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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 26 de septiembre de 2017

 Blog de Vicente Verdú

Poema 98

Unos trajes

sin botones

llegaron del sastre

prestos -dijeron-

para la boda.

La boda esperaba

en el hondón

de un bosque

poblado de pinos

y en su centro

geométrico

racimos  

de luz.

Una claridad

intermitente y

risueña.

Una mancha

estelada 

de felicidad  

que hacía  pensar

en la sana belleza

de los pulmones.

Aplausos

del cuerpo limpio

y cuajado de porvenir.

Un futuro

escenificado

que hacía pensar

en los pulmones

que en la infancia

iban a embellecerse 

en un parque

público y circular

donde nos congregábamos,

media docena

de mañacos

vigilados  

por nurses

vestidas con ropas negras

y un delantal

de almidón.

Tiempos tiernos

o de la convalecencia

que el doctor

dictaba

tras la persistente

tos ferina.

Ningún niño

había cumplido aún

los diez años

y los juegos

se caracterizaban

por la debilidad

o la desgana

subyacente

que sembró

el bacilo entre

aquél universo

pequeño-burgués.

Pero  nada  

inquietaba ya

al grupo de postenfermos

circundado ahora

por el aroma

de las coníferas.

Un circo de cipreses

que, visto hoy,

con cincuenta años

de distancia,  

se reproduce

como un anillo

semejante al de la boda

en el pinar.

Los vestidos blancos y negros.

de las nupcias,

la luces que se filtraban

entre las ramas,

los novios

y la comitiva

lentificados

ante el ceremonial.

No tosían ya

sino que

a estas alturas

cada cual

se había provisto

de una defensa

sexual

entonces transparente

ante la 

sucesiva adversidad.

Una pintura

acrílica

secaba

virando

hacia el rosa

mucho antes

del amanecer.

Una plástica 

sobre el lienzo

que recordaba,

falsamente,

claro está,

el tiempo que regresa

desde la boda

a la tos ferina,  

y avanza

desde la tos ferina

al pastel

de aquella noche

en que cantamos

sin dejar de pensar

en los lucientes trajes de boda

sin el complemento

de los botones, en la chaqueta

y en el pantalón. 

[Publicado el 02/3/2017 a las 09:00]

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Poema 97

Veo a los niños

comportarse

como vegetaciones

precoces.

Los veo reír

impunemente,

los veo bregar

sin modos

ni finalidad.

Son niños sin

nombre propio

y sin propósito.

Seres humanos,

(supuestamente)

que no conocen

el destino,

ni la tragedia,

ni el valor de la riqueza

ni la miseria común

Niños sin pasión.

Habitados por un cascabel

y una lámpara

y una cereza.

Sin certezas.

Ausentes de la suerte

o la adversidad.

Son sólo

subproductos

de una mina,

de una pastelería

o del sentido común.

Ejemplares

de una mecánica cuántica

(cárnica),

una fábrica de conejos,

y una ensalada del mar.

Niños y niñas

sin reglas o

ambiciones coloradas,

sin sentido del deber,

o del vicio de pensar.

Su tierno volumen

se compone,

en esencia,

del espacio

desocupado e interior.

Ahí empieza y termina

su daño, 

su desorientación,

su sino

sin sí ni no.

Vivos sin mente

para reconocerse

suficientes o vanos.

Semovientes

sin programa alguno.

Bladíes modelos

se una especie

de cuyos vestigios

son una secuela

en espiral.

Sin edad,

sin aflicción

debida la aflicción.

En ese juego se enjuagan ellos.

En ese juego nos enjugamos.

Hipócritas o creontes.

En el concierto

que  musicaliza

su encantadora

ignorancia.

Nuestro inocente

y terrible

temor

a morir.

[Publicado el 01/3/2017 a las 09:30]

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Poema 96

La compañía,

la lealtad,

el amor,

la solicitud,

el miramiento,

el neceser

de todos los

deberes

y apremios.

La voluntad,

la reciedumbre,

el vigor,

la musculatura,

el pan,

el tónico,

la píldora,

el horario,

el café,

la dirección

la cita,

la llamada,

la advertencia,

la vigilia,

el tono,

el todo.

Así fue Juan.

[Publicado el 28/2/2017 a las 09:15]

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Poema 95

Un grupo

de caballos

sin visión

engalanaban 

los sueños que,

a su vez,

galopaban

suspendidos

en blandos  aires

de caucho

por sendas

paralelas.

Pequeñas estrellas

además,

estrellas puntiagudas

y adyacentes

permitían

concluir

que esa manada

se hallaba agrupada  

por la ceguera.

Prosperaban,

como en sueños blancos, 

sin relato.

Sólo una idea

vaga y verde,

asociada al

avance, 

cumplía el objetivo

de la supuesta

salvación.

La inyección,

el yodo,

los Pet Tac,

los antieméticos

giraban

como el impulso

de una fuga

dirigida hacia otra escena,

fuera del sueño equino,

y en donde la realidad

se convertiría 

en algo ordinario,

incompatible

con la excepcionalidad,

y ella se

fijara en el pasado

como sin haber

existido.

Nunca ni más.

[Publicado el 27/2/2017 a las 11:22]

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Poema 94

Vivía tan absorto

en  la enfermedad

que, sin desearlo,

ignoraba los cariños

que me regalaban.

No sentía sino

como otro síntoma

de mi gravedad

sus atenciones

y todo quedaba

empaquetado

en el proceso

del pavor sin dolor.

Envuelto

con la misma 

y tan repetida

seda

de la resonancia magnética.

Sonaban   

sin ruido

los amores amistosos

de todo lugar  

y se posaban

sobre la indiferencia

acuosa  

del mediastino.

Se colaban

en ese cuenco  

sin dejar

ninguna

señal

rastreable.

Señal

efectiva

de curación.

Líquidos

o gases

inocuos

que enfocaban

la enfermedad

con su luz neutra

para, involuntariamente,

dejar

las cosas igual

Más aún:

extrañamente

la enfermedad

que empezó siendo

un intolerable

personaje intruso

fue ensanchándose

para forjar

mi identidad.

Y ocupó

sin pausa, gradualmente,

el espacio completo del yo.

Así que era difícil

deslindar

la parte sana y la enferma

la salud y la no salud

de mi estado.

Fuera

mediante

el piadoso

afecto de los demás

o mi soledad sin eco,  

el proceso derivó

en una suerte

de lago único

Una nueva personalidad

linfática

y, desde ella,

el mundo  parecía

otro mundo.

Y yo otro habitante

avanzando   dócilmente.

Hacia el final.

La meta

de un camino

natural

que hubiera barrido

las astillas imperfectas

de mi unicidad,  

la fetidez del amor propio,

la espesura de la personalidad, 

el funesto colgajo

de la singularidad. 

[Publicado el 24/2/2017 a las 09:30]

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Poema 93

Las traviesas. Los raíles,

Las estaciones de tren,

la irrefrenable pérdida del amor,

las fugas de presos,

los cadáveres de la riada.

La lluvia de esparto,

la sangre en la carretera,

el infarto sobre el mármol

del vestíbulo

en el hotel.

La bomba que alza

racimos de niños

sin brazos.

Los racimos de moscas

hambrientas

de ambición.

Los platos sucios

del asesino,

el caudal de las

cloacas,   

el destino amenazante.

La mala suerte popular.

Las sombras sin prestación.

La tóxica pobreza

popular.

Los rincones

de arañas

ominosas.

Los pantanos

verdosos,

virulentos.

Las escuelas de cucarachas

huyendo.

Los peces reventados,

las caras tumefactas,

las médulas cancerosas,

las serpientes reptando

sobre los suelos

del templo.

Las caricias falsas, plateadas.

Las mentiras criminales

El aborrecimiento innato.

La necesidad perpetua.

La penuria oxidándose.

El alma humana

en un muladar verdecido.

de orín.

Las viciosas perdices

de los ojos

Los virus incurables.

Corrosivos.

El desánimo

incurable, irredimible.

La lamentación constante.

El color dorado y remachado.

El perfume  de un incienso

fétido, constante.

Los millones de bacterias

bullendo para matar.

Los millones de neuronas

sin fundamento defensivo.

El asco del propio cuerpo

en la autopsia o en

el hospital.

La catástrofe del organismo

incendiándose de lástima.

La gratis vulnerabilidad

de los mortales.

Los mortales

vivientes,

vanamente.

Los insomnios selváticos,

plenos de alimañas.

La ilusión cretina  

de permanecer.

¡Cómo dejar

de observar

tanta ignominia!

[Publicado el 23/2/2017 a las 10:00]

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Poema 92

El amor.

La falta de amor.

La soledad doliente.

La ansiedad de amar

La angustia de no ser amado

tras su dolor.

El dolor de querer

incalculablemente.

La dicha sencilla

de querer

como los dulces

y los helados de fresa.

El extraño gozo 

de ser querido

sin justificada  razón

La excelente felicidad

del cariño menudo.

Las menudencias

de los detalles amables.

La piedad deplorable,

siempre  algo sucia.

El odio infame

y abominablemente oscuro.

La caridad amante

y condescendiente.

La orgía espontánea

y ciega.

El sexo tronante.

El sexo fatigado de sí.

La tragedia omnímoda

de la sexualidad.

La idealización

como un licor transitivo.

El sentimiento

invasor de la memoria  

el sentimiento

en la sangre circulante.

sin cesar.

La adoración.

La penitencia romántica

de la subordinación.

La seducción imprevista,

el ensimismado yo

del amado e hiriente dolor.

El dolor absoluto

del desdén.

La conquista simple

sin hacedera.

El objeto adorado

por destino.

La adoración de la figura

y su voz.

