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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

miércoles, 20 de agosto de 2008

Blog de Vicente Verdú

LA AMISTAD

Leo, en este largo viaje veraniego que emprendí En busca del tiempo perdido, el desdén con que Proust se refiere a la amistad. Ni la entiende ni la necesita, ni la valora ni confía en su aporte de compañía. Proust, como tantos otros grandes, llevó una vida de gran solitario interior y contra todas las apariencias de sus copiosas relaciones mundanas.

¿En qué punto se encuentra ahora la amistad? De una parte se prodigan los telecontactos, aumentan las sectas, se multiplican los clubs, las webs sociales, las pandas y las tribus urbanas y, de otra, crecen los hogares ocupados por una sola persona hasta alcanzar un cuarenta por cien en las grandes ciudades de Occidente. En este contradictorio contexto, ¿dónde se halla el gozne de la amistad? ¿O ya no es tal gozne ni engranaje?

La historia de los Ortega que escribió José Ortega Spottorno describe un panorama social donde los intelectuales se apoyaban en las amistades de intelectuales o no para crear una trama burguesa donde se asentaba el pensamiento, la diversión y la creación. Unos se referían a los otros como partes de un cuerpo cotidiano que se nutría con asiduidad simbiótica, y  amándose u odiándose, no podían prescindir de las demás piezas.

A comienzos del siglo XX y hasta su tercera parte, -aparte de Proust y algunos otros- la amistad se estima un valor capital.  Amistad entre hombre y amistad entre mujeres, pero especialmente enfatizada en el universo de la masculinidad puesto que de ese sexo son, en general, los escritores. ¿Ha decrecido este valor de aquella amistad precisamente por la igualdad de los sexos puesto que la pareja aísla más que traba a los demás y porque en su interior la amistad no suele desarrollarse a sus anchas?

La cuestión viene a ser que las redes amistosas son actualmente menos fuertes  y perdurables mientras el chateo constituye el modelo simbólico de la conexión. Muchos nexos y pocos vínculos, mucha conversación en horizontal y poca en vertical.

No es tanto ya la desconfianza en el otro lo que reduce el peso de la amistad sino la dificultad para cultivarla y adensarla contando con las condiciones de trabajo y de residencia urbana.

Poco a poco, sin pensarlo ni ponderarlo, vamos reduciendo la comunicación amistosa al recinto de la pareja y sobre ella van concentrándose ya tantas demandas, tantas exigencias, tanto socorro que no acaba siendo raro que sus cimientos se resquebrajen y cedan.

[Publicado el 05/9/2007 a las 10:30]

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REVÉS Y NEURASTENIA

La neurastenia que impulsa tan obsesivamente a la recreación del pensamiento negativo debería comportarse también insistentemente en la complacencia sobre el trance feliz. Pero no. La neurastenia es un perverso animal tendente a abastecerse con la adversidad y sus tegumentos. O aún no se ha entendido bien de qué modo se podría sacar provecho a esta desabrida energía.

De ser menos golosa la neurastenia con el dolor y más propicia a sorber destilaciones alegres se lograría, acaso, un equilibrio justo. Pero, ciertamente, tratándose de algo existencial, es mucho pedir que la actitud nerviosa fuera ecuánime.

De otra parte, a una racha de desdichas no sucede necesariamente una racha afortunada de similar duración. Por muchas desventuras que se padezcan no se gana –como sostienen las ingenuas religiones- una compensación de temporadas lucientes.

La secuencia de lo que pasa, pasa por encima de estas burdas consideraciones de la razón puesto que la arbitrariedad es su máxima guía. Cabe decir, sin embargo, que hay grupos, familias y personas que soportan abusivamente los reveses y un suceso tras otro repite reproduce demasiado el mal. Otros grupos, familias y personas, en cambio, discurren por la vida sin que aparentemente les ocurra nada demasiado nefasto o simplemente ni célebre ni infausto, sólo la temporalidad.

¿Explicaciones? No habiendo explicación posible sólo cabe la resignación. La resignación es la base natural de la relajación y también, si se expresa intelectualmente, la posición más lúcida. Todo lo que pasa, al no ser eterno tenderá a desaparecer y esta  garantía ayudaría por sí sola a mejorar las cosas. Ante cualquier dolor, nuestra resistencia crece sabiendo que se disipará, como también ante cualquier fracaso sufriríamos incomparablemente menos asumiéndolo como un tránsito. ¿Un tránsito hacia la victoria? Nada lo avala pero desde el hundimiento cualquiera se conforta más fácilmente si conoce que su descenso no seguirá la misma deriva insoportable.

Soportar, en fin, es el mensaje. Un soportar sin neurastenia, limpio y a secas, confundido con el estoicismo. Por sí sola la resignación estoica se vuelve duramente combativa, por sí sola la resistencia sin neurosis introduce una semilla de luz y salud que contagia espontáneamente el aire de la vida (l´air du temps).

[Publicado el 04/9/2007 a las 10:30]

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JUEGOS SOCIALES

La mala fama que han sufrido y sufren los videojuegos ha empezado a ser contarrestada por los nuevos modelos de wi-fi y por los propios videojuegos en red que impulsan a reunirse, interactuar con los prójimos, familiares y amigos, prójimo y crear en fin comunidad.

A estas alturas del siglo XXI, el individualismo apesta. Y desacredita y arruina. No se llega mucho más allá de una vida narcisista que por inercia desemboca menos en lo exquisito que en lo psicótico. Los demás, en cambio, sanan. Sanan en sentido general, debe decirse. Porque en efecto no escasean las personas que nos amargan la vida y otras que nos la hacen insoportablemente tediosa. Pero la reunión en sí, las reuniones en la mayor parte de los supuestos y lugares actúan como metáforas del balneario y son fuentes de innumerable información personalizada gracias a la cual el aroma particular se enreda con otros tufos y, finalmente, ese vicio de auscultarse, de olerse y despulgarse, se atenúa en beneficio de un caldo común que sin ser la felicidad completa llega a saber como un rancho familiar donde penas y quebrantos se juntan para componer el guiso histórico de la humanidad. No la biografía personal, a menudo fastidiosa, contradictoria, insatisfactoria o conflictiva, sino la Historia de los seres humanos, que siendo fatídica es imposible de combatir y, en consecuencia, ha de ser aceptada a la manera de una obligada medicina natural de la condición humana.

[Publicado el 03/9/2007 a las 10:30]

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LOS NERVIOS

Contra la idea de que la gente nerviosa no consigue hacer nada a derechas, Proust alega en su tercer volumen de En busca del tiempo perdido (El mundo de Guermantes) que sólo gracias a las personas con nervios se obtienen resultados progresivos en las diferentes disciplinas del saber. Un artista, un descubridor, un emprendedor, son eficaces para la sociedad siguiendo el eléctrico impulso de sus nervios. El nerviosismo mantiene la mente y los sentidos en alerta vivacidad. El desasosiego, contra el que tanto se combate actualmente en los fascículos, conduce a través de sus ondas a parajes del espíritu que la calma no alcanza.

Todos los genios fueron nerviosos y, en su extremo, locos, enfermos o hasta muy enfermos de los nervios. Como en cualquier estado de ánimo el nervio puede también volverse en contra y ahorcar con sus gambetas al nervioso pero una vez que el individuo aprende a recibir la inquietud como un fino medio inquisitivo, el temblor como forma interna de auscultación veloz y la intranquilidad como una navegación sobre mares insólitos, el nerviosismo se convierte en un pulso feliz para el pensamiento, el entendimiento y la acción. Desespera tanto una persona muy nerviosa como una persona muy tranquila pero es preferible, en potencia, la comezón a la indolencia y la histeria que la ataraxia. Según una libre o enervada interpretación de Proust.

[Publicado el 31/8/2007 a las 10:30]

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FLORES

Tras la aromaterapia, la cromaterapia y la taloseterapia, echo de menos la terapia a través de las flores. No mediante su color, su olor o su morfología sino de todos sus elementos juntos. Las flores efectivamente no las venden baratas pero nada se me ocurre que ofrezca más beneficio a cambio de su precio.

No se trata de la compañía de los animales que a fin de cuentas vienen a personificar los anhelos y miserias de sus amos, sus pulmones, su corazón, su boca fétida. No se trata, desde luego, de la asistencia vivencial de los perros, los pájaros o los gatos que siempre introducen una inquietante presencia a la habitación añadiendo los padecimientos propios de una categoría vital demasiado compleja.

Las flores viven y dejan vivir. Acompañan con el silencio exquisito y se expresan sólo para ser apreciadas. Son incomparablemente más narcisistas que los perros pero incalculablemente más respetuosas. Se dejan mirar sin necesitar observarnos, nos permiten disfrutarlas sin pedir después nada a cambio. Son además tantas, tan diferentes y sin embargo tan disciplinadas siempre que pueden ingresar en nuestro espacio sin invadirlo, respirar a nuestro lado sin transmitirnos un mal aliento, morir suavemente como seguramente preferiríamos morir nosotros mismos. Los cementerios se colman de flores asumiendo implícitamente que ellas son al cabo lo mejor que podríamos haber ofrecido de nosotros mismos, la imagen y semejanza de una existencia donde sin clamor se ama y luce, y sin dolor se desaparece.

[Publicado el 30/8/2007 a las 10:30]

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UMBRAL

Morimos también a través de los demás. Unas veces porque su desaparición nos despedaza o nos mutila la existencia y otras porque el mundo se deshace con sus ausencias. En ocasiones los dos destrozos se suman.

La muerte de Umbral para los amigos periodistas es el final de una época. Lo que sigue será de otro modo y, para algunos, acaso deteriorado porque su pérdida anuncia desde su altura la culminación de un horizonte generacional que transfigura el porvenir del periodismo y la habitual referencia que unos y otros profesionales se intercambian como componentes de la misma especie. Pero también los lectores de un par de generaciones han de sentir que no tener a Umbral en los periódicos, en la vida pública, en las librerías evoca no sólo su defunción sino el fin de una función histórica de cuya representación formaban parte y que no podrá en adelante volverse a repetir.

En un determinado momento de la vida de cada cual se registra la impresión de que aquello que ya no está, la moda que no se estila, el vocabulario que no se emplea, los autores y personajes que no aparecen, no da precisamente lugar a la alborozada llegada de un sustituto, mejor o peor sino, simplemente, que lo perdido constituye una pérdida absoluta, una irremisible pérdida.

Pérdida sin remisión, sin reemplazo, sin ocasión para algo nuevo. Lo nuevo sólo sigue siendo nuevo para quien posee la disposición de reinaugurarse pero ciertamente la facultad para otro estreno adicional decae y con ella se recibe la certera información de que la vida efectivamente termina.

La muerte de Umbral ayer, medio tapada con la muerte de Puerta, une dos nombres que mencionan inesperadamente la entrada a otro espacio. Ese otro espacio tras el umbral o la puerta será regenerador para la población más joven y, sin embargo, degenerador para todos los que habrían preferido que el mundo detuviera su paso a cambio de no experimentar que un amigo, un personaje compartido, una etapa, una historia mostraran su fin.

[Publicado el 29/8/2007 a las 10:30]

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GAFAS NEGRAS

No se conoce ya personaje famoso que no aparezca en público con gafas de cristales negros. No sólo tras unas simples gafas de sol para protegerse de los destellos de los focos, para paliar las acciones del sol o para enmascarar las marcas de la edad y los estragos de la noche, sino gafas negras para desaparecer tras su opacidad  y mutilar en su porte la región más propensa a delatar estados de ánimo. Las gafas negras declaran la renuencia a mantener una total y franca relación con los otros. Los otros, desde la perspectiva del personaje, forman parte de un coro consumista o depredador ante el cual trata de blindarse y soslayarse.

El personaje no entregará toda su imagen a la foto ni al vídeo ni al grupo de fans, no ofrecerá gratuitamente información completa sobre sí al barullo que le acosa.

Las gafas negras del famoso persisten en cualquier lugar, a la luz del sol y bajo la luz eléctrica, entre el resplandor o entre las tupidas sombras.

En realidad el personaje consiste precisamente en esa figura parcialmente tapada que trata de sustraerse al escrutinio de sus emociones reflejadas especialmente en la mirada. Y sustraer esas valiosas emociones personales al posible expolio de la mirada vulgar o la observación sin rango. La categoría del artista, la actriz, el cantante, le lleva no malbaratar sus estados de ánimo ni regalar el patrimonio de su sentimentalidad. Porque tras las gafas negras no sólo se esconden los ojos sino la parte más sustantiva y delicada de su talante circunstancial y de sus circunstancias. Sale la Pantoja provista de sus gafas negras y con ellas se cumple el sentido estricto del anti-faz, gafas contra la presencia de la faz, contra las facciones más comprometidas o delatoras. El velo de los tuaregs desempeña la misma función de las gafas velando al extraño su intimidad. El velo y el abanico de las mujeres han poseído igual misión en los juegos del cortejo o en la variable relación social. Pero también, quienes no llevan gafas, se valen por momentos de la mano para taparse los ojos o la boca con la misma intención de recatarse. Estos recatos, efectivamente, no se tasan en el mercado pero las del personaje llegan a cotizarse por millones y su peripecia sentimental será capaz de enhebrar una sucesión de capítulos uno a uno obtenidos de la meticulosa exploración tras la pantalla de las gafas.

[Publicado el 28/8/2007 a las 10:30]

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EROTISMO DEL PODER

Acusada de antifeminista por su deriva biologista, Helen Fisher ha tenido que responder una vez y otra que el erotismo del  poder es muy cierto si se habla de mujeres. “Existe un estudio realizado en treinta y tres culturas diferentes –dice en Anatomía del amor- que demuestra la atracción que despierta en las mujeres el alto estatus, cargo o fortuna material del varón desde hace al menos cuatro millones de años. “Cuando descendimos de los árboles  y empezamos a andar sobre los dos pies -comenta la antropóloga- las mujeres acarreaban a sus niños en los brazos en lugar de cargarlos sobre la espalda. Entonces empezaron a necesitar un hombre fijo que las ayudara en la alimentación y cuidado de los hijos y fue un proceso adaptativo para ellas avenirse con un hombre que les ofreciera protección. Este fue el principio real de la revolución sexual. Antes las hembras eran promiscuas y los hombres hacían fila para copular con ellas. Que los jóvenes conduzcan coches atractivos y los adultos trabajen muchas horas para ganar dinero es debido a la atracción sexual que el poder despierta en las mujeres.” El poder resultaría así  sexy por pura adaptación biológica. ¿Una provocación? ¿Una evidencia? ¿Una extravagancia más?

[Publicado el 27/8/2007 a las 10:30]

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LA MONOGAMIA ¿ES ANTINATURAL?

Las virtudes monogámicas promovidas en varios libros norteamericanos recientes como The Couple’s Comfort Book (Harper San Francisco) hasta The Erotic Edge (Dutton) y Hot Monogamy (Dutton), han recibido el contraataque de Helen Fisher, quien desde su libro Anatomy of Love (Norton & Company) se ha convertido en un martillo de fieles.

Helen Fisher, una antropóloga sexual y televisiva al estilo de Elena Ochoa, con varios galardones profesionales, que ha estudiado durante diez años la vida de las aves, las abejas y los seres humanos, llegó a la conclusión de que vivir con una sola pareja de por vida no es sólo insólito sino antinatural.

Fisher define la infidelidad como una consecuencia necesaria de los procesos químicos cerebrales. Según ella, la fase de atracción y enamoramiento desencadena un chorro de anfetaminas naturales que pasan a convertirse, con el entrañamiento, en un baño de endorfinas y, después, a veces, siendo sobre todo joven, en simples detritus.

¿Cuánto puede durar una pasión? Según un par de estudios científicos sobre esta alquimia no más de dos o tres años. Que en algunos casos dure más y se hable de enamoramientos crónicos se debe, según Helen Fisher, a que esas relaciones han encontrado dificultades para vivirse plenamente -matrimonio de alguno de los dos, distancias insalvables, prohibiciones raciales, presidios- y han impedido la saturación de los niveles neuronales.

Pero ¿si la pasión tiende inevitablemente a marchitarse a qué viene seguir idealizándola? La contestación de la investigadora es que somos animales y nos hallamos atados por el amor para cumplir con las funciones de reproducción y cría de la prole.

El amor actúa como un instinto de supervivencia de la especie. Pero esto no conlleva que sea necesario casarse o seguir casados siempre. Hace apenas 150 años -recuerda Fisher- el matrimonio, aparte de que duraba menos por la muerte prematura de algún cónyuge, no tenía por qué relacionarse con el amor.

En sus conclusiones, pues, la monogamia es antinatural. En algunas especies de aves- ocas y cisnes- la pareja debe permanecer avecinada para seguir cuidando crías que tardan mucho en independizarse. Pero en los mamíferos, el 97% no siguen juntos; la especie humana es parte del otro 3% que debe cohabitar por razones paternales pero más allá de ese periodo no hay inducciones biológicas para conservar la unidad. Primero fue el pecado, luego la censura social, después la consideración de las rupturas como una desgracia lo que mantiene la vigencia monogámica, dice la antropóloga que se manifiesta esperanzada de que cambien las cosas.

[Publicado el 24/8/2007 a las 10:30]

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CIENCIA DE AGOSTO

¿Sabía usted, por ejemplo, que, según Eddington, la Luna fue originariamente un trozo de Tierra? Un trozo de tierra divorciado a causa de un fenómeno de resonancia entre mareas solares y el periodo de vibración del globo terráqueo? ¿Qué es la Luna entonces? ¿Un residuo de matrimonio? ¿Un pedazo de nosotros reflejada en el cielo para facilitar nuestra introspección? La carencia que ha dejado en el planeta se correspondería con la cavidad que hoy ocupa el Océano Pacífico. Pero, a partir de ahí, ¿cómo no experimentar el mar como metáfora de la mayor ausencia?

Por otra parte, la vida en la Tierra puede, en efecto, no proceder de la Tierra sino de una lluvia de bacterias que vuelan como aves microscópicas de un punto a otro de las galaxias.

Alrededor de 100 toneladas métricas de detritos cometarios ingresan diariamente en la atmósfera terrestre. Gran parte de estos restos son estériles debido a su gran proximidad al Sol, otros muchos se queman al entrar en nuestra atmósfera. Pero una fracción de polvo con millones de microbios activos sobrevive al paso de la atmósfera y se posa sobre el suelo o sobre nuestro peinado. Enfermedades como la viruela, la polio o la gripe han aparecido de repente y a la vez, ahora y a lo largo de la historia en lugares muy distantes del planeta. En África y en Oceanía a un tiempo; en Boston y en Bombay en periodos asombrosamente paralelos. La extensión del SIDA, por ejemplo, podría ser menos un fenómeno de contagio que el padecimiento de una maldita ducha cósmica. El Universo nos enferma (¿de cáncer, de hepatitis, de melancolía, de agresividad, de estrés? ) tanto como supuestamente nos rocía de elementos benefactores.   

Noticias como el descubrimiento de una "masa invisible", cien mil millones de veces más pesada que el sol, situada a trescientos millones de años luz y ponderada como el mayor agujero negro de todos los conocidos hasta ahora, ¿pueden ignorarse? Pueden ignorarse. Sucesos como la efusión sobre el cielo australiano de la supernova Sanduleak-69 202, 80.000 veces más brillante que el sol y muerta hace apenas 11 millones de años (el Sol cuenta con unos 5.000 millones de años) ¿pueden eludirse? Pueden eludirse. Los avances en la biogenética, transformadora de la misma condición humana, pueden también echarse a un lado. Pero ¿qué clase de instalación en la realidad corresponde a esta ignorancia?

[Publicado el 23/8/2007 a las 11:21]

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Biografía

Vicente Verdú nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de Jefe de Opinión y Jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003) y Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005). Sus libros más reciente son No Ficción (Anagrama, 2008) y Passé Composé (Alfaguara, 2008).

Bibliografía

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

 

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Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

Premios

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Condenas)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

Vídeos asociados

Audios asociados

Obras asociadas

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