El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
viernes, 8 de agosto de 2008
Vivir entre libros

Urueña.
Eso ya lo hacemos hace tiempo. No solo entre libros, también hay películas, músicas, pequeños objetos, obras pintadas o moldeadas y otras cosas más o menos inútiles. Y personas. No podríamos vivir sin personas, sin realidades de esas que se tocan, te tocan. Vivir con quién se ama, y con quién se discute, discrepa o se llegan a pactos. Vivir como un ser humano, vale. Pero vivir en medio del lío de la ciudad. Entre ruidos, coches, gentes, tiendas, lugares de ocio, restaurantes, estadios, museos y atascos. Vivir en una ciudad. ¿Podríamos vivir de otra manera? ¿Querríamos vivir de otra manera? Ayer, en uno de esos pueblos que a uno le parecen un ideal de vida sensata, interesante y deseable, pensaba si seria capaz de vivir en un lugar como Urueña.
Dos o tres cosas de Urueña. Es un pequeño pueblo de Valladolid, en medio de la meseta castellana, en un montículo con espectaculares vistas a esa tierra de páramo y campos desnudos. Amurallado, con casas de vieja nobleza y humildes casas de adobe, con iglesia notable y algún palacio con historia. Unos pocos bares, algunos restaurantes, sin prensa, con algunas tiendas y un banco.
Además es el pueblo con más densidad de librerías de viejo de España. Le llaman la Villa del Libro. Además de ser villa musical pues allí se refugian músicos, cantantes y estudiosos del folklore. También tiene algún espacio para objetos singulares, para la reproducción y creación de esas maravillas de las viejas caligrafías u para rescatar juguetes de los años de la artesanía. En fin un pueblo para huir del mundanal ruido, refugiarnos en las verdades de las mentiras y ser capaces- como Gerald Brenan, como Robert Graves- de decir adiós a todo eso. Un problema, que no somos Brenan ni Graves. Otro, que hablan el mismo idioma. Uno más, que llegan las palabras de los políticos en campaña. Y que llegan el tomate y el pilates. Creo que seguiremos viviendo entre libros pero en medio del caos. La tranquilidad puede esperar y además no existe.
En cualquier caso, los que amen los libros, las músicas y otras bellas excursiones por un mundo razonable que tomen el camino de Urueña. Las librerías sólo abren los fines de semana. A veces desde el jueves. El domingo si quieren comer habrá que reservar. Un buen viaje para soñar con la posibilidad, sin "letraheridos", que se podría cambiar de vida. Un viaje para dejarnos engañar durante unas horas.
[Publicado el 11/2/2008 a las 14:31]
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eso no es un castillo, una especie de libreria, ni eso... los castillos tienen fosos, grandes, no fosas, y esa especie de piscina grande, un charco para los mosquitos.
Mejor Ciudad Rodrigo
Comentado por: Enea el 12/2/2008 a las 15:56
sin parada no hay tiempo, por eso para en el páramo y me escucho y veo, los pies descalzo de ese gran amigo... no me dejan parar allí, a no ser que cumple el precepto: silencio.
y no lo obedezco, soy silencio mientras miro como me dejan ver sus pies descalzos los franciscanos que ahora van andando y el calaustro se abre, y yo estoy en silencio y bajo la vista como hacen ellos, pero no como ellos, yo miro sus pies descalzos por eso sólo por eso, sé que me permiten estar dentro, bajo la vista y creen que estoy en respeto, pero miro sus pies descalzos y por la noche entre las rejas oigo el paso del silencio, es la cruz tenue... tenue... muy tenue...
