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Converses formentor

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

sábado, 25 de junio de 2016

 Blog de Félix de Azúa

Inminencias

Poco a poco se van juntando las nubes en el horizonte, poco a poco se van haciendo más densas, poco a poco se tiñen de negro y comienzan a hincharse. La tormenta puede caer o no. Puede ser un diluvio o un chubasco. El caso es que todos miramos al cielo.

Los conservadores ingleses pusieron en marcha un mecanismo cada día más aventurado. En la época del absolutismo de la pantalla las consultas populares son el póquer de Satanás. Ayer mataron a una pobre diputada laborista. Los ingleses se despertaron viéndose irlandeses. Los reaccionarios americanos están aupando a un personaje a quien no es necesario oír, basta con ver a Trump moverse en un escenario para comprender que bordea la psicosis. Ese hombre, convertido en presidente, es una amenaza nuclear. ¿Cómo ha logrado sumar tanto apoyo? La dictadura de la pantalla impide que se entienda y recuerde lo que este energúmeno propone. Sólo la lectura sobre papel permitiría conocerlo.

En España se afianza una gente peligrosa apoyada, como en los casos anteriores, por millones de ciudadanos que ignoran por completo las intenciones de Podemos. ¿Son chavistas, comunistas, socialistas, católicos de Francisco, quemaiglesias de Rita, separatistas catalanes, vascos, gallegos y valencianos? Ni ellos lo saben. Son puro ruido mediático. Periodistas fondones les ven como jóvenes dirigentes. No quieren saber que cerrarán todo lo que no sea la voz de su amo.

A modo de guinda vuelve el espectro de Zapatero agitado por desesperados que quieren olvidar a sus ministras posando para Vogue, sus delirios sobre la grandeza económica de España justo cuando nos iban a expulsar de Europa, sus vilezas sobre la palabra "nación"... ¿Este es el modelo? Oscurece el cielo la risa de un dios idiota.

[Publicado el 21/6/2016 a las 14:23]

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Que te como

Cuando era bastante pequeño, debía yo andar por los treinta, descubrí que algo tenido por normal y natural, era, en realidad, más raro que un perro verde. No había caído yo en que eso de que unos pueblos escriban de derecha a izquierda y otros de izquierda a derecha era un capricho inexplicable. Yo entonces militaba en el materialismo darwinista y estaba persuadido de que siempre ganaba la mejor opción para la supervivencia y la reproducción. Así que algo tan fundamental como escribir hacia un lado o hacia otro me dejaba perplejo. ¿Cómo no había prevalecido uno de los dos sentidos?

Más tarde hube de admitir que los procesos culturales no tienen ninguna relación con los biológicos. O muy poca. Vean el caso de los futbolistas, selección de machos que nadan en oro y se rodean de concurridos gineceos. Deberían ser modelos culturales para la juventud española. Bueno, a lo mejor sí: fraude, delito fiscal, dopaje, tongo y últimamente prostitución de menores. Los modelos culturales son caóticos y no tienen relación alguna con la ordenada, previsible y cruel selección natural.

Estas ocurrencias me iban asaltando durante la lectura de Un pie en el río, el estudio de Felipe Fernández Armesto sobre las rarezas evolutivas de la cultura humana. Frente a la sensata lucha por la supervivencia y la reproducción de la evolución animal, parece que culturalmente los humanos no luchamos por nada que no sea la constante renovación del capricho. En un rasgo de humor muy de Oxford (su universidad) Armesto asegura que el canibalismo es un buen ejemplo de antojo cultural humano, otra chifladura de la imaginación que nos define perfectamente. Por un momento me he asustado. Como se enteren los populistas, lo incluyen en su programa.

