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El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

lunes, 7 de julio de 2008

Blog de Javier Rioyo

LEOPOLDO MARÍA PANERO, PREMIO CERVANTES

“Salí a la calle y no vi a nadie, / salí a la calle y no vi a nadie, / ¡oh, Señor!, desciende por fin / porque en el Infierno ya no hay nadie.”

Ese es un poema de los últimos años 70. Leopoldo ya estaba en manicomios, aunque todavía tenía bastantes posibilidades de escaparse, de hacer una vida bastante enloquecida pero sin tener la frontera de aquellas paredes.

Lo había conocido años antes. En las tabernas madrileñas. En algunas noches de alcoholes, mujeres y alguna poesía. Lo volví a ver en París, sería el año 74. Estábamos por allí felizmente ácratas, descreídos, noctámbulos, cantarines, escuchadores de García Calvo y bebedores de vino no muy caro en aquel bar de Saint Germain des Pres. Alguno vino con la noticia de que los “flics” habían detenido a Leopoldo Panero. Parece que lo habían pillado hurgando en alguna basura y le confundieron con un clochard. Cuando comprobaron que era algo pero, que era un alucinado poeta, la cosa se puso más complicada. Ya estaba en un camino muy peligroso para vivir entre las leyes de los otros locos, los del orden exterior, los que no están en los manicomios.

Después le volví a ver algunas veces. Nunca, casi nunca me reconoce. Una vez, hace ya bastantes años, conseguí un permiso para sacarlo durante dos días de Mondragón. La excusa era una entrevista con Lola Flores en Antena-3. Entonces España y la televisión eran así de surrealistas. Cuando Lola vio al poeta de cara alucinada, de ojos perdidos y palabras ininteligibles -pero tantas veces tan lúcidas, demasiado lúcidas- se negó a cualquier entrevista con aquél que le parecía un enviado del diablo. Lo mismo le había ocurrido con Albert Plá, ¿lo recuerdas Plá? En el caso de Panero fue su hija Lolita la que se atrevió a preguntar algunas cosas a ese poeta al que no entendió nada. Me encantaría rescatar aquellas imágenes. Acabamos un poco hartos del ritmo de coca colas y cigarrillos de Leopoldo. Tampoco era fácil seguir sus palabras, llenas de risas y de iluminaciones.

Siempre he seguido su poesía. No es el poeta que prefiero pero desde aquel camino primero de Swan y un poco después por las calles de Carnaby Street hasta nuestros días, sigo siendo un lector de ese poeta lleno de hallazgos. De luces, de demonios, de infiernos y de ángeles derrotados. Me pondría a la cabeza de un premio significativo para Leopoldo. Y no es el poeta que más me gusta, ni siquiera estoy seguro de que sea el Panero que prefiero, pero si de poetas españoles -y contra España- hablamos, pocos encuentro con más justicia para ser premiado. No será fácil convencer a esa gente. No hay nada más que ver cómo, quiénes y de qué corrientes poéticas son los jurados de los grandes premios. No sucederá el milagro, pero no me parece mal comenzar la campaña. Yo, al querido Leopoldo y a sus seguidores, les prometo que comenzaré la campaña. La próxima semana tendré la oportunidad de proponérselo a la ministra. Ya les contaré. Por ti brindo Leopoldo. Aunque sea un brindis al sol. Un brindis desde las cavernas iluminadas de alguno de tus infiernos.

[Publicado el 05/7/2007 a las 11:26]

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Comentarios (14)

  • *Cierto que a mí (¡y a Bousoño!) también me parece buen poeta AGC.*

    Lo de Bousoño merece, justamente, figurar con signos de admiración. Parece asombroso pero no lo es. La poesía conceptista es propia de la generación de Bousoño y del ideario poético del propio Bousoño.
    Panero es mejor poeta que los mencionados. Es gran poeta, de amplio calado. Él podría hacer lo que quisiera. Pero es muy irregular. Se consiente todo. Es como un niño consentido a la hora de corregirse. Su perfil psicológico obra en contra (tanto como en otras cosas a favor). Por ello, Panero es el poeta de los buenos momentos, de los grandes atisbos. Pero no creo que de los grandes poemas. No es, precisamente, un 'técnico'. Y por culpa de su autoindulgencia. No es un maldito. Es un malogrado. Y sus grandes aciertos te pueden dejar con la sensación de lo que hubiera sido si...
    Que, poco más o menos, le ocurre a cualquier autor. Pero... el mérito del trabajo y de la corrección es el que ha producido a los grandes que conozco. El caso de Panero es difícil, creo yo. Yo no puedo juzgarlo como autor. Es cuestión de tiempo. Pero sí creo ser de los pocos a quienes defraude Panero. Me parece increíble pero Panero es casi un ikono de culto. Lo celebro porque observo que los lectores saben también encontrar las mejores intenciones de un autor por encima de sus límites.
    Sería maravilloso.
    Saludos.

    Grifo

    Comentado por: Grifo el 09/7/2007 a las 23:26

  • Pues a mí me gusta Panero, ese Peter Pan sin dientes (tampoco los tenía Chicho Sánchez Ferlosio, que todo lo mereció y se fue, como quería, sin nada —ni siquiera la calculadora nueva que pidió a la fundación March). Panero es un Cirlot contracultural, un poeta de amplias lecturas que ha sabido ponerlas a rédito. También vivir sin trabajar, que es cosa siempre muy esforzada. De inconsciente no tiene nada. Hable de la Shekinah o de Gramsci, sabe bien lo que dice y sabe decirlo. No me acompaña ahora el único libro suyo que he tenido (Narciso en el acorde último de las flautas), pero sí un par de versos, tan buenos como el Spiritual que recuerda Rioyo: Al alba te fuiste, / dejándome sin mí. O aquel haiku: Yo soy sólo mi perfil. / Cuando la nieve cae, de mi rostro / nada se ve (con su variante: Cuando la nieve cae de mi rostro, / nada se ve). Cierto que a mí (¡y a Bousoño!) también me parece buen poeta AGC.

    Comentado por: Al59 el 09/7/2007 a las 18:02

  • dicho en otros términos:
    el que se mete con Lucía Angélica Folino, pierde.




    Sony/Gran Hermano se arrepentirá y le daré la absolución cuando pague.

    Comentado por: Lucía Angélica Folino el 07/7/2007 a las 04:26

  • pero en fin, tampoco vendrá mal un poco de poesía del silencio atlántico para calmar ciertas aguas que nos salpican a todos...


    Le pedí a Nacho una ayudita y no se hizo esperar.
    La remisión de Carmen es un placer que me debía la mafia rosa.

    Comentado por: Lucía Angélica Folino el 07/7/2007 a las 04:25

  • me alegra que el tema de Panero salga a la luz pública...si, mi propuesta es al cervantes, porque su calidad poética lo amerita, como Gonzalo Rojas...creo haber documentado con dos artículos y un par de poemas, por qué Panero amerita una premaición de esta anturaleza..símbolo de las letras castellanas...no sé si esta opinión sea admitida en el blog..porque desde ayer..cuando quise complementar el artículo, que ha tenido una extraordinaria difusión en América latina, estados Unidos y la propia España, sale un cartelito de Spam...

    Comentado por: rolando gabrielli el 06/7/2007 a las 16:51

  • Sr. Rioyo, ya no me cabe duda: Leopoldo María Panero es un poeta maldito. Usted nos comentó que iba a hablar con la Ministra de Cultura para sugerirle la idea del Cervantes y nos fulminan a Doña Carmen Calvo para poner en su lugar a un poeta que, en muchos aspectos, está en las antípodas de Leopoldo María Panero. Eso sí, como nunca me interesaron mucho las grescas que se montan entre las diferentes tendencias poéticas españolas, siempre leí con interés la obra de César Antonio Molina y su libro En el mar de ánforas me ha hecho pasar muy buenos momentos. ¿Qué nos cuenta usted sobre el nuevo Ministro de Cultura? Por un lado, me alegro. Por otro, me apena no volver a ver a una Ministra con chupa de cuero, pero en fin, tampoco vendrá mal un poco de poesía del silencio atlántico para calmar ciertas aguas que nos salpican a todos. Un abrazo.

