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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

miércoles, 26 de abril de 2017

 Blog de Félix de Azúa

Una muerte

El repentino silencio de una voz a la que estabas habituado y escuchabas con simpatía produce una sensación de impotencia como la que te asalta si una mañana constatas que alguien ha talado el gran fresno al que saludabas todos los días. Quizás consigas que el arboricida acabe en la cárcel, pero eso no te devolverá el árbol. Así me sentí el otro día al conocer la muerte de André Glucksmann. Su voz me ha acompañado toda la vida, desde 1968, cuando éramos maoístas (que ya son ganas de ser algo), hasta su efímera colaboración con Sarkozy.

Con Glucksmann lo de menos era estar de acuerdo con sus ideas o no, lo admirable era el luchador, un hombre capaz de enfrentarse a los comunistas cuando era comunista, a los socialistas cuando era socialista y a la derecha cuando por puro hartazgo de la majadería izquierdista acabó colaborando con el adversario. Lo que atraía de Glucksmann era su coraje, la indiferencia con que encajaba los peores insultos, la evidente soberanía de su conciencia frente a la de los burócratas, los parásitos del aparato, los trepadores de la prensa, los mercenarios de la idea, los gregarios, los mercaderes del odio.

Y otra virtud que por desdicha cada día es más difícil de defender, Glucksmann era un escritor que pertenecía a la gran familia clásica francesa, un lector cuidadoso de Racine y Pascal, un crítico capaz de comprender la nobleza de una prosa como la de Céline sin ignorar sus desvaríos políticos. No en vano había sido ayudante, durante su época universitaria, de Raymond Aron, uno de los prosistas más apolíneos del ensayo francés contemporáneo. Siempre lo tuve por un espíritu familiar, como si fuera el Fernando Savater del norte. O sea, de más al norte.

[Publicado el 17/11/2015 a las 14:58]

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Ir tirando

Casi todos ustedes estarán atentos a las consecuencias de lo que han votado ayer nuestros simpáticos compatriotas catalanes. Yo escribo el lunes sin tener toda la información. Siendo así que es muy improbable que los separatistas opten por desarmar el trabuco, imagino cuál será el resultado. No hay que alarmarse. Aunque hayan jurado que sólo obedecerán las órdenes emanadas de la Virgen de Montserrat, verán que son gente muy poco fiable. Es cierto que una minoría más bien rural está haciendo todo lo posible para poner en ridículo a Barcelona y a su comunidad autónoma, pero quienes apreciamos de verdad ese territorio hemos de permanecer impertérritos.

¿Me creen si les digo que esa minoría de fanáticos es el peor enemigo de Cataluña? Quiero decir, ¿de su mejor historia? Desde que empezaron a subirse a la parra y quizás por sumisión a un siniestro personaje cargado de tantos hijos como delitos, el respeto hacia Cataluña en España, en Europa y en los escasos lugares donde les suene que hay algo así como una Provenza del sur, ha caído en picado. Ese abultado grupo de zelotes se ha empeñado en desprestigiar a su país. Por fortuna, son muchos más los que aún mantienen la dignidad. Exactamente la mayoría. No hay de qué preocuparse.

Ante las próximas elecciones generales, no obstante, hay que vigilar de cerca a quienes quieren conceder a los fanáticos aún más privilegios. Dice Sánchez que reconocerá a Cataluña como nación. No dice qué hará con el País Vasco y con Galicia. Tampoco dice qué pasará con La Rioja, de quién será Navarra o si Valencia y Baleares pasarán a ser reivindicaciones imperiales catalanas, ahora con la aprobación gubernamental. ¿Y acaso no será Andalucía una nación? Sánchez, no sabes en lo que te metes.

[Publicado el 10/11/2015 a las 14:11]

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Alufrar

Me invitaron los amables amigos de la Menéndez y Pelayo de Huesca a juntarme con un grupo de estudiosos del género autobiográfico y como he escrito tres, a cuál más falsa, acudí encantado. Había más artistas (sobre todo fotógrafos) que escritores. La fotografía, desde que Sophie Calle inventó el carnet de identidad móvil, tiene mucha tirada para lo autobiográfico.

Visité la catedral (cerrada), el claustro de San Pedro el Viejo (de pago) y los ultramarinos La Confianza, donde se compran las castañas de mazapán y ya de paso una secallona de El Grao que había caído por allí. Satisfecho con el deber cumplido fui a la Diputación a escuchar a Nora Catelli, una de las más sagaces críticas literarias de este condenado país. Antes de entrar en la sala me quedé boquiabierto y tuve que tomar asiento, lo que era imposible porque no lo había. Sobre mi cabeza extendía sus doscientos metros cuadrados una obra maestra del arte español, la enorme Elegía de Antonio Saura.

Esta pieza es una de las mejores del mejor pintor de la posguerra y solo por ella vale la pena acercarse a Huesca. Se la encargó la Diputación cuando los socialistas aún sabían hacer política cultural y se inauguró en 1987. Saura diseñó la gran estancia con unas cuantas tumbonas de Mies van der Rohe para que los visitantes pudieran tenderse y mirar el techo sin marearse. Duraron poco. Ahora hay que partirse el cuello para seguir la loca danza de figuras y manchas multicolores. Porque el mural es un estallido de alegría como el Boogy-woogy de Mondrian. "El ritmo y el color, en realidad, cuentan más que el propio espacio en el que se propagan", dice Saura en el catálogo. Es como una maravillosa novela con cien personajes. Y es autobiográfica, claro.

[Publicado el 03/11/2015 a las 15:48]

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Religiosos

La propuesta del PSOE para eliminar la asignatura de religión es ingenua. Una medida de izquierdas negaría a la autoridad religiosa el derecho a elegir profesores. De ese modo crecería la oferta de trabajo para desahuciados de la filosofía o las humanidades, porque en la asignatura de religión bien considerada no se hablaría de los viejos mitos religiosos, sino de los mitos presentes.

La asignatura de religión debería enseñar, explicar y criticar la revelación técnica de los últimos 20 años. Confundir la religión con la red educativa y comercial de una Iglesia (que no es sino otra multinacional) es un error típico de esta izquierda que ignora en qué mundo vive. La única religión actual es la de la técnica, acerca de la que no sabemos nada, pero que dirige nuestra vida como el cristianismo dirigió la de los romanos a partir del emperador Constantino.

Las sectas cristianas, la algarabía islámica, las cábalas judías, la modorra budista, las viejas religiones, no tienen la menor influencia moral en España, sólo la presión de sus respectivos aparatos económicos. La verdadera creencia (o la verdadera fe) que dirige moralmente a nuestra sociedad es la de la técnica, casi siempre asociada con una promesa siniestra: el progreso. En ese punto sí hay conductas sonámbulas, intereses dirigidos por la fe, reparto de limosnas (teléfonos, relojes, teles, ordenadores, quincalla técnica), santos y mártires (fundadores o "inventores", hoy megamillonarios), sectas heréticas, condenas a muerte, zelotes, guerras informáticas y así sucesivamente.

Si a los estudiantes se les explicara cómo actúa sobre ellos su religión, esa desconocida, a lo mejor podrían mejorar su soberanía. En la actual ignorancia somos como los cristianos del siglo V, que ni siquiera sabían que eran cristianos. No había alternativa

[Publicado el 27/10/2015 a las 14:15]

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Lozana

Es instructivo lo que está sucediendo con Irene Lozano, una militante de UPyD que se ha pasado al PSOE invitada por quien (aún) puede hacerlo. Los jueces de la taberna se han lanzado sobre ella para gritar que es una ambiciosa y una trepadora. ¡Como si hubiera un solo político en España que no fuera ambicioso y trepador! ¡Hasta nuestras monjas ambicionan y trepan!

Conozco un poco a la señora Lozano y tiene un defecto imperdonable, es trabajadora. Eso amostaza al personal en un país donde la holgazanería se premia con chupitos de whisky. Pero lo sintomático es que a nadie se le ha ocurrido montar un pollo (como dice el dueño del separatismo catalán) a otros personajes cambiantes. Por ejemplo, a Meritxell Batet, que de un partido catalán se ha pasado a un partido español. El PSC no es un partido español, según ellos dicen, pero nadie ha montado un pollo porque una devota de la identidad catalana se pase a un partido que los miércoles es español y que incluso pone la bandera española en sus mítines. O por lo menos la puso en uno. ¿No va a poder Meritxell variar un poco de aburrimiento?

El asunto es más profundo de lo que parece. Lo que aquí está muy mal visto es cambiar en general. Los altos cargos duran toda la vida y a veces dos o tres vidas. Vean ustedes al sindicalista hirsuto. Dirige las corrupciones de su sindicato de cuando íbamos al cine-club con un libro en la axila. O ese individuo que administra las corrupciones del fútbol desde que abandonó el uso del biberón. O los del Ibex, con perdón. Es asunto conocido en todas las mafias, el único modo de despejar la cúpula es dándole mulé. Como decía Guerra, aquí el que se mueve cría malvas.

