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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

lunes, 6 de octubre de 2008

Blog de Javier Rioyo

ARMAS Y LETRAS

Estoy en Bogotá, dentro de unos minutos se debatirá sobre los desafíos de la Industria Editorial, se están celebrando el II Acta Internacional de la Lengua Española. Hasta hace un rato todos estábamos matizadamente contentos, optimistas y esperanzados con la gran transformación que ha vivido, que sigue viviendo el país colombiano. Con el cambio vital y cultural en una de las más complicadas capitales del mundo.

Es Bogotá una ciudad fascinante por su crecimiento, por su transformación, también por su peligro, su manera de crecer bajo volcanes que no se ven, pero que ahí están. En la Capital Mundial del Libro de 2007, como así lo decidió la UNESCO, después de haber escuchado un discurso inaugural, también matizadamente optimista del escritor William Ospina sobre el futuro del libro, sobre el futuro de la lectura y sobre el comienzo de la modernidad de la mano del crecimiento del libro como un bien común para la mayoría.

Yo, como Ospina, soy de la tendencia optimista. Después viene la realidad y te muestra sus garras, sus miserias y su brutalidad. Mientras nosotros nos disponemos a debatir sobre las bondades de la cultura y su difusión,  en las sierras de Colombia acaban de asesinar a once diputados secuestrados por la guerrilla. Es muy difícil hablar con normalidad de las letras cuando las armas hablan de esa manera.

Ya ayer, antes de escuchar a Ospina, guardamos un minuto de silencio por la muerte de los soldados españoles y colombianos en lugar del mundo donde las armas están por encima de las letras. Ahora comenzamos con la sombra de esos otros muertos.

Hubo un tiempo que muchos intelectuales miraron con simpatía esos movimientos de “liberación” que se daban en muchos países de dictaduras en América, en otros lugares del mundo. Hoy ya no podemos justificar, por más torpes y vendidos que sean algunos gobiernos, por más desacertadas que sean algunas medidas y por más injusticia y desigualdad que exista en la sociedad. No podemos usar las armas. No se puede creer en el fundamentalismo del arma, la fuerza, el secuestro. No tengo solución. No tengo idea qué se debe hacer para terminar con las guerrillas secuestradoras y antidemocráticas. Tampoco sabemos cómo liberarnos de malos gobernantes. Cómo terminar con tantas desigualdades o injusticias. Hoy tampoco nuestra pluma vale lo que sus pistolas.

Y poco, no estoy seguro si nada, tiene que ver aquella pistola que cantaba Antonio Machado, con estas pistolas de las guerrillas colombianas. Poco vale nuestra pluma, pero no queremos cambiarla por sus pistolas.

Quería hablar de la hermosa y literaria ciudad. Lo haré en otro momento.

[Publicado el 29/6/2007 a las 10:23]

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Comentarios (9)

  • Grifo o Pla? y también Philemon? Ya sabía yo...y que tal Francis? Co ño, ya sabía yo!

    Bueno, con Grabielli no me equivoco, ahí está en mi blog como enlace...por algo será. Por dios decidan por una cara, es más fácil!

    Comentado por: Chiqui el 08/7/2007 a las 01:48

  • Hola, Filemón Pi: No recuerdo ahora quien pudo crear el término 'larrosiano', si Pla o yo (tal vez Larrosa recuerde). Pero tengo la sensación de no haber sido yo sino, en cualquier caso, Pla. Pude, por qué no, haberlo hecho en un momento de informalidad. Pero lo dudo porque este tipo de derivados adjetivales de nombres propios me suena fatal en la mayoría de los casos. Me suenan artificiales y forzados, aunque útiles y hasta imprescindibles. Y el de 'larrosiano' no es de las peores derivaciones adjetivales que conozca. No suena mal. Pero las cuestiones de oído que afectan al lenguaje son muy caprichosas. Y las palabras pueden gustar o no.
    Respecto a la guerrilla colombiana, la tolerancia, etc, etc..., los grifos de antes (¡claro está!) estrujaban los co jones de sus enemigos con las garras, mientras que con el pico les rajaban las entrañas. Y en esa época no quedó un solo guerrillero en Colombia.
    Yo, ahora, estoy en decadencia y prefiero la literatura porque la alimentación actual me ha contaminado. Todos nos hemos vuelto mucho más dulces por un exceso de hidratos de carbono.
    Aunque tampoco está mal... En vez de balas, disparen a los violentos con saquitos de azúcar. Acaba con todo.
    Saludos, diabéticos.

    Grifo

    Comentado por: Grifo el 01/7/2007 a las 00:21

  • 50 minutos de silencio por 50 años de guerra en Colombia...todo lo demás es literatura...

    Comentado por: rolando gabrielli el 30/6/2007 a las 16:51

  • Para desgracia de todos, armas y letras han estado siempre muy unidas, las palabras son poderosas tanto como las armas, nos arrebatan y dan sentido a nuestras vidas, pero a veces no son suficientes y entonces hablan las armas. Desde Garcilaso a Cervantes, ambos soldados al servicio de la Monarquía Católica, el sable y la pluma han ido de la mano, tratar de desligar la violencia de las armas y la versatilidad de la palabra es como cercenar la realidad de lo mas real, que es esa apelación a la muerte por la vía de urgencia. No seriamos nosotros si no fueramos tan crueles, tan sanguinarios, porque esas palabras que tanto nos reconcilian con nuestros semejantes están escritas la mayoría de las veces con la sangre que hacen verter en su nombre.

    Comentado por: jose manuel sánchez-paulete el 29/6/2007 a las 20:35

  • Por evidente que parezca, la cultura es realmente una urgencia y una necesidad para poder modificar poco a poco la situación, pero no podemos olvidarnos de que la educación es algo que forma parte de lo mismo, y las ingerencias que se producen, por ejemplo en España, desde sectores como la cúpula radical de la iglesia en aspectos como la formación de los ciudadanos, hace que lo evidente se transforme en imposible.
    Hablando de la poesía, entre otras necesidades, ya nos lo dijo Celaya, es "un arma cargada de futuro". Por eso, ante la impostura y a pesar de todo, debemos ser optimistas, resistentes y actuar con contundencia.
    Yo no conozco Colombia:
    Disfruta, pero: ¡Qué envidia me das Rioyo!

    Comentado por: losencillo el 29/6/2007 a las 19:35

  • Sr. Larrosa estoy de acuerdo con usted.
    Eso mismo pienso yo, la sangre cuando hierve cuidado¡ es como un hartazgo de tanta imbecilidad humana.

    Los humanos somos muy imbéciles y sepan disculpar pero, mientras los líderes de nuestro planeta no dejen de ser unos egoístas vamos de mal en peor.

    Sr. Rioyo si a usted pudo distraerlo de sus letras tanta mugre que acá se vive, imagínese a los que nos toca vivirla a diario.
    Aquí ya no importan los vivos, imagínese los muertos¡¡¡ pues menos.

    Saludos.
    Eréndira Gallardo



    Comentado por: Eréndira Gallardo el 29/6/2007 a las 19:04

  • Señor Larrosa, qué alegría volver a leerle. Precisamente ayer me acordé de usted mientras leía la novela de Javier Tomeo La mirada de la muñeca hinchable. Tiene un toque muy "larrosiano" -si se me permite usar el acertado término que acuñó no sé si Grifo o Pla en el blog de Azúa-.

    Qué suerte tiene el Señor Rioyo de estar en la maravillosa Bogotá. Disfrute de la ciudad y de su gente. Cada vez que hablo con alguno de mis amigos colombianos compruebo que hay más plumas, talento y vida que pistolas en ese azotado y querido país. Espero volver algún día. Mientras tanto, voy a releer dos libros de Andrés Caicedo que me traje de mi viaje a Colombia: Calicalabozo y Que viva la música. Espero que su estancia en Bogotá sea fructífera en todos los sentidos: que la hermosas bogotanas le sonrían( y alguna paisa también, que tienen fama de ser las más bellas) y que encuentre o reencuentre personas, rincones,libros interesantes...

