El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 30 de julio de 2010

 Blog de Clara Sánchez

Los baños del Niágara

 

 

            Todos le llamábamos Ríos, aunque su nombre completo era Juan Manuel Sánchez Ríos. Falleció hace unos días. Era pintor y profesor de Artes Plásticas y Diseño, y esposo, padre, vecino, amigo. Pero por encima de todo era un gran amante de Madrid, una persona completamente integrada en el mundo, ese mundo que empieza en la casa, la calle, el barrio, la ciudad para seguir más y más allá. Ríos era un hombre de barrio y quienes lo conocían comprenden lo que quiero decir: hacía suyo su entorno, nada le resultaba despreciable o superfluo. ¡Cómo envidio su curiosidad!. Se fijaba en todo y lo cuidaba, trataba de impedir que se cometiesen atrocidades estéticas. Hay personas que desean lo que tiene el vecino y otras que andamos a medio camino entre lo que ya tenemos y lo que nos gustaría tener. A Ríos, en cambio, parecía que le faltaba tiempo para saborear a fondo lo que le había sido dado o había conquistado en la vida, pero no conformándose (era rebelde como él solo), sino implicándose hasta los huesos en cada momento y situación.

            No sé si exagero o me quedo corta, mi impresión es la de una simple vecina que se rindió a su humanidad y creatividad constante en la parcela de vida que le tocó vivir: mejoraba lo que tocaba, lo que caía en su esfera personal. Yo caí en esa esfera y puesto que escribo en la sección de Madrid de este periódico, estoy segura de que se empeñó en facilitarme el trabajo y que por eso de vez en cuando recibía algún sobre con mapas, con planos de la Colonia de chalecitos del Manzanares, que él intentaba que no se apartara del diseño original y no perdiera su encanto... El último envío fue suculento: una recreación hecha por él de "Sidras Casa Mingo" de los años cincuenta, integrada en la estación del Norte (ahora Príncipe Pío) entre los almacenes de mercancías y los andenes del tren. Hoy por hoy Mingo (fundada en 1888) continúa siendo un clásico, abarrotado casi siempre, con una mezcla de sidra, pollos asados, callos a la madrileña y fabada asturiana. Por allí se le podía ver a menudo, y allí un día de estos sus amigos nos tomaremos un vino o una sidra en su memoria. En el mismo sobre venía otra recreación: un grabado salido también de su mano de la Ermita de la Virgen del Puerto y su entorno. Nada más verlo, entramos en el túnel del tiempo, nos situamos en otro tiempo, en el siglo XVIII, cuando mandó construirla el Marqués de Vadillo. Entonces las cosas eran algo diferentes según nos cuenta Ríos: "Al fondo en la glorieta de San Vicente, se contempla la puerta de equivalente denominación y la fuente de los Mascarones, en cuya delantera discurre el arroyo de Leganitos que diera inicio en la plazuela de San Marcial, actual plaza de España". Si aquellas gentes levantaran la cabeza y vieran la Torre de Madrid, y ¿qué ha pasado con el Arroyo de Leganitos?

            Y ahora viene lo mejor, ¿sabían ustedes que existieron los estudios cinematográficos Fuente de la Teja? En la revista "El Barrio", de la Asociación de vecinos Manzanares-Casa de Campo, Ríos escribió un interesantísimo artículo en que cuenta cómo en 1919 la productora Patria Films compró unos terrenos en la Fuente de la Teja, situada en la calle Comandante Fortea. Este lugar, paralelo a la ribera del Manzanares, que hoy consideramos prácticamente el centro, entonces era el culo del mundo. Y allí la productora creció de manera increíble con taller de decorados y laboratorio propios. De hecho el primer decorado en Madrid del exterior de una calle se hizo aquí, y se rodaron La verbena de la Paloma, El lazarillo de Tormes, Gigantes y Cabezudos o Cuidado con los ladrones. Lamentablemente se cerró en 1927. Es curioso que ahora viva en este barrio mucha gente del mundo audiovisual como si fueran atraídos por los fantasmas de estos estudios y de los cines que los rodearon. Uno de los que Ríos habla es los Baños del Niágara, en la cuesta de San Vicente esquina con la calle Arriaza. Se inauguró en 1913 y tenía capacidad para 2500 personas, pero ¿ay! costaba una peseta y hasta que no se bajó el precio a diez céntimos no prosperó, después estuvo en funcionamiento hasta 1940. Y quien quiera saber más de otras salas que llenaban estas calles de ensoñaciones que acudan al artículo de Ríos. Gracias a él, a sus recreaciones e indagaciones podemos imaginarnos pisando por donde otros pisaron con ropa más incómoda, con otras costumbres y otros esfuerzos, en un Madrid más aldeano y pobre y sucio por una parte, pero menos domesticado por otra.

            ¿Qué sentirían las 2500 personas que abarrotaban los Baños del Niágara un domingo por la tarde? ¿Soñamos nosotros mejor que ellos?

[Publicado el 21/2/2010 a las 17:39]

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Comentarios (6)

  • Para mí que los dosquinientos que abarrotaban los baños del Niágara, en medio de sus abluciones,después de leer algún mensaje un poco subido de tono en las traseras de esas puertas de madera,a punta de navaja de recluta nervioso tallado, dejábanse llevar por las ensoñaciones fantasmales que el cine levanta, por la pompa y el vapor que el agua caliente y el jabón de pastilla amarilla procuran, y hála dábanse a imaginar las míticas cataratas del Niágara, entre cuyas aguas procelosas veían ellos emerger a Marylin,esas formas rotundas de rubias, y si ésta, por estar de todas las cabinas muy solicitada no acudía, convocaban con la memoria urgente e incandescente a la Fontana de Trevi, sólo para ver surgir de entre sus chorros a Anita Ekberg, aquellas formas más rotundas y rubias aún, ahh, qué dolce vita, qué dolce galvana, y eran seguro duchas maravillosas, que imagino a todos al final cantando bajo la lluvia, como el otro, que como dijo W Allen una vez bajo la ducha y en el baño haces el amor con quien quieres mientras que fuera de la ducha es con quien puedes, y en fin, que qué grande es el cine de Garci y la lluvia que no moja nuestro amor y lo que sigue

    Comentado por: Jose el 04/3/2010 a las 21:06

  • CON EL PERMISO DE CLARA, PERO ES NECESARIO DECIRTE CLARA , LO SIGUIENTE ERES UN POEMA .Y CON TODO EL RESPETO DEDICO ESTE TEXTO:

    LA PRIMERA VEZ QUE VI LA LUNA

    ECHE A ANDAR ENCANTADO POR ESTE MUNDO

    Y ME FUI LEJOS DE MIS OJOS

    ANDUVE RIOS Y MONTAÑAS

    Y JAMAS DETUVE LA MARCHA

    MUY LEJOS TOQUE LA SOLEDAD

    Y TOQUE TU ALMA PARA REIR

    Y APRENDER DE TU SABIDARIA

    Y AHORA TE HABLO DESDE LA ETERNIDAD DEL PASADO
    PARA DECIRTE TE AMO
    AUN CORRIENDO EL RIESGO DE QUE ME

    EXPULSEN DEL PLANETA DEL TIERRA .


    MANUEL BARRETO

    Comentado por: MANUEL BARRETO el 04/3/2010 a las 18:17

  • YO DIRIA COMO EL ACTOR VENEZOLANO JOSE LUIS KINGSLEY DE LA CRUZ, QUE LAS AGUAS SON SAGRADAS VENGAN DE DONDE VENGAN, SIN EMBARGO PARA NO REPETIR COMO UN LORO, DIRIA CON SABOR POETICO:

    YO ME BAÑO DE NOSTALGIA ANTIGUAS

    Y ME IMPREGNO DE SUS MANATIALES O DE SUS VIENTRES

    YO SUEÑO SER LAS AGUAS

    Y ASI SERA MAS TARDE QUE NUNCA

    CUANDO LOS RIOS REGRESEN DE LA MAR.

