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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 27 de mayo de 2018

 Blog de Félix de Azúa

Consejillo

Mientras uno es joven, lo que hoy viene a ser por debajo de los 50, se puede permitir cometer errores de cierto calibre, algunos disparates ridículos y sobre todo ser un perfecto idiota. Luego, ya no. La conspiración publicitaria que presenta nuestra vida como un cuento infantil quiere mantenernos en el error, el disparate y la idiotez hasta la muerte. Y es el horror de morirse lo que está empujando en el mundo los movimientos neofascistas. Enfrentarse a este fascismo sonriente es trabajoso y agotador. Sin embargo, es lo que nos ha tocado. Nada heroico, nada simple.

Sirven de ayuda las vidas ejemplares. A partir de los 50 son muy provechosos los modelos de grandes hombres que hubieron de afrontar el mundo contando tan solo con su escasa entidad. Así, la Vida de Samuel Johnson, de Giorgio Manganelli (Gatopardo), él mismo uno de los más grandes escritores del siglo XX y por tanto con escasa reputación. Concibió una profunda admiración por aquel torpe gigante de suma inteligencia de quien la gente se burlaba y le compuso un bello retrato al hombre estrafalario que también sedujo a Borges. Por cierto, suya es la famosa frase "el patriotismo es el último refugio de los canallas".

La vida de Johnson estuvo entregada a la literatura, la filología y a "hacer habitable un universo gobernado por el sufrimiento". Vienen en este librito sabios consejos aplicables de inmediato a nuestro campo de concentración comandado por gente buenísima y correctísima. El primer consejo es tomarse en serio a uno mismo porque, como decía Johnson, "en la tumba no recibiremos cartas". Lean este pequeño libro como la última carta de un amigo, escrita desde la tumba. Solo podemos responderla con nuestra conducta.


[Publicado el 16/5/2018 a las 15:08]

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Populismos

Hay en Burdeos un museo que, aunque no muy conocido, merece una visita sosegada. Se trata del Museo de Aquitania y reúne monumentos, obras, documentación y muestras de la región, que es muy extensa y con una tradición cultural de rara importancia. Comienza con la prehistoria y una pieza fascinante, la Venus de Laussel, también llamada "del cuerno" por el objeto que sostiene en su mano. Es la segunda más importante figura de Venus después de la de Willendorf y se ignora su significado. ¿Cifra de un calendario lunar? ¿Idolillo de la fertilidad? Más intrigante aún: ¿Figura hermafrodita?


Aquitania es zona de arte neolítico y están bien figuradas las cuevas con pinturas parietales de la zona, pero lo que a mi más me interesó fueron las salas dedicadas al comercio de esclavos, inauguradas en 2009. Son dos grandes espacios bien diseñados en los que se da cuenta del esclavismo bordelés, fuente de riqueza muy importante para la ciudad, de la que salieron deportados casi doscientos mil esclavos. Todavía en el siglo XVIII se compraban seres humanos para uso privado. Por supuesto, la exposición es respetuosa, no oculta el dolor producido, ni la responsabilidad moral de los negreros, y da la palabra a los herederos y defensores de las víctimas, pero no pide perdón.

Me parece significativo comparar cómo actúan las naciones seguras de su historia con lo que tratan de ocultar aquellas regiones que se avergüenzan de la suya. Las salas de Burdeos son dignas y justas con las víctimas y no disimulan nada. El Ayuntamiento de Barcelona ha escondido hace poco la estatua de Antonio López para que los catalanes no sepan que hubo tráfico de esclavos en su capital. Estos cabecillas consideran a sus votantes unos niños un poco bobitos.


[Publicado el 08/5/2018 a las 14:38]

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Machos

En la última novela de Fred Vargas, Cuando sale la reclusa, hay varios centros de irradiación de la violencia. Un orfanato, comisarías, cárceles, centros psiquiátricos, las reclusas voluntarias, en fin, un sinnúmero de polos de intriga, como debe ser en toda novela de asesinatos, aunque quizás esta vez Vargas ha embrollado en exceso la madeja. Entre los grupos que circulan por ese entramado hay uno especialmente repulsivo. Son unos pupilos de orfanato que se dedican a aterrorizar a sus compañeros y se mueren de risa cuando los ven aplastados por el miedo y la humillación. Ese grupo de matones irá creciendo y se convertirá en una manada que se reúne para violar a mujeres desvalidas. Siguen desternillándose cada vez que una de sus víctimas queda abandonada y humillada en algún portal o en medio del campo. Les hace muchísima gracia.

 

Esos miserables serán perseguidos con determinación por el inspector Adamsberg, pero solo pillará a uno antes de que se resuelva el caso. Aquel al que logra atrapar pertenece al grupo de los matones, pero confiesa no haber participado en las violaciones conjuntas porque le daba horror que vieran su pene, más bien pequeño, y se burlaran de él. Solo por esa razón es el único que se salva.