    Comentado por: Filemón Pi el 29/6/2007 a las 18:32

  • Perdón , me he olvidado de hacer la publicidad de la web del escritor más insólito para el lector más inteligente, que debo ser yo mismo.
    ---http://www.antoniolarrosa.com/

    Comentado por: Larrosa el 29/6/2007 a las 16:57

  • Creo que mientras los egoismos de los gobiernos existan,seguiran existiendo los salvajismos que dia a dia van in crescendo, mi sincera opinión es que cuando las clases desfavorecidas no tienen una cultura minima por la culpa de esos egoistas que no dejan ni para que los hijos de los pobres tengan estudios basicos, seguiran existiendo las revoluciones las matanzas, las venganzas y toda clase de violaciones humanas, porque cuando no se tienen posibilidades de prosperar en en la vida, la sangre de esas clases se pone en ebullición y todo puede trastocarse como ya ha quedado demostrado ampliamente a lo largo de la historia universal.
    mil veces me he dicho:Ese ha muerto inmensamente rico y ni sus hijos han podido disfrutar de su miserable existencia, porque a veces mueren envenenados otras ajusticiados por sus enemigos que normalmente son iguales o peores, tambien terminan mal y raro es el que muere de viejo puesen la mayoria de los casos parece que hay una justicia divina que los elimina casi siempre entre atroces sufrimientos porque como dijo alguien muy sabio ,"el que a hierro mata a hierro muere, o el que mal anda mal acaba o el que siembra vientos recoge temestadeso...etc.etc.

    Comentado por: Larrosa el 29/6/2007 a las 16:50

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Biografía

Javier Rioyo (Madrid, 1952) es licenciado en Ciencias de la Información. Periodista, escritor, director y guionista de cine, radio, televisión y dramáticos. Dirigió y presentó el programa semanal de libros Estravagario en TVE 2, con el que obtuvo el Premio Fomento a la Lectura 2005, concedido por la Federación del Gremio de Editores de España. También ha sido responsable de cultura y libros en el programa diario Hoy por hoy de la cadena SER. Es colaborador habitual de El País (escribe para el suplemento semanal Domingo) y de la revista Cinemanía.

 

En televisión, Rioyo ha presentado el programa "El Faro" del canal Documanía y ha obtenido dos premios Ondas en Radio y uno en Televisión. Ha sido guionista de numerosos festivales de música para Canal+, así como de los premios Goya, y de diversos programas de radio y televisión. También coordinó los guiones para la serie Severo Ochoa. Ha dirigido y participado en cursos de Comunicación y Cultura en diversas universidades españolas. Formó parte del Comité Asesor de Alfaguara y ha sido jurado de festivales de cine y premios literarios en varias ocasiones.

 

Es autor del libro Madrid: casas de lenocinio, holganza y malvivir (Espasa Calpe, Premio 1992 Libros sobre Madrid); y de La vida golfa (Aguilar, 2003). En 2005, con su productora Storm Comunicación, realizó la producción ejecutiva y el guión de Miracolo Spagnolo, un documental para la RAI sobre la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al gobierno y su primer año de legislatura. También dirigió y produjo Alivio de luto, un vídeo documental en el que entrevista a Joaquín Sabina; así como Un Quijote cinematográfico.

 

En 1994 fundó la productora Cero en conducta, con José Luis López-Linares, con la que tuvo a su cargo el guión y la dirección de Alberti para caminantes (2003); y la producción ejecutiva y el guión del largometraje Un instante en la vida ajena (2003), que obtuvo el Premio Goya al mejor documental; así como de Tánger, esa vieja dama (2002). También ha codirigido con José Luis López-Linares el cortometraje Los Orvich: Un oficio del Siglo XX (1997), y los largometrajes Extranjeros de sí mismos (2001), nominado al mejor documental en la XVI edición de los Premios Goya; A propósito de Buñuel (2000); Lorca, así que pasen cien años (1998), nominado a los premios Emmy 1998; y Asaltar los cielos (1996), nominado a los premios Goya al Mejor Montaje, y ganador del Premio Especial Cine, de los Premios Ondas 1997.

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