[Publicado el 20/10/2015 a las 15:02]

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Repetición

Uno de los escritores argentinos más apreciados del siglo XX (y más olvidado entre nosotros), Roberto Arlt, anduvo por España de febrero de 1935 a julio de 1936. Vivió el periodo previo a la victoria del Frente Popular y regresó a la Argentina tras la sublevación de Franco. Arlt, muerto en 1942, era un escritor periodístico, nervioso, desmañado, apresurado e inexacto, pero con un talento reconocido por Cortázar, Onetti y Bolaño, sus últimos entusiastas.

Él llamó Aguafuertes a los casi mil artículos escritos sobre ciudades, pueblos, naciones o excursiones, y una selección de sus aguafuertes españoles aparece ahora en la editorial Hermida. Si el relato de los meses pacíficos es tan ameno como tópico (Arlt escribía para gente de otro continente cuando apenas existía información visual), los aguafuertes de la revolución popular y los inicios de la Guerra Civil son dignos de estudio. Arlt, que era de extrema izquierda, asiste a la violencia absurda, al caos parlamentario, al fracaso de la democracia, al armamento de las masas y a la desarbolada figura de Azaña, con la esperanza de que triunfe la revolución. Se equivocó, claro, pero su visión de los sucesos es pedagógica.

Recordar cómo se desintegra un país, cómo enloquecen masas de población desesperada o psicótica, cómo maniobran los políticos canallescos y cómo se desata la barbarie de la Guerra Civil es oportuno en este momento. De un modo paulatino una parte del país viene incitando una violencia que si estalla sorprenderá a todo el mundo, pero no habría sorprendido a Arlt. Azaña, que superaba en inteligencia a cualquier político español actual, no pudo impedir la catástrofe. Sólo nos cabe una esperanza: los revolucionarios de hoy son mucho más tontos que los de antaño. Con decir que son incluso nacionalistas...

[Publicado el 13/10/2015 a las 14:22]

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Papel

Este producto derivado de la celulosa se ha ido cargando de connotaciones estupendas. Desde tiempo remoto la prensa en general siempre se llamó "los papeles" y era motivo de alarma cuando alguien "salía en los papeles". Con el tiempo cambió la moral y ahora salir en los papeles es incluso cosa de prestigio. De todos modos, si uno tiene la desgracia de tratar con la administración de justicia es probable que acabe "empapelado". Y ni que decir tiene el temblor que se le pone a uno si la pareja le pide "los papeles". Debo aclarar, para los jóvenes, que la pareja fue siempre la Guardia Civil caminera, aunque ahora sean los dos centrales o arietes. Mayor dignidad la del tricornio que la de los calzoncillos, qué quieren que les diga.

Mi quiosquero, el señor Óscar, que es uno de los centros culturales del barrio, me dijo hoy que está contento porque en lo que va de año ha aumentado un quince por ciento la facturación. Diarios, revistas, cómics, magacines, todo tipo de papeles están remontando la venta. Le comento que quizás sea porque ya corre un poco más el dinero y me responde que muchos clientes le han dicho estar hasta el gorro de Internet. "¡Papel, papel, dame papel, Óscar!", ruegan quedamente.

En pocos meses han salido varios selectos semanarios y un par de dominicales dedicados al papel. Todo esto nos hace felices a quienes amamos la celulosa, pero no hay que engañarse: podrán venderse más diarios y magacines, pero libros, no. Este es un país feliz y analfabeto como una aldea del Orinoco. Tenemos un presidente (cada día más representativo) que solo lee prensa deportiva. Para el Gobierno, además, la lectura de libros solo es materia fiscal. Pronto será materia fecal.

[Publicado el 07/10/2015 a las 18:33]

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Time goes by

De nuevo con el formidable paisaje de Formentor a manera de fondo, 40 profesionales de la literatura componemos una foto de familia capaz de lidiar con las calumnias contra la tenacidad de las humanidades. La literatura es pura ética. Invitados en el mejor hotel de España y cuidados como futbolistas rendimos homenaje a Ricardo Piglia. Mientras tanto, también tenaces, votan los ciudadanos de Cataluña.

En mi habitación, además de frutas y chocolates, encuentro un volumen de viejos Time de 1977. Leo un artículo sobre Santiago Carrillo. Su partido acababa de ganar 19 diputados para las Cortes. El venal Novoye Vremya de Moscú dice de él que es un lacayo del imperialismo y que quiere dividir al Partido mediante "una dudosa tercera vía". Y añade: "Últimamente ha hablado de nuestra patria y de nuestro Partido en términos que incluso los escritores más reaccionarios no osan utilizar".

