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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 3 de agosto de 2020

 Roberto Herrscher

Bru Rovira rescata las voces de los cooperantes

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Bru Rovira es probablemente el secreto mejor guardado del periodismo literario en español. Tal vez porque crea desde los márgenes, especialmente sobre África y Latinoamérica, pero también de las calles del llamado “cuarto mundo”, el de los pobres de Europa. Y porque no ha entrado en los mecanismos de promoción y fama de los grandes grupos editoriales.

Casi toda su carrera ha escrito en medios catalanes (muchos años en el Magazine de La Vanguardia, donde publicó una serie sobre el Congo con el que ganó el Premio Ortega y Gasset en 2004) y ahora publica en nuevos medios como el diario Ara, y revistas digitales, como Altaïr.

Sus libros no persiguen a grandes personajes televisivos, sino a los anónimos sufrientes de los dramas del presente. Desde niños heridos por la guerra hasta víctimas de violación en África, pueblos indígenas en Guatemala, ancianos solos en Barcelona (su reportaje Más solos que la una, en el Magazine, es ya un clásico de la empatía), hasta los perdedores de la bonanza económica de principios de siglo (Solo pido un poco de belleza, el estremecedor mundo de un grupo de ancianos en busca de dignidad en el Raval barcelonés).

Esta vez la editorial de la exquisita librería de viajes y revista Altaïr publica los relatos en primera persona de 17 cooperantes de la prestigiosa ONG Médicos sin Fronteras con los que Rovira se ha ido encontrando en guerras, hambrunas, crisis ambientales y dramas de refugiados. Los testimonios, que recorren dos décadas y cuatro continentes, muestran tres caras del sufrimiento y la esperanza.

En primer lugar, las víctimas: los voluntarios están en primera línea, al pie de las historias de injusticias, muertes y torturas que afectan a los perdedores del mundo. En Kosovo, en Afganistán, en Angola, en Yemen, en Haití y ahora en las aguas del Mediterráneo, a través de los ojos de estos jóvenes españoles, que son nuestros ojos, vemos y escuchamos el drama de los más vulnerables de entre las víctimas de conflictos y accidentes naturales.  

Como por ejemplo, el relato de Carlos Ugarte sobre lo que encontró en su regreso a Kosovo tras los peores combates: “Las calles estaban desiertas aunque por alguna razón te sentías permanentemente observado. Edificios destruidos, casas quemadas. Nos dirigimos al hospital y nada más entrar escuchamos un grito desgarrador. Estaban operando a un hombre sin anestesia. En la primera planta todo permanecía a oscuras, afuera llovía. La tensión se cortaba con cuchillo. En la enfermería encontramos a dos enfermeras abrazadas llorando. Una era serbia, la otra kosovar”.

Pero además de mostrarnos el mundo de los sufrientes, estos testimonios son autorretratos de los generosos cooperantes. Funcionan, tal como los libros de la bielorrusa Svetlana Alexiévich, como monólogos en los que el personaje se va internando desde el recuento de hechos en su forma de haberlos vivido y recordarlos, su  emoción y sus sueños y temores. Como Pilar Bauza, quien fue secuestrada junto con su compañera Mercedes en Somalia: “Las noches eran muy frías, tanto que la mandíbula se me disparaba. La primera noche, uno de ellos, al ver cómo me repiqueteaban los dientes, se quitó el turbante que llevaba y me lo dio para que me tapara. Mercedes y yo dormíamos juntas, bien apretadas. Aunque yo no conseguí dormir nunca. Inclus8o después del secuestro, tardé dos semanas en poder dormir”.

Y la tercera parte de la historia, la otra mirada, es la del mismo periodista. Rovira presenta, entrevista, trata de comprender a estos profesionales y técnicos que dedican su juventud a ayudar a los demás, lejos de casa, lejos de las comodidades, con el celo de un misionero y la santa vergüenza de los europeos que intentan, en la pequeña medida de sus posibilidades, revertir el mal que los poderosos de su mundo causan en el castigado sur del planeta.

Se ha comparado a Rovira con el gran cronista de África en el siglo XX, el polaco Ryszard Kapuscinski. Sin embargo, en este libro su método y su estilo se acercan más a los de Alexiévich.

El ‘yo’ de Bru Rovira es más una mirada que un actor, poco afecto a hablar de sí mismo, apostado en los mismos lugares que sus personajes pero viéndose a sí mismo como un testigo de la valentía y la claridad de análisis de los otros. Sin embargo, al final de El mapa del mundo de nuestras vidas, es su mirada la que nos lleva a entender el valor del trabajo de estos cooperantes y a preocuparnos por los “otros” del mundo.  

 

El mapa del mundo de nuestras vidas. Bru Rovira. Altaïr. 382 páginas. 

