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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 20 de noviembre de 2017

 Blog de Vicente Verdú

Poema 127

La ira

o las tinieblas.

La voz o el socavón.

El mesías

o la moneda.

De óxido.

El parto o

la devoción.

El ciervo

o el cordero

sin suerte.

El agua

o el limón.

La gota de ácido

que llega

desde el vecindario.

El vecino que

implora ser

un pobre labrador.

El surco, la idea,

el relámpago, la miseria,

el percance, el futuro,

la mano plana,

la bandeja sin nada,

el horizonte,

el Orinoco,

Harvard atardeciendo.

Elsa de amarillo,

con un lazo

rebozado

de almidón.

[Publicado el 18/4/2017 a las 09:00]

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Poema 126

La mitad de la ciencia.

El ojo del huracán.

Los labios de níquel.

La caída mortal.

El absoluto en llamas.

Las llamas del porvenir.

El porvenir en ascuas.

Las ascuas del manantial

El dolor de la pena.

La pena de estar aquí.

El dolor del ardor.

Ada o mi penitencia.

El amor de sobrevivir.

La muerte acharolada.

Los zapatos del suegro.

El bendito naranjal.

Los zumos de la lima.

Los zumos de la caña.

Las cañas de jugar.

Los domingos, los lunes.

Los martes, el tomate,

los demás.

[Publicado el 17/4/2017 a las 09:00]

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Poema 125

Mi hermano decía

que sin música

no sabría vivir.

Vivir sin música

ha sido

para mí

-gracias a Dios-

la melodía perfecta

de compañía,

desastre,

amor y soledad.

Se entonan

partituras

como versos

y los versos

se enlazan como

sucesos sonoros.

La sonoridad

o su armonía,

el son o su desarmonía

componen el zoo de cristal.

El auténtico zoo trasparente

donde habitamos

como mariposas

de notas

coloreadas.

Y siendo los colores,

sus tonos,

o sus reflejos

una sucesión sonora

que compone

la música sin ruído.

Esa música que

sin oírse hace palpitar

de forma genuina

la tristeza

o la enfermedad del corazón.

Y su alegría, una vez,

alguna vez.

[Publicado el 14/4/2017 a las 10:00]

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Poema 124

El mar es su cerebro,

sus alas

son de linfa y tul.

El rostro su alhaja

central y esmerada,

imperfecta como

en Casablanca.

Maspalomas:

blanca de

nácar o la cal

tostada

de las montañas

y dunas

suavemente saladas.

Sin visión real

sin límite de lontananza

en la pupila de Dios.

En la sortija,

los cálculos eternos.

Esos mares

al mirar sin límites.

El sol inútil

rociando de sedas.

peces sin raíces

ciertas ni certeras.

Extraídos de muy lejos

y despavoridos en tierras

de ultramar.

Creados como prófugos,

entre libros amarillos

y colores de pera,

entre castillos inmensos.

Inocentes,

Castillos

y frágiles reflejos,

nacidos siempre

en Maspalomas,

palomas

que no acaban

volviendo a sus hombros

sino posándose

en los ojos

como zafiros.

Esmeraldas diluidas.

Perlas celadas

en silencio absoluto,

continuamente entonando

una canción ilimitada

y sin conocer su final.

El mar es su cerebro,

sus alas

son de linfa y tul.

El rostro su alhaja

central y esmerada,

imperfecta como

en Casablanca.

Maspalomas:

blanca de

nácar o la cal

tostada

de las montañas

y dunas

saladas.

Sin visión real

sin límite de lontananza

en la pupila de Dios.

En la sortija,

los cálculos eternos.

Esos mares

al mirar sin límites.

El sol inútil

rociando de sedas.

peces sin raíces

ciertas ni certeras.

Extraídos de muy lejos

y despavoridos en tierras

de ultramar.

Creados como prófugos,

entre libros amarillos

y colores de pera,

entre castillos inmensos.

Inocentes,

Castillos

y frágiles reflejos,

nacidos siempre

en Maspalomas,

palomas

que no acaban

volviendo a sus hombros

sino posándose

en los ojos

como zafiros.

Esmeraldas diluidas.

Perlas celadas

en silencio absoluto,

continuamente entonando

una canción ilimitada

y sin conocer su final.

[Publicado el 13/4/2017 a las 10:00]

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Poema 123

La nada es cimiento

el mar son cenizas

la calle es vendaval.

El viento es curvo

la lluvia cursi.

El sabor es deletéreo

el gusto es lastre

el olfato inmortalidad.

La nariz es gato

la luna es circo

el mundo es relevo

el futuro relámpago

el porvenir escucha.

El habla es calderilla

la culpa firmamento

el juicio capicúa.