    Comentado por: Filemón Pi el 06/7/2007 a las 12:54

  • bueno, en un libro de León Felipe, en el anexo, añadieron una carta de Camilo.. Cela en la que le pedía consejo sobre sus escritos... entendi que el mundo personal es diferente
    ...






    Bah... yo también pido consejos, pero no para ganar premios sino porque no sé autocorregirme.
    ¿Se entiende?

    Comentado por: Lucía Angélica Folino el 06/7/2007 a las 05:21

  • "Qué corazón el suyo, siempre tan magnánimo.
    Pero, como le consiga a nuestro gurú el Cervantes, acabaré discutiendo con Vd. por un motivo auténtico."


    Deme motivos, razones, explicaciones que marquen en la literatura un tope, un mejor articulista de España, que distinga a un poeta mayor de uno menor... no sé distinguir eso con teorias académicas.



    Comentado por: Lucïa Angélica Folino el 06/7/2007 a las 05:18

  • Hola, dulce Enea: soy el autodenominado Grifolino, o 'pequeño grifo' por oposición al Gran Grifo, que es el malo. Yo soy el bueno.
    Si se lo dieran a Gimferrer, harían justicia a la literatura en Valenciano, y un poco a la de Aragón. Me gustaría más que Panero. Por lo menos, Gimferrer no dice nada en las entrevistas...
    Saludos, estrella.

    Grifo

    Comentado por: Grifo el 06/7/2007 a las 01:00

  • hombre, Grifolinoautodenominado, puede también proponer que se lo den a JesuCristo y la Biblia entera, por qué no.... el premio para antonioni y el Imserso
    as... broma

    y si se lo dan Gimferrer amigoantiamigoenemigo amigo
    usaaaaaa, que el patín va en escayola uuu uuu



    Enea

    Comentado por: Enea el 05/7/2007 a las 13:49

  • Creo que Cela se quejaba porque no recibía el Cervantes, ay! el Nobel. Paenro dijo una vez hijo de Leopoldo, que le gustaría recibir un premio por el dinero y más seguro. Las sociedades de premio y castigo le tienen castigo seguro. Tabú, tabú

    bueno, en un libro de León Felipe, en el anexo, añadieron una carta de Camilo.. Cela en la que le pedía consejo sobre sus escritos... entendi que el mundo personal es diferente

    Enea

    Comentado por: Enea el 05/7/2007 a las 13:42

  • *La próxima semana tendré la oportunidad de proponérselo a la ministra.*

    No, por favor, Rioyo, no lo haga. Es que lo mismo se lo dan... Que se conforme con el Premio Cerbantes.

    *“Salí a la calle y no vi a nadie, / salí a la calle y no vi a nadie, / ¡oh, Señor!, desciende por fin / porque en el Infierno ya no hay nadie.”*

    Eso es genial. La repetición obsesiva de los dos primeros versos. Y la sorpresa de los dos últimos, que nos revelan la realidad como el infierno en el que no creíamos estar; y a Dios como al padre verdugo que, una vez cumplida su tarea, puede bajar hasta un infierno en condiciones.
    Pero Panero no siempre escribe así... Nadie en su familia habrá tenido mayores facultades que él y las habra desaprovechado tanto. Lo normal en este autor es la mixtura del imaginario retrosurrealista, unido a la disertación conceptual pomposa, que nos larga sobre el Padre Abstracto (un ejemplo) en un tipo de discurso que parece del García Calvo de los peores momentos. O, bien, no queda mal en AGC. Pero queda fatal en un poema, diga lo que diga su autor. Porque , o eres poeta, o eres gurú. Y él es gurú.
    Es verdad que, en la poesía, no hay límite. No hay prohibición sobre ningún tema, término, etc... Siempre que creemos los temas y los términos. En el poema, todo se vuelve real. No es posible, un ejemplo, hablar en el poema del significado conceptual del término 'abstracto'. Porque, en un poema, 'abstracto' empieza a contar como realidad; y empiezan a contar sus asociaciones fonéticas, su 'bs', su 'tr', sus vocales...
    Lo contrario es embaucar al lector.
    Este señor dice que escribe desde una técnica, en el sentido de que no lo hace desde la inspiración automática. Qué pena. Sólo cuando lo hace desde el automatismo, le sale bien (como en el poema antes citado). Y, cuando nos suelta el rollo..., pues se aburre hasta el psiquiatra de turno.
    Le perdió el exhibicionismo. ¿Está esquizofrénico...? Creo que su esquizofrenia consiste en aparentar que la tiene. No lo hace mal. Tal vez sea su mejor obra de arte.

    *Después le volví a ver algunas veces. Nunca, casi nunca me reconoce.*

    Claro que le reconoce. Pero lo sabe hacer.

    *...un brindis al sol. Un brindis desde las cavernas iluminadas de alguno de tus infiernos.*

    Qué corazón el suyo, siempre tan magnánimo.
    Pero, como le consiga a nuestro gurú el Cervantes, acabaré discutiendo con Vd. por un motivo auténtico.
    Saludos cardiacos.

    Grifo


    Comentado por: Grifo el 05/7/2007 a las 13:27

  • a esto es una campaña ? pues yo estoy a favor de CRISTOBAL SERRA , SERRA es mejor que PANERO mila a uno . SERRA seria un premio para el premio .

    Comentado por: albert pla el 05/7/2007 a las 12:49

  • Rioyo

    a Lola ya le dedique una canción .

    http://www.youtube.com/watch?v=FMXSpPFwRrA

    Pero supongo que solo la pillamos Rioyo y Yo .

    Hay una anecdota de Vila-matas que se encuentra a Panero en un banco , vila-matas se asusta Panero no le reconoce y Vila-matas le suelta una pasta en plan limosna .

    Comentado por: albert pla el 05/7/2007 a las 12:36

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Biografía

Javier Rioyo (Madrid, 1952) es licenciado en Ciencias de la Información. Periodista, escritor, director y guionista de cine, radio, televisión y dramáticos. Dirigió y presentó el programa semanal de libros Estravagario en TVE 2, con el que obtuvo el Premio Fomento a la Lectura 2005, concedido por la Federación del Gremio de Editores de España. También ha sido responsable de cultura y libros en el programa diario Hoy por hoy de la cadena SER. Es colaborador habitual de El País (escribe para el suplemento semanal Domingo) y de la revista Cinemanía.

 

En televisión, Rioyo ha presentado el programa "El Faro" del canal Documanía y ha obtenido dos premios Ondas en Radio y uno en Televisión. Ha sido guionista de numerosos festivales de música para Canal+, así como de los premios Goya, y de diversos programas de radio y televisión. También coordinó los guiones para la serie Severo Ochoa. Ha dirigido y participado en cursos de Comunicación y Cultura en diversas universidades españolas. Formó parte del Comité Asesor de Alfaguara y ha sido jurado de festivales de cine y premios literarios en varias ocasiones.

 

Es autor del libro Madrid: casas de lenocinio, holganza y malvivir (Espasa Calpe, Premio 1992 Libros sobre Madrid); y de La vida golfa (Aguilar, 2003). En 2005, con su productora Storm Comunicación, realizó la producción ejecutiva y el guión de Miracolo Spagnolo, un documental para la RAI sobre la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al gobierno y su primer año de legislatura. También dirigió y produjo Alivio de luto, un vídeo documental en el que entrevista a Joaquín Sabina; así como Un Quijote cinematográfico.

 

En 1994 fundó la productora Cero en conducta, con José Luis López-Linares, con la que tuvo a su cargo el guión y la dirección de Alberti para caminantes (2003); y la producción ejecutiva y el guión del largometraje Un instante en la vida ajena (2003), que obtuvo el Premio Goya al mejor documental; así como de Tánger, esa vieja dama (2002). También ha codirigido con José Luis López-Linares el cortometraje Los Orvich: Un oficio del Siglo XX (1997), y los largometrajes Extranjeros de sí mismos (2001), nominado al mejor documental en la XVI edición de los Premios Goya; A propósito de Buñuel (2000); Lorca, así que pasen cien años (1998), nominado a los premios Emmy 1998; y Asaltar los cielos (1996), nominado a los premios Goya al Mejor Montaje, y ganador del Premio Especial Cine, de los Premios Ondas 1997.

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