[Publicado el 14/6/2016 a las 15:42]

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Represores

Me fui a la parte de Zaragoza para asistir a un concierto en el Auditorio. El grupo Enigma, uno de los mejores de España, interpretaba la Quintade Mahler en una reducción de Klaus Simon para pequeña orquesta. Pasar de un conjunto gigante a otro diminuto tiene la ventaja de que aprecias la esencia misma de la pieza. En Mahler el resultado es brillante porque su alma íntima es camerística. Lo dirigió magistralmente Juanjo Olives, con quien luego compartí mantel junto a gente de teatro, galeristas y tropa de la cultura. Estaban abrumados. En los poderes de Aragón ha caído la bandada de Podemos como grajas en campanario y ha comenzado la tala. A esos graznantes todo les parece elitista. La mayoría de los comensales eran del viejo PSOE, el que está aupando a Podemos en Ayuntamientos y comunidades. Se les veía desolados. Los populistas no cejarán hasta que todos seamos analfabetos, viene la nivelación por abajo, decían.

En el lado opuesto, Trapiello escribió que se había aburrido con Schoenberg en el Real de Madrid y recibió pedradas labriegas de músicos bien situados. Le acusaban de analfabeto y facha. Se ha desatado una plaga de sectarismo similar a la que soportamos aquellos cuya edad nos sitúa en la casquería franquista. Ahora no son los íncubos de sacristía quienes berrean porque las chicas usan minifalda o no les gusta bailar la jota. Ahora es gente establecida la que niega el derecho de opinión a quien amenace su pesebre. O, en la esquina contraria, los resentidos que quieren arrasar cuanto les suene a inteligencia. O sea, todo, menos las carreras de sacos, el serial de los tronos y el botellón.

Mala solución tiene este dislate con un paisanaje que está deseando exprimir unos beneficios de la Guerra Civil.

[Publicado el 07/6/2016 a las 14:37]

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Coraje

El terror deja una llaga incurable. Los cómplices, los colaboradores y los cobardes que se acomodan al crimen celebran el fin del terror como un triunfo. Aquellos que han sido sus víctimas tratarán de sobrevivir, como siempre, pero no tendrán nada que celebrar. Se acaba de publicar el diario que ha llevado Maite Pagazaurtundúa entre 2003 y 2016 (Lluvia de fango).Es emocionante e imprescindible para entender cuál es la indecencia profunda de gente como la de Podemos o los separatistas catalanes que califican a Otegi como "hombre de paz". Un cinismo canallesco que ilustra a quien quiera entenderlo sobre la maldad esencial de esa gente.

El día 29 de marzo de 2006 anota Maite que ha leído dos o tres veces el comunicado de "alto el fuego" de ETA, es decir, su compromiso de no seguir asesinando. Durante seis años ha caminado por San Sebastián con escolta, pero ese fin de semana le cae encima la primavera de modo espectacular y decide salir a pasear. Entra en zonas que tenía prohibidas y constata cómo ha cambiado la ciudad. La gente la mira "como si una vaca circulase por la arteria comercial". Luego entra en el parque donde suelen ir sus hijas y los padres de otras niñas se quedan mudos. Comprueba que los colaboradores por beneficio o por cobardía agachan la mirada.

Se reúne luego con su familia para llorar la ausencia del hermano asesinado. Recuerda que Martiarena, consejero del PNV, le dijo a Joseba en 1998 que ya no habría más atentados y le ordenó volver a Andoain, "donde lo habrían de matar", añade Maite. ¿Será esta tregua como las anteriores?

El terror devora el tiempo, hinca su aguijón en el alma de las víctimas, tortura a los inocentes, es inhumano y vil. Conviene leer a Maite ahora que los asesinos andan sueltos.

[Publicado el 31/5/2016 a las 15:38]

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Admiración

Un amigo mío ha dedicado 50 años de su vida a un enigma seguramente irresoluble. ¿Qué son las cosas? O quizás, mejor formulado, ¿son las cosas realmente algo cognoscible? Como es lógico, los filósofos lo dicen de otro modo y una ciencia entera, la ontología, se ocupa de la cuestión. Lo particular de este amigo mío es que, para él, la pregunta es emocionalmente ineludible. No podría vivir sin ocuparse en ese misterio.

