PRISA utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación y realizar tareas de analítica. Al continuar con tu navegación entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Cerrar

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

sábado, 27 de mayo de 2017

 Blog de Félix de Azúa

Papel

Este producto derivado de la celulosa se ha ido cargando de connotaciones estupendas. Desde tiempo remoto la prensa en general siempre se llamó "los papeles" y era motivo de alarma cuando alguien "salía en los papeles". Con el tiempo cambió la moral y ahora salir en los papeles es incluso cosa de prestigio. De todos modos, si uno tiene la desgracia de tratar con la administración de justicia es probable que acabe "empapelado". Y ni que decir tiene el temblor que se le pone a uno si la pareja le pide "los papeles". Debo aclarar, para los jóvenes, que la pareja fue siempre la Guardia Civil caminera, aunque ahora sean los dos centrales o arietes. Mayor dignidad la del tricornio que la de los calzoncillos, qué quieren que les diga.

Mi quiosquero, el señor Óscar, que es uno de los centros culturales del barrio, me dijo hoy que está contento porque en lo que va de año ha aumentado un quince por ciento la facturación. Diarios, revistas, cómics, magacines, todo tipo de papeles están remontando la venta. Le comento que quizás sea porque ya corre un poco más el dinero y me responde que muchos clientes le han dicho estar hasta el gorro de Internet. "¡Papel, papel, dame papel, Óscar!", ruegan quedamente.

En pocos meses han salido varios selectos semanarios y un par de dominicales dedicados al papel. Todo esto nos hace felices a quienes amamos la celulosa, pero no hay que engañarse: podrán venderse más diarios y magacines, pero libros, no. Este es un país feliz y analfabeto como una aldea del Orinoco. Tenemos un presidente (cada día más representativo) que solo lee prensa deportiva. Para el Gobierno, además, la lectura de libros solo es materia fiscal. Pronto será materia fecal.

[Publicado el 07/10/2015 a las 18:33]

[Enlace permanente] [6 comentarios]

Compartir:

Time goes by

De nuevo con el formidable paisaje de Formentor a manera de fondo, 40 profesionales de la literatura componemos una foto de familia capaz de lidiar con las calumnias contra la tenacidad de las humanidades. La literatura es pura ética. Invitados en el mejor hotel de España y cuidados como futbolistas rendimos homenaje a Ricardo Piglia. Mientras tanto, también tenaces, votan los ciudadanos de Cataluña.

En mi habitación, además de frutas y chocolates, encuentro un volumen de viejos Time de 1977. Leo un artículo sobre Santiago Carrillo. Su partido acababa de ganar 19 diputados para las Cortes. El venal Novoye Vremya de Moscú dice de él que es un lacayo del imperialismo y que quiere dividir al Partido mediante "una dudosa tercera vía". Y añade: "Últimamente ha hablado de nuestra patria y de nuestro Partido en términos que incluso los escritores más reaccionarios no osan utilizar".

¡Qué recuerdos de mis años universitarios! ¡Qué nostalgia de aquel lenguaje petardero y beocio de los comunistas! ¡Y cómo se parece al de los separatistas catalanes! El totalitarismo tiene una música inconfundible. Dados los resultados de las elecciones catalanas, tenemos estalinismo para rato. La región está dividida por Gala en dos y sólo puede empeorar. No es un choque de trenes, es una vaca muerta en medio de la vía. O un burro.

En imitación de los enemigos de Carrillo hay ahora varios miles de universitarios, tenderos y periodistas catalanes que usan el mismo discurso de aparatchik de Gerona. Dentro de 20 años, cuando lean las simplezas que proferían con un lenguaje episcopal basado en que nosotros somos los buenos y ellos unos fachas, sentirán nostalgia de su juventud, perdida en una causa superflua. Aunque puede que (¡oh, Señor, ten piedad!) sigan con el prusés.

[Publicado el 29/9/2015 a las 14:36]

[Enlace permanente] [7 comentarios]

Compartir:

Inesperado

Sabido es que los caudillos de la independencia catalana mienten más que hablan. Afirman la permanencia en la Unión Europea cuando hasta el jefe de bedeles les ha dicho que saldrán de ahí arreando. Que el pobre Casanova fue un mártir nacional, pero murió en la cama de viejo. Juran que no habrá corrupción en la nueva Jauja cuando su jefe histórico dirige una banda de cleptómanos. Que los españoles les robamos 16.000 millones de euros, que pagan más que los länder alemanes, que por eso el Estado no publica las cuentas, todo mentira. Ni una sola de las informaciones nacionales catalanas se puede tomar en serio. No es algo fuera de lo común, los políticos mienten, pero los separatistas han elevado el vicio hasta la bufonada y por eso sudó sangre Romeva en la BBC.

