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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 21 de mayo de 2019

 Blog de Joana Bonet

¿Cultura sin mujeres?

No hay imagen más concluyente acerca de la igualdad irreal que la servida involuntariamente por TVE en el primer debate de candidatos. Dos limpiadoras abrillantaban el suelo sobre el que pisaban los señores candidatos mientras las maquilladoras les matizaban brillos en el labio superior y la frente. El backstage siempre esconde momentos impagables, pero en este caso no fueron consejeros asesorando a sus primores, sino la evidencia de que las mujeres, una vez más, quedan relegadas a la intendencia y al cuidado. Que cuatro líderes debatieran sobre asuntos que corresponden a la mitad de la población producía cierta vergüenza ajena, pues la ausencia se ­hacía aún más palpable. También reflejaba la doble velocidad –y moral– que ha marcado el largo viaje de las mujeres ­para conseguir su carnet de ciudadanas con plenos derechos. En los dos últimos años, el feminismo ha ganado la batalla mediática, de forma que la tolerancia al machismo se ha reducido aunque en ocasiones se saquen los pies de tiesto, como la mera idea de juzgar a Ángel Hernández por la muerte asistida de su mujer en un juzgado de violencia de género.

En plena pugna electoral, se ha producido otra anomalía de campeonato en la cultura pública. ¿Se imaginan un teatro sin mujeres, o una coreografía de danza, o una orquesta? ¿Pueden digerir que la mirada femenina se quede ciega, y su voz muda, apartada de la gestión y la programación de repertorios clásicos y modernos? Pues eso es lo que ha ocurrido en el Inaem, que ha decidido –mediante un consejo de selección que incumplía la paridad– que todos los directores artís­ticos del Centro Dramático Nacional, la Compañía Nacional de Danza, el Teatro Clásico o el Centro de Tecnologías de Espectáculo, entre otros, sean varones. Son cargos que pueden durar casi una década. A modo de defensa, la directora y última responsable de dicha selección, Amaya de Miguel, aseguró que no podían introducirse medidas de discriminación positiva en convocatorias públicas. Se presentaron 15 candidatas –respecto a 54 candidatos– y todas quedaron descartadas. A pesar de la gran valía de algunos de los elegidos, me consta que entre las candidatas se contaban nombres sólidos y de larga trayectoria. El Inaem se pasa por el forro la ley de Igualdad, que establece “una participación paritaria equilibrada en todos los ámbitos de las administraciones públicas”. Y se escuda en endebles argumentos como la imposibilidad de introducir elementos de género.

La exclusión y el menoscabo de las ­féminas en la cultura vienen de largo. Discriminación positiva suena a avenir dos irreconciliables y tiene sus ene­migos y resistencias, pero desde la conciencia del retraso histórico que arrastran en su incorporación a las tareas plurales –y con casos tan descarados como el que nos ocupa– deberíamos afrontar otro ­dilema binario: el del mal menor. Esto es, aceptar un mal que conducirá a un bien. Porque una cultura sin mujeres al frente supone un retroceso. Y un empobrecimiento.

[Publicado el 29/4/2019 a las 11:50]

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Biografía

Periodista y filóloga, escribe en prensa desde los 18 años sobre literatura, moda, tendencias sociales, feminismo, política y paradojas contemporáneas. Especializada en la creación de nuevas cabeceras y formatos editoriales, ha impulsado a lo largo de su carrera diversos proyectos editoriales.

En 2016, crea el suplemento mensual Fashion&Arts Magazine (La Vanguardia y Prensa Ibérica), que también dirige. Dos años antes diseñó el lanzamiento de la revista Icon para El País. Entre 1996 y 2012 dirigió la revista Marie Claire, y antes, en 1992, creó y dirigió la revista Woman (Grupo Z), que refrescó y actualizó el género de las revistas femeninas. Durante este tiempo ha colaborado también con medios escritos, radiofónicos y televisivos (de El País o Vogue París a Hoy por Hoy de la cadena Ser y Julia en la onda de Onda Cero a El Club de TV3 o Humanos y Divinos de TVE) y publicado diversos ensayos, entre los que destacan "Hombres, material sensible", "Las metrosesenta" y "Generación paréntesis". Desde 2006 ejerce de columnista de opinión en La Vanguardia.

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