    MANUEL BARRETO

    Comentado por: MANUEL BARRETO el 01/3/2010 a las 14:56

  • Me parece hermoso que rindas homenaje a una persona buena y comprometida.Madrid se queda un poco más solo cuando pierde hijos que le representan tan bien.
    Ya forma parte de un entrañable recuerdo que,al igual de los 2.500 de Los Baños del Niágara han sido y son el patrimonio humano de nuestra ciudad.No sé si aquellos vecinos soñaron mejor,porque la imaginación siempre se adapta a las circunstancias de la vida,pero es seguro que lo hicieron bien.Les gustaba el cine y aquella sala debió ser la fábrica apropiada para ir a la Estación del Norte y desde allí a otras muchas que iban poblando la interminable red de los deseos,las esperanzas y las inquietudes...

    SALUDOS.

    Comentado por: ANGEL el 25/2/2010 a las 00:12

  • Yo le veía pasear por las calles del barrio, los últimos tiempos bastante deteriorado. Tal como tú lo describes en tu artículo parecía un buen hombre muy vinculado con su barrio, la escuela de cerámica,en el cementerio de los héroes del 3 de mayo, charlas en el colegio Fdez. Moratín con los alumnos, colaborando en la asociación de vecinos...yo siempre lo recordaré vestido de negro con su capa y chistera en el entierro de la sardina...un buen hombre.,d.e.p.

    Comentado por: jose luis de la fuente el 24/2/2010 a las 00:14

  • Preciosa descripción. Me parece estar releyendo los relatos de Pio Baroja del viejo Madrid y que el narraba de una manera magistral.

    No sabía quién era Sánchez Ríos. He leído en Internet algo de su biografía y entiendo muy bien lo que Clara podía sentir hacia él. !Hay tan pocas personas entrañables!

    !Los baños del Niágara! que nombre mas sugerente para un cine. 1.940.No dudes Clara que las 2.500 personas del domingo por la tarde, soñaban mucho mejor que nosotros.

    Es dificil soñar en el mundo que nos rodea. Te lo dice una nostálgica.

    Comentado por: josefa maría Setién el 22/2/2010 a las 18:20

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Biografía

Clara Sánchez es escritora española. En la actualidad reside en Madrid, donde estudió la carrera de Filología Hispánica y donde durante varios años enseñó en la universidad. Hasta la fecha ha publicado ocho novelas: Piedras preciosas (Debate, 1989), No es distinta la noche (Debate, 1990), El palacio varado (1993, Punto de Lectura 2006), Desde el mirador (Alfaguara, 1996), El misterio de todos los días (Alfaguara, 1999), Últimas noticias del Paraíso (Alfaguara, 2000), Desde el mirador (Alfaguara, 2004) y Presentimientos (2008).

 

Su obra ha sido traducida al francés, alemán, ruso, portugués, griego...

Ha recibido el premio Alfaguara de novela en 2000 por Últimas noticias del paraíso.

 

Y el premio Germán Sánchez Ruipérez al mejor artículo sobre Lectura publicado en 2006 por la columna titulada "Pasión Lectora" (El País, 6 de agosto).

 

Colabora habitualmente en El País. Y durante unos cinco años lo hizo en el programa de cine de TVE "Qué grande es el cine".


Bibliografía


LO MÁS DESTACADO EN MEDIOS DE "LO QUE ESCONDE TU NOMBRE"

 

Lo que esconde tu nombre (2010). Destino, España (Premio Nadal)

Presentimientos (2008). Alfaguara, España

Un millón de luces (2004). Alfaguara, España

Últimas noticias del paraíso (2000). Alfaguara, España. (Punto de Lectura, 2001) (Premio Alfaguara de Novela)

El misterio de todos los días (1999). Alfaguara, España

Desde el mirador (1996). Alfaguara, España

El palacio varado (1993). Editorial Debate, España. (Punto de Lectura, 2006)

No es distinta la noche (1990). Editorial Debate, España. (Próximamente en Punto de Lectura)

Piedras preciosas (1989). Editorial Debate, España. (Próximamente en Punto de Lectura)


Enlaces

www.clarasanchez.com

 

Artículo en ABC sobre la autora.

 

Reseña de su nuevo libro en El cultural.

 

Entrevista en la revista Anika entre libros

 

Entrevista en El Semanal Digital

 

Comentario del libro en elmundo.es/blogs

 

Los pasadizos de Clara Sánchez por Jesús Marchamalo

 

Reseña de Presentimientos El Comercio (Perú)

 

Artículo en El Universal de México

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