Ninguno de ellos leerá el riguroso Las cuentas y los cuentos de la independencia, de Borrell y Llorach, no vaya a ser que la verdad les estropee la siesta. Esa pareja ha cometido el peor pecado que cabe en este país. Han trabajado. Mucho. Acostumbrados a decidir lo que es verdad o mentira por la altura del tono de voz, no estamos habituados a comprobar los hechos. Borrell y Llorach han quemado horas y más horas llamando a embajadas, consultando servicios públicos, entrevistando ejecutivos, comprobando cifras... Y han demostrado que todo el proyecto separatista es un enorme cuento sobre cuentas delirantes.

Los separatistas tienen por ignaros incurables o por idiotas a sus votantes, como Franco, y cuentan con la abulia de los políticos españoles que jamás comprueban nada porque da mucho trabajo. Lo que no podían imaginar es que dos catalanes les desmontarían el chiringuito. Su libro no es de ideas, es de datos. Estos sí que trabajan.

[Publicado el 22/9/2015 a las 17:16]

[Enlace permanente] [5 comentarios]

Compartir:

Prevenir

Tras ver a las obedientes masas de separatistas catalanes haciendo coreografías por la Meridiana, me vino a la memoria un célebre fragmento de Benjamin que, en la traducción de Jesús Aguirre, dice así: "La humanidad que antaño, en tiempos de Homero, era objeto de espectáculo para los dioses olímpicos, se ha convertido ahora en espectáculo de sí misma. Su autoalienación ha alcanzado un grado que le permite vivir su propia destrucción como un goce estético de primer orden. Ese es el esteticismo de la política que el fascismo propugna".

Mucha gente se enfadó con Felipe González porque encontraba similitudes o analogías en la carrera de Artur Mas y la de los caudillos totalitarios de los años treinta. No se engañen. Las diferencias son las que impone la técnica política actual. Del mismo modo que el Papa tiene que tragarse el divorcio, Mas y sus secuaces han de tragarse la democracia. No duden, sin embargo, que, de ver la posibilidad, mostrarían su auténtico rostro, el de golpistas.

No sé lo que sucederá el día 27, pero creo que el caudillo dará otro paso adelante sea cual sea el resultado. No puede perder porque podría acabar en la cárcel por corrupto. De modo que impondrá su voluntad, que es lo propio de los caudillos.

Ante esa eventualidad, y siendo así que los políticos democráticos españoles jamás se han enfrentado a los nacionalistas sino que han hecho negocio con ellos, creo de la mayor urgencia comenzar a preparar un partido unionista o españolista de origen popular que exija la devolución de Cataluña a España el mismo día de su independencia.

O bien un partido que plantee la necesidad de que Barcelona sea una ciudad independiente y deje de ser la ubre que alimenta a las comarcas catalanas.

[Publicado el 15/9/2015 a las 14:18]

[Enlace permanente] [12 comentarios]

Compartir:

Enjambres

Los éxodos masivos suelen venir causados por plagas, hambrunas y guerras. Lo novedoso de la actual avalancha es que no se da entre naciones sino entre continentes, de África y Asia a Europa. Nunca se había visto nada semejante, como no fuera en forma de invasión. Antes sólo cabía hablar de emigración continental entre Europa y América, como la de los irlandeses huyendo del hambre. Me parece, sin embargo, que hay una diferencia y es que los emigrantes occidentales suelen verse como individuos y hay historias sobre ellos a veces muy detalladas. ¿Quedará algún relato del actual éxodo sirio o subsahariano?

Si tienen ustedes curiosidad, lean la admirable historia de cómo Varyan Fry, enviado por la Comisión de Rescate norteamericana, salvó de la muerte a miles de perseguidos políticos y raciales durante la invasión alemana de Francia. Instalado en Marsella en 1940, Fry luchó durante un año para llevar a lugar seguro a miles de fugitivos, entre ellos Alma Mahler, Hanna Arendt o Heinrich Mann (La lista negra, Confluencias). Luego cayó él mismo, acosado por nazis alemanes y franceses.

También ahora habrá alguien comparable a Fry o a la institución que le financiaba, ayudando a los miles de fugitivos que tratan de sobrevivir. ¿Podrá leerse, dentro de unos años, un relato de casos particulares de salvación o protección desinteresada? ¿O eso queda reservado para las sociedades fundadas en individuos y no en colectividades?

El simbolismo es fundamental. Cuando el ministro inglés usó la palabra "enjambre" se refería, con escasa fortuna, a este problema: la ausencia de individuación. Sólo podemos individualizar a un niño ahogado en la playa. Seguramente eso es lo que enciende el odio de la chusma.

[Publicado el 08/9/2015 a las 14:22]

[Enlace permanente] [9 comentarios]

Compartir:

Hola

Como dice el dicho: "Partir es morir un poco". A lo que un ingenioso francés añadió: "Y morir es partir un poco demasiado". Hace un mes partimos como galgos. Ahora volvemos, que es morir en serio porque nos espera lo eterno. En este mes nada se ha remediado. El dinosaurio con barretina seguía allí y también la monja de las llagas, la concejala que orina, el pequeño Nicolás, en fin, Celtiberia.

Las vacaciones, como quizás recuerden los de izquierdas mayores de 50 años, son un invento inglés del siglo XIX, cuando eran necesarias. A nadie antes se le había ocurrido que hubiera que interrumpir el trabajo para viajar a lugares en donde no se nos ha perdido nada. Los japoneses, por ejemplo, siguen sin entender esto de las vacaciones y se quedan de un aire cuando comprueban que en España el mes de agosto es un agujero negro, 30 días en los que el país se muda en un gigantesco camping con chiringuito y bar de copas. Lo que no saben es que no sólo agosto sino también julio y septiembre son así de raros.

Las vacaciones se habrían prohibido hace ya mucho tiempo por ser algo infecundo, desatinado y fatigoso, de no ser que de pronto se convirtieron en la única entrada de dinero contante y sonante que caía en caja. El resto del año la gente se mata a trabajar pero sólo produce unos céntimos. El dinero verdadero entra a paletadas en cuanto dejamos de trabajar. Este es un país difícil de analizar.

El caso es que ya hemos vuelto. Nos hemos encontrado en casa con nosotros mismos agitando una banderita. Nos hemos dicho que ha sido fabuloso, homérico. Y ahora ya podemos entretenernos de nuevo con nuestra muy agradable compañía, si ustedes me lo permiten...

[Publicado el 03/9/2015 a las 14:58]

[Enlace permanente] [2 comentarios]

Compartir:

Negra

Desde hace casi 100 años es dogma de fe que las novelas de policías, ladrones, asesinos y detectives, género que suele calificarse de "negro" en honor a las tapas negras de la Serie Noir de Gallimard, son indiscretas ventanas a la realidad social de un país. ¿Quiere usted saber cómo son las tripas de San Francisco o de Los Ángeles? Pues lea a Dashiell Hammett y a Raymond Chandler.

Llevado por esa antigua fe me dispuse a comparar dos novelas negras actuales, una griega y la otra española. Y me encontré con que eran francamente permutables. Uno, Petros Márkaris (Con el agua al cuello) retrata una sociedad de derrotados, cenizos, vencidos y perdidos. Su comisario, Kostas Jaritos, a duras penas sabe usar un móvil. Los crímenes se resuelven casi sin intervención del protagonista, de un modo que recuerda inevitablemente la Moira de la tragedia griega.

El español, el excelente Francisco González Ledesma (Una novela de barrio), es más amargo y tiene una calidad literaria de la que Márkaris carece, pero por lo demás su sociedad es también una corrala de quejicas, perdedores, borrachos, jubilados y bobitos. El comisario, Ricardo Méndez, es un funcionario acabado, descreído, malogrado. Los crímenes casi se resuelven solos, aunque Méndez dispara. Ambos comisarios mantienen con terquedad sus actividades contra la injusticia y son limpiamente anulados por sus superiores. Ambos tienen un gran corazón escondido bajo toneladas de resignación. Ambos son lo más opuesto que quepa imaginar a los épicos héroes de la negra americana.

Aunque ha sido una microinvestigación ridícula, mis conclusiones son sombrías. Los españoles somos hermanos gemelos de los griegos y necesitaremos una enorme inyección de individualismo osado, de iniciativa personal, de amor propio, si queremos dejar de ser una masa gregaria de lloronas subvencionadas y enanos gruñones. Y eso te incluye, Pablo.

[Publicado el 28/7/2015 a las 14:18]

[Enlace permanente] [20 comentarios]

Compartir:

Sobrinitos

Quince años antes de la Revolución, Diderot presentó ante el mundo una de las figuras más fascinantes del futuro orden burgués, un reciente prototipo, un héroe de la modernidad. No tenía nombre: era conocido por ser sobrino del músico Rameau, muy respetado en el París borbónico.

El Sobrino era un parásito que cenaba en las mejores mesas de París gracias a su malignidad, su desparpajo, su ironía, su insolencia y su capacidad para ultrajar a todos los personajes sociales relevantes, lo que combinaba con parodias de concierto. Su talento para divertir a los ricos era fabuloso y aunque pertenecía a lo peor de la sociedad se codeaba con lo más alto.

A Diderot, el Sobrino le desconcertaba porque aunque estaba persuadido de la perversión moral del tipo, un ornamento social para ociosos que vivía de poner en ridículo a los demás, no tenía argumentos serios contra él. El Sobrino era inteligente, aunque careciera de voluntad para usar su entendimiento en algo útil. Diderot, el filósofo, adivinaba que pronto no habría contrastes éticos entre filósofos y bufones. Intuía que en la sociedad burguesa no cabrían diferencias entre gente honesta e indecente porque todo iba a depender de la posición del individuo en el espectáculo social.

Pasado el tiempo, los sobrinos de Rameau se multiplicaron como conejos. Su éxito es ahora tan completo que se han convertido en gente influyente y poderosa. No por eso han cambiado de oficio, siguen recibiendo dinero y protección gracias a sus insolencias, sarcasmos y parodias. Pienso en comediantes como el Gran Wyoming, por poner un ejemplo entre mil, excelente heredero del Sobrino. Si Diderot pudiera verlo se quedaría atónito. ¡Qué triunfo el del Sobrino! ¡Y qué gente tan rara los millones que cenan con él!

[Publicado el 21/7/2015 a las 15:13]

[Enlace permanente] [16 comentarios]

Compartir:

Ineptos

Lo juzgó con lucidez Leopardi mucho antes de que las vanguardias políticas y artísticas comenzaran su heroica travesía hacia la nada: "Presumen de rehacerlo todo porque no saben hacer nada", escribió. Era una premonición de nuestro tiempo. Cuando el teléfono, el ordenador, el cónyuge o la tostadora se nos hacen viejos, bizqueamos delante del ente porque no tenemos ni la más remota idea de cómo repararlo y además sale muy caro. Así que lo tiramos y corremos al almacén a comprar otro nuevo.

En política sucede lo mismo: cuando nos percatamos de que no sabemos hacer nada, entonces exigimos tirar al vertedero la máquina social y comprar otra en Venezuela. No teniendo ni atisbo de cómo mejorar la vida de nuestros semejantes, reivindicamos una revolución. Por suerte todo suele quedar en un cambio del callejero. Así ha sido en Grecia.

Syriza se presentó como un partido capaz de arrasarlo todo y comenzar de cero. El lío griego era de tal magnitud que parecía preferible tirarlo a la basura y volver a empezar como si nada. Al final han acabado por llamar a los expertos europeos a ver si saben poner en marcha la maquinita. Los de Bruselas parece que tienen algunas ideas sobre lo que se puede hacer cuando uno ha fracasado en la reparación de la tostadora. Sobre todo porque la tostadora es suya. Por fortuna para los griegos, ni siquiera Tsipras es tan tonto como para creer sus propias simplezas. Suponemos que fue un duro golpe ver cómo le aplaudían llenos de fervor Pablo Iglesias y Marine Le Pen. En ese momento se le hizo la luz. "Debo de haber dicho una estupidez", pensó para sí al ver a la pareja arrebatada por el entusiasmo. Y llamó a reparaciones urgentes. Un poco tarde, ¿verdad?

[Publicado el 14/7/2015 a las 15:05]

[Enlace permanente] [5 comentarios]

Compartir:

Ruindades

Estuve atento a la entrevista que la Sexta mantuvo con Albert Rivera el pasado sábado. Defenderse durante horas de cinco (¿o eran seis?) incisivos periodistas da muchas pistas sobre la coherencia de un programa y la solidez del político capaz de defenderlo. Me pareció satisfactorio. Por el lado contrario, un detalle nimio me ilustró sobre su oponente.

Un periodista le dijo a Rivera que su reforma fiscal suponía bajar impuestos a la clase media, pero subirlos en ciertos artículos de primera necesidad, como el pan. Rivera adujo que, en efecto, la subida del pan suponía un porcentaje mínimo que estaba de sobra compensado por la rebaja general. Y entonces pasaron un comentario de Pablo Iglesias en el que decía que Rivera iba a subir el impuesto a las sillas de ruedas.

Es interesante advertir que un nuevo tipo de político ha hecho irrupción en el exiguo panorama de la democracia española. Un político que suele etiquetarse de populista, pero que en realidad es un demagogo insolentemente cínico. Cuando Iglesias dice que Rivera les quiere subir los impuestos a los parapléjicos sabe que habla para gente rabiosa, ese tipo de político que se ha formado en el botellón y la quema de cajeros. Nunca, ni en los peores momentos de Alianza Popular, habíamos oído argumentos tan estúpidos dirigidos a gente tan estúpida. Nunca habíamos visto concejales y concejalas tan zafios como los que han emergido gracias a Podemos. Debemos agradecer a este movimiento que nos abra los ojos sobre el estado comatoso en que se encuentra ese segmento de la población que se supone más o menos universitaria y de clase media.

Me parece indudable que en las próximas elecciones sólo hay que apoyar al partido que tenga como prioridad absoluta enmendar el espantoso desierto moral y educativo de este país.

[Publicado el 07/7/2015 a las 14:28]

[Enlace permanente] [3 comentarios]

Compartir:

Foto autor

Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) es su último libro.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 

 




 

Ensayo

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2017 | c/ Méndez Núñez, 17 - 28014 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres