PRISA utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación y realizar tareas de analítica. Al continuar con tu navegación entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Cerrar

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 22 de julio de 2019

 Blog de Joana Bonet

Y al séptimo descansó

“Y al séptimo día, descansó”. Los domingos se convirtieron en una jornada sagrada, una institución del calendario para rendirle culto a Dios. Incluso los payeses no madrugaban el domingo para ir al campo, día de agua y jabón, traje, misa, vermut y canalones. De tardes largas con el eco del Carrusel deportivo y el aire impregnado de habanos. Las ciudades recogidas a la hora de la siesta. Las meriendas de amigas con suizo y café con leche condensada. Hasta que la semana, invisiblemente, empezó a arrancar en sus tardes yermas y melancólicas. En ellas se gestaría, anticipando planes, citas y quimeras. Los centros comerciales rugían con promociones de perfumes y vales descuento al tiempo que algunos salones de belleza empezaron a abrir los domingos y cerrar los lunes, igual que los restaurantes. Y la tarde libre de los viernes se convirtió en una nueva conquista del Estado de bienestar. Mientras para los eurodiputados la semana es de martes a jueves, y para multitud de teleoperadoras es de viernes a lunes, se ha ido trastocando el orden mental de lo que entendíamos por “semana”, una línea continua y homologada. Hace unos días leía en Slate un artículo que resaltaba la vigencia de la semana de siete ideas, esa institución tan sólidamente instalada en nuestras sociedades como poco cuestionada. “Ya es hora de abolir la semana”, titulaba, y repasaba la historia de la organización temporal humana y su relación con los ciclos solares y lunares, afirmando que esta división del tiempo ha quedado obsoleta. Los ciclos de siete días -un número vinculado tradicionalmente a la buena suerte- que inventaron babilonios y judíos, con uno libre (para los primeros un día de mal augurio, para los segundos el preceptivo sabbat), fueron normativizados por el cristianismo. Pero no fue hasta 1926 cuando el magnate industrial Henry Ford inventó el fin de semana al cerrar sus fábricas los sábados a fin de que sus obreros tuvieran tiempo de dar una vuelta con la familia en sus Ford. Cuántas tradiciones semanales en el marco de un mercado laboral mutante y nómada, y en pleno declive de la práctica religiosa, se han desvanecido. Internet ha derribado el sentido de la temporalidad: basta un clic para ver el siguiente capítulo de tu serie preferida sin necesidad de esperar ansiosamente siete días, y en la tele siempre hay fútbol, no sólo los domingos. La sensación de que el fin de semana se extiende plácidamente de viernes a lunes parece cada vez más un espejismo. En México o Japón los sábados son laborables. Y, en Europa, los empresarios, tras los resultados de las últimas elecciones, reclaman a sus gobiernos más mano dura: “opciones políticas valientes” de cara a una mayor “consolidación fiscal”, es decir, más ajustes y reformas estructurales. Ellos quieren abolir el fin de semana, justo cuando nos preguntamos si el martes no debería de ser como un domingo y el domingo como un lunes.

[Publicado el 02/6/2014 a las 09:49]

Compartir:

Comentarios (0)

No hay comentarios

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Periodista y filóloga, escribe en prensa desde los 18 años sobre literatura, moda, tendencias sociales, feminismo, política y paradojas contemporáneas. Especializada en la creación de nuevas cabeceras y formatos editoriales, ha impulsado a lo largo de su carrera diversos proyectos editoriales.

En 2016, crea el suplemento mensual Fashion&Arts Magazine (La Vanguardia y Prensa Ibérica), que también dirige. Dos años antes diseñó el lanzamiento de la revista Icon para El País. Entre 1996 y 2012 dirigió la revista Marie Claire, y antes, en 1992, creó y dirigió la revista Woman (Grupo Z), que refrescó y actualizó el género de las revistas femeninas. Durante este tiempo ha colaborado también con medios escritos, radiofónicos y televisivos (de El País o Vogue París a Hoy por Hoy de la cadena Ser y Julia en la onda de Onda Cero a El Club de TV3 o Humanos y Divinos de TVE) y publicado diversos ensayos, entre los que destacan "Hombres, material sensible", "Las metrosesenta" y "Generación paréntesis". Desde 2006 ejerce de columnista de opinión en La Vanguardia.

Obras asociadas

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2019 | c/ Méndez Núñez, 17 - 28014 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres