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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

jueves, 19 de septiembre de 2019

 Blog de Juan Pablo Meneses

El minero número 11

Jorge Galleguillos Orellana, el minero número 11 en ser rescatado del interior de la mina San José, ha decidido profesionalizar sus recuerdos.

No hay día en que no vuelvan a su cabeza la tragedia, el encierro bajo tierra, la incertidumbre que vivió con sus compañeros, el hambre que pasaron, las visiones que tuvo, el llanto de felicidad cuando llegó la sonda, el rescate histórico, la salida espectacular, la fama, los programas de televisión, los viajes por el mundo, las peleas al interior del grupo, las visitas al psicólogo, las nuevas visitas al psicólogo, las promesas incumplidas y el olvido.

Por eso, ahora está parado en la puerta clausurada del yacimiento, por la misma boca que entró a la mina el 5 de agosto de 2010 y por la que nunca salió. Lleva puesto un casco, los mismos lentes del día del rescate, una polera que dice: "Los 33 del milagro", una linterna al cinto, una cámara al cuello y una botella de agua en su mano. Es su traje para venir a la mina.

Mira hacia el túnel, mira a los que lo miramos, toma un trago de agua, se acomoda el casco y comienza a hablar como un profesional de sus recuerdos: "Yo no sentí el derrumbe. Para qué decir que sí si no. Lo que pasó es que nosotros íbamos bien y de arriba cae algo así, en diagonal. Para mí, todo lo que cae, cae vertical. Pero de pronto las cosas caían de arriba en diagonal, y había mucho polvo".

Detiene el relato para tomar más agua. No es una pausa teatral. Es como si, todavía, necesitara ayuda para tragar lo que pasó, lo que le cambió la vida, lo que lo puso en la historia del país, lo que lo tiene aquí, hablando con los visitantes, peleando por ser guía de viajes pese a todos los problemas que han tenido los 33 para tener a cargo el turismo en la mina.

Y sigue:"Era terrible, terrible, el remezón que había. Y yo me voy, y me tomo así. Y mi compañero me dice: 'Galleta, Galleta, hueón, qué hago'. 'Vente p'acá, hueón', le digo. Ahí creo que perdí 10 por ciento más de lo que había perdido antes en audición. Y me dice mi compañero: 'Galletita, hasta aquí no más llegamos'. 'Sí', le dije yo".

Otro trago de agua. El sol que cae aquí, a 45 kilómetros de Copiapó, pica en la cara como un sarpullido:"En ese momento hay dos cosas que yo vi. A mi mamá, 78 años creo que tenía, y a mi nieto que había nacido recién y que tenía seis días. Los vi a los dos en ese momento; se me presentaron ahí adentro. En la imaginación los veo. Yo ahí pensé que quedábamos sepultados".

Aunque uno ha escuchado la historia mil veces, y Jorge Galleguillos la ha repetido otro millar de oportunidades, su relato atrapa. El hombre barbón, corpulento, con manos de roca y crema en el rostro, es el más entusiasta en darle valor turístico a esto. Y continúa:"Estuvimos ahí unos 15 o 20 minutos; yo no me podía las piernas. Avanzamos como cuarenta metros cuando ya empezamos a ver. Y ahí subimos, llegamos al nivel 150 y nos encontramos con uno de los niños que estaba abajo, que era un eléctrico de una empresa externa. Y grita preocupado: 'Oye, qué pasó', y pa pa pa, y esto y lo otro... Y había otro niño cambiando los neumáticos a un scoop, y también grita. Con el derrumbe la cuchara del scoop quedó llena, y con la onda expansiva uno de los niños salió volando. 'Un cigarro, hueón', dice uno, y yo: '¡Ya!', y pego dos chupadas. Yo no fumo, pero ese día fumé. Bajamos, seguimos más abajo y viene la camioneta con 26 personas arriba. No sé cómo venían. Uno arriba de otro. Porque en esa camioneta siempre viajan siete personas. Ahora venían 26. '¿Qué pasó, oye? Pa pa pa pa... ya, vámonos a la cresta...'. Y empezamos a buscar salida. No encontramos nada. Estábamos atrapados".

Nadie habla. Galleguillos tapa su botella de agua, y dice: "Ya, sigamos con el recorrido".

 

Extracto de "El último viaje de los 33 mineros", crónica aparecida en la revista Domingo de El Mercurio
 

[Publicado el 26/2/2015 a las 17:02]

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Biografía

(Santiago de Chile, 1969). Escritor, cronista y periodismo portátil. Es autor de los libros Equipaje de mano (Planeta 2003); Sexo y poder (Planeta 2004); La vida de una vaca (Planeta/Seix Barral 2008, finalista Premio Crónicas Seix Barral); Crónicas Argentinas (Norma 2009) y Hotel España (Norma 2009  / Iberoamericana / Vervuert 2010), distinguida por el Consorcio Camino del Cid como uno de los ocho mejores libros de literatura de viajes publicados en España el 2010. Sus crónicas se han publicado en 25 países y traducido a cinco idiomas. Ha sido columnista y bloguero en medios como Clarín (Argentina), SoHo (Colombia), El Mercurio (Chile), Etiqueta Negra (Perú), Glamour (México) y Clubcultura (España). Estudió periodismo en la Universidad Diego Portales y en la Universitat Autónoma de Barcelona, y fue relator del taller de Tomás Eloy Martínez en la Fundación Nuevo Periodismo que preside Gabriel García Márquez. El 2006, la Asociación de Prensa de Aragón publicó un libro que transcribe su taller de periodismo portátil. Ha sido cronista invitado en universidades de América Latina y España, entre ellas la UNAM de México, la Complutense de Madrid y la Universidad de Chile. Fundó la Escuela de Periodismo Portátil, con alumnos conectados desde más de 20 países y que organiza, junto a la Universidad de Guadalajara, el "Premio Las Nuevas Plumas" de crónicas inéditas y en español.

Bibliografía

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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