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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 26 de septiembre de 2017

 Blog de Vicente Verdú

Poema 138

 

Encontrándonos mal o regular  

la visita al médicos

está prescrita,

es obligatoria o de evidente responsabilidad.

La comparecencia ante el doctor

es una réplica de la comparencia,

ante un  juzgado y su implacable pronunciamiento

puesto que somos reos de insalubridad.

El médico ejerce con el ojo clínico al modo del objeto divino

Sino, además, por la mirada complementaria,

aderezada de análisis y resonancias, que lleva al diagnóstico

incuestionable.  

La suma de todas estas pruebas oculares

llevan así a un veredicto absoluto.

en que el enfermo se miniaturiza.  

¿Pero somos culpables o pobres víctimas  del designio

y  nuestra incompetencia vital.

Y, en esas condiciones

¿cómo se podría regresar al bien?

¿hallar la redención?

Lo obligado es e pasar

por alguna penitencia que expurgue el mal,

sea mediante la abstención de algo

sea mediante una depuración quirúrgica

o de alcance farmacológico superior.

En todos los supuestos

le conviene el trato semejante al que

recibiría un enemigo social.

El médico no sólo cura

sino que antes juzga y apunta  

los antecedentes patológicos

de su historial social e individual.

Al cabo emite el veredicto

Y más tarde impone el castigo. .

Lo mismo que haría Dios

o sus representantes en este mundo

sobre pecadores confesos. 

Y no sólo reos de una acción efímera

sino reincidentes

que le han llevado a malversar

su  orgánica identidad.

¿Perdonar esta evidencia?

Toda persona que padece una enfermedad

Es  sospechoso de alguna complicidad con ella.

Y, además, de acarrearla

como un traficante del mal.

Todos los enfermos

forman  así una banda de

especiales criminales encubiertos.

Ahora pueden estar vivos

pero su curso natural les llevaría a fallecer.

Y, con ello, a provocar una expansión de dolor. .

Lo mismo que un terrorista atado

a un cinturón de dinamita

preparado contra la salud  de la Humanidad.

[Publicado el 12/5/2017 a las 18:24]

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Poema 137

La sinceridad sería una virtud

casi siempre,

pero siéndolo,

en casi todos los casos,

hay un supuesto en que

resulta indispensable

para mejorar la salud.

Se trata del expediente,

 el proceso y el resultado,

emocional e intelectual

que acompaña a 

la creación artística.

Ninguna obra,

de la clase que sea,

música, danza, escritura o canto,

se sostiene sin el limpio

zócalo de la verdad.

O lo que sería lo mismo:

sin la sinceridad del artista.

No hay firmeza en los cimientos

y el producto se derrumba.

La sinceridad es la primera garantía de calidad.

Y es igual a ofrecer un mundo,

por pequeño sea,

que nos mejora

y, a la vez,

nos corona de salud y poder.

[Publicado el 11/5/2017 a las 19:26]

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Poema 136

En una sala

decorada como para un acontecimiento familiar

se encuentra un gran número

de personas muy diversas.

Unas vestidas de fiesta

y muchas otras

ataviadas modestamente.

Hasta pueden distinguirse,

en menor número,

una clase de asistentes

que han acudido  algo sucios

y mostrando ropas desaliñadas.

Todo ellos, sin embargo,

tienen cuerpo y sobre todo tienen cara.

ríen, lloran, meditan,

pasean en solitario o conversan

(sin que se les oiga)

con uno o varios de los presentes,

en corros muy reducidos o por parejas.

Son inconfundiblemente seres  humanos.

Seres humanos conocidos,

más o menos cercanos.

Ni príncipes ni mendigos.

Género humano.

Se trata, en suma,  de amistades y conocidos

que hemos cosechado en este mundo.

Y también del mundo humano alrededor

con quien no tuvimos contacto

pero tejen nuestra existencia.

Son, en efecto, los habitantes de la escena

que corresponde al tiempo

de nuestra biografía.