La figura de la belleza

deslumbrante.

El incólume pleito

de no acoplarse.

La cópula abstracta.

La cópula sin lenguaje

o mediante el silencio.

La comunicación.

¿La comunicación?

El fracaso de la unión.

La catástrofe de la pareja.

El  abrupto lenguaje sin traducción.

El bellos lenguaje del silencio

sin embargo,

el silencio del buen amor. 

[Publicado el 22/2/2017 a las 10:30]

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Poema 91

Relámpagos de murciélagos,

manchas celestiales.

Grandes campanas de muerte.

Y una circunferencia rosa

ribeteada de angustia

en el cenagal.

Hermanas,

sumidas en hábitos,

descendiendo

como una sucia cascada

a pies de la gran marea.

Mantas, camiones embarrados

sacos cargados de pan.

Medicamentos, ahogados,

hectáreas de  naranjos

podridos.

Ahogados por el agua

de la inundación.

Cuerpos desnudos

o despedazados.

Hinchados los ojos.

Ahítos los labios

y  azulado el corazón.

Ruedas de caucho,

oraciones

sin respuesta alguna.

Una lluvia caudalosa

con biseles de burdel.

Invasión de espléndida

cólera sin color.

El pesar de los olivos,

las higueras,

los granados,

los naranjos.

Las cabezas del vergel.  

No había fuga

ni  alimento.

Ascendieron los desperdicios

y la tremenda basura

fue el balance

de esta enlutada riqueza   

del estercolero.

Del negro a la realidad.

De la veneración a la chimenea

infame

o el  conducto

por donde

subían plegarias o pavesas,

ansiando restituir

un brillo claudicante

al filo deslucido

del pulmón.

 

 

 

 

 

 

[Publicado el 21/2/2017 a las 09:30]

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Poema 90

El rojo perfecto,

la temperatura de Dios,

la faz del pecho.

El don de la culpa,

La vela y el yodo.

El viento. El viento.

Un amor tan débil

como un pobre imán.

El reino del mal

la dulce miseria de Dios.

El silbido. La viga. El cerco.

Las manos sin piel.

El tronar y llorar.

La alhaja de sus ojos. 

Su cristal violeta.

Los niños hirviendo.

La cal. El cobre. El heno.

Ciervos galopando   

en el salón.

Rencores. Tormentas.

Amor ciego.

Gotas de sangre.

Gotas con sangre.

Gotas.

Veneno letal.

Gotas de veneno.

Gotas de verano.

Afectos sin efectivo,

efectos especiales.

El dinero candente,

el hombre doliente.

Ella sobre el pedestal.

¿Palabras? Rumores.

Un libro que se mece,

una ilusión combada.

Espejos engastados   

en la humana comunión.

La comunión humana.

El clamor de las heridas.

La salacidad, la leche amarilla. 

El mundo colorado.

El mundo es el dolor.

[Publicado el 20/2/2017 a las 09:30]

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Poema 89

Pájaros de azufre,

caimanes de níquel,

dolores de seda,

cantos de serpiente,

pieles cocidas,

azucenas negras,

baldías amapolas

de percal,

cercos de menta,

claros de luna,

visitas al doctor,

nacimientos impuros,

verdes cromados,

minutos de plomo,

la ira, 

el manto inestable de la virgen,

los opiáceos,

los vahídos del volcán.

El ondular de las rosas

la calle exenta.

Su obelisco.

Los truenos insonoros

las fiestas hundidas,

miércoles de cera,

columpios de azafrán,

irremediables ramas,

suelos boquiabiertos.

Extremos de una trenza

amarilla y negra.

Milímetros de aliento,

citas perfumadas,

meriendas en el monte

corceles  por el mar,

mendigos rapaces,

sacerdotes moribundos.

Gracias y gracias.

Fuegos, golondrinas, 

mieles resecas,

labios de rubí, 

estelas feneciendo,

caminos de esparto. 

No hay principio,

No hay sentido.

No hay destino.

El destino se escora

y desaparece

El principio es soledad.

 

 

[Publicado el 17/2/2017 a las 09:30]

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Biografía

Nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003), Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005), No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008), El capitalismo funeral (Anagrama, 2009) y Apocalipsis Now (Península, 2009). Sus libros más reciente son Enseres domésticos (Anagrama, 2014) y Apocalipsis Now (Península, 2012).

 

 

 

OBRA PICTÓRICA/ WEB OFICIAL

 

Bibliografía

Enseres domésticos (2014). Anagrama. 

Apolcalipsis Now (2012), Península.

El capitalismo funeral (2009), Anagrama.

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

La Ausencia (2011). Editorial Esfera de los libros

La hoguera (2012).  Editorial Temas de Hoy. Premio de Hoy 2012.

 

Portada de 'El capitalismo funeral'

 

Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

Premios

2012 Premio de Hoy de Ensayo 

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

Vídeos asociados

Audios asociados

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