A lo largo de medio siglo ha constatado que no podía iluminar algunas esquinas de esa oscuridad sin dominar técnicas matemáticas, genéticas y físicas. A ello, por tanto, dedicó innumerables días hasta poder caminar por la superficie de la física cuántica o de las otras disciplinas sin hundirse. Esta dedicación pasional no tiene apenas relación con la Universidad, en la cual ha trabajado toda la vida porque facilitaba su investigación, pero en la que es casi imposible implicar al alumnado. Cada año, sin embargo, surgía algún estudiante que, gracias a sus clases, optaba seriamente por la filosofía o la ciencia.

La vida de Víctor Gómez Pin se parece más a la de un antiguo mediador entre la divinidad y los mortales que a la de un profesor posmoderno. El libro que está terminando enlaza la ciencia física de la Jonia arcaica con los quanta en un arco colosal que cubre 26 siglos: eso que llamamos "lo físico", ¿era lo mismo para los jonios y también para los premios Nobel actuales? ¿Vivimos en el mismo mundo "físico"? ¿O solo el lenguaje nos mantiene en un mismo mundo a los millones de humanos que ya han pasado por la muerte, pero que vivieron en mundos físicamente distintos?

Gómez Pin asegura que no puede haber física sin metafísica. Y yo afirmo que ya no habría humanidad si no existiera gente como él.

[Publicado el 24/5/2016 a las 21:17]

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¿De la tribu?

Hacía seis años que no nos veíamos. A pesar de la muleta, me pareció muy recuperado. Me tranquilizó la luz irónica de sus ojillos entrecerrados y cubiertos de arrugas. Había pasado mucho tiempo en el remolino de la confusión. Tras separarse de su mujer, entró en ese tobogán que tiene un comienzo excitante y pronto se convierte en una caída sin control. Después de haber conducido camiones ilegales y huido de una prisión mortal, le perdí la pista en algún estado mexicano donde trabajaba de camarero, aunque era ya viejo para esa tarea. Al regresar a España todo cambió de golpe.

Quiso el azar que se encontrara con una novia antigua, justamente la que abandonó para casarse. La mujer, ya pasados los 50, lo miró con regocijo cariñoso. "No has cambiado nada, sólo te has muerto varias veces", dijo. Mi amigo constató que nadie le juzgaba con mayor gentileza y comenzaron a salir. Era regresar a muchas cosas. La casa abandonada, la novia abandonada, la ciudad abandonada, pero aún le faltaba conocer otro abandono.

Poco después ella le dijo: "Cuando te casaste yo estaba embarazada. Me lo callé porque no habrías sabido qué hacer, pero al niño se lo dije en cuanto cumplió 13 años, así que te conoce. ¿Quieres conocerlo tú ahora?". Mi amigo aseguró que inmediatamente quería conocerlo. Y al salir de su casa, aquella noche, lo atropelló una moto.

Una vez superado el coma, el cirujano le advirtió de que iba a quedar cojo, pero que le esperaba su silla de ruedas. Señaló al pasillo. Un muchacho de unos 20 años sostenía las manillas y le miraba desconcertado. No le cupo ninguna duda. Desde entonces no se han separado. "Hay más clases de amor que las que conocí de joven", me dijo. Luego se alejó renqueando.

[Publicado el 17/5/2016 a las 14:54]

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Inhumanos

La liquidación de las humanidades en la educación española no es sólo un error atribuible al mercantilismo obsesivo, es, además, un modo de desarmar a la población más desamparada. Como escribe Jordi Ibáñez en su extraordinario estudio El reverso de la historia, la política educativa española, "no es que sea ni torpe ni mala, sino directamente estúpida y malvada" (161). Y ello es así porque sólo tiene dos caras: los grises tecnócratas adornados de un cinismo compasivo, o los cínicos ilusionistas que acomodan su discurso a la fabricación oportunista de una mayoría social (237). En ambos casos se destruye la posibilidad de que la cultura humanista enseñe "a pensar críticamente con un pensamiento no orientado a fines meramente profesionales o técnicos" (141).

Ibáñez cree, como su colega Jordi Llovet y en palabras de Lévi-Strauss, que la universidad "se ha entregado a la inevitable coalición entre el infantilismo de las masas estudiantiles y el corporativismo de los funcionarios" (277). El resultado es el adocenamiento y la degradación educativa. Ibáñez, buen kantiano, cree en la función esencial de una educación ilustrada. Justo lo contrario de lo que expone la derecha socialista la cual acusa de "desfachatez" a quienes rechazamos la situación mientras ellos se acunan en un ávido conformismo.

En estas elecciones debe darse prioridad absoluta a los programas educativos de cada partido. Parecen iguales, pero las exclusiones se ocultan bajo máscaras ideológicas como "integración", "normalización", "sexismo" o "laicismo", meros placebos frente a un problema pavoroso: en 2003, de cada cien hombres veinte eran analfabetos funcionales. De cada cien mujeres, treinta (295). ¿Y hoy? Muchos más.

[Publicado el 10/5/2016 a las 17:24]

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Ceguera

Me han operado de cataratas. Primero un ojo, luego el otro. O sea que ando tan cegato como un topo a la luz, pero la luz de Madrid es para llevar gafas de sol incluso cuando nieva, así que totalmente cegato. Sobre todo, porque no puedo leer y una vida sin lectura es como el cine en blanco y negro, o su calidad es sublime o te hunde en el tedio.

Pero siempre quedan los otros sentidos y en particular el olfato, así que me fui a visitar el Jardín Botánico de Madrid que está en su momento de (casi) mayor esplendor. Lo hice con un grupo de atentas mozas y de la mano de Antonio Regueiro. No hay mejor guía. Virgilio para la Divina Comedia, Antonio para las verduras sagradas.

En efecto, el brillo de las plantas, después de una semana de lluvias, era fastuoso aún y visto a través de una lente opaca. No obstante, yo había ido por el olfato y excepto en la sección de aromáticas, el resto aún guardaba silencio odorífico. La rosaleda, esa inmensa colección regalada por una gran dama del pasado, mantenía sus capullos tan cerrados como la cabeza de un político en campaña.

Y para el oído, las explicaciones de Antonio. De cómo ese divino espacio se ha salvado de continuos intentos de "urbanizar" la zona. De cómo el nuestro es el país europeo con mayor riqueza de especies vegetales. De cómo han llegado allí las colecciones reunidas con enorme sacrificio por nuestros exploradores americanos. De cómo las secuoyas agradecen un incendio de vez en cuando. De cómo las altas ramas se caen y matan debido a una poda chapucera. De cómo Linneo es el incógnito responsable del Jardín. Y así sucesivamente.

Vi algunas muchachas fotografiando con ardor las plantas y grupos de niños dibujando en el invernadero y asomando la lengua. Aún hay esperanza.

[Publicado el 03/5/2016 a las 14:36]

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Viral

Hacia 1970 hubo incidentes curiosos que quedaron oscurecidos por la resaca de mayo de 1968. Uno de ellos es que nos volvimos todos maoístas. En uno de los episodios más grotescos de la historia europea, los mandarines franceses (Foucault, Barthes, Godard, Sartre y Malraux, por ejemplo) descubrieron el genio político de Mao Tse Tung (hoy se escribe Mao Zedong, pero no es lo mismo) y cayeron rendidos de admiración ante el siniestro tirano de la Revolución Cultural. En vista de lo que pasaba en París, los pobres españoles nos hicimos maoístas a toda prisa, no fuera alguien a tomarnos por fachas.

Digo todos, pero uno no cayó. Simon Leys, sinólogo riguroso e intelectual intachable, escribió un libro severo, Los trajes nuevos del camarada Mao, en el que demolía a los maoístas con los 45 millones de muertos sólo entre 1958 y 1961 y los asesinatos "culturales" que él había vivido en directo durante sus años chinos. El periodista de la BBC Henri Astier asegura que Leys no podía ni siquiera argumentar con los maoístas: "Son demasiado idiotas", decía. Y en efecto, recordando nuestro propio maoísmo, tenía más razón que un santo.

Es un misterio, pero a veces las sociedades se ven atacadas por el virus de una chifladura mística, el cual se propaga como la peste. Nadie ha podido explicar aquella majadería del maoísmo (en ella sigue Badiou, pobrecillo) como no sea exclusivamente bajo la forma de una plaga voraz que infectó cerebros, cátedras, editoriales y diarios sin que nadie sepa su origen o causa.

Hoy, con un régimen mucho más propicio a la infección vírica como es Internet, la peste es aún más invasiva. No hay mejor prueba que constatar la cantidad de gente que tiene a Pablo Iglesias, un evidente oportunista, por un político respetable.

[Publicado el 26/4/2016 a las 16:19]

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Inquisición

Los tópicos nacionales van variando. El francés ya no es aquel señor con boina, botella de tinto en un bolsillo y camembert en el otro. En cambio, el alemán disciplinado, el italiano refitolero y el inglés arrogante se mantienen. El tópico español antiguo era un matador que se enfrenta al toro de la muerte con coraje y arte, el motivo de Picasso, por ejemplo. Confieso que me gusta, pero creo que se va imponiendo otro muy distinto.

En el inevitable grabado de Goya El sueño de la razón produce monstruos se observa a un hombre dormido o desesperado, amenazado por murciélagos, búhos, lechuzas y vigilado por un turbador felino. Este es, cada vez más, el tópico del español actual. Vuelve la superstición, vuelve a apagarse la poca razón que habíamos reunido en unos años de aproximada democracia, vuelven los pajarracos nocturnos a llenarnos la cabeza de prejuicios.

En Andalucía está prohibido decir "los funcionarios", hay que decir "el funcionariado". Ni "los becarios": ha de ser "las personas becarias". Ni "los andaluces": debe decirse "la población andaluza". Ni los niños (la infancia), ni los tutores (la tutoría), ni los ciudadanos (la ciudadanía). Así hasta cien conjuros mágicos. La Junta no sólo lo manda, sino que ha creado unos inspectores lingüísticos que vigilarán aulas y patios de recreo, como en Cataluña. Lo justifica la delegada de igualdad: "El lenguaje no puede contribuir a invisibilizar el género femenino". Oigo el batir de alas de los murciélagos, oigo las oraciones de los penitentes andaluces rezando en procesión para que el fantasma del lenguaje, un gigante cubierto por una sábana, cese de amenazar a las hembras con hacerlas incorpóreas. El sueño de la razón nos devuelve a los monstruos barrocos.

[Publicado el 19/4/2016 a las 16:32]

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Foto autor

Biografía

Félix de Azúa nació en Barcelona en 1944. Doctor en Filosofía y catedrático de Estética, es colaborador habitual del diario El País. Ha publicado los libros de poemas Cepo para nutria, El velo en el rostro de Agamenón, Edgar en Stephane, Lengua de cal y Farra. Su poesía está reunida, hasta 2007, en Última sangre. Ha publicado las novelas Las lecciones de Jena, Las lecciones suspendidas, Ultima lección, Mansura, Historia de un idiota contada por él mismo, Diario de un hombre humillado (Premio Herralde), Cambio de bandera, Demasiadas preguntas y Momentos decisivos. Su obra ensayística es amplia: La paradoja del primitivo, El aprendizaje de la decepción, Venecia, Baudelaire y el artista de la vida moderna, Diccionario de las artes, Salidas de tono, Lecturas compulsivas, La invención de Caín, Cortocircuitos: imágenes mudas, Esplendor y nada y La pasión domesticada. Los libros recientes son Ovejas negras, Abierto a todas horasAutobiografía sin vida (Mondadori, 2010) y Autobiografía de papel (Mondadori, 2013)Una edición ampliada y corregida de La invención de Caín ha sido publicada por la editorial Debate en 2015. Su último libro es Génesis (Literatura Random House, 2015)Escritor experto en todos los géneros, su obra se caracteriza por un notable sentido del humor y una profunda capacidad de análisis. 

En junio de 2015, fue elegido miembro de la Real Academia Española para ocupar el sillón "H".

 

Bibliografía

 

 
 
 

 

La nueva edición del Diccionario de las artes (Debate, 2011) se amplía en más de cien páginas y corrige todas las entradas anteriores.

 

 

 

 

 

Ensayo

La invención de Caín (2015). Mondadori, Barcelona. 

Contra Jeremías (2013). Mondadori, Barcelona.

Contre Guernica, Prefacio para Antonio Saura (2008). Archives Antonio Saura, Genève.

 La pasión domesticada (2007). Abada, Madrid.

Ovejas negras (2007), Bruguera, Barcelona.

Cortocircuitos. Imágenes mudas (2004). Abada, Madrid.

La invención de Caín (1999). Alfaguara, Madrid.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (reedición) (1999). Anagrama, Barcelona.

Lecturas compulsivas. Una invitación (1998) Anagrama, Barcelona.

Salidas de tono (1996). Anagrama, Barcelona.

Diccionario de las artes (1995). Planeta, Barcelona.

Baudelaire y el artista de la vida moderna (1992). Pamiela, Pamplona.

Venecia (1990). Planeta, Barcelona.

El aprendizaje de la decepción (1989). Pamiela, Pamplona.

La paradoja del primitivo (1983). Seix Barral, Barcelona.

Conocer a Baudelaire y su obra (1978). Dopesa, Barcelona.

 

Novelas y prosa literaria

Génesis (2015). Literatura Random House, Madrid. 

Autobiografía de papel (2013). Mondadori, Barcelona. 

Autobiografía sin vida (2010). Mondadori, Barcelona.

Abierto a todas horas (2007). Alfaguara, Madrid.

Esplendor y Nada (2006). Lector, Barcelona.

Momentos decisivos (2000). Anagrama, Barcelona.

Demasiadas preguntas (1994). Anagrama, Barcelona.

Cambio de bandera (1991). Anagrama, Barcelona.

Diario de un hombre humillado (1987). Anagrama, Barcelona.

Historia de un idiota contada por él mismo, o el contenido de la felicidad (1992), Anagrama, Barcelona.

Mansura (1984). Anagrama, Barcelona.

Última lección (1981). Legasa, Madrid.

Las lecciones suspendidas (1978). Alfaguara, Madrid.

Las lecciones de Jena (1972). Barral E., Barcelona.

 

Relatos

"Quien se vio", Tres cuentos didácticos (1975). La Gaya Ciencia, Barcelona.

"La venganza de la verdad" (1978). Hiperion nº1, Madrid.

"Herédame" (6 y 7 agosto 1985). El País, Madrid.

"El trencadizo", con grabados de Canogar (1989) Antojos, Cuenca.

"La pasajera" (18 nov. 1990). El País, Madrid.

"La resignación de la soberbia", Los pecados capitales (1990). Grijalbo, Barcelona.

El largo viaje del mensajero (1991) Antártida, Barcelona.

Cuentos de cabecera ("La pasajera" y "La segunda cicatriz") (1996). Planeta NH.

"El padre de sus hijos" (1998). Barcelona, un día, Alfaguara, Madrid.

"La verdad está arriba" (1998). Turia, Teruel.

 

Poesía

Última Sangre. Poesía 1968-2007 (2007). Bruguera, Barcelona.

Poesía 1968 1988 (1989). Hiperion, Madrid.

Farra (1983). Hiperion, Madrid.

Siete poemas de La Farra, con un grabado de A. Saura (1981). Cuenca.

Poesía 1968 78 (1979). Hiperion, Madrid.

Pasar y siete canciones (1977). La Gaya Ciencia, Barcelona.

Lengua de cal (1972). Visor, Madrid.

Edgar en Stéphanie (1971). Lumen, Barcelona.

El velo en el rostro de Agamenon (1970) El Bardo, Barcelona.

Cepo para nutria (1968). Madrid

Premios

1987 Premio Anagrama de Novela.

2000 Premio a la cultura "Sebetia-Ter" del Centri di Studi di Arte e Cultura di Napoli".

2001 Premio a la tolerancia de la "Asociación por la Tolerancia", Barcelona.

2011 Premio González-Ruano de Periodismo

2014 Premio Internacional de Ensayo José Caballero Bonald

2015 Premio Francisco Cerecedo de la Asociación de Periodistas Europeos 

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