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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 21 de julio de 2017

 Blog de Vicente Verdú

Poema 119

Por raro que parezca,

los agujero negros

son "cuerpos" celestes.

La astronomía es la más

sabia y muy maternal

de todas las disciplinas.

No parece que se proponga

hallar oro ni plata

en sus pesquisas

sino luz y oscuridad.

A inasequibles millones

de años luz

a miles de millones

de años luz,

más largos que 

el firmamento

infinito.

Su mina central es luz.

Su medida es luz,

Su horizonte es sólo luz.

Agua iluminada.

Espejismo sin distancia

final.

Los agujeros negros

proveen

de "horizontes de sucesos",

todos ellos sin  una clara

definición para la vista

pero cuajados de luz

auténtica.

Una luz original

aparentemente débil

como las mortuorias

de nuestra pobre especie

o una luz ampliada

como mariposas de nácar.

Mataría a cualquiera

ese fulgor

con sólo aletear 

cerca los ojos.

Los ojos que cerramos

Al prójimo

como si efectivamente

se apagara toda luz

al morir y quisiéramos

protegerlo de su claror

fantasmal.

Luz viva

en el luto

de la oscuridad

relente amenazante

en el filo del charol

Luz en apariencia

extinta

en el agujero negro,

con una avidez

por su presencia, al estilo

del corazón

en un charco

que demanda piedad.

Luz como las estrellas

que fulgen como

sedientos fantasmas

tras haber entregado

su alma de seda a Dios.

Paupérrimos

Seres humanos

burlados

miles de millones de años

antes de su Jesucristo.

Ahora convertido

en una chispa

sin fe.

[Publicado el 04/4/2017 a las 09:00]

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Poema 118

El cuerpo es,

se dice,

donde vivimos.

Y claro que no es exacto.

El cuerpo es donde habita

la vida entera y el yo flamante.

La existencia exhausta

que absorbe por sus

junturas  y porosas superficies

la vida

de otros y otras,

para escupirlas

o hacerlas sonreír.

Otros seres y otras cosas

merodean al cuerpo

pero la salud que llega

o la enfermedad

son la tinta

de colores

(tinta china, a menudo)

que le concede

una evidencia provocadora,

mollar.

Más que la buena salud,

casi imperceptible,

la enfermedad

entusiasma el clamor del cuerpo,

lo marca sin confusión.

La enfermedad nos viste

de una rara distinción

Nos inviste,

nos define,

nos circunvala.

Fuera se halla

cualquier otro ser vivo,

en el cuerpo enfermo

se halla el grado  

importante de la luz.

La luz verdadera y su iridiscencia.

El dolor y su rúbrica.

La muerte deslizándose

Como una seda.

Incluso el cerebro

que trata de comportarse

con alguna independencia

encimado en su trono, 

no podrá soslayar

el destino que el bulto

de la carne más vulgar

impone como

testigo de unidad.

Unidad de la materia

personal

llamada cuerpo.

Alegre en las verbenas

con orquesta y bailes.

Unidad de la pena y sus moirés

Unidad para amar

sin visible resquicio.

Unidad, sobre todo, para ser odiado

como un todo sin excepción.

Cuerpo mío.

Cuerpo enajenado

del granel.

Propenso a la soledad,

a la ira incólume,

a la desesperanza

y no tanto a la salvación.

Vulenerable, expuesto,

desarmado de recursos

seguros.  

Cuerpo líquido bebiendo

la humedad 

o los aguaceros.

Cuerpo mío

que recibiendo

emanaciones ajenas

las traduce en células

de su particularidad.

Cuerpo absoluto,

cuerpo inocente e impío,  

fardo complejo que

sucumbiría íntegro

con tan sólo

arrimarle un puñal.

[Publicado el 03/4/2017 a las 09:00]

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Poema 117

 

Hay periodos salaces,

en los que el cuerpo

obsceno

entra en salazón.

De esos plazos,

muy arduos de prevenir,

se desprende

una versión especial

del fuego

sin olor,

con dolor y sin  calor.

Sensaciones que van taponando

los sentidos

como bolas de opio

a punto de estallar.

Amenazas de una inminente

destrucción completa.

Sin residuos, sin huellas.

Sin narración.

Ni siquiera el rastro

melifluo

de la experiencia

obscena

traspasando la carne

como una lengua 

o una llaga

animal.  

[Publicado el 31/3/2017 a las 09:00]

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Poema 116

Laminábamos el dolor

para absorberlo

en suaves obleas

de tonos azules.

No era menos intenso

el daño, al final,

pero se recibía,

al principio,

como una

caricia femenina

en el paladar y la lengua

maternal.

Boca que ardía como una hoguera

y se llagaba entera 

hasta no dejar

un resquicio por donde

pasar el paliativo

de un humedal.

Una cavidad que,

de no existir antes

en la consciencia,

se convirtió en el horno perfecto

de un buque ardiendo. 

Una embarcación

en la que me encontraba 

preso y humillado.

Y una navegación

por completo

imposible de abandonar

fuera mediante una fuga

nocturna,

con la luna refrescante,

o un naufragio

imposible,

amanecer tras amanecer. 

 

 

Ni hundirse en las frescas aguas

 De ultramar.

[Publicado el 30/3/2017 a las 09:00]

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Poema 115

 

No tome Orfidal 1mg

comprimidos

-Si es alérgico (hipersensible)

a las benzodiacepinas

(grupo de medicamentos

al que pertenece

lorazepam)

o a cualquiera de los demás

componentes de Orfidal.

-Si le han diagnosticado Miastenia grave

(enfermedad neuromuscular

autoinmune

caracterizada por músculos

muy débiles o

cansados).

-Si padece insuficiencia

 respiratoria severa

(respiración dificultosa

o molestias graves

en el pecho.

-Si tiene apnea

del sueño

(parada respiratoria

por cortos periodos

de tiempo

mientras duerme).

-Si tiene una enfermedad grave del hígado.

En todo caso,

Orfidal puede tomarse

con o sin

alimentos.

[Publicado el 29/3/2017 a las 09:00]

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Poema 114

Informe a su médico o farmacéutico

si está tomando

alguno de los siguientes medicamentos:

Ketoconazol, itraconazol o voriconazol

(usados para tratar las infecciones por hongos).

Digoxina

(usada para el tratamiento de problemas del corazón).

Diazepam

(usado para tratar la ansiedad, relajar los músculos o en la epilepsia)

Fenitoína

(usada en la epilepsia).

Si está tomando fenitoína,

su médico deberá mantenerlo controlado...

Medicamentos empleados para impedir

la formación de coágulos de sangre,

como warfarina u otros antagonistas

de la vitamina K.

Su médico tendrá

que mantenerlo controlado...

Rifanmpicina

(se usa para tratar la tuberculosis).

Atazanavir

(usado para tratar la infección por VIH).

Tacrolimús

(en caso de trasplante de órganos).

Hierba de San Juan (Hypericum perforatum)

(usada para tratar la depresión leve).

Cilostazol

(usado para tratar la claudicación intermitente).

Saquinavir

(usado para tratar la infección por VIH).

Clopidogrel

(usado para prevenir los coágulos de sangre)

(trombos).

Erlotinib

(usado para tratar el cáncer).

Metotrexato

(tratamiento de quimioterapia

usado en dosis altas

para tratar el cáncer-

si está tomando una dosis alta

de metotrexato,

su médico tendrá que parar

temporalmente el tratamiento

con omeprazol.

[Publicado el 28/3/2017 a las 09:00]

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Poema 113

 

Entré en una iglesia

en pecado mortal

y temí que los muros

lo advirtiesen.

Temí que,  de inmediato,

el templo me cayera encima

y sentí el despavorido

impulso

de escapar.

Pero ¿y si aquel espacio,

ante mi visita

deseaba, por el contrario,

 pecar?

¿Y si la arquitectura,

en vez, de su extrema

simpleza,

observara

una triste infamia

en su propia desnudez.

Desconsuelo,

inutilidad, tedio

de sí misma

deshabitada de aquí

y del más allá.

pobrez

y fuera tras de mi como un caparazón?

 

[Publicado el 27/3/2017 a las 09:00]

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Poema 112

 

Arrojaban piedras

Pero eran como mazapanes.

De su afrenta

se deslizaba

un humor

duro o sangrante

que siendo un alma herida

no podría aceptar

nada diferente

a un nuevo tormento.

Y, sin embargo, el corazón hablaba

de días próximos

en los que

el coágulo rojo

se hacia un licor

El licor dorado

y los zumos de muerte

bañarían las pezuñas

de Satanás

y de allí

no podrían separarse.

Nadie podrían acudir

a eludirnos

el final.

El final estaba,

desde ahora,

en nuestra alma.

(Palabra de Dios)

[Publicado el 23/3/2017 a las 09:00]

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Poema 111

 

Sobre una vida modesta,

desarmada y macilenta

se arrojan

fieras de ojos

incendiados

sobre zarpazos 

de un calibre

sin proporción

ni entendimiento alguno.

Cabría pensar

que esas 

grandes dentelladas

dirigidas a la

miseria extrema

y claudicada

persiguen un bocado

de nutricia sustancia

o jalea

que al poderoso

, paradójicamente,

le procurara

remedio

a su posible enfermedad.