En las violaciones grupales lo que excita de verdad a los matones es la visión de las vergas de sus colegas. Esa es la principal atracción, la pinga del amigo, si no, ¿por qué iban a hacerlo todos juntos? Lo sospeché al ver ese vídeo en el que los de La Manada bailan sevillanas unos con otros. Lo hacen con mucha sensualidad y lascivia. Se advierte que su objeto de seducción es, más que la chica, el colega. Ahora, en la cárcel, tendrán ocasión de experimentar en carne propia las violaciones en grupo. Se van a morir de la risa.


[Publicado el 03/5/2018 a las 14:47]

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Un regreso

De entre los grandes talentos del siglo XX, la singular peripecia de Walter Benjamin lo sitúa en un plano original y único. No solo porque se ha convertido en el filósofo más respetado y leído de la Europa previa a la II Guerra Mundial, sino porque se ha ido transfigurando a lo largo de los años como uno de esos personajes de película fantástica que sufren una metamorfosis a la vista del público, como el Hombre Lobo o Mister Hyde. Cuando murió, en 1940, era impensable que se convirtiera en un faro universal. Algunos de sus escritos solo se publicaron en 1955, pero su editor, T. W. Adorno, produjo un primer retrato de Benjamin que se parecía sospechosamente a T. W. Adorno. Hasta 1972 no se editó con seriedad una aceptable colección de sus ensayos, esta vez ya con cara de Benjamin, aunque tocado con la gorra de los marineros de Kronstadt. En otras ediciones parciales, Benjamin, en cambio, llevaba la kipá hebrea y casi jasídica cosida por Gershom Scholem. El pensador iba tomando los sucesivos rasgos del editor de un modo estupendo.

 

En España, su retorno vino de la mano de Jesús Aguirre en la editorial Taurus, allá por 1971. Aguirre fue otro gran transformista. De ser el hijo de una honrada limpiadora de escaleras pasó a jesuita; luego, a experto en filosofía alemana; luego, a director de Taurus, y, finalmente, como el gusanillo que acaba volando con fastuosas alas de mariposa, a duque de Alba. Aquellas ediciones del duque, en Taurus, fueron leyenda durante la Transición. Ahora regresa el sello Taurus con unas Iluminaciones de Benjamin felizmente revisadas y editadas, con prólogo y notas imprescindibles, obra de Jordi Ibáñez. Un nuevo rostro, un nuevo avatar, igual su grandeza y altura, pero esta vez no se parece a Jordi Ibáñez. ¿O sí?


[Publicado el 25/4/2018 a las 14:47]

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Gloriana

La ópera fue, como la revolución, la fiesta favorita de la burguesía europea. Lo seguiría siendo durante décadas hasta que la destrucción de la cultura popular la empujó al rincón de la élite, es decir, se la devolvió a la aristocracia. Buena parte del populismo analfabeto sigue creyendo que la ópera es cosa de pijos. En lugar de impulsar su difusión, la revientan.

Así, por ejemplo, la gran Gloriana, ópera de Britten que se está produciendo en el Real de Madrid. Creada para la coronación de la joven reina Isabel en 1953, sufrió el ataque de lo peor del establishment británico. A su estreno acudieron embajadores romos, arrogantes jefes del régimen, ministros tontainas, parásitos de la corte, en fin, esa tropa que en la actualidad ha promovido el Brexit: puro populismo. Britten los calificó con sencillez clásica de "cerdos". Su libretista se refirió a "un público viscoso". El caso es que se cargaron la ópera y no volvió a la escena hasta medio siglo más tarde. ¡Y esto es lo que los actuales cabecillas del pueblo consideran "elitista"!

El boicot es fácil de explicar. Britten eligió para su ópera una historia regiamente escrita por Lytton Strachey, Elizabeth and Essex, que narra la caduca atadura amorosa de Isabel I, una anciana de más de sesenta años, con el joven conde de Essex, militar altanero y cabeza loca. Cuando Essex fracasó en su intento de dominación irlandesa, incapaz de admitir la derrota conspiró contra la reina. Isabel no dudó ni un momento en condenarle a muerte. La ópera de Britten es una defensa de la nación contra los intereses egoístas de los políticos. Un Lucio Junio Bruto femenino.

La admirable creación del Real debería ser vista por todo ese populismo que desprecia cuanto ignora. Y por los demás, claro.


[Publicado el 17/4/2018 a las 09:00]

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Van llegando

Nadie se atreve ya a defender seriamente la posibilidad de un progreso social continuo. Sólo los intelectuales y políticos más adocenados se presentan aún como "progresistas". Frente a este fenómeno se alzó, tiempo atrás, el nihilismo, sobre todo entre los lectores de Nietzsche, pero tampoco quedan hoy muchos nihilistas de cartel. Ningún político serio se presentaría con un manifiesto nihilista para pedir votos. Entiendo por nihilismo la destrucción, a causa de un acontecimiento inesperado, de lo que se tenía por "real y verdadero". Así lo definía Blumenberg hace medio siglo. Y si casi no hay políticos o intelectuales que planteen el nihilismo (paradójicamente) como nuestra única realidad verdadera es por ser algo tan obvio que ya ni siquiera se concibe como anomalía. Algún ciudadano, sin embargo, puede no percatarse de nada y "creer que tiene en la mano su propio destino, cuando hace ya mucho tiempo que se lo han arrebatado".

 

Tras una catástrofe algunos acontecimientos pueden encender en grupos extensos la negra llama del nihilismo, de la realidad hundida, del mundo arrasado. Así, por ejemplo, la gran inquietud provocada por la extinción de las pensiones o la convicción de que "no viviremos tan bien como nuestros padres" es la nuda percepción de un mundo arrasado, el de la socialdemocracia. Ha provocado un nihilismo evidente entre los desesperados de Podemos. O la constatación de que la nación catalana sólo era otro sueño burgués, lo que va incrementando masas nihilistas con la identidad devastada que ya no tienen más argumento que la violencia. Semejantes al personaje de Kafka, se despiertan convertidos en escarabajos, es decir, en españoles. A nadie puede extrañar su pulsión autodestructiva.


[Publicado el 10/4/2018 a las 16:05]

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Épico

Debemos aguzar la imaginación para ver a cuatro náufragos españoles que hacia 1528 chapotean, se arrastran o dan manotazos entre manglares, pantanos, junglas. Llevan luengas barbas, cabellos enmarañados y van desnudos como lombrices. Así anduvieron durante nueve años, a través de toda la América sureña, lo que es hoy el Misisipi, Luisiana y Texas. Eran esclavos. Los abuelos de los sioux, gente que vivía en el neolítico, se los cambiaban de una a otra tribu porque ejercían de curanderos. ¿Curaban de verdad? Nunca lo sabremos, pero ellos se lo acabaron creyendo, como contó uno de los cuatro, Alvar Núñez Cabeza de Vaca, en su fabulosa autobiografía Naufragios y Comentarios, editada ahora con un gran prólogo de Juan Gil (Castro).

Nueve años pasaron desnudos, atacados por insectos, fieras, caníbales, pero, sobre todo, por el hambre. Esa fue, sin embargo, solo la primera aventura. En 1537 arribaron por fin a tierra cristiana, seguidos por un numeroso grupo de indios que creía en la divinidad del cuarteto. Entonces empieza la segunda aventura. En cuanto los recogen, lo primero que hacen los cristianos es esclavizar a los indios contra las protestas de Cabeza de Vaca. Tiempo después vuelve a España y la Corona lo nombra gobernador de Río de la Plata, adonde viaja, pero, una vez allí, choca con los vascos de Irala y comienza la tercera aventura. Tras ordenar el cierre de los harenes de esclavas sexuales fue calumniado, encarcelado y condenado por tribunales corruptos. Eso dejó a Cabeza de Vaca más desnudo, arruinado y desesperado que con los indios y la jungla. Muere en la miseria.

Tremendos y magníficos personajes que en la actual universidad podemizada seguramente deben de pasar por explotadores capitalistas. O ni eso.


[Publicado el 07/4/2018 a las 09:00]

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King Size

Aún se emprenden en este país grandes empresas intelectuales. Acaba de ver la luz el monumental comentario de Ramón Valls a la Enciclopedia de las ciencias filosóficas de G. W. F. Hegel (Abada). La Enciclopedia ya había sido publicada en bilingüe por los mismos heroicos editores. Lo peculiar es que la traducción también era de Ramón Valls. Todo en esta empresa es grande: la Enciclopedia cuenta con más de mil páginas y los comentarios, casi setecientas. Enorme fue el trabajo de aquel hombre excepcional.

 

Este conjunto de casi dos mil páginas no ha sido editado para entusiastas de Operación Triunfo. El pensamiento de Hegel es muy arduo y se abre en espiral, pero aquellos que se hayan rendido a la trivialidad de la teoría populista tienen aquí la mejor introducción posible a la filosofía en tanto que ciencia. Es una exigente gimnasia para desentumecer el cerebro, quien lo tenga.

Ramón Valls murió en 2011 tras una vida entregada al pensamiento y la enseñanza. Nadie le premió, nadie celebró su trabajo, solo los amigos sabemos que era una persona y un pensador fuera de lo común. Entre otras tareas fundó la Facultad de Filosofía de Zorroaga, en San Sebastián. Hasta ese momento todo el estudio de la filosofía en el País Vasco estaba en manos del PNV, es decir, del clero, pero el PSOE, que aún era de izquierdas, quiso remediarlo. Allí coincidimos Savater, Gómez Pin, Lobo, Arteta y tantos otros hasta que los batasunos nos fueron echando por extranjeros. Valls fue grande en su obra, en su pedagogía, en su honradez, en casi todas las virtudes que aquí suelen ser duramente castigadas. No le recuerda ni una placa en las calles de su moribunda Barcelona donde sí hay una calle de Sabino Arana. Esta colosal edición será, ahora, su cenotafio.


[Publicado el 04/4/2018 a las 17:16]

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Evasión

Gracias a la amabilidad de Luisa Castro y a una invitación del Cervantes de Burdeos, coincidí allí con Fernando Savater y Andrés Trapiello. Charlamos sobre Montaigne con pasión (Fernando), con elegancia (Andrés) y con poca gracia (yo), pero el público se divirtió porque en aquella ciudad Montaigne es como la Pilarica en Zaragoza, aunque pocos vayan a besar al santo. Nosotros fuimos. La torre donde se recluyó no está lejos de la ciudad, aunque los dueños del lugar la tienen muy abandonada. Allí pasó años redactando sus Ensayos, uno de los libros más influyentes de toda la literatura universal. Montaigne, que había sido militar y alcalde de Burdeos, cogió una época de matanzas civiles, de modo que, harto de sus congéneres, se encerró a escribir sobre sí mismo en la apartada torre. Una evasión fructífera.

La hermosa ciudad del Garona invita a la evasión. Si nosotros hubiéramos podido, también nos habríamos evadido, pero los españoles estamos aún muy metidos en nonadas políticas y sociales. No somos suficientemente sabios. Eso sí, hay otra manera de evadirse en Burdeos. El año 1802 llegó hasta allá el mayor poeta moderno, Friedrich Hölderlin, quizás a pie desde su Suabia natal. Hay quien cree que pasó por París y vio la sangre del terror. El caso es que cuando pisó Burdeos ya tenía el cerebro fundido. Aguantó unos meses y se volvió para casa de nuevo caminando. Nadie sabe cómo, pero a su ciudad llegó ya completamente loco y al poco comenzó su encierro en la buhardilla de Zimmer. Treinta años allí metido. Otra evasión, más radical.

Montaigne escapó culebreando por entre los libros que guardaba en su biblioteca; Hölderlin lo hizo sujetándose a los hilos del cielo o sostenido por ángeles compasivos. ¿Cuál es mejor?


[Publicado el 20/3/2018 a las 14:19]

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Demo

A lo largo del siglo XVII, la matemática se desarrolló de un modo portentoso y las gentes dedicadas a la ciencia y el pensamiento vieron en ella una escala desde cuya altura podría verse el mundo entero. Descartes, Leibniz, Spinoza, confiaron ciegamente en su poder. Cruzada con el modelo cósmico de Newton, daba la impresión de que el secreto del universo estaba a punto de desvelarse. Así que los científicos y pensadores del siguiente siglo vieron todos en la mecánica de Newton y en las matemáticas una poderosa imagen que describía el universo, pero también sus contenidos, entre ellos el humano. Los hombres, en el siglo XVIII, se vieron como máquinas y también su mente era asimilada al modelo mecánico.

Cada cierto tiempo, una ciencia o una metodología se imponen sobre la humanidad como la solución definitiva a nuestra ignorancia. En mi corta vida he pillado bastantes de estas pócimas milagrosas. Hubo un tiempo en que todo se convirtió en una estructura, desde la etnología hasta la peluquería. También me cogió la época de la lingüística y el mundo entero se hizo gramático generativo. ¿Y la deconstrucción? ¿Aquellas tortillas deconstruidas? No duró tanto como el psicoanálisis que llenó el mundo de estructuras inconscientes y pulsiones deconstruidas. Por no hablar del marxismo de mi juventud, espesa cerveza economicista que todavía colea en algunos departamentos universitarios agradablemente fosilizados.

Ahora es la informática, empujada por Internet y sus aplicaciones, la que explica el mundo. El cosmos es una red y nuestro cerebro, un ordenador. A diferencia de los anteriores, este milagro no viene de unos sabios laboriosos y respetables. Viene de la inmensa grey agraviada y de sus mercaderes. A ver cuánto dura.


[Publicado el 13/3/2018 a las 16:18]

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Foto autor

Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015; Génesis (Literatura Random House, 2015). Nuevas lecturas compulsivas (Círculo de Tiza, 2017) es su último libro.  Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 

 




 

Ensayo

Nuevas lecturas compulsivas (2017). Círculo de Tiza, España. 

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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