y leo, y pienso entre estas rejas, van descalzso y a mí me gusta ver esos pies de huesos y su túnica y esa cinturón de cuerda... y voy con ellos, y espero. cómo me gusta! esa capucha que llevan
Comentado por: Enea el 12/2/2008 a las 14:40
Comentado por: escarola el 12/2/2008 a las 09:38
Eso de Urueña parece una comuna. Todavía no la he visitado y eso que me pilla cerca. Al menos ya no cometeré el error de acercarme en mitad de la semana para encontrarme todo vacío o de no reservar un restaurante, gracias. Cada año voy –obligada- por unos días a un pueblo bonito y limpio de Castilla y Aragón ( fronterizo) . Nada más pisarlo me entra un muermo tremendo. De nada sirve que tengamos allí la compañía de personas inteligentes y educadas, de nada los amigos gamberros de mi marido, de nada los largos paseos por la naturaleza ni esas noches en las que el cielo parece un planetario. De nada que me lleve mi cafetera express conmigo. De nada, la boca se me abre sin remedio, y mi cabeza cae sobre los libros. Es algo que pesa en el ambiente, no sé.
Comentado por: escarola el 12/2/2008 a las 09:36
pues muy cierto. cuando quieras dinos donde vives. tenemos toda una vida para esperar...pero es corta.
Comentado por: chiqui el 12/2/2008 a las 02:46
sin descanso no hay nada. ni dolor, ni amor, ni pérdida de tiempo, ni ganancia de peces. sin tranquilidad hay intolerancia. quien no respeta su tranquilidad productiva no saca fruto de su intranquilidad reproductiva. quien sabe de silencio en su ciudad interior acude a pueblos ajenos. en ellos puede asistir a siestas o a bailes y ofrecer bailes y siestas, para cada cosa su momento. sin tranquilidad, sin ausencia, sin distancia no hay posibilidad de criterio. sin placer del misterio, de la duda, del propio silencio sólo hay intolerancia. sin campo no hay castillo a lo lejos, ni hay vista que entrenar. sin parada no hay tiempo. sin tiempo no hay buena cocina. sin buena cocina no hay sabor. sin pensar en la hoja de laurel no hay campo. sin campo no hay ciudad a la que volver. sin Urueña no hay post de Rioyo ciudadano. sin un buen libro internet no es sólo otra cosa.
un saludo
Comentado por: paradero desconocido el 12/2/2008 a las 00:03
mis aficiones son pasear y leer, y auqneu nací en sevillla, pasé mi adolescencia en y me casé en... y esos campos de Castilla!
por qué... es bello Machado, pero no le puede a la imagen , ni siquiera austero, es un hombre de buena pluma, pero con frío en los sentimientos, relata.. describe una encina y las cenizas de Castilla, por qué le dedicaría ese poema a J. Ramón Jiménez, si ... no le puede a esa belleza que es Lorca arrasando la nieve, escuchando el viento o sintiendo casi la capa de negra ... no me hace sentir la capa negra en alvarez Gonzáles o así....
pero esa Guardia Civil cabalgando así... es que notas que se acerca.... Machado es...frío distante, seco en palabra bella, una irada de... traseúnte... única, pero...Lorca es.... todas las fuentes de Granada juntas, el Duero.... los ríos qué frío... Lorca es que ilumina lo que cuenta...
La hermosa tierra de España, adusta fina y guerrera, y Castilla de largos ríos...
ay! no... Pero me encanta Castilla, con Lorca diciendo a los olivos: no me déis más sombra y dejadme que os coma!
aHHHHHH
me encanta Castilla con Lorca
( muy bello , pues descansar sí.. )
Comentado por: Enea el 11/2/2008 a las 23:27
Aunque no es mi intención añadir nada que empañe la concisión y belleza del comentario que toma Urueña como pretexto, si quisiera hacer notar que me resultó un poco triste comprobar que aún, la mayoría de sus calles están dedicadas a fascistas de altos vuelos. Que tratan de ocultar o justificar aún en algunos pueblos de la vieja Castilla.
Comentado por: joseluis el 11/2/2008 a las 22:48
Amurallado, con casas de vieja nobleza y humildes casas de adobe, con iglesia notable y algún palacio con historia. Unos pocos bares, algunos restaurantes, sin prensa, con algunas tiendas y un banco.
........ qué , bien si no fuera por esa puerta tan pequeña que casi parece la entrada al monasterio de los caídos sin valle...
( me encanta Castillla..., es impresioannte porque hay añgunos lugares que son... uf! de bllos y nadie va... así es... me encanta la meseta, llana, noble como el sol cuando se pone y te da las buenas noches ..qué belllo!
