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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

sábado, 23 de septiembre de 2017

 Blog de Vicente Verdú

Poema 59

El dolor de la muerte

es siempre

para los otros.

Lo sabemos desde los

dictámenes de Dios

y seguimos pensando

que el tremendo

pesar de fallecer

nos aniquilará.

Nos aniquilará la vida

y, conjuntamente, el pesar,

de la no vida.

La vida cae en metáforas

como flores

sin peso

y de papel incombustibles.

Señas inconfundibles

del difunto

mientras el difunto

se enfita de su final.

Un final

que toda su existencia

temió con tanto  pavor

como necesidad.

Abrumante necesidad

que avanzaba

el ayuno éxito del fin.

Una náusea incompatible

consistente en esta flor

vana e inane

de ciega y azulada

calamidad.

[Publicado el 05/1/2017 a las 11:15]

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Poema 58

La tenia

del recuerdo

aciago

penetra

con gran 

facilidad

en el corazón.

Pero hay una defensa

contra este parásito

consistente en

 no prestarle

la menor oportunidad

de secreción.

Esta estrategia

no es más

que ahuyentar

el pensamiento

de su boca

y situarlo

en paradigmas

remotos.

Extremos

en donde

el animal

no entiende

no sabe

no se place

siquiera

en las sílabas 

de la enunciación. 

[Publicado el 04/1/2017 a las 10:45]

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Poema 57

En la vida, es decir, en Facebook.

si no se consigue captar

a un número mayor de seguidores,

no significa

que el mensaje (mesiánico)

sea de peor calidad

sino que, sencillamente,

el mensaje no es-

o sí lo es-

del agrado de la multitud.

¿Qué multitud?

Facebook hace ver

que tras el ojo de

cada rostro 

una faz preside,

con muchos ojos distintos

el espectáculo moral

y visionario.

Superseries oculares que,

como una gran boutique

de suburbio,

deciden

el brumoso mundo de la mirada

u su resultado fatal.

Porque ¿qué miran esos ojos?

Miran y miran condenadamente.

Y, como es habitual

miran obsecuentes  

a través de sí.

Miran hacia  los escritos,

miran las películas,

miran los cuadros,

tanto como

hacia los estragados efectos

de un atentado

en Bratislava

en Kula Lampur

o en Berlín.

Todos los espectadores son  

altos especialistas

en catástrofes humanas,

en los estragos,

en los gravísimos  bombardeos

del mundo corriente

y del sentido común.

Los espectadores son compuestos

cuya fórmula,

vista de cerca,

fulmina la ilusión de ser

"el pacífico artista".

Los contempladores de cuadros,

los visitantes del Louvre,

los turistas del MOMA

o los falsarios

supuestamente interesados en

el falso Hermitage de Málaga

son, después.

 sujetos temibles.

Potenciales asesinos

malhechores

que matan el arte

precisamente

sin ninguna intención.

La mirada al cuadro, la lectura del libro,

la visión del móvil o la televisión

son autovisión.

Asunto de los consumidores enanos   

pero regla de todos los  humanos en general.

La mirada hacia sí,

el acunamiento primitivo

no reside sólo en la madre,

no reside pasivo

en el pecho del dictador

sino que crece optimista,

como un tumor o

alegre enjambre de células

que se asocian 

al modo de una  estratagema,

para morder la identidad

poco a poco,

y, finalmente,

el latido del corazón.

[Publicado el 03/1/2017 a las 10:45]

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Poema 56

Lacónicamente.

Melancólicamente.

Alcohólicamente.

De modo importante.

De manera eficiente.

De práctica ascendente.

Con voluntad decadente.

De rodillas

con el velo

entre los dientes,

con la boca mordiendo

y el encéfalo infectado.

La palabra empeñada.

El tono nauseabundo.

El lobo moribundo.

La falda de percal.

El alma en vilo.

Los conejos grises.

Las tristes praderas.

La casa en la sierra.

El coche en el cielo.

El cielo en el hoyo.

El hoyo en el cuerpo.

El cuerpo en las manos.

La lengua en las cimas

del infinito azar.

[Publicado el 02/1/2017 a las 10:45]

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Poema 55

De acuerdo

con las pruebas clínicas

se induce

un mal atroz.

¿Un mal atroz?

Así eran los adjetivos

obscenamente literarios.

Síndromes

tumorales

que las palabras

emitían

al ser conducidas

para producir impresión.

E incluso publicación.

La batalla laboral

con las palabras

fue una penalidad

antes que un juego,

una faena

antes que una falena.

Un decir para ser visto

 juzgado y leído,

 despertar rechazo o pasión.

No eran, desde luego,

las palabras

uno mismo.

Más bien

Se convertían,

de inmediato,

en las máscaras

que emitía nuestra dedicación

Palabras

que brotaban  

como limaduras

del ser escribiente.

Escritor y autor

de unas  palabras con tino

y de otras

con tipo.

Miles de palabras

surgidas de palabras

en la pradera salvaje.

Fauna sin civilización

y que diligentemente

le proponía el autor.

Promotor de la desdicha,

gestor de la felicidad

pintor de esta

y de otra circunstancia

cuyas existencias

dependía del verbo, el nombre, el adjetivo,

la frase

para bien y para mal.

Palabras como una manada

de seres  

entre dormidos y alertas.

Fauna pendiente

de ser cazada

con mucho esfuerzo,

con un silbido

o mediante

un azar.

La multitud de  palabras

nos dio

económicamente

de comer

pero también

nos dio

mucho qué pensar.

¿Qué sentimientos

eran ellas  

o qué sentimientos

atribuíamos a su vibración?

Un surtido de minerales

apagados o incandescentes,

según la hora, (el contexto)  

fueron las palabras

plasmadas en el diccionario,

y antes de su exposición

a la luz.

Surtido de fulgencias y sombras

como la caja extensa

de un rico pintor.

Palabras  que al acertar

con su color y su peso propios

nos alborozaban

y que al errar,

por el contrario,

nos ahorcaban.

Toda la poesía,

toda la literatura

ha sido una colección

de veleidosos tonos y texturas

entre  el padecimiento

y el placer,  

entre la mentira humana

y la verdad caída del cielo.

El don providencial

sobrevenido, en ocasiones,

como un milagro de cristal

que el firmamento   

regalaba a  nuestro sacrificio,

nuestra devoción

por acertar y acertar

y con miedo siempre

al maldito mal atroz.

El síndrome del tumor. 

[Publicado el 30/12/2016 a las 10:45]

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Poema 54

¿La muerte?

Cualquier discurso

sobre la muerte

quedó

obsoleto

ante el trance

de su proposición.

Toda proposición

era contraria

a la incógnita

de la vida.

Toda certeza

Comportaba

Su anulación.

¿Vivir para morir?

¿Cómo podría traducirse

esta ecuación

en una idea?

Solamente aceptamos,

entonces,

la incoordinación entre existir

y no existir.

Porque ¿cómo podría más existencia

conducir a menos.

El colmo del cero, dijimos,

sería

el infinito.

Científicamente hablando.

Pero ya

No poseíamos

lengua

transportara

la amargura

de tanta contradicción.

Cenizas y

y desechos de carne.

La sobreabundancia

de la existencia

llevaba su ausencia

El cúmulo en vacío.

Lo lleno en inanidad.

Y esta fue

la lección central

que la enfermedad mortal

nos brindó.

Ser nada a partir del todo.

ser menos a partir

de la abundancia

O bien

¿no será , en efecto,

la abundancia

una metástasis

del horror?  

[Publicado el 29/12/2016 a las 10:45]

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Poema 53

Entre aguas

apreciablemente rotundas

el alma

era una nimia vela

de seda.

Un milagro

que se estrellaba  

en silencio    

sobre la lona blanca

mientras

su brillo creciente

regresaba

al cuerpo

como un faro

translúcido.

Un espíritu

conservado

entre una fría

incandescencia

de piedad.

Una lumbre

de dorado carbón

que marcaba

el orden de la visión, 

la forma de sintetizar

en la pupila ya metálica

la materia objetiva

del pánico,

más dura

y compacta

de lo que se pudiera

imaginar.

Firme materia de pánico

que se colmataba

como una esfera

en una zona

antes blanda o gaseosa.

Un lugar crucial

y central 

biológicamente importante

y que, con yodo,

brindó la clave de la

inesperada gravedad.

No hubo, en consecuencia,

prescripción

para una intervención curativa,

-dijeron-

puesto que el fulgor  

del PET-TAC

que guiaba el pronóstico

indicaba claramente

una impensada navegación

entre tinieblas niqueladas.

Entre sombras baldías

o baldeadas

y eminentemente

propensas

al abismo.

De seda.

[Publicado el 28/12/2016 a las 10:45]

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Poema 52

A medida que la

vida se alarga

se ponderan  más los

momentos cortos.

Se valoran menos

los malos momentos.

Siempre

molestos

como crustáceos

y se valoran más

los intervalos alegres,

celebrados

como dulces

o niños

que dan

alegría con

el indolente

sabor

de sus besos.

[Publicado el 27/12/2016 a las 10:00]

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Poema 51

La vida

no es un material

de desecho

a pesar de que,

de antemano,

puede pensarse,

que se haya

condenada al vertedero.

La vida

es una larga y

delicada

emoción.

Una  luminaria

supuestamente lentificada

O una ilusión

de nivel superior.

Todo esto

se comprime,

sin embargo,

en una bala

de acero encendido,

tan precisa

y criminal.

Tan atinada

e indiferente

que son

las películas del oeste

quienes poseen

mejor

el secreto de la muerte.

Una vitrina

opaca y colmada

del saber vulgar.

Sabor a  fuego y

trigo.

Una experiencia

de la existencia

orgánica,

única y animal.

Un punto

central, frágil

y decisivo

en un pueblo

salvaje o mineral.

Un poblado

polvoriento

y anónimo

del más acá.

[Publicado el 26/12/2016 a las 10:45]

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Poema 50

No son muchos

los días

de buena suerte.

Muy a menudo

cae la

moneda

del lado aciago

y nos toca

nadar

en sus

aguas sucias.

Por el contrario,

cuando no es así

y la cara aparece

reluciendo

se levanta una

edificación personal

muy insólita,

de cemento firme

y acero de Pensilvania,

dónde, accidentalmente,

viví.

Esta reveleración,

casi inédita,

presidida

por el resplandor

americano del metal.

Metal del alborozo

yanqui de los años cincuenta

permite

no pensar en nada.

Sólo en el sexo

rubio del ligue

ante el cine

al aire libre

y en cinemascope.

Pensar en nada,

qué bendita

facultad.

Puesto

que todo

pensamiento sostenido

lleva a la 

alcantarilla

del ser.

No es pesimismo

ni amor a la basura

sino conclusión.

Sólo conclusión.

Defunción o terminación.

Ante cuya insignia

podrida

se alza

el júbilo de vivir.

Pero ¿cómo adivinar la vida

la vida adivina,

la vida divina

sin la inmediata amenaza de morir?

[Publicado el 23/12/2016 a las 10:30]

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Foto autor

Biografía

Nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003), Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005), No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008), El capitalismo funeral (Anagrama, 2009) y Apocalipsis Now (Península, 2009). Sus libros más reciente son Enseres domésticos (Anagrama, 2014) y Apocalipsis Now (Península, 2012).

 

 

 

OBRA PICTÓRICA/ WEB OFICIAL

 

Bibliografía

Enseres domésticos (2014). Anagrama. 

Apolcalipsis Now (2012), Península.

El capitalismo funeral (2009), Anagrama.

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

La Ausencia (2011). Editorial Esfera de los libros

La hoguera (2012).  Editorial Temas de Hoy. Premio de Hoy 2012.

 

Portada de 'El capitalismo funeral'

 

Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

Premios

2012 Premio de Hoy de Ensayo 

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

Vídeos asociados

Audios asociados

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