El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 5 de julio de 2008
Cafés y cafeterías

Frente a los bares, los cafés son otro mundo y tienen nombres famosos. El Gijón, Barbieri, el Comercial, el de Oriente. Es muy agradable citarse en un café con alguien que te apetece ver, aunque agradecería asientos más cómodos. Más sofás y sillones y menos sillas, porque a este tipo de local se viene a echar por lo menos una hora y cuando llevo tanto tiempo en una silla con las piernas cruzadas y sin saber qué hacer con los brazos me dan ganas de sacar el ordenador y empezar a trabajar. En la silla nos sentamos para algo concreto. Para comer, para escribir, para esperar en una consulta, para estudiar en la biblioteca, pero no para algo tan vago como charlar o contemplar a los otros sin ningún objeto ni finalidad. Para eso necesitamos un material más mullido, donde el cuerpo pierda rigidez y se abandone un poco. De acuerdo que recostados en cojines y tapizados blandos nos arriesgamos a que se nos descontrole algún michelín que otro y a que se nos desmadre la papada, pero también es cierto que las facciones se relajan y la sonrisa se forma sin esfuerzo y que el tiempo nos importa menos.
Tal vez sería el momento de profundizar en este asunto ahora que tan de moda está el lenguaje del cuerpo. En el fondo, sentimos debilidad por lo blando. Como explica Malcolm Gladwell en su interesante y entretenido libro, Inteligencia intuitiva (Taurus), la imagen de nuestra época puede quedar resumida en los guantes con que Disney ocultó las pezuñas de Mickey Mouse. A quien lo lea le recomiendo el capítulo "La silla de la muerte", que va más allá de los rellenos de goma espuma para adentrarse en la comodidad y vagancia de criterio que nos invade.
Y hablando de vagancia, nunca entendí por qué existiendo el tradicional "café", hubo un momento en que se impuso la "cafetería", con nombres de resonancias mundanas como Manila o California, donde la gente iba a merendar con una parsimonia que te mueres. Ya no existen muchas de ellas, no han resistido bien nuestro actual ritmo de vida, parece que ya no nos gusta citarnos para hablar horas y horas, ahora eso se hace por Internet y se rehúye el cara a cara, que se deja para asuntos prácticos y momentos escogidos. Ahora cada uno tiene su blog donde dice lo que quiere y no tiene por qué perder el tiempo.
[Publicado el 19/12/2007 a las 11:15]
Para mí la diferencia entre un café y una cafetería, siempre fue el ambiente intelectual(-oide, con perdón) y el "intento de"...A parte de que a las cafeterías como bien dices, se va a merendar, y al Café a charlar, hacer tertulias, y todas estas cosas, acompañado de un café, o sucedáneo. Aunque para qué negarlo, yo siempre voy a observar.
Yo voy a bares pubs cafés cafeterías, y demás diversos locales, a mirar, veo a la gente y me pregunto muchas veces qué piensan, por qué hablan así o de ciertos temas, porque también escucho, a la vez que observo. Es algo muy divertido, y si vas con un cuaderno y escribes cualquier cosa, o dibujas, hasta parece que te relajas, y te metes en otra dimensión...
hacía mucho que no me paseaba por aquí...
Ahora con Internet, lo que hago es leer comentarios blogs, que es una nueva manera d escuchar y observar, en esta nueva o paralela, realidad, virtual....
Comentado por: Yoko el 25/12/2007 a las 23:22
Y pensar que las sillas incómodas de los Cafés siempre surgen a mi mente cuando me quedo de ver con alguien en uno de ellos, o cuando de plano voy sola a tomar un triple expresso, el cual casi siempre prefiero hacerlo fuera de ahí, en algún otro lugar que me aleje de esas terribles sillas. O si es que de casualidad existiera el sillón individual y/o el sofá, por lo general estos siempre están ocupados. Y yo no vivo en Madrid, sino en México, y pienso que estas sillas se convierten, ahora que viene a cuento, en algo que nos une en fama mundial.
Comentado por: Rocio el 22/12/2007 a las 00:31
Los espacios están demasiado separados: en unos solo se come, en otros solo se está sentado y charlando, en otros solo se baila. Me gustan lso restaurantes de las películas antiguas en que se podia cenar y bailar al mismo tiempo.
Comentado por: Soledad el 19/12/2007 a las 21:44
Ahora han tomado el relevo los starbucks, los vips donde más o menos hacemso lo mismo de siempre, como dices estar fuera de casa, esto de internet está pensado para no salir.
Comentado por: Tino el 19/12/2007 a las 19:01
Esta tarde he salido a comprar regalos de navidad, hay que ir poco a poco y no he encontgrado el libro que recomienda porque me ha gustado eso de que todo en esta sociedad tan agresiva toma una apariencia blanda, mullida como los sofás, estoy de acuerdo en que es una vida blanda pro fuera y dura por dentro.
Jusa
Comentado por: Jusa el 19/12/2007 a las 18:45
Vivo en Madrid y recuerdo esas cafeterias y he pasado mis buenos ratos en ellas sobre todo en invierno cuando fuera hacía un frio que pelaba...también se cerraron muchos cafés como el Lyon pero se vuelve a ellos, en elcafé se hace lo mismo que en la cafeteria pero con un toque más intelectual y menos de señora que queda con las amigas a echar la tarde. Me parece interesante pensar en estas didferencias que marcan nuestro estilo de vida.
Hasta otro dia. Antonio
Comentado por: Antonio el 19/12/2007 a las 11:44
Clara Sánchez es escritora española. En la actualidad reside en Madrid, donde estudió la carrera de Filología Hispánica y donde durante varios años enseñó en la universidad. Hasta la fecha ha publicado ocho novelas: Piedras preciosas (Debate, 1989), No es distinta la noche (Debate, 1990), El palacio varado (1993, Punto de Lectura 2006), Desde el mirador (Alfaguara, 1996), El misterio de todos los días (Alfaguara, 1999), Últimas noticias del Paraíso (Alfaguara, 2000), Desde el mirador (Alfaguara, 2004) y Presentimientos (2008).
Su obra ha sido traducida al francés, alemán, ruso, portugués, griego...
Ha recibido el premio Alfaguara de novela en 2000 por Últimas noticias del paraíso.
Y el premio Germán Sánchez Ruipérez al mejor artículo sobre Lectura publicado en 2006 por la columna titulada "Pasión Lectora" (El País, 6 de agosto).
Colabora habitualmente en El País. Y durante unos cinco años lo hizo en el programa de cine de TVE "Qué grande es el cine".

Presentimientos (2008). Alfaguara, España
Un millón de luces (2004). Alfaguara, España
Últimas noticias del paraíso (2000). Alfaguara, España. (Punto de Lectura, 2001) (Premio Alfaguara de Novela)
El misterio de todos los días (1999). Alfaguara, España
Desde el mirador (1996). Alfaguara, España
El palacio varado (1993). Editorial Debate, España. (Punto de Lectura, 2006)
No es distinta la noche (1990). Editorial Debate, España. (Próximamente en Punto de Lectura)
Piedras preciosas (1989). Editorial Debate, España. (Próximamente en Punto de Lectura)
Artículo en ABC sobre la autora.
Reseña de su nuevo libro en El cultural.
Entrevista en la revista Anika entre libros
Entrevista en El Semanal Digital
Comentario del libro en elmundo.es/blogs
Los pasadizos de Clara Sánchez por Jesús Marchamalo
Reseña de Presentimientos El Comercio (Perú)
05/7/2008 14:24
Publicado por: The Fisher King
05/7/2008 12:17
Todo el mundo compartimos cosas...
Publicado por: Patricio
05/7/2008 07:41
bueno, que suena muy bonito...
Publicado por: aspasia
04/7/2008 10:26
Publicado por: Antonio
04/7/2008 08:58
Pues tampoco es eso, Clara....
Publicado por: estrella
04/7/2008 00:01
Publicado por: Teo
03/7/2008 09:39
Publicado por: Isa
02/7/2008 14:39
Voy a ir a un curso a la UIMP,...
Publicado por: Antoine
02/7/2008 01:34
Como ya dije en otro blog, lo...
Publicado por: Moonriver
01/7/2008 17:41
Publicado por: rolando gabrielli
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