El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
viernes, 29 de agosto de 2008
SER ESCRITOR
Algún amigo del blog se queja por mis juicios favorables sobre el escritor Umbral. Protesta por las actuaciones del personaje público. También por la retórica del escritor. Vuelvo a expresar mis admiraciones por su manera de escribir en los periódicos, en algunos libros autobiográficos y en algunos acercamientos que el escritor Umbral hace a su vida, su tiempo o a sus gustos literarios. Escribió mucho, escribió todos los días durante más de cincuenta años. Hay muchas páginas prescindibles. Otras deslumbrantes. Libres, certeras, dolientes, hirientes, profundas, leves, inteligentes y emocionantes como el mejor dominador de esa compleja herramienta que es el lenguaje.
Apenas he leído al Umbral de este siglo. Un libro tan diferente a su imagen tantas veces frívola o banal que podía dar su ser personaje tan público, Un ser de lejanías, ése es un libro para reconciliarse con el escritor.
Desde siempre el escritor llevaba un ser dentro que contradecía a su personaje: “el hombre de letras se resiente siempre de su injustificabilidad, y también en este aspecto es un letraherido. Los más banales buscan el éxito en el teatro, “fabrican” un acontecimiento social, ven a su público, se sienten justificados. Pero no lo están mucho más que el domador del circo.
Ser escritor iba a ser condenarse a la injustificación de por vida…Paradójicamente, el escritor, que es el hombre más roborado y autocorroborado, el que firma todos los días debajo de sí mismo, resulta en el fondo un ser inexistente, sin justificación alguna, el que da al lenguaje, esa preciosa herramienta, un uso inútil…
Al que ha hecho una catedral le basta con decir: “He ahí la catedral”. O la fábrica. El que sólo ha jugado un poco con las palabras no puede sino mostrarse a sí mismo. Por eso el escritor se deja ver tanto, más que nadie, casi como los toreros, en España.
…no he resuelto el caso. Lo que pasa es que ya no me importa. Y no es que haya llegado uno a un mayor cinismo, sino que efectivamente los problemas dejan de ser problemas, en la edad tardía, como las dichas dejan de ser dichas…
Trabajaba en mi estilo. Trabajaba en mí”
Esas son reflexiones de Umbral en un libro Los cuadernos de Luis Vives de hace más de diez años. Ha reflexionado y mucho sobre su condición histriónica. Quizá se le fue la mano en lo de dejarse ver. También así ocultaba otro. El otro. El escritor, el que nos importa. Yo nunca pensé en él como feminista. Ni como muy moral. Sí como mortal. Y rosa.
[Publicado el 29/8/2007 a las 12:56]
Lástima, Maleas, que estés a punto de reconciliarte con Umbral por conocer un episodio biográfico tan íntimo. Me alegra más que hayas encontrado sugerentes y actuales las palabras de Umbral que nos recupera Rioyo del Cuaderno. Como el mejor homenaje que podemos hacer a un escritor es leerle, me atrevo a lanzar al ruedo virtual un breve texto, poema o vuelo de palabras para ver si la reconciliación es total: "Han venido a mi casa dos palomas de barro. Tienen el color gris de los viajes. Están tomando posesión del mundo. Se acercan a la fuente como a una gran pagoda.Y mi jardín se ensancha cuando vuelan". ¿Retórica huera?Ojalá aprendiéramos todos a poetizar la realidad y a encontrar posibilidades de transfiguración en los hechos más cotidianos.
Comentado por: Raúl el 06/9/2007 a las 22:22
c o ñ o se puede decir siempre, en letras, en periódicos, a gritos en mitad de un teatro si se le apetece; no le digo que no le vayan a echar una mirada, no pero tampoco le pondrán inyección letal. Además siempre hay gente para todos los gustos. La actitud de deleitarse ante ello me parece infantil o adolescente, reprimida, precisamente si lo puede decir cualquiera y cuando quiera! escribir valientemente es otra cosa, muy otra por cierto. En fin, por lo demás, Alex, me gusta cómo escribe.
Comentado por: Bis el 30/8/2007 a las 21:18
qué bello su esrito, no he leído nada de él, a´si que lo leeré. me dijeron mortal y rosa, final? leeré el que comenta los que aqui comenta interesantísimo ( las letras quedan, el personaje escritor-persona por lo que voy leyendo de Umbral crea sentimietnos buenos aún siendo un látigo para quien no piensa como él dice o algo así, es lo que he ido leyendo)
Enea
Comentado por: Enea el 30/8/2007 a las 21:04
@Pla
Te parecerá sorprendente, pero una de las restricciones de la literatura comparada es que jamás se pueden comparar dos escritores del mismo país. Se puede creer que para evitar comparaciones odiosas, envidias y cosas así, pero no, se supone que se estudian las influencias de la literatura de un país sobre la del otro, que por eso es. Yo creo que en estos casos decide el tiempo, cuando muere el personaje y los intereses creados en él, cuando sólo queda la literatura.
