Minisite sobre Kapuscinski

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

lunes, 12 de mayo de 2008

Blog de Javier Rioyo

Aguafuerte porteño

La ciudad es capaz de soportar toda clase de vidas,  miradas, sueños y pesadillas. Me despierto y en la plaza- con su bandera azul y blanca en el centro- pasean con sus cuidadores perros de todas las razas. Perros que llevan una buena vida. Pasean por lugares hermosos, les dejan que se relacionen con otros como ellos, comen cuando quieren y vuelven al acogedor hogar de clase burguesa en un país que soporta las crisis sin dejar de consumir.

Al mediodía los perros han dejado su lugar a tranquilos ancianos que ocupan los bancos. Charlan, miran, leen algún periódico y ven pasar el tiempo. El decorado cambia por la tarde. Se mezclan ejecutivos, parados, mirones, gente de paso que detiene un momento su recorrido ciudadano. Y al caer la tarde la plaza se disfraza de negro. Por todas las esquinas desembarcan jóvenes vestidos de negro. Se hacen grupos, se besan, ríen, beben de litronas y se sienten unidos por su estilo de estar en el mundo. Son los góticos. Disfraces caseros de una película dónde se imaginan que en los castillos de Transilvania todavía existen los vampiros. Curiosa tribu que tiene sucursales en todo el mundo y que aquí, en un lugar del centro de Buenos Aires, ven llegar la noche en compañía de sus colegas.

La noche también tiene sus habitantes en la plaza. Silenciosos los sin techo se hacen con los lugares más cómodos de la plaza. Toman los bancos. Y los bajos de los bancos. Se acercan a la estatua del prócer y la rodean con sus cartones. Y los últimos se conforman con el dudoso amparo de algún árbol.

Al llegar el día, los habitantes sin techo, los pobres de ésta ciudad que fue tan rica, se reparten por las esquinas de una ciudad que para ellos nunca tuvo una fundación mítica. De una ciudad que vive, escribe, lee, negocia, compra y vende sin que ellos formen parte del reparto principal. Ellos, tienen que dejar la plaza porque los perros de los señores están a punto de llegar. Todavía hay clases.

[Publicado el 07/5/2008 a las 18:00]

[Enlace permanente] [Imprimir] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

Comentarios (6)

  • Bah, donde se ponga Porriño, magnífico centro urbano pontevedrés...

    Comentado por: silverio el 09/5/2008 a las 12:23

  • Chiqui alguna vez podríamos encontrarnos allá!

    Comentado por: amalia el 09/5/2008 a las 08:44

  • No me puedo morir sin visitarla!

    Comentado por: chiqui el 08/5/2008 a las 19:35

  • Buenos Aires se conjuga en presente.
    Un presente voraz.Es una vorágine vertiginosa.
    Adrenalina pura.
    Tan cerca del extremo, que llega a estar a un paso de las ondas alfa, de la eternidad.

    Adoro a mi ciudad.

    Comentado por: amalia el 08/5/2008 a las 05:25

  • Borges la sintió eterna, la caminó y soñò; Cortàzar la abandonó por obligación, epro nunca se desprendió de ella...es que las ciudades nacen para ser amadas y odiadas con el mismo fervor...

    Comentado por: rolando gabrielli el 07/5/2008 a las 22:19

  • Ayer lo decías, lo mejor y lo peor de las ciudades. Llevas dos días desmitificando la ciudad, supongo que ya has ido tantas veces, que puedes mirarla con otros ojos, de manera diferente al mitómano que llega por primera vez a visitar lugares santos. Me gustan estas crónica difentes, más realistas, pero déjame que yo siga deseando ir a esa ciudad; aunque tenga las mismas miserias que otras.
    Seguro que te dabas cuenta de los cambios en la plaza sentado en la terraza de algún café después de haber visitado alguna librería o hacer alguna compra en San Telmo...

    Comentado por: Valentina el 07/5/2008 a las 21:06

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):
captcha


Comentario:


Foto autor

Biografía

Javier Rioyo (Madrid, 1952) es licenciado en Ciencias de la Información. Periodista, escritor, director y guionista de cine, radio, televisión y dramáticos. Dirigió y presentó el programa semanal de libros Estravagario en TVE 2, con el que obtuvo el Premio Fomento a la Lectura 2005, concedido por la Federación del Gremio de Editores de España. También ha sido responsable de cultura y libros en el programa diario Hoy por hoy de la cadena SER. Es colaborador habitual de El País (escribe para el suplemento semanal Domingo) y de la revista Cinemanía.

 

En televisión, Rioyo ha presentado el programa "El Faro" del canal Documanía y ha obtenido dos premios Ondas en Radio y uno en Televisión. Ha sido guionista de numerosos festivales de música para Canal+, así como de los premios Goya, y de diversos programas de radio y televisión. También coordinó los guiones para la serie Severo Ochoa. Ha dirigido y participado en cursos de Comunicación y Cultura en diversas universidades españolas. Formó parte del Comité Asesor de Alfaguara y ha sido jurado de festivales de cine y premios literarios en varias ocasiones.

 

Es autor del libro Madrid: casas de lenocinio, holganza y malvivir (Espasa Calpe, Premio 1992 Libros sobre Madrid); y de La vida golfa (Aguilar, 2003). En 2005, con su productora Storm Comunicación, realizó la producción ejecutiva y el guión de Miracolo Spagnolo, un documental para la RAI sobre la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al gobierno y su primer año de legislatura. También dirigió y produjo Alivio de luto, un vídeo documental en el que entrevista a Joaquín Sabina; así como Un Quijote cinematográfico.

 

En 1994 fundó la productora Cero en conducta, con José Luis López-Linares, con la que tuvo a su cargo el guión y la dirección de Alberti para caminantes (2003); y la producción ejecutiva y el guión del largometraje Un instante en la vida ajena (2003), que obtuvo el Premio Goya al mejor documental; así como de Tánger, esa vieja dama (2002). También ha codirigido con José Luis López-Linares el cortometraje Los Orvich: Un oficio del Siglo XX (1997), y los largometrajes Extranjeros de sí mismos (2001), nominado al mejor documental en la XVI edición de los Premios Goya; A propósito de Buñuel (2000); Lorca, así que pasen cien años (1998), nominado a los premios Emmy 1998; y Asaltar los cielos (1996), nominado a los premios Goya al Mejor Montaje, y ganador del Premio Especial Cine, de los Premios Ondas 1997.

© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres