El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 10 de febrero de 2012

 Blog de Vicente Verdú

Arte y alma

Todas las cosas tienen alma, pero algunas están mudas. Esto que, más o menos, pensaba Walter Benjamín del mundo de los objetos tiene una aplicación especial en el caso de las obras de arte. Como las personas, las obras de arte no pueden ser tratadas como medios sino como fines en sí. De cualquier visión plasmada en una obra de arte se obtiene una óptica con  vida explícita. Aquello que da origen a la obra de arte puede hallarse enmudecido, paralítico o como muerto. Pero toda obra de arte que crea o recrea crea desde su propio quehacer confiere vida propia, expresa una voz distinta que en adelante hablará, dialogará con otras. Poseerá, en fin, la facultad de conversar que significa a la vez converger y convertirse, moverse, actuar y disfrazarse. Ser no un mueble sino un insondable inmueble, una entidad que desde sus raíces extrae capacidad de argumentación y desde sus orígenes hilvanará un relato. Quien relata delata. Produce relación. La relación con el otro de cuya cópula brota la vida.

[Publicado el 25/4/2011 a las 10:17]

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El espejo

"Entre todos los objetos que nos rodean sólo hay uno que aparenta envejecer al mismo tiempo que nosotros, el espejo". Esta cuestionable consideración de Eloy Tizónen en Labia, lleva consigo sin decir nada malo una seña mortal. El espejo de la casa no cambiará  de sitio ni materialmente se deteriorará lo suficiente para ser igual a nuestro deterioro de años pero su función, diaria y unívoca, lo lleva a fundirse con su naturaleza y la nuestra.

Pero el  espejo tan sólo refleja, no enferma. Da la estampa violenta de nuestra decrepitud pero él mismo no crepita en lo más mínima. Más que desvencijarse y madurar al compás de nuestro quebrantamiento y  madurez se mantiene unánime e incólume ante ellas. De ese modo es como su presencia materializa su especial crueldad. No habla, no tose, no protesta, no se duele. Impertérrito registra el derrumbamiento que el paso de los años se sitúa ante él. Pero no presenta por ello abatimiento alguno ni igual ni parecido al que sufrimos. Cualquier espejo cumple un proceso autónomo por cerca de nuestro ser que simule su presencia. Y ese proceso de desgaste con los años siempre será menos evidente que el nuestro y su posición,  siempre vertical, retrata con dura indolencia nuestro declive.

 Espejo luciente para la juventud bella, espejo trágico para la vejez irremediable. Ojalá, a la manera que lo veía Tizón,  envejeciera con nosotros y su decadencia proporcionara, mediante aberración, alguna coartada, un  reflejo supuestamente imperfecto.

Pero no: límpido y sultán, nos confunde y nos insulta.

[Publicado el 12/4/2011 a las 09:48]

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La muerte disfrazada

Muchos escritores. sociólogos, psicólogos o moralistas, han reprochado a la época actual su inclinación a escamotear, disfrazar, ocultar o apartar el hecho de la muerte. Les parecía a todos ellos que una prueba más, y muy rotunda, de la ligereza de nuestro tiempo sería rehuir la carga de esta tragedia y optar, en cambio, por quitarla de la vista sea a través de los hospitales, las ambiguas instituciones que constituyen los tanatorios y las terapias de todas las clases para superar el duelo.

El muerto que  hace un siglo se comportaba como un personaje social alrededor del cual se reunía la familia y hasta la vecindad en los momentos de su último suspiro,  ha sido  abandonado a su casi completa soledad. Igualmente, los entierros han desparecido casi por entero y el momento del cementerio ha reducido su ritual  a unos minutos. La cremación después no es sino el colofón de una historia que se quiere borrar cuanto antes.

 Siendo la muerte el factor fundamental de la existencia ha pasado, sin apenas tiempo suficiente, a ser un incomodo de la vida. Para el muerto, claro está y para todos los prójimos cercanos.

Pero ¿está mal entonces tratar de disminuir su protagonismo menos y paliar el sufrimiento mediante artificios y estratagemas por cínicas que parezcan?  Un sentimiento trágico de la vida, muy del gusto del pensamiento religioso, quiere para sí la pitanza del dolor pero un aire laico y amante del placer  reacciona defensivamente ante el fuerte padecimiento que desprende la muerte en los seres queridos. ¿Habrían de aguantar estos el  daño  pasivamente porque está mal luchar contra él o  debe combatirse el mal sea de la naturaleza que sea y en provecho de la vida viva?

[Publicado el 11/4/2011 a las 11:41]

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La fuga

¿Donde esconderse, a dónde huir? Una creciente sensación de asedio, a la manera de los que sufren los habitantes de una plaza sin suficiente fortificación, se ha extendido por esta sociedad que no encuentra salidas ni hacia el oriente ni hacia el oeste, ni hacia arriba ni hacia abajo. O mejor,  sólo queda la solución de la ceguera. La elusión de la amenaza mediante el enterramiento de la cabeza en el suelo. O lo que es lo mismo: llegados a este punto de la crisis mórbida, donde se ha pasado del fenómeno nefasto a la imparable radiación, la respuesta es la máxima disipación. Desaparecer de aquí o de allá por evanescencia y al compás de la marea intangible y extrema que arruina uno y otro país, sitúa las clásicas instituciones al borde del precipicio y entre el estruendo el panorama general anuncia que esta época será  sustituida por otra no a través de una metamorfosis, como creíamos, sino mediante el recurso de desaparición y la escombrera de precio cero. Escombrera o polvo fino sobre cuyo precio nulo se desarrollaría, primero con los seres unicelulares, primero con los céntimos de la moneda, un proceso de vida ínfima y lenta, mínima y lentísima, hasta rehacer por siglos una nueva organización de seres humanos con imprevisible fundamento. Seres de nueva plantación nacidos de las factorías carbonizadas, nucleares, políticas y financieras  que ahora, día a día, se desmoronan sin remedio como desvencijadas plataformas de una sociedad que ha perdido toda la plata y toda la forma, y sólo pervive como el magma de los zombis sembrando la ruina, difundiendo el pavor.

[Publicado el 08/4/2011 a las 10:15]

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Compromisos que se olvidan

Artículo 22 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948): "Toda persona como miembro de la sociedad, tiene derecho a la Seguridad Social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables para su dignidad y para el libre desarrollo de su personalidad"

[Publicado el 05/4/2011 a las 09:00]

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¡Indignaos! ¡Comprometeos!

Stéphane Hessel (1917)

José Luis Sampedro (1917)

 

Dos representantes cabales del siglo XX. Dos humanistas, dos luchadores por la libertad y la democracia. Con el peso de dos guerras mundiales, el comunismo y el nazismo. Su reacción forma parte, en varios aspectos, del reaccionariosmo del progresista de toda la vida. Toda la vida no es lineal ni de  la misma naturaleza. Lo que más confunde a estas bravas gentes es no tener en cuenta que la cultura ha mutado y es inapropiado seguir reclamando mejoras y excelencias a un modelo que ya no existe. Sin embargo el que realmente existe y crece ni les interesa ni lo entienden. Como efecto determinante y casi físico es que  literalmente "no lo ven". No ven en los cambios una mutación de la cultura sino tan sólo una desaparición de la cultura más un sombrío y hasta negro panorama de todo cuanto importaba. En  la penumbra o en la oscuridad de esa visión se halla la difícil inteligibilidad de lo que sucede. La insoportable pestilencia de la degradación moral e intelectual que ellos creen detectar por todas partes  les impide incluso husmear en sus entresijos.

Pero esto dicho ¿quién puede negar que fundamentalmente su inteligencia y su ética siguen siendo indispensables para la humanidad de la Humanidad?

[Publicado el 04/4/2011 a las 12:13]

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Amor

"Decir  a alguien 'te amo' es decirle 'no morirás'." (Gabriel Marcel.)

[Publicado el 01/4/2011 a las 09:00]

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Día de suerte

Esta crisis no parece ser un efecto de la mala suerte sino de la maldad del sistema económico y financiero. Sin embargo, la Historia está salpicada de periodos afortunados y desdichados debidos al azar. Guerras que se desataron por un necio disparate y avances en las ciencias o los derechos humanos que propiciaron impensadamente las matanzas de las guerras. No hay que perder la confianza en que la situación se de la vuelta y que en esa voltereta la actitud de muchas gentes estén ya proporcionando el empujón. La red social universal quizás sea un nacimiento en paralelo a la declaración universal de los derechos humanos. Puede que el conjunto no sea puro pero lo es más que la fuerza opresora que hoy encarna la potencia económica neoliberal. Puede que en esas aguas opuestas a las injusticias y desigualdades del sistema venga a ahogarse paulatinamente la pérdida de sentido del mundo, y al cabo flote como un inesperado resultado el mundo mejor que sueñan los ecologistas/humanistas, por chalados que a menudo nos parezcan.

[Publicado el 31/3/2011 a las 09:00]

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Lo óptimo de lo pésimo

Un consejo y hasta una sentencia básica que define a las vísperas de una crisis, antes del  estallido de una burbuja es el contagio de una euforia generalizada. La ecuación, en cambio, que puede llevar a una superación  de la actualidad aciaga  puede ser la coincidencia, intensa y generalizada, de que todo va mal o muy  mal.

La bendita idea de que cambiando la actitud triste por otra entusiasta se puede salir del hoyo es una fórmula de raíz cristiana de la que, a estas alturas, no hay que fiarse. Todo lo que sube baja. Y todo lo que baja sube. No es conveniente interrumpir el proceso si el descenso solicita ir más hondo. Cuanto más profundo sea el hundimiento, más seguridad habrá de que la tendencia se invierta. Parar el bajón a medias, con salvavidas, con camelos, con planes E, con mandangas es enfurecerlo más y arriesgarse a que, definitivamente, nos devore.

[Publicado el 29/3/2011 a las 11:13]

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Afeitarse

Gillette lanza cada dos o tres años una nueva maquinilla de afeitar cuya publicidad se esfuerza en presentarla como un ingenio más deslizante y suave que el anterior. En síntesis,  la idea fundamental de cada campaña consiste en que gracias a detenidos estudios se ha logrado un nuevo modelo que progresa hacia la anulación de la molesta sensación  del afeitado. Justamente, con el reciente lanzamiento en este mes de  la "Nueva Fusión ProGlide" la publicidad destaca como gran novedad el "Pasar del afeitado al deslizado" (glide).

El deslizado connota con la crema hidratante o antiarrugas y su suavidad, , el nuevo revestimiento "antifricción" de las cuchillas con un quehacer ajeno al corte. Es decir, ajeno a lo que sea sajar o atajar. El afeitado no corta ni la piel ni el pelo, no ataja crecimiento alguno, sólo se desliza sobre el rostro y la barba no existe. Desaparece la barba como por ensalmo, obra de alguien que no es el individuo segador ni tampoco individuo alguno sino que se esfuma como si nunca hubiera brotado.

En realidad, el ideal del afeitado moderno coincide con el grado cero del afeitado. Su climax es la desaparición y su efecto la evanescencia. La abolición de la fricción expurga al afeitado su característica matriz. Con fricción cero no hay afeitado en sentido estricto. En su lugar cunde un  "deslizamiento" por donde se pierde por completo su identidad.

No hay fricción y no hay, por tanto, rasurado. Nunca se ha llegado a anular con extremosidad tan efectiva un factor viril. El afeitado no curte,  acaricia su rostro a imagen y semejanza que a la mujer la acaricia un tarro de crema.  El hombre sale de la casa a la calle sin haber notado la

aspereza y reciedumbre de su condición. Sale a la calle tratándose la piel del rostro (el cutis) como ella. Allana el contraste de su diferencia al compás del progreso de la Gillette que no es otra cosa en el tiempo, desde 1901, que una larga investigación destinada a eliminar la diferencia de cara entre los dos sexos.

[Publicado el 24/3/2011 a las 14:36]

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Foto autor

Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008) y El capitalismo funeral (Anagrama, 2009).

 

 

 

OBRA PICTÓRICA/ WEB OFICIAL

 

Galería de cuadros del autor

 

Bibliografía

El capitalismo funeral (2009), Anagrama.

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

La Ausencia (2011) Editorial Esfera de los libros

Portada de 'El capitalismo funeral'

Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

Premios

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

Vídeos asociados

Audios asociados

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