Comentado por: escarola el 30/8/2007 a las 19:17
Comentado por: Álvaro Fernández el 30/8/2007 a las 14:05
Por cierto,ya podia volverme loco una tarde buscando la tumba de Larra en el Cementerio Civil donde suponia que debia estar.De resultas de la muerte de Umbral me entero de que esta enterrado,¡en una Iglesia!.Que pais.
Comentado por: maleas el 30/8/2007 a las 01:04
No me quejo Javier,manifiesto mi discrepancia con algunas de las opiniones emitidas ayer como muestro mi agradecimiento por el texto de hoy.Casi me reconcilia con el autor.
Desconocia algun detalle de su vida,la muerte de su hijo que creo que es la desgracia mas grande que puede ocurrir a un padre.Tal vez eso explique algo de los rasgos de su personalidad.
Me ha sorprendido y bien pensado no debia ser asi,el hecho de que hubiese sido lector de Juan Luis Vives,tambien hará unos diez años que me dediqué a la lectura del humanista valenciano,supongo que de la edición que de sus obras completas hizo el Instituto Alfonso el Magnanimo,puesto que Vives es un antecedente del retorico organico en la Europa Moderna.
Las reflexiones de Umbral que vd. reproduce,nacidas de la lectura de Vives supongo,tienen una vigencia y son de una profundidad que considero que no habria que dejarlas pasar de largo.
Bien podrian ser el punto de partida de una tertulia,aqui mismo,en la que interviniesen los escritores de este espacio.Los lectores podriamos dejar nuestros comentarios sobre ella en otra pagina anexa con objeto de no enmarañar su dialogo.
Comentado por: maleas el 30/8/2007 a las 00:58
no conocí mucho a Umbral, algunas veces me chocaron parte de las entrevistas que daba, pero reconozco que era un escritor que podía ser hasta genial.
nunca critico a gente que manifiesta su admiración por quienes algunos pudieran pensar que era más bien una persona indeseable. sé que es el caso de Paco Umbral, hay gente que ni su nombre tolera (y conste que lo sé yo, que soy sudamericana que vive en Sudamérica, o sea, bien lejos, o menos lejos de lo que pudiera pensarse, o más bien, cada vez más cerca, digamos). pero asimismo, me entretenía su desfachatez para decir algunas cosas que con frecuencia eran retrógradas, y sin embargo había inteligencia en sus frases. creo que la inteligencia y el buen humor sobrepasan cualquier barrera de discriminación ideológica, o al menos esa es mi aspiración para la humanidad en este siglo. me fui de largo, no?. bueno, lo que quiero decir es que Javier Rioyo tiene derecho a expresar admiración por Umbral, sin que por eso le caigamos como a mico que se sale de la fila.
Comentado por: lolichka el 29/8/2007 a las 20:15
Cuando iba al instituto, cuando iba, claro. Me pasaba la mañana sentado en la cafetería leyendo las columnas de los periódicos. Tenía la suerte de que en aquella pequeña cafetería de instituto pintada de verde y amarillo que se descascarillaba y parecía que se iba a venir abajo en cualquier de un momento a otro y a veces podíamos robar palmeras de chocolate a los ajetreados repartidores. En la cafetería se recibía el pais, el mundo y el abc, y podía pasar un par de horas sentado con un café con la literatura de urgencia de todos los días aunque la verdad sea dicha con quince años no me enteraba de nada, ni sabía quien era nadie, aún no se quien es mucha gente, aunque en los últimos años he conocido a mucha gente que no sabía que existia.
Todos los demás estudiaban en clase y yo siempre pensaba que con tanta gente estudiando alguien trendía que trabajar, aunque entonces ya soñaba con ser un gran escritor y tener una columna pero todo eso se me fué olvidando hasta que pasados bastantes años un día me acorde de que yo escribia poemas. Leía a Harot teclet, Umbral y también a Campmani y Raul del pozo y también leo detenidamente a los más jóvenes que siguen siendo mayores que yo aunque hay a otros a los que nunca he leido.
Un día una profesora de litaratura me pillo escribiendo un poema y lo rompio delante mía sin nisiquiera pararse un instante a leerlo. Me dijo que poesía solo la debían escribir los genios y creo que no volví a su clase, para aprehender lo que quería ya tenía a mi vecinitas y a mi profesores de los periódicos, y claro así me ha ido.
Alguna vez quise ir al café gijon a ver a toda esa gente que conversaba, las tertulias, los escritores pero yo tenía la urgencia de las t e t a s y los c o ñ os y la verdad es que hasta ahora es lo que más me ha importado. COn Umbral descubrí que se podía escribir c o ñ o en un periódico, me lo pasaba muy bien cuando era pequeño con estos tipos que escribían en los periódicos.
Después de leer detenidamente durante la mañana intentaba sacar a una novia que tenía de clase para llevarla al paseo de los sauces y tocarla las t e t as y el c o ño, y fumarnos también un porro aunque por desgracia no siempre se dejaba. Umbral hablaba mucho de c o ño s y también hablaba de muchos señoritos, y a mi siempre me hacía gracia y supongo que con eso basta. Mortal, y rosa.
Comentado por: Alex Rojo el 29/8/2007 a las 20:00
Bueno esa teoria la desmonta el mejor escritor vivo que hay en España : Cristobla Serra . No se deja ver , no lo conoce mucha gente , pero cuando alguien se dedique a la literartura comparada nos reiremos un rato de el mamoneo mediatico .
Comentado por: albert pla el 29/8/2007 a las 15:10
Un escritor escribe, se reescribe así mismo, ficciona la historia que vive y hace más real la realidad que cree conocer...un escritor pertenece a la ceguera que lo vislumbra....No sigas Gabrielli, te pueden leer...
Comentado por: rolando gabrielli el 29/8/2007 a las 14:57
Javier Rioyo (Madrid, 1952) es licenciado en Ciencias de la Información. Periodista, escritor, director y guionista de cine, radio, televisión y dramáticos. Dirigió y presentó el programa semanal de libros Estravagario en TVE 2, con el que obtuvo el Premio Fomento a la Lectura 2005, concedido por la Federación del Gremio de Editores de España. También ha sido responsable de cultura y libros en el programa diario Hoy por hoy de la cadena SER. Es colaborador habitual de El País (escribe para el suplemento semanal Domingo) y de la revista Cinemanía.
En televisión, Rioyo ha presentado el programa "El Faro" del canal Documanía y ha obtenido dos premios Ondas en Radio y uno en Televisión. Ha sido guionista de numerosos festivales de música para Canal+, así como de los premios Goya, y de diversos programas de radio y televisión. También coordinó los guiones para la serie Severo Ochoa. Ha dirigido y participado en cursos de Comunicación y Cultura en diversas universidades españolas. Formó parte del Comité Asesor de Alfaguara y ha sido jurado de festivales de cine y premios literarios en varias ocasiones.
Es autor del libro Madrid: casas de lenocinio, holganza y malvivir (Espasa Calpe, Premio 1992 Libros sobre Madrid); y de La vida golfa (Aguilar, 2003). En 2005, con su productora Storm Comunicación, realizó la producción ejecutiva y el guión de Miracolo Spagnolo, un documental para la RAI sobre la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al gobierno y su primer año de legislatura. También dirigió y produjo Alivio de luto, un vídeo documental en el que entrevista a Joaquín Sabina; así como Un Quijote cinematográfico.
En 1994 fundó la productora Cero en conducta, con José Luis López-Linares, con la que tuvo a su cargo el guión y la dirección de Alberti para caminantes (2003); y la producción ejecutiva y el guión del largometraje Un instante en la vida ajena (2003), que obtuvo el Premio Goya al mejor documental; así como de Tánger, esa vieja dama (2002). También ha codirigido con José Luis López-Linares el cortometraje Los Orvich: Un oficio del Siglo XX (1997), y los largometrajes Extranjeros de sí mismos (2001), nominado al mejor documental en la XVI edición de los Premios Goya; A propósito de Buñuel (2000); Lorca, así que pasen cien años (1998), nominado a los premios Emmy 1998; y Asaltar los cielos (1996), nominado a los premios Goya al Mejor Montaje, y ganador del Premio Especial Cine, de los Premios Ondas 1997.
29/8/2008 23:30
sr.oe, su sirenita no tiene...
Publicado por: el cartero
29/8/2008 23:17
Publicado por: oe
29/8/2008 23:10
Publicado por: el cartero
29/8/2008 22:59
Cartas: 1: el sr.lapa no se...
Publicado por: el cartero
29/8/2008 22:52
Publicado por: oe
29/8/2008 22:40
http://es.youtube.com/watch?v=ZJ...
Publicado por: piraña
29/8/2008 22:35
Publicado por: oe
29/8/2008 22:29
Me voy a dormir, tengo mucho en...
Publicado por: sirenita
29/8/2008 22:28
Pues parece que tampoco le tiene...
Publicado por: sirenita
29/8/2008 22:25
Publicado por: oe
© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres