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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 28 de febrero de 2017

 Blog de Vicente Verdú

Poema 95

Un grupo

de caballos

sin visión

engalanaban 

los sueños que,

a su vez,

galopaban

suspendidos

en blandos  aires

de caucho

por sendas

paralelas.

Pequeñas estrellas

además,

estrellas puntiagudas

y adyacentes

permitían

concluir

que esa manada

se hallaba agrupada  

por la ceguera.

Prosperaban,

como en sueños blancos, 

sin relato.

Sólo una idea

vaga y verde,

asociada al

avance, 

cumplía el objetivo

de la supuesta

salvación.

La inyección,

el yodo,

los Pet Tac,

los antieméticos

giraban

como el impulso

de una fuga

dirigida hacia otra escena,

fuera del sueño equino,

y en donde la realidad

se convertiría 

en algo ordinario,

incompatible

con la excepcionalidad,

y ella se

fijara en el pasado

como sin haber

existido.

Nunca ni más.

[Publicado el 27/2/2017 a las 11:22]

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Poema 94

Vivía tan absorto

en  la enfermedad

que, sin desearlo,

ignoraba los cariños

que me regalaban.

No sentía sino

como otro síntoma

de mi gravedad

sus atenciones

y todo quedaba

empaquetado

en el proceso

del pavor sin dolor.

Envuelto

con la misma 

y tan repetida

seda

de la resonancia magnética.

Sonaban   

sin ruido

los amores amistosos

de todo lugar  

y se posaban

sobre la indiferencia

acuosa  

del mediastino.

Se colaban

en ese cuenco  

sin dejar

ninguna

señal

rastreable.

Señal

efectiva

de curación.

Líquidos

o gases

inocuos

que enfocaban

la enfermedad

con su luz neutra

para, involuntariamente,

dejar

las cosas igual

Más aún:

extrañamente

la enfermedad

que empezó siendo

un intolerable

personaje intruso

fue ensanchándose

para forjar

mi identidad.

Y ocupó

sin pausa, gradualmente,

el espacio completo del yo.

Así que era difícil

deslindar

la parte sana y la enferma

la salud y la no salud

de mi estado.

Fuera

mediante

el piadoso

afecto de los demás

o mi soledad sin eco,  

el proceso derivó

en una suerte

de lago único

Una nueva personalidad

linfática

y, desde ella,

el mundo  parecía

otro mundo.

Y yo otro habitante

avanzando   dócilmente.

Hacia el final.

La meta

de un camino

natural

que hubiera barrido

las astillas imperfectas

de mi unicidad,  

la fetidez del amor propio,

la espesura de la personalidad, 

el funesto colgajo

de la singularidad. 

[Publicado el 24/2/2017 a las 09:30]

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Poema 93

Las traviesas. Los raíles,

Las estaciones de tren,

la irrefrenable pérdida del amor,

las fugas de presos,

los cadáveres de la riada.

La lluvia de esparto,

la sangre en la carretera,

el infarto sobre el mármol

del vestíbulo

en el hotel.

La bomba que alza

racimos de niños

sin brazos.

Los racimos de moscas

hambrientas

de ambición.

Los platos sucios

del asesino,

el caudal de las

cloacas,   

el destino amenazante.

La mala suerte popular.

Las sombras sin prestación.

La tóxica pobreza

popular.

Los rincones

de arañas

ominosas.

Los pantanos

verdosos,

virulentos.

Las escuelas de cucarachas

huyendo.

Los peces reventados,

las caras tumefactas,

las médulas cancerosas,

las serpientes reptando

sobre los suelos

del templo.

Las caricias falsas, plateadas.

Las mentiras criminales

El aborrecimiento innato.

La necesidad perpetua.

La penuria oxidándose.

El alma humana

en un muladar verdecido.

de orín.

Las viciosas perdices

de los ojos

Los virus incurables.

Corrosivos.

El desánimo

incurable, irredimible.

La lamentación constante.

El color dorado y remachado.

El perfume  de un incienso

fétido, constante.

Los millones de bacterias

bullendo para matar.

Los millones de neuronas

sin fundamento defensivo.

El asco del propio cuerpo

en la autopsia o en

el hospital.

La catástrofe del organismo

incendiándose de lástima.

La gratis vulnerabilidad

de los mortales.

Los mortales

vivientes,

vanamente.

Los insomnios selváticos,

plenos de alimañas.

La ilusión cretina  

de permanecer.

¡Cómo dejar

de observar

tanta ignominia!

[Publicado el 23/2/2017 a las 10:00]

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Poema 92

El amor.

La falta de amor.

La soledad doliente.

La ansiedad de amar

La angustia de no ser amado

tras su dolor.

El dolor de querer

incalculablemente.

La dicha sencilla

de querer

como los dulces

y los helados de fresa.

El extraño gozo 

de ser querido

sin justificada  razón

La excelente felicidad

del cariño menudo.

Las menudencias

de los detalles amables.

La piedad deplorable,

siempre  algo sucia.

El odio infame

y abominablemente oscuro.

La caridad amante

y condescendiente.

La orgía espontánea

y ciega.

El sexo tronante.

El sexo fatigado de sí.

La tragedia omnímoda

de la sexualidad.

La idealización

como un licor transitivo.

El sentimiento

invasor de la memoria  

el sentimiento

en la sangre circulante.

sin cesar.

La adoración.

La penitencia romántica

de la subordinación.

La seducción imprevista,

el ensimismado yo

del amado e hiriente dolor.

El dolor absoluto

del desdén.

La conquista simple

sin hacedera.

El objeto adorado

por destino.

La adoración de la figura

y su voz.

La figura de la belleza

deslumbrante.

El incólume pleito

de no acoplarse.

La cópula abstracta.

La cópula sin lenguaje

o mediante el silencio.

La comunicación.

¿La comunicación?

El fracaso de la unión.

La catástrofe de la pareja.

El  abrupto lenguaje sin traducción.

El bellos lenguaje del silencio

sin embargo,

el silencio del buen amor. 

[Publicado el 22/2/2017 a las 10:30]

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Poema 91

Relámpagos de murciélagos,

manchas celestiales.

Grandes campanas de muerte.

Y una circunferencia rosa

ribeteada de angustia

en el cenagal.

Hermanas,

sumidas en hábitos,

descendiendo

como una sucia cascada

a pies de la gran marea.

Mantas, camiones embarrados

sacos cargados de pan.

Medicamentos, ahogados,

hectáreas de  naranjos

podridos.

Ahogados por el agua

de la inundación.

Cuerpos desnudos

o despedazados.

Hinchados los ojos.

Ahítos los labios

y  azulado el corazón.

Ruedas de caucho,

oraciones

sin respuesta alguna.

Una lluvia caudalosa

con biseles de burdel.

Invasión de espléndida

cólera sin color.

El pesar de los olivos,

las higueras,

los granados,

los naranjos.

Las cabezas del vergel.  

No había fuga

ni  alimento.

Ascendieron los desperdicios

y la tremenda basura

fue el balance

de esta enlutada riqueza   

del estercolero.

Del negro a la realidad.

De la veneración a la chimenea

infame

o el  conducto

por donde

subían plegarias o pavesas,

ansiando restituir

un brillo claudicante

al filo deslucido

del pulmón.

 

 

 

 

 

 

[Publicado el 21/2/2017 a las 09:30]

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Poema 90

El rojo perfecto,

la temperatura de Dios,

la faz del pecho.

El don de la culpa,

La vela y el yodo.

El viento. El viento.

Un amor tan débil

como un pobre imán.

El reino del mal

la dulce miseria de Dios.

El silbido. La viga. El cerco.

Las manos sin piel.

El tronar y llorar.

La alhaja de sus ojos. 

Su cristal violeta.

Los niños hirviendo.

La cal. El cobre. El heno.

Ciervos galopando   

en el salón.

Rencores. Tormentas.

Amor ciego.

Gotas de sangre.

Gotas con sangre.

Gotas.

Veneno letal.

Gotas de veneno.

Gotas de verano.

Afectos sin efectivo,

efectos especiales.

El dinero candente,

el hombre doliente.

Ella sobre el pedestal.

¿Palabras? Rumores.

Un libro que se mece,

una ilusión combada.

Espejos engastados   

en la humana comunión.

La comunión humana.

El clamor de las heridas.

La salacidad, la leche amarilla. 

El mundo colorado.

El mundo es el dolor.

[Publicado el 20/2/2017 a las 09:30]

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Poema 89

Pájaros de azufre,

caimanes de níquel,

dolores de seda,

cantos de serpiente,

pieles cocidas,

azucenas negras,

baldías amapolas

de percal,

cercos de menta,

claros de luna,

visitas al doctor,

nacimientos impuros,

verdes cromados,

minutos de plomo,

la ira, 

el manto inestable de la virgen,

los opiáceos,

los vahídos del volcán.

El ondular de las rosas

la calle exenta.

Su obelisco.

Los truenos insonoros

las fiestas hundidas,

miércoles de cera,

columpios de azafrán,

irremediables ramas,

suelos boquiabiertos.

Extremos de una trenza

amarilla y negra.

Milímetros de aliento,

citas perfumadas,

meriendas en el monte

corceles  por el mar,

mendigos rapaces,

sacerdotes moribundos.

Gracias y gracias.

Fuegos, golondrinas, 

mieles resecas,

labios de rubí, 

estelas feneciendo,

caminos de esparto. 

No hay principio,

No hay sentido.

No hay destino.

El destino se escora

y desaparece

El principio es soledad.

 

 

[Publicado el 17/2/2017 a las 09:30]

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Poema 88

De carácter

mohíno,

aceptaba

cualquier recriminación.

Le dolía la censura.

pero la absorbía

su espíritu

que no aspiraba

ni poseía concreción.

Se exponía,

con triste abandono,

a la adversidad

natural

y era como   

una almohada

que dormía

en sí misma

forrada de diluida

amargura.

Un apoyo

continuamente

blando

que cedía 

ante la menor

presión.

No parecía

por todo ello

expuesta a morir

violentamente

sino a permanecer

en una tibia

enfermedad

sin variaciones.  

Cierto mal neumático

donde habitaba

un pulmón azul

y otro de algodón

sin costuras.

Una humildad

que se concatenaba

a una vida

sin manifiesta finalidad.

Así la zaheríamos

sin verla derramar

una gota

de sangre

roja

sino transparente y

pautada.

Como una lágrima

del silencio

regular que la cubría

como un fanal

afligido

apegado a sí.  

 

[Publicado el 16/2/2017 a las 10:42]

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Poema 87

Grandes abrazos,

como herramientas

seguras,

colgaban de los

cielos vanamente.

Sin un cuerpo

dónde aferrar

su vocación de amor.

Todos los seres

habían transformado

su corporeidad   

en transparencia,

su apariencia

en aire

y en simulacro

el efecto

de su corazón.

Una sangre

,sin embargo

seguía circulando

como una cinta

de satén.

Y esa sangre fue

el principio,

colorado y simbólico,

de una resurrección.

O, también

 el vestigio,

flotante todavía,

de una existencia

en extinción.

En extinción

pero aún no exangüe.

La sangre ondeaba

en volutas

y banderolas

que hacían  

presagiar,

con sus trazos,

un  nuevo boceto humano.

Un conjunto de algunos,

primero

y una muchedumbre empapada

de sangre, después.

El abrazo no hallaba

ahora mismo  

un bulto amoroso.

Pero pronosticaba

el futuro de una

multitud

acercándose entre sí

para aglomerarse

en un solo ramo

desinfectado

de rencor.

[Publicado el 15/2/2017 a las 09:45]

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Poema 86

Creemos

que somos

nosotros

quienes exclusivamente

miramos al objeto.

Pero el objeto también mira

Nos mira,

nos seduce,

mediante

el exclusivo valor

de su mirada

insobornable.

Libre y autónoma

que sabe bien

a través

de el foco

que le dirigimos

la calidad y contenido

de nuestro deseo.

Interpreta así

el mapa de nuestra

cercana ansiedad

y cómo 

siendo ella

la presa codiciada

nuestra ambición

hierve.

Mirada del objeto,

 mirada objetiva,

e incandescente

que investiga

el grado

de nuestra azuzante

observación

Y si en ella existe odio,

necesidad o erotismo.

El apego

Proviene de este

grueso surtido subjetivo

plasmado

en el efecto

hacia el objeto.

Mirada de seres humanos.

Vivos y humanos.

Sujetos y objetos a la vez

a la manera de sanos

y enfermos,

hombre y mujer

lleno y vacío,

felicidad y dejación.

Gracias al objeto

en cuyo rango

se halla Dios,

artefacto máximo

de la producción humana,

nos volvemos

seres mortales y vivos.

Así nos distinguimos

de los animales

que al descubrir una cosa

la toman o la descartan

sin amor o dolor.

Sin quedar en su interior

al no alcanzarla

el residuo brillante

de decepción

el serrín del fracaso.

Es así como no somos tan solo bestias.

El objeto hace sujetos.

Crea dolor,

melancolía,

jolgorio.

Por el objeto llegamos

al amor, al odio, 

a la catástrofe

de la bomba

o la felicidad

del pastel. 

 

El helado de turrón. 

[Publicado el 14/2/2017 a las 09:45]

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Foto autor

Biografía

Nació en Elche en 1942. Escritor y periodista, se doctoró en Ciencias Sociales por la Universidad de la Sorbona y es miembro de la Fundación Nieman de la Universidad de Harvard. Escribe regularmente en el El País, diario en el que ha ocupado los puestos de jefe de Opinión y jefe de Cultura. Entre sus libros se encuentran: Noviazgo y matrimonio en la burguesía española, El fútbol, mitos, ritos y símbolos, El éxito y el fracaso, Nuevos amores, nuevas familias, China superstar, Emociones y Señoras y señores (Premio Espasa de Ensayo). En Anagrama, donde se editó en 1971 su primer libro, Si Usted no hace regalos le asesinarán, se han publicado también los volúmenes de cuentos Héroes y vecinos y Cuentos de matrimonios y los ensayos Días sin fumar (finalista del premio Anagrama de Ensayo 1988) y El planeta americano, con el que obtuvo el Premio Anagrama de Ensayo en 1996. Además ha publicado El estilo del mundo. La vida en el capitalismo de ficción (Anagrama, 2003), Yo y tú, objetos de lujo (Debate, 2005), No Ficción (Anagrama, 2008), Passé Composé (Alfaguara, 2008), El capitalismo funeral (Anagrama, 2009) y Apocalipsis Now (Península, 2009). Sus libros más reciente son Enseres domésticos (Anagrama, 2014) y Apocalipsis Now (Península, 2012).

 

 

 

OBRA PICTÓRICA/ WEB OFICIAL

 

Bibliografía

Enseres domésticos (2014). Anagrama. 

Apolcalipsis Now (2012), Península.

El capitalismo funeral (2009), Anagrama.

Passé Composé (2008), Alfaguara.

No Ficción (2008). Editorial Anagrama 

Yo y tú, objetos de lujo (2005). Editorial Debate

La ciudad inquieta: el urbanismo contemporáneo entre la realidad y el deseo (2005). Fundación Central Hispano

Noviazgo y matrimonio en la sociedad española: 1974-2004 (2004). (Coautor con Alejandra Ferrándiz). Taurus Ediciones

Alberto Schommer, el poeta de la visión (2003). La Fábrica

El estilo del mundo: la vida en el capitalismo de ficción (2003). Editorial Anagrama

Guillermo Vázquez Consuegra: obras y proyectos, 1996-2001 (2001). (Coautor con García-Solera Vera, Javier). Colegio Oficial. Arquitectos Comunidad Valenciana

Cuentos de matrimonios (2000). Editorial Anagrama

Señoras y señores (1998). Espasa-Calpe

El planeta americano (1997). Círculo de Lectores

Nuevos amores, nuevas familias (1992). Tusquets Editores

El éxito y el fracaso (1991). Ediciones Temas de Hoy

Poleo menta (1990). Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert

Días sin fumar (1989). Editorial Anagrama

Héroes y vecinos (1989). Editorial Anagrama

Sentimientos de la vida cotidiana (1984). Ediciones Libertarias

El fútbol, mitos, ritos y símbolos (1981). Alianza Editorial

Las solteronas (1978). Editorial Dopesa

Si Vd. no hace regalos le asesinarán (1972). Editorial Anagrama

La Ausencia (2011). Editorial Esfera de los libros

La hoguera (2012).  Editorial Temas de Hoy. Premio de Hoy 2012.

 

Portada de 'El capitalismo funeral'

 

Enlaces

Entrevista en Canal 2 Andalucía.

 

Reseña en Babelia.

 

Reseña en El País.

 

Reseña en El Cultural de El Mundo.

 

Reseña en El País - País Vasco

 

Entrevista en Periodista Digital

Premios

2012 Premio de Hoy de Ensayo 

2006 Premio Escritor del Año (Grupo Conde Nast)

2006 Grand Prix du Livre des Dirigeants

2002 Premio Julio Camba de Periodismo

1998 Premio Espasa de Ensayo

1997 Premio González Ruano de Periodismo

1996 Premio Anagrama de Ensayo

Vídeos asociados

Audios asociados

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