Nada pues de particular en su conjunto,

si se exceptúa

una falta evidente de luz

que entristece la condición del acto

cualquiera que sea

y lo vuelve mortecino.

Pero nadie pide mayor claridad

Ni nadie pregunta por el motivo

de esa congregación,

que parece darse por sabida.

Quienes se encuentra allí

han llegado naturalmente.

Del mismo modo

que se encuentra cualquier individuo

en la sala apenada (apenumbrada)

de esta vida.

Ciertamente, nuestra presencia

ha sido  autorizada.

Y como la de los demás,

obedece a la misma invitación

concretada en permanecer vivos

y mantener alguna identidad carnal, por ahora.

Nuestra invitación se debe pues,

Sencillamente,

a que se posee un cuerpo

 y, especialmente, diríase, una cara.

La cara es de gran importancia.

Gracias a ella podemos deducir

que no hemos ingresado

en esa estancia indebidamente

puesto que la cara

de aquel o de aquella

es un rostro conocido

y esto nos avala a nosotros

tanto como a ellos.

El conocimiento mutuo nos concede la cara

y el derecho a la entrada.

Unos avalan a los otros

mediante la credencial expresa

de la cara.

Así se engrana el conjunto

y se forma el grupo presencial,

unos con otros.

¿Qué es, en verdad, esto?

Claramente se induce

que no es otra cosa

sino convocatoria sin etiqueta o distinción

concerniente al censo de habitantes

que aún poseen vida.

Los muertos, por muy intensa

que sea la memoria de su cara

no se hayan presentes.

Cada cual carga

en su interior

con su recuerdo

pero no asisten a esta asamblea

que no es ni celebración ni lamentación.

Que tampoco es anónima

pero dista de ser ignominable.

Conlleva una  aglomeración

de seres humanos aún con vida.

Y esto es lo característico o decisivo.

Como también el hecho de que

,en cualquier momento,

sin necesidad de soñar,

se cree esta congregación en cada uno

al desear evocarla.

Reunión comunitaria y propiedad intelectual

Personalizada. Muerte general y muerte particular.

Vida en comandita y vida propia.

Este concilio se encuentra pues

en permanente en disposición

de representarse cuando lo solicitemos.

Es la simple convención de los individuos

que transcurren aún

por el recinto

de los vivos aún.

Cada día y a cada ahora

mientras todavía no han muerto.

Gentes que conocemos de vista

o los amamos de veras.

Personajes que comparten ç

una misma época

o intervalo en el tiempo.

De ese modo sencillo

nosotros estamos allí,

como ellos, circunstancialmente.

Todo con el pleno derecho de compartir

un mismo fragmento del tiempo infinito

 y siempre

con la condición de seguir vivos,

incluso gravemente enfermos

pero vivos.

De ahí que inquiete especialmente

su cláusula temporal tan terminante.

De ahí que el pensamiento tiemble

al prevenir  que

en la convocatoria siguiente

v0ayamos a reconocer menos caras

y así hasta llegar a  una  sesión

en que cueste encontrar la cara de alguien o de algunos

para evitar no ser expulsados por intrusos.

Los conocidos nos conocen

nosotros los conocemos

y con ello nos amparamos mutuamente.

Pero ¿cómo no temer  que, en el futuro, al ser menos

los  reconocibles

dejemos de ser admitidos?

O,  ¿cómo no pensar

que acaso en esa próxima y decisiva reunión

no localicemos  a esos allegados

no tanto porque no se encuentra allí su rostro

sino porque somos nosotros

los que hemos perdido

el cuerpo,

y será ilocalizable

nuestra cara?  

[Publicado el 09/5/2017 a las 09:00]

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Poema 135

 

¿La inteligencia es una luz?

Más bien es una vara.

Una vara feliz que guía 

como a los ciegos su bastón blanco.

¿Es la inteligencia una blanca virtud?

La inteligencia de buena calidad,

será enrevesada, multiforme y multicolor.