La interrogación es pájaro.

La vida es tos

la noche opio

la luz anís.

El jazmín es hilván

el fusil un árbol

la cuchara tiburón.

La inteligencia es crimen

el amor una tumbona.

La bondad es mamífera

la felicidad catástrofe

la necesidad estaño.

La esperanza es mármol

el odio cobre

el lunes es pirita

el sábado nieve y natillas.

Octubre es el carácter

enero la pobreza

febrero esclavitud.

Junio acuchilla

julio se desangra

septiembre descarrila.

El amarillo es límite

el hierro enfermedad

el azúcar su cadáver.

La selva bosteza

y el ojo aúlla.

El deseo es el desván

el espejo su amenaza

el sueño es el corral.

Los lobos dialogan

los pilares desatinan.

El rostro es cordillera

la voz un cantón

la rodilla un formulario

el solomillo bretón.

La música es veladura

el reflejo marcapasos.

Los buques son vanos

el silencio es oro

la nada es cimiento.

El violento sonido del alcohol.

[Publicado el 12/4/2017 a las 13:50]

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Poema 122

La flacidez

es un estado del cuerpo

en donde el alma

encuentra

su lastimoso

grado de holgura:

El alma

no pesa nada,

pero necesita

ocupar

un espacio justo

donde ejercer 

como una expandida

ave de presa

su potencia

sobre los paramentos

que la contienen.

Cuando la holgura

existe y la abraza

la abraza un jadeo

casi mortal.

La salud del alma,

Por el contrario, radica

en expandirse

como un ave de presa

y  cuello enhiesto

desde donde pronunciar

su son animal.

El vigor o su debilidad.

son el neuma 

que presiona 

en diferentes grados

sobre el continente

complejo del cuerpo

e imprime

en su artefacto

la consecuencia

de sentirse

en un estado pobre

o de progresión.

Tal como el sentir

sobre la tensa lona

en un velero

veloz

o como

una gran ola

de cuarzo

que por sí misma

determina la muerte

entera, el ahogo,

el estrangulamiento.

O la radiante

salvación. 

[Publicado el 07/4/2017 a las 13:18]

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Poema 121

Patológicamente

la buena salud

es el estado menos

detectable

y apreciable

del cuerpo.

Basta que la carne rosada

se circunvale de salud

para que desaparezca.

Sin olor, sin dolor, sin rumor

Es así como la salud

se comporta a la manera

de como un fantasma

absoluto.

Se establece y lo borra todo.

Llega y nos extingue.

No siquiera queda

tras su paso

la huella que la delate

puesto que su naturaleza

consiste

en desnaturalizarse. 

Hacerse inconstatable.

Desde ella nada

es posible decir,

ni aullar, ni señalar.

Sólo es posible

,para la investigación,

atentar ominosamente

contra su invisible

entidad

de azúcar transparente.

Después una fiebre, un daño,

un gato peligroso

emana de su ausencia.

Gracias a él

o mediante alguna

otra alimaña

Tomamos en cuenta

el tiempo en que

residió en nosotros

contra el horror.

Porque sanos

no somos nada cierto

y sólo la enfermedad

nos devuelve la presencia.

[Publicado el 06/4/2017 a las 10:05]

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Poema 120

Un signo,

casi continuo  y desolador,

era la sangre

fluyendo mansamente

por la nariz,

días después del tratamiento.

No consistía

en una hemorragia

tormentosa

ni formaba

un pequeño torrente

con vigor.

Sino que manaba

un hilo colorado,

dulcemente,

desde las fosas

hacia el labio superior

y sin que su paso se hiciera perceptible

Deslizándose pues

como una secreción

natural y finita.

Un rastro colorado

llamaba la atención

principal de ese fluir

pero a él se sumaba

integralmente

un lecho de secreción

acuosa

transparente, fina y sumisa.

Era la seña conjunta

e indecible

de que adentro,

en las volutas

del organismo,

se hubiera destruido

o, mejor, desgastado

algo proverbial.

Fallo elástico

en algún conducto

o, simplemente,

en la general resistencia

de las vías centrales

o no,  

incapaces de

contener la energía

de la circulación

sanguínea

y de cualquier caudal.

Aún el más debil,

como parecía el paso  

de esa humedad sanguinolenta

huyendo sin prisa  

del cuerpo macilento.

Demolido o violentado 

hasta esa flaqueza

que ya se advertía

en la insólita fatiga 

con sólo la acción

de vestirse o desvestirse.

Y, en ciertos momentos,

con sólo el breve movimiento

de alzarse desde el asiento para

dar la mano a la visita.

Dos cuerpos:

el suyo nominado y él mío desdicho,

como una súplica,

Testimonio pre-letal (prenatal).

La última razón

geométrica

que separaría la

mi última existencia

de su paseante  extinción.

[Publicado el 05/4/2017 a las 09:00]

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Poema 119

Por raro que parezca,

los agujero negros

son "cuerpos" celestes.

La astronomía es la más

sabia y muy maternal

de todas las disciplinas.

No parece que se proponga

hallar oro ni plata

en sus pesquisas

sino luz y oscuridad.

A inasequibles millones

de años luz

a miles de millones

de años luz,

más largos que 

el firmamento

infinito.

Su mina central es luz.

Su medida es luz,

Su horizonte es sólo luz.

Agua iluminada.

Espejismo sin distancia

final.

Los agujeros negros

proveen

de "horizontes de sucesos",

todos ellos sin  una clara

definición para la vista

pero cuajados de luz

auténtica.

Una luz original

aparentemente débil

como las mortuorias

de nuestra pobre especie

o una luz ampliada

como mariposas de nácar.

Mataría a cualquiera

ese fulgor

con sólo aletear 

cerca los ojos.

Los ojos que cerramos

Al prójimo

como si efectivamente

se apagara toda luz

al morir y quisiéramos

protegerlo de su claror

fantasmal.

Luz viva

en el luto

de la oscuridad

relente amenazante

en el filo del charol

Luz en apariencia

extinta

en el agujero negro,

con una avidez

por su presencia, al estilo

del corazón

en un charco

que demanda piedad.

Luz como las estrellas

que fulgen como

sedientos fantasmas

tras haber entregado

su alma de seda a Dios.

Paupérrimos

Seres humanos

burlados

miles de millones de años

antes de su Jesucristo.

Ahora convertido

en una chispa

sin fe.

[Publicado el 04/4/2017 a las 09:00]

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Poema 118

El cuerpo es,

se dice,

donde vivimos.

Y claro que no es exacto.

El cuerpo es donde habita

la vida entera y el yo flamante.

La existencia exhausta

que absorbe por sus

junturas  y porosas superficies

la vida

de otros y otras,

para escupirlas

o hacerlas sonreír.

Otros seres y otras cosas

merodean al cuerpo

pero la salud que llega

o la enfermedad

son la tinta

de colores

(tinta china, a menudo)

que le concede

una evidencia provocadora,

mollar.

Más que la buena salud,

casi imperceptible,

la enfermedad

entusiasma el clamor del cuerpo,

lo marca sin confusión.

La enfermedad nos viste

de una rara distinción

Nos inviste,

nos define,

nos circunvala.

Fuera se halla

cualquier otro ser vivo,

en el cuerpo enfermo

se halla el grado  

importante de la luz.

La luz verdadera y su iridiscencia.

El dolor y su rúbrica.

La muerte deslizándose

Como una seda.

Incluso el cerebro

que trata de comportarse

con alguna independencia

encimado en su trono, 

no podrá soslayar

el destino que el bulto

de la carne más vulgar

impone como

testigo de unidad.

Unidad de la materia

personal

llamada cuerpo.

Alegre en las verbenas

con orquesta y bailes.

Unidad de la pena y sus moirés

Unidad para amar

sin visible resquicio.

Unidad, sobre todo, para ser odiado

como un todo sin excepción.

Cuerpo mío.

Cuerpo enajenado

del granel.

Propenso a la soledad,

a la ira incólume,

a la desesperanza

y no tanto a la salvación.

Vulenerable, expuesto,

desarmado de recursos

seguros.  

Cuerpo líquido bebiendo

la humedad 

o los aguaceros.

Cuerpo mío

que recibiendo

emanaciones ajenas

las traduce en células

de su particularidad.

Cuerpo absoluto,

cuerpo inocente e impío,  

fardo complejo que

sucumbiría íntegro

con tan sólo

arrimarle un puñal.

[Publicado el 03/4/2017 a las 09:00]

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Foto autor

Biografía

Nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003), Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005), No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008), El capitalismo funeral (Anagrama, 2009) y Apocalipsis Now (Península, 2009). Sus libros más reciente son Enseres domésticos (Anagrama, 2014) y Apocalipsis Now (Península, 2012).

 

 

 

OBRA PICTÓRICA/ WEB OFICIAL

 

Bibliografía

Enseres domésticos (2014). Anagrama. 

Apolcalipsis Now (2012), Península.

El capitalismo funeral (2009), Anagrama.

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

La Ausencia (2011). Editorial Esfera de los libros

La hoguera (2012).  Editorial Temas de Hoy. Premio de Hoy 2012.

 

Portada de 'El capitalismo funeral'

 

Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

Premios

2012 Premio de Hoy de Ensayo 

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

Vídeos asociados

Audios asociados

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