Pero es sólo

un  bocado amargo

sobre la carne

tumefacta

aquello que se obtiene

del maltrecho ser

explotado

que no guarda

en sus venas

sino pobreza total.

En ese embate,

sobreexterminador

ajeno a toda

productividad

real,  

opera sólo

el  gozo de la crueldad.

Allí se enlucen los labios 

del crimen festivo

y el baile  

infatuado 

del mal.

El mal

en su cima de plata.

El mal

cuya acción fallida

,sin beneficio alguno,

en esas cargas  

sólo hallan

espejo

en la tortura.

Abyección

sin condimento

de  más. 

Porque

sólo se succionaría,

al ocupar la reserva

de pobreza

una materia prima

que, tras tronchar

el hueso,

gotearía

una médula sucia.

Acción superlativa

de la codicia

imperial.  

Cuadro absoluto

de la crueldad 

sin rostro.

sin voz, sin entendimiento,

ni provecho real.

La crueldad como

un lagarto,  

la crueldad como una

perla de pestilencia.

Los pobres,

Desechados,

no esperan

ya ser redimidos

pero, tampoco,

ser desgarrados

como pitanzas. 

Ciegos e inocentes, 

ciegos del vertedero,   

allí se ovillan

para sufrir

sin alaridos.

La indigencia

desecada,

sin aullar.

Privados de voz,

desangrados de entidad,

se arrastran

como escarabajos

y mueren 

como figuras

variables

del horror.

Sin uñas, desdentados,

mancos, leprosos,

tratando de rehuir

alguna pena

aún mayor

hasta ser vomitados,

como agrias papillas de miseria

por los reyes

que abominan

de su asqueroso sabor.

[Publicado el 22/3/2017 a las 09:00]

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Poema 110

El mundo

se había presentado

incomprensible

en unos meses.

Dos o tres años,

apenas.

Y padecíamos

los escritores, los pintores, los editores

un desplazamiento abisal.

No alcanzábamos,

con nuestras mentes,

a interpretar

los cauces maestros  

del cambio público,

estético

y cultural.

Peor aún. 

Con ese gran trastorno

experimentamos

tanto nuestra debilidad  

como nuestra efectiva

decadencia

moral y social

Basuras ya del sistema

General

del desperdicio.

Cuota de un sucio

mundo laboral

que nunca antes

habríamos  imaginado

tan próximo

a la elite creadora.

Fuerza improductiva,

ahora, esa elite,

de la que la producción  capitalista,

necesitaba desprenderse.

Ahorrase nuestra

producción,

ya vana,

o ridícula incluso.

Anacrónica y arenosa.

Hablábamos del

perfume cultural

que, en otro tiempo,

culminaba en este vapor

excelente aroma

como insignia

de  crédito

e identidad.

Y, de pronto,

en muy breve tiempo,

esas esencias

cambiaron su olor

entero

por la vacuidad,

el prestigio por la calderilla.

Con este

inesperado farallón

en nuestras vidas

caímos como escombreras

en un mar

salado y seco

que jamás imaginamos

real.

Caímos como desechos

o mondaduras

de una época

ya vacía

de todos

sus mejores

aderezos.

Caímos

de  una época

que no necesitaba

de nosotros

sino, al contrario,

nos mostraba como

un estorbo para progresar.

¿Hacia donde?

Lo peor de todo aquello

es que no

conocíamos la contraseña

ni vislumbrávamos el porvenir.

Pobres

sin porvenir.

Ni la vista,

ni la mente

ni el sortilegio

alcanzaban

a rescatar  

nuestra entidad

o concederle sentido.

Acabamos, entones,

encharcados

en la confusión.

atemorizados

por la pestilencia.  

Convertidos en

desecho

del pasado

y sin redención.  

Definidos como restos

podridos

de un pasado

que nunca

retornaría a la actualidad.

Seres irreales.

Seres delirantes, nosotros.

Mostrencos de la implacable

ley de la edad.

[Publicado el 21/3/2017 a las 09:00]

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Foto autor

Biografía

Nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003), Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005), No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008), El capitalismo funeral (Anagrama, 2009) y Apocalipsis Now (Península, 2009). Sus libros más reciente son Enseres domésticos (Anagrama, 2014) y Apocalipsis Now (Península, 2012).

 

 

 

OBRA PICTÓRICA/ WEB OFICIAL

 

Bibliografía

Enseres domésticos (2014). Anagrama. 

Apolcalipsis Now (2012), Península.

El capitalismo funeral (2009), Anagrama.

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

La Ausencia (2011). Editorial Esfera de los libros

La hoguera (2012).  Editorial Temas de Hoy. Premio de Hoy 2012.

 

Portada de 'El capitalismo funeral'

 

Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

Premios

2012 Premio de Hoy de Ensayo 

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

Vídeos asociados

Audios asociados

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