No despejada sino intrincada.

No transparente sino ardiente.

La inteligencia nadie sabe

objetivamente qué es o cómo es.

Ni se puede tocar

Ni se puede contar

Ni se puede explicar.

Se halla, quizás,

por debajo o en el intersticio

de las cosas

para concederles perfume o irradiación.

Y nadie, pudo comprobar nunca

su proceder autóctono.

Su joya genuina.

En consecuencia,

la inteligencia es como un fantasma

de cristal que

con su envergadura de cielo

envuelve lo más duro

del mundo

y lo convierte, para quien

la disfrute, 

en clara agua de azahar.

[Publicado el 08/5/2017 a las 09:00]

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Poema 134

 

Es difícil juntarse entre sí

sin entenderse

aquellos del mismo sexo.

En esa tesitura

se repelen e incluso desencadenan guerras.

Y, sin embargo,

¿cuántas parejas extrañas entre sí

siguen juntas?.

E incluso se aman

¿El amor es pegamento?

¿El amor es  sacramento

¿El amor es instrumento?

¿El amor es, en sí, tormento?

El amor, casi siempre,  tiende al salvamento.

Pero nadie lo diría

estando cuerdo.

[Publicado el 05/5/2017 a las 09:00]

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Poema 133

 

Somos tan importantes para nosotros

que nos extraña no serlo tanto para los demás.

Cada cual, se dice, está en sus cosas.

Banalidad de banalidades.

El mundo sin el otro,

es un clavo ardiente.

El mundo sin el otro

es un pan duro

El mundo sólo se revela cálido y tierno

El mundo, es decir, la vida

sólo es amable 

compartiendo la vida con los otros.

[Publicado el 04/5/2017 a las 17:10]

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Poema 132

Una polvareda de zinc

serviría para esbozar la escena

que se ha interpuesto entre el cuadro y yo.

No poseo la visión nítida

de lo que desea traslucir

la actual afonía del  lienzo

pero el revuelo de sus 

gaseosas carnes 

me ayuda a confiar

en la aplazada pronunciación

de su irrenunciable contenido.

Formas nacientes y todavía veladas,

como de un volcán silente

que trasciende    

como una lentísima explosión.

Un mundo velado en la realización

igual a la realización de lo oculto.

Mi pulso para seguir adelante

proviene de esa ahumada

transparencia con alas

donde reside

un caos de suaves

sombras que revolotean.

Se organizan y se desordenen

para dar lugar, ineludiblemente,  

a una definición garantizada.

Actúo y espero.

Espero y actúo

porque comprendo

que la etapa siguiente del proceso

y su final

provendrá de este reciente

fardo de pañales.

Manojo de gasas carbonizándose.

Gasas por carbonizar desde está visión

que, encendida pero agrisada, 

todavía no se ha iluminado para sí.

[Publicado el 03/5/2017 a las 11:26]

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Poema 131

 

Habitualmente, sin reflexión

no distinguimos

entre el habla del cuerpo

y una supuesta habla única o principal.

No diferenciamos

sus obscenos pronunciamientos

gruesos, groseros, granulentos

de otros pronunciamientos

incomparablemente más débiles,

más delicados y menos audibles

e inasequibles.

Pero, aún así, con voz baja   

planea, sombrea y mancha

ligeramente el alma.

A caballo del lomo muscular que atrona.

Cuerpo y espíritu son la réplica de este dúo convencional,

Cuerpo y espíritu que parecen interpretar

El ser dual (como poco) del ser humano vivo.

El alma habla, murmura,

balbucea,  desliza sílabas

y arrastra  quejidos de colores.

Alienta en voz baja el múltiple sonido del cuerpo.

Mientras el cuerpo, de modo paralelo,

impone su acústica imperativa: 

abronca, grita, aúlla,

solloza o clama con imparable exageración.  

En esta duplicidad, tan elemental y tosca,

creemos, sin embargo  ciegamente

Dos  polos en que se apoya

el pálpito ruidoso y la vana inquietud de la existencia

Los creemos como focos escindidos, a veces,

y unidos al cabo por una irisación de la luz

que todavía distingue el ojo abierto.

Diferenciados los puntos de emisión

para ofrecer algún relieve (relevante)

y juntos para prestar complejidad.  

Una síntesis y diéresis continuas

caracteriza la manera de este dúplex.

Un duplex que unas veces desmentiría la duplicidad.

a poco que se analice su estirpe  

y una pareja cuya duplicidad impera  

en lo  biológico, lo biográfico o lo biótico.

Existe así, en suma, un doble rail virtual (real),

puesto que el alma necesita

para sobrevivir con garantías  

una referencia burda  

destinada a izar su delicadeza,

una referencia ruda que convalide  

su ficción.

Una verdad vulgar para redondear su farsa.

El alma se hace así brillantemente  mendaz

gracias, pradójicamente, a este alimento barato.

Con la simbiosis se hace incalculable, inmensurable, indescriptible

Puede permitirse inventar, a su antojo,

el signo del dolor

sin el dolor presente.

U puede lanzar  en silencio el  gemido del placer

sin la prestancia del placer más íntimo.

El alma estás para crear, el cuerpo para procrear.

La primera trastorna la rutina,  

el segundo arde en las repeticiones

El cuerpo hecho carne, hecho sangre,   

se enloda con los efectos del albañal.  

Así se expresa, así se detecta.

De ese modo parece patente y palpable

La base del alma, en cambio,

es un tapiz de falacia.  

Un pañuelo estampado en Florencia.

La vida vacilante de la falacia o la falena

planea como una seda inconsútil

mientras el cuerpo se corrobora

en las brozas de la  tierra.

Mientras el cuerpo es impertinente

el alma es intermitente

Mientras el cuerpo atora un aforo mensurable

el alma vuela como un ave

en un fanal de estrellas

y donde el cristal es aire.

[Publicado el 28/4/2017 a las 17:18]

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Poema 130

He visto nacer

Dentro de mi,

como si se tratara de otro organismo,

otros componentes

imprevistos han surgido

para mediatizar la visión del mundo.

La visión y la experiencia y la paciencia.

No acaba pues todo

en lo que conocemos

rutinariamente.

Lo conocido

es un visibilidad cualquiera.

Existe, en cambio,

más acá y no más allá

otras versiones muy próximas.

Una realidad cercana o incluso empotrada

en la misma arquitectura de la mente

que se revela con apenas un cambio

en el estado de la salud,

con motivo de un simple descuido

un accidente o una imperfección

en la rutina.

La rutina o la madre de todas las cosas.

[Publicado el 27/4/2017 a las 14:21]

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Poema 129

En eso estábamos

cuando llegó la tempestad

cuchillos veloces,

cantos de aurora.

Nuestros obeliscos

cayeron truncados.

Nuestras esperanzas

Se volvieron del revés.

No esperábamos nada,

pero la nada nos esperaba naciente

herida de plata,

como una joya en el camisón

[Publicado el 20/4/2017 a las 09:00]

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Foto autor

Biografía

Nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003), Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005), No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008), El capitalismo funeral (Anagrama, 2009) y Apocalipsis Now (Península, 2009). Sus libros más reciente son Enseres domésticos (Anagrama, 2014) y Apocalipsis Now (Península, 2012).

 

 

 

OBRA PICTÓRICA/ WEB OFICIAL

 

Bibliografía

Enseres domésticos (2014). Anagrama. 

Apolcalipsis Now (2012), Península.

El capitalismo funeral (2009), Anagrama.

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

La Ausencia (2011). Editorial Esfera de los libros

La hoguera (2012).  Editorial Temas de Hoy. Premio de Hoy 2012.

 

Portada de 'El capitalismo funeral'

 

Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

Premios

2012 Premio de Hoy de Ensayo 

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

Vídeos asociados

Audios asociados

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