[Publicado el 09/3/2018 a las 14:28]

[Etiquetas: Bru Rovira, El mapa del mundo de nuestras vidas, Solo pido un poco de belleza, Áfricas, Ryszard Kapuscinski]

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Cuando Juan José Millás entrevió la podredumbre que vendría

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Hace 10 años, me impresionó un libro de Juan José Millás. Hay algo que no es como me dicen era entonces de lo más parecido a la crónica latinoamericana que se había producido en España. No es extraño, porque Millás es un hombre muy culto, un ávido lector, que busca en tradiciones lejanas y dispares la forma más apropiada para acercarse a una historia. Aquí, la historia es de indignación moral, de nacimiento de la conciencia, de intriga política. En la época más alta del Reino del Ladrillo, cuando España era soberbia y nadie hablaba de crisis, esta pequeña joya muestra el comienzo de la degradación.

Sigo a Millás desde que llegué a este país hace 16 años. Sus artículos y anticuentos en El País me parecen modelos de imaginación feliz y síntesis laboriosa. Sus comentarios de fotos, en la revista semanal de ese diario, un hallazgo: inventó una forma de mirar. Y por supuesto, la he pasado muy bien con varias de sus novelas (Papel mojado, Dos mujeres en Praga, El mundo). Pero hoy quiero recordar el día en que Nevenka Fernández, en representación de una sociedad aturdida y olvidadiza, dijo basta y metió el dedo en la llaga.

Lo que sigue es una versión actualizada de lo que publiqué en 2004 sobre este libro en la recordada revista Lateral.   

*          *          *

Hay un tipo de personaje muy agradecido en el cine de “denuncia” norteamericano: el buen ciudadano, respetuoso de las leyes, que cree en las bondades del sistema y mira con extrañeza a los protestones y los rebeldes. Cuando de pronto se vuelve víctima de la injusticia y la crueldad inherente al mundo al que sirve, cambia su visión de la realidad.

Es el personaje que interpreta Jack Lemmon en El síndrome de China y en Desaparecido, el que borda Russell Crowe en El Dilema.

Las películas funcionan cuando el espectador se identifica con el inocente en el momento en que cae en la cuenta del engaño en el que vivía.

Juan José Millás, exponente del pequeño y poco prestigiado colectivo de periodistas literarios españoles, se distingue desde hace años por dotar a sus columnas de opinión en El País del elemento narrativo, el suspense y el don de la descripción justa y reveladora que le falta a la mayoría de los textos de ese género.

En vez de entonar homilías, Millás cuenta historias.

*          *          *

En Hay algo que no es como me dicen, el autor desgrana en un libro humilde y bien enfocado una historia “cierta” de apertura de ojos con sensibilidad, muy buena dosificación de datos, ritmo y construcción de personajes.

La historia es simple: Nevenka Fernández, joven concejal del ayuntamiento de Ponferrada, es acosada hasta la desesperación por el alcalde, Ismael Álvarez, del Partido Popular. Contra la opinión de casi todos sus allegados, Nevenka lleva al alcalde a juicio, y gana. En el proceso, cambia su visión del mundo, de la política, de la relación entre hombres y mujeres en esta sociedad, de ella misma y del poder de la palabra. 

Nevenka Fernández no es una militante feminista, ni una activista de izquierda, ni siquiera una intelectual del grupo de amigos de Millás. Al comienzo de la historia pertenece al mundo de Ismael Álvarez, y su camino tiene el patetismo doméstico del que termina siendo ganado por la necesidad de ver algo de lo que no quería enterarse.

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Al contar ese camino, Millás lleva al lector por la pequeña historia de su propio itinerario: cómo se encontró con la noticia del “caso Nevenka”, cómo decidió escribir el libro, y cómo terminó enfrentándose a una amiga suya que prefería ver a la víctima como una vampiresa. Con ira, la amiga le gritaba a Millás que cómo se podía creer en una chica que acudió al juicio por acoso en minifalda “hasta aquí”.

Pero esa era la forma en que la amiga quería, podía o se permitía verla.

En realidad Nevenka había acudido a la sala en pantalones. Al darle la palabra y obligarla a desandar su camino y contar su dolorosa historia, Millás nos pone frente a una Nevenka con pantalones, y le pone los pantalones largos a la crónica española.

[Publicado el 27/7/2014 a las 10:02]

[Etiquetas: Juan José Millás, Hay algo que no es como me dicen, Nevenka Fernández, Papel mojado, Dos mujeres en Praga, El mundo, El País, Lateral, crónica, periodismo narrativo]

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Con Leila Guerriero todo es simple, pero nada es sencillo

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Decía Borges que el escritor debe buscar la forma más sencilla de contar historias complejas. Esto ha hecho la periodista narrativa argentina Leila Guerriero con su último libro, una ‘nouvelle’ de no ficción engañosamente ‘simple’ que cuenta la historia de un joven bailarín de malambo.

En las pampas argentinas, el malambo es un baile tradicional, cuya variante más vistosa y legendaria es ejecutada por un hombre solo que zapatea a ritmo de vértigo durante casi cinco minutos acompañado por una guitarra, con botas de cuero rústico que no llegan a cubrirle todo el pie, y que muchas veces lo dejan roto y sangrando.  

En el pueblo de Laborde cada año se dan cita los mejores atletas del malambo. Que nadie espere evoluciones con boleadoras o cuchillos como las versiones para turistas: el malambo que se juzga en el Festival Nacional de Laborde es estricta y orgullosamente tradicional.

Como los héroes de Grecia, el momento triunfal de cada campeón es a la vez su ocaso: no puede presentarse a otros concursos y se despide al entregar el cetro en el festival siguiente, tras demostrar que es el mejor. La periodista construye su crónica como el relato de un hombre común, Rodolfo González Alcántara, que sobre el escenario de Laborde se convierte en un semidiós.

El malambo, nos enseña Leila Guerriero, es metáfora de muchas cosas: une la tradición y la modernidad, un mundo que se acaba y otro que nace, la línea tenue entre el triunfo y el fracaso.

*          *          *

Ya lo había hecho en su primer libro, la escalofriante fábula real Los suicidas del fin del mundo (Tusquets, 2006) sobre un pueblo patagónico donde se empiezan a suicidar los adolescentes. Y lo continúa con sus precisas y poéticas historias de ganadores amargos y perdedores luminosos que componen su antología Frutos extraños (Alfaguara, 2012). El año pasado Mario Vargas Llosa elogió con entusiasmo su colección de perfiles de escritores, Plano americano.

En América Latina, Guerriero es parte fundamental del avance de esta forma de contar novelísticamente hechos reales que, como decía Tom Wolfe del Nuevo periodismo en la Norteamérica de los 60 y 70, está produciendo la mejor literatura de la actualidad. Con el placer y el dolor del taconeo del malambo y con el aliento de las grandes épicas, lo ha conseguido otra vez.

[Publicado el 17/4/2014 a las 13:45]

[Etiquetas: Leila Guerriero, Una historia sencilla, Frutos extraños, Los suicidas del fin del mundo, Plano americano, El nuevo periodismo, Tom Wolfe, malambo, Laborde]

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Biografía

Roberto Herrscher es escritor y periodista, especializado en cultura, sociedad y medio ambiente, y profesor de periodismo.
Nació en Buenos Aires en 1962, estudió sociología y teatro en su ciudad natal, periodismo en Nueva York y reporterismo ambiental en Berlín. Es licenciado en Sociología por la Universidad de Buenos Aires y Master en Periodismo por Columbia University.
Es profesor de la Escuela de Periodismo de la Universidad Alberto Hurtado en Santiago de Chile, donde dirige el Diplomado en Escritura Narrativa de No Ficción. Entre 1998 y 2016 vivió en Barcelona, donde dirigió por 18 años el Master en Periodismo BCN_NY, organizado por IL3-Universidad de Barcelona y la Universidad de Columbia en Nueva York. Escribe habitualmente para la revista Opera News y el diario La Vanguardia, y colabora con The New York Times en español, La Folha de Sao Paulo y la revista Ñ de Clarín en Argentina.
Herrscher es el autor de Periodismo narrativo, publicado en España por la Editorial de la Universidad de Barcelona, en Chile por SIL-Universidad Finis Terrae, en Argentina por Marea, en Colombia por Ícono y en Costa Rica por Germinal. También es autor del relato de no ficción Los viajes del Penélope, editado por Tusquets Argentina en 2007 y traducido al inglés y publicado por Südpol como The Voyages of the Penelope en 2010, y de la antología de crónicas, perfiles y ensayos sobre música El arte de escuchar (Publicacions UB, 2015).
Actualmente trabaja en Crónicas bananeras, una investigación histórica y crónica de viajes sobre las ‘repúblicas bananeras' de Centroamérica, para Tusquets. Asimismo, dirige la colección Periodismo Activo de Publicacions de la UB, elegida en 2018 como la mejor colección por la Asociación de Editoriales Universitarias.
Es autor de capítulos en los libros La noticia deseada y Soldados de Noé (Argentina), Analizando los medios y la comunicación y Domadores de historias (Chile), y La Crítica y Libro de las palabras (Colombia), entre otros. Trabajó como reportero y editor en el Buenos Aires Herald, la agencia IPS y las revistas Hombres de Maíz y Lateral. Sus reportajes, crónicas y perfiles han sido publicados en medios como La Vanguardia, El Periódico de Catalunya, Ajo Blanco, El Ciervo, Lateral, Room, Quimera, Gentleman, Gatopardo, Travesías, Etiqueta Negra, Página 12, Perfil, y Puentes.
Ha dado clases y seminarios en Ithaca College (EE.UU.), las universidades degli Studi di Milano (Italia), Colonia (Alemania), Católica de Valparaíso y Finis Terrae (Chile), los masters en periodismo de Clarín/San Andrés (Argentina) y U. Complutense de Madrid/ABC (España). entre otras. Es miembro de la International Associationfor Literary Journalism Studies (IALJS), y fellow del Seminario de Salzburgo y la Inter American Foundation. En 1998 obtuvo el 3er. premio de la Foreign Press Association de Nueva York. 

Blog: www.periodistanarrativo.wordpress.com

 Twitter: @RMHerrscher

 

Bibliografía

 

El arte de escuchar (2015)
Universidad de Barcelona 

Periodismo narrativo (2012)
Universidad de Barcelona

 

Periodismo narrativo (2009)
SIL-Universidad Finis Terrae 

 

 

Los viajes del Penélope (2007)
Editorial Tusquets 

Obras asociadas

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