¡Qué recuerdos de mis años universitarios! ¡Qué nostalgia de aquel lenguaje petardero y beocio de los comunistas! ¡Y cómo se parece al de los separatistas catalanes! El totalitarismo tiene una música inconfundible. Dados los resultados de las elecciones catalanas, tenemos estalinismo para rato. La región está dividida por Gala en dos y sólo puede empeorar. No es un choque de trenes, es una vaca muerta en medio de la vía. O un burro.

En imitación de los enemigos de Carrillo hay ahora varios miles de universitarios, tenderos y periodistas catalanes que usan el mismo discurso de aparatchik de Gerona. Dentro de 20 años, cuando lean las simplezas que proferían con un lenguaje episcopal basado en que nosotros somos los buenos y ellos unos fachas, sentirán nostalgia de su juventud, perdida en una causa superflua. Aunque puede que (¡oh, Señor, ten piedad!) sigan con el prusés.

[Publicado el 29/9/2015 a las 14:36]

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Inesperado

Sabido es que los caudillos de la independencia catalana mienten más que hablan. Afirman la permanencia en la Unión Europea cuando hasta el jefe de bedeles les ha dicho que saldrán de ahí arreando. Que el pobre Casanova fue un mártir nacional, pero murió en la cama de viejo. Juran que no habrá corrupción en la nueva Jauja cuando su jefe histórico dirige una banda de cleptómanos. Que los españoles les robamos 16.000 millones de euros, que pagan más que los länder alemanes, que por eso el Estado no publica las cuentas, todo mentira. Ni una sola de las informaciones nacionales catalanas se puede tomar en serio. No es algo fuera de lo común, los políticos mienten, pero los separatistas han elevado el vicio hasta la bufonada y por eso sudó sangre Romeva en la BBC.

Ninguno de ellos leerá el riguroso Las cuentas y los cuentos de la independencia, de Borrell y Llorach, no vaya a ser que la verdad les estropee la siesta. Esa pareja ha cometido el peor pecado que cabe en este país. Han trabajado. Mucho. Acostumbrados a decidir lo que es verdad o mentira por la altura del tono de voz, no estamos habituados a comprobar los hechos. Borrell y Llorach han quemado horas y más horas llamando a embajadas, consultando servicios públicos, entrevistando ejecutivos, comprobando cifras... Y han demostrado que todo el proyecto separatista es un enorme cuento sobre cuentas delirantes.

Los separatistas tienen por ignaros incurables o por idiotas a sus votantes, como Franco, y cuentan con la abulia de los políticos españoles que jamás comprueban nada porque da mucho trabajo. Lo que no podían imaginar es que dos catalanes les desmontarían el chiringuito. Su libro no es de ideas, es de datos. Estos sí que trabajan.

[Publicado el 22/9/2015 a las 17:16]

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Prevenir

Tras ver a las obedientes masas de separatistas catalanes haciendo coreografías por la Meridiana, me vino a la memoria un célebre fragmento de Benjamin que, en la traducción de Jesús Aguirre, dice así: "La humanidad que antaño, en tiempos de Homero, era objeto de espectáculo para los dioses olímpicos, se ha convertido ahora en espectáculo de sí misma. Su autoalienación ha alcanzado un grado que le permite vivir su propia destrucción como un goce estético de primer orden. Ese es el esteticismo de la política que el fascismo propugna".

Mucha gente se enfadó con Felipe González porque encontraba similitudes o analogías en la carrera de Artur Mas y la de los caudillos totalitarios de los años treinta. No se engañen. Las diferencias son las que impone la técnica política actual. Del mismo modo que el Papa tiene que tragarse el divorcio, Mas y sus secuaces han de tragarse la democracia. No duden, sin embargo, que, de ver la posibilidad, mostrarían su auténtico rostro, el de golpistas.

No sé lo que sucederá el día 27, pero creo que el caudillo dará otro paso adelante sea cual sea el resultado. No puede perder porque podría acabar en la cárcel por corrupto. De modo que impondrá su voluntad, que es lo propio de los caudillos.

Ante esa eventualidad, y siendo así que los políticos democráticos españoles jamás se han enfrentado a los nacionalistas sino que han hecho negocio con ellos, creo de la mayor urgencia comenzar a preparar un partido unionista o españolista de origen popular que exija la devolución de Cataluña a España el mismo día de su independencia.

O bien un partido que plantee la necesidad de que Barcelona sea una ciudad independiente y deje de ser la ubre que alimenta a las comarcas catalanas.

[Publicado el 15/9/2015 a las 14:18]

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Foto autor

Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) es su último libro.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 

 




 

Ensayo

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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