( ese castillo es un poco parece una prisión... pero hay algunos lugares y una iglesia tan románica en ella...
me fascina Castilla
Dicen que los olmos no sonríen solo beben y tienen frío, y que el roble era excesivamente guerrero, por eso loc ambiaron y masticar laurel no se puede, pero si ponerle con el tomate a cocer y huele que desespera...
es que me encanta Castilla, no me gustan las montañas, te tapan la mirada.
Comentado por: Enea el 11/2/2008 a las 22:22
Don Javier, siempre la ciudad. No todas las ciudades son iguales. No se puede comparar Chicago con Boston, aunque los que viven en Boston piensen que es el ombligo del mundo. Boston abierto al mar y Chicago al bello lago Michigan; me quedo con el lago y su río color caribeño.
Claro, Madrid con el hilo de agua del Manzanares, con su gente…qué más quisiera yo!
Comentado por: chiqui el 11/2/2008 a las 20:34
Comentado por: santino el 11/2/2008 a las 17:45
uy! que no sé poner fotos aquçi, pero uf! Valladolid es... hay otro lugar, también hermoso como este...
la política,,,, en otro lugar...ok!
hay más que eso... aunque sean las elecciones españolas...
ok!
me encant´ço ó
( saber quien uno mismo, votar o no y hacer la vida)
Comentado por: Enea el 11/2/2008 a las 16:13
Javier Rioyo (Madrid, 1952) es licenciado en Ciencias de la Información. Periodista, escritor, director y guionista de cine, radio, televisión y dramáticos. Dirigió y presentó el programa semanal de libros Estravagario en TVE 2, con el que obtuvo el Premio Fomento a la Lectura 2005, concedido por la Federación del Gremio de Editores de España. También ha sido responsable de cultura y libros en el programa diario Hoy por hoy de la cadena SER. Es colaborador habitual de El País (escribe para el suplemento semanal Domingo) y de la revista Cinemanía.
En televisión, Rioyo ha presentado el programa "El Faro" del canal Documanía y ha obtenido dos premios Ondas en Radio y uno en Televisión. Ha sido guionista de numerosos festivales de música para Canal+, así como de los premios Goya, y de diversos programas de radio y televisión. También coordinó los guiones para la serie Severo Ochoa. Ha dirigido y participado en cursos de Comunicación y Cultura en diversas universidades españolas. Formó parte del Comité Asesor de Alfaguara y ha sido jurado de festivales de cine y premios literarios en varias ocasiones.
Es autor del libro Madrid: casas de lenocinio, holganza y malvivir (Espasa Calpe, Premio 1992 Libros sobre Madrid); y de La vida golfa (Aguilar, 2003). En 2005, con su productora Storm Comunicación, realizó la producción ejecutiva y el guión de Miracolo Spagnolo, un documental para la RAI sobre la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al gobierno y su primer año de legislatura. También dirigió y produjo Alivio de luto, un vídeo documental en el que entrevista a Joaquín Sabina; así como Un Quijote cinematográfico.
En 1994 fundó la productora Cero en conducta, con José Luis López-Linares, con la que tuvo a su cargo el guión y la dirección de Alberti para caminantes (2003); y la producción ejecutiva y el guión del largometraje Un instante en la vida ajena (2003), que obtuvo el Premio Goya al mejor documental; así como de Tánger, esa vieja dama (2002). También ha codirigido con José Luis López-Linares el cortometraje Los Orvich: Un oficio del Siglo XX (1997), y los largometrajes Extranjeros de sí mismos (2001), nominado al mejor documental en la XVI edición de los Premios Goya; A propósito de Buñuel (2000); Lorca, así que pasen cien años (1998), nominado a los premios Emmy 1998; y Asaltar los cielos (1996), nominado a los premios Goya al Mejor Montaje, y ganador del Premio Especial Cine, de los Premios Ondas 1997.
08/8/2008 19:55
Don Javier, estoy de acuerdo con...
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tremendo, Rioyo, tremendo este...
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