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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 15 de octubre de 2019

 Blog de Juan Pablo Meneses

Salinger versus Kapuscinski

 En un rincón J.D.Salinger y en el otro R. Kapuscinski. Frente a frente.

El mismo día a la misma hora y en la misma librería, me compré dos libros de la misma editorial: Galaxia Gutemberg. Uno de ellos "Una vida oculta" de Kenneth Slawenski (sobre la vida de J.D.S.), el otro "Non fiction" de Artur Domoslawski (sobre la vida de R.K.). Ambos del mismo precio y el mismo género: biografías. Dos autores/fans, entregados por varios años a escribir la vida de personajes que los desvelaron. Uno, enfocado en un  clásico de la ficción, otro en un clásico de la no ficción .

Decidí leer ambos tomos en paralelo. Me gustó el ejercicio fortuito (tomé equivocadamente uno, pensando que seguiría leyendo el otro) de sumergirme en la vida de Salinger y Kapuscinski en simultaneo, online, como si se tratara de la construcción móvil y en tiempo real de un  mini canon portátil.  

Al contrastarlas en simultáneo, las biografías van soltando constantemente similitudes y diferencias, lanzando réplicas infinitas como la de dos espejos contrapuestos. Dos autores muy distintos y muy distantes (seguramente, la primera vez que estuvieron más cerca fue en 1936 cuando Salinger, de 17 años, estuvo en Polonia matando chanchos mientras Kapusinski era un niño de 3 años que aprendía a hablar), que asoman con una rara similitud: dos detectives privados que avanzan incansable sobre sus huellas.

Convengamos que un biógrafo siempre es un tipo algo miserable. No necesariamente porque, como pensaba Walter Benjamin, se trate de un género menor. Más bien porque los biógrafos, rara especie en esta historia, intentan amoldar a un personaje a una tesis (¿prejuicio?). En el caso de los libros sobre Salinger y Kapusinscki, tanto Slawenski como Domoslawski  despliegan de entrada  toda  una artillería de reporteo y archivos y entrevistas, con una finalidad que se desprende única de ambos libros: demostrar que el autor de las mentiras decía la verdad, y que el autor de las verdades nos estaba mintiendo.

Como dos profanadores de tumbas que entran a desvestir a los esqueletos para cubrirse con sus ropas, esta pareja de biógrafos se empeña (siempre dejando por entendido que, en realidad, sus libros son homenajes) en reducir a sus estudiados a chismes de peluquería. En un festival del chimento, donde constantemente se cruza la verdad y la mentira, la mentira y la verdad, en una persecución frenética que da la lectura de ambas vidas en paralelo.

Cualquier biografía termina teniendo un tono policial. O, mejor dicho (porque no es oficial), un tono de soplón.  Desde las primeras páginas, los dos libros comprados el mismo día y a la misma hora y en la misma editorial, dejan claro que usarán el soplonaje para demostrar lo mismo: que el autor en cuestión, no era tanto como decía. Que Salinger era, mucho más de lo que creemos y admiramos, un autor de no ficción. Y que Kapuscinski, mucho más de lo que se esperaría y disfrutamos, era un autor de ficción.

Nunca me ha gustado leer dos libros en simultáneo. Me suena a práctica de lector a sueldo, de burócrata de la opinión literaria. En este caso, sin embargo, el experimento termina provocando una fusión casi perfecta en su engranaje. El autor de ficción apoyándose en la realidad, y el autor de la realidad afirmándose en la ficción. Cada vez que uno de los biógrafos descubre a su respectivo autor  sujetándose en alguna muleta, lo repite, lo reitera, como si acabara de desbaratar una gran operación de tráfico de esclavos. Nadie se los dijo, nadie se los pidió, pero en ambos libros los soplones están dispuestos a poner las cosas en orden. Como si el talento de ambos fuera revelarnos una maravillosa causa oculta que nadie esperaba. Y que, claro, piensan ellos se trata de un deber moral.

Es extraño lo que pasa con la verdad y la mentira en relación a un autor. Salinger y Kapuscinski son modelos perfectos para comprobar cómo nos incomoda un buen texto. Si un novelista cuenta algo que nos gusta mucho, bah, entonces seguro le pasó a él. Si un cronista cuenta algo que nos gusta mucho, bah, entonces seguro lo inventó todo. Mientras Salinger se encerraba a escribir para alejarse del mundo, Kapuscinski se hacía invisible reporteando guerras en países perdidos donde nadie lo podía encontrar.

Ahí están, sobre el ring, los dos boxeadores abrazados. Sin tirarse golpes entre ellos. Parecidos. Aunque de manera distinta, los dos vivieron con la ficción de esconderse. Más allá de lo que digan ambos libros, ninguno lo consiguió. La ecuación es simple, y la dijo el poeta Jorge Teillier al hablar de escritores: "Son solitarios y saben que aunque ganen, igual al final, van a perder". Lo bueno es que esa derrota no significa, ni de cerca, el triunfo de los biógrafos.   

 

twitter: @menesesportatil 

 

[Publicado el 14/11/2011 a las 21:01]

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Biografía

(Santiago de Chile, 1969). Escritor, cronista y periodismo portátil. Es autor de los libros Equipaje de mano (Planeta 2003); Sexo y poder (Planeta 2004); La vida de una vaca (Planeta/Seix Barral 2008, finalista Premio Crónicas Seix Barral); Crónicas Argentinas (Norma 2009) y Hotel España (Norma 2009  / Iberoamericana / Vervuert 2010), distinguida por el Consorcio Camino del Cid como uno de los ocho mejores libros de literatura de viajes publicados en España el 2010. Sus crónicas se han publicado en 25 países y traducido a cinco idiomas. Ha sido columnista y bloguero en medios como Clarín (Argentina), SoHo (Colombia), El Mercurio (Chile), Etiqueta Negra (Perú), Glamour (México) y Clubcultura (España). Estudió periodismo en la Universidad Diego Portales y en la Universitat Autónoma de Barcelona, y fue relator del taller de Tomás Eloy Martínez en la Fundación Nuevo Periodismo que preside Gabriel García Márquez. El 2006, la Asociación de Prensa de Aragón publicó un libro que transcribe su taller de periodismo portátil. Ha sido cronista invitado en universidades de América Latina y España, entre ellas la UNAM de México, la Complutense de Madrid y la Universidad de Chile. Fundó la Escuela de Periodismo Portátil, con alumnos conectados desde más de 20 países y que organiza, junto a la Universidad de Guadalajara, el "Premio Las Nuevas Plumas" de crónicas inéditas y en español.

Bibliografía

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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