de los que justamente trata la Alianza de Civilizaciones a cuyo I Foro en Madrid acudió Badawi, que ha lanzado una iniciativa paralelas -Tender Puentes- que pretende ser complementaria, no rival, de la de Zapatero y Erdogan. Ahora bien, Malaisia es un ejemplo de que los conflictos que intenta ayudar a superar esta Alianza no se dan sólo entre sociedades sino en el interior de ellas, y ello no sólo en Occidente o el mundo árabe, sino también en el Extremo Oriente.
Diez millares de hindúes, minoría en Malaisia, se manifestaron recientemente en Kuala Lumpur cuando les obligaron a destruir algunos templos construidos sobre terrenos que no les pertenecían tras tres años de litigio en los tribunales en el Estado de Selangor, donde hay 2,6 millones de musulmanes, 1,2 millones de budistas y 650.000 de hindúes, aunque en número de templos se invierte esta proporción, según los números que muestra Badawi. "También se han ordenado destruir mezquitas y templos budistas por las mismas razones", señala. Pero el Gobierno ha aplicado mano dura para evitar esta rebelión.
El malaisio es también uno de esos casos en los que el enfrentamiento religioso enmascara una tensión económica. En realidad los hindúes también protestan por la ley de trato preferencial a los malayos que se impuso en 1969 bajo el nombre de Nueva Política Económica, tras las violentas manifestaciones contra la minoría de origen chino que hubo ese año. También ha habido revueltas contra los chinos que constituyen una de las espinas dorsales de estas economías en otros países de la zona en años posteriores. En 1969 se generó una "muy mala situación" y de no haber tomado esta medida, "el país hubiera estallado como un volcán"", señala Badawi. Entonces, los malaisios de origen chino, que representan un 24% de la población tenían en sus manos un 40 % de la riqueza nacional. Los malaisios de origen indios (8%) mucho menos. Pero los malayos étnicos, o malaisios malayos son un 62%, pero entonces controlaban un mero 2% de la economía. El Consejo Consultivo Nacional propuso entonces corregir este desequilibrio, impulsar una ideología nacional y expandir la política de cooperación racial
Hoy, la mayoría malaya tiene un 18% de esta riqueza y el objetivo de Badawi es llegar a un 30%. Los chinos siguen con un 40% y los indios con un 5%. Pero, además, ha crecido la tarta de la mano de la buena marcha general de la economía, lo que ha amortifgaudo las insatisfacciones de los malayos y reducido marcadamente su pobreza en términos absolutos. Pero a la vez, según informaba el Financial Times, la imposición del malayo como lengua oficial en las escuelas estatales en detrimento del inglés ha hecho que muchos chinos e indios lleven a sus hijos a colegios privados. Los equilibrios se pueden romper con facilidad.
En un país confesional musulmán, la Constitución recoge la libertad religiosa, pero luego hay graves obstáculos a la hora, por ejemplo, de la conversión de un musulmán al hinduismo. (El islam condena tales conversiones). De hecho la constitución define al malayo como musulmán que practica las normas y culturas malayas, y el islam es la religión oficial.
Pero el secreto de Malaisia, indica Badawi, musulmán, es que en el Gobierno están malayos, chinos, hindúes y cristianos. Esta Alianza (Barisan Nasional) empezó con tres partidos étnicos o raciales tras la independencia y ha seguido ganando elecciones, y ahora cuenta con 13 partidos. En el Consejo de Ministros, explica Badawi, "todas las decisiones se toman por consenso", aunque a veces se tarde en conseguir. "Somos únicos".
Badawi se propone hacer algo también para impulsar la paz en Oriente Próximo como "intermediario honesto". Hace años la cuestión palestina parecía lejana. "Hoy es un problema no sólo de los árabes sino de todo el mundo musulmán". Se ha globalizado, además de cobrar una dimensión religiosa que antes no tenía pues Arafat la mantuvo a raya. Y es que lo externo también afecta a lo interno, claro.
Publicado en El País, 21 de enero de 2008
[Publicado el 21/1/2008 a las 07:00]
[Etiquetas: Asia, economía, Malaisia, religión, multicultural, Badawi]
[Enlace permanente] [Imprimir] [1 comentario] [Enviar a un amigo]
Andrés Ortega Klein nació en Madrid en 1954. Es hijo de español (José Ortega Spottorno fundador de Alianza Editorial y de El País e hijo a su vez de José Ortega y Gasset) y francesa (Simone Ortega, autora de 1.080 recetas de cocina). Estudió bachillerato francés en Madrid, se licenció en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense y posteriormente realizó un Master en Relaciones Internacionales en la London School of Economic (LSE) con una beca de la Fundación March. En Londres inició su carrera periodística como corresponsal para El País, pasando posteriormente a Bruselas donde cubrió el final de las negociaciones de ingreso de España en la hoy Unión Europea.
Durante la primera Presidencia española del Consejo comunitario en 1989, trabajó como asesor ejecutivo para el entonces ministro de Asuntos Exteriores, Francisco Fernández Ordóñez. A principios de 1990, pasó al recién creado Departamento de Estudios de la Presidencia del Gobierno encabezado por Felipe González, que dirigió entre 1995 y 1996. Se incorporó entonces a la sección de Opinión de El País como editorialista y columnista. En 2004, se convirtió en el primer director de Foreign Policy Edición Española (FP), publica por la Fundación FRIDE.
Junto a su labor de análisis de la realidad internacional en El País y en FP, ha publicado en numerosos medios especializados en España y otros países y participado en los principales foros. Ha publicado cuatro libros: El purgatorio de la OTAN (1986), La razón de Europa (1994); Horizontes cercanos: Guía para un mundo en cambio (2000) y La fuerza de los pocos (primavera de 2007). En 2002 fue galardonado con el Premio Madariaga de Periodismo Europeo (prensa escrita).
La fuerza de los pocos (2007), Galaxia Gutenberg.
Horizontes cercanos: Guía para un mundo en cambio(2000), Taurus.
La razón de Europa (1994), Aguilar.
El purgatorio de la OTAN (1986), Ediciones El País.
Artículo
"The power of the few" (en Open Democracy, 4 de octubre de 2007)
Entrevista en la edición online de Newsweek.
2002 Premio Madariaga de Periodismo Europeo (prensa escrita).
02/7/2008 14:14
EL CLUB MOLT DISTINGIT CUINER...
Publicado por: JBVC
02/7/2008 14:04
EL CLUB MOLT DISTINGIT CUINER...
Publicado por: JBVC
27/6/2008 18:50
hola mi nombre es Andrea estoy...
Publicado por: Andrea Mejia
24/6/2008 03:36
perdon soy alumna de la facultad...
Publicado por: brenda avendaño
24/6/2008 03:35
hola soy alumna de 8 sem de la...
Publicado por: brenda avendaño
16/6/2008 11:02
hola, que tal estais, soy un...
Publicado por: Patricio Ndjeng Nchama
10/6/2008 22:34
Buenas Tardes, soy egresada de...
Publicado por: Nidia Burciaga
04/6/2008 21:09
Publicado por: Luisa Montero Chable
28/5/2008 00:54
Publicado por: wil
16/5/2008 05:18
Publicado por: Javier
© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres