El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 5 de julio de 2008
PRESTIGIO DE LA JUVENTUD
No recuerdo haber pensado demasiado sobre esto cuando fui joven. Tampoco demasiado en la edad madura, pero como los pensamientos son como asaltadores de caminos se han empeñado en complicarme mi tranquilo, más o menos, discurrir. El otro día citaba mal uno de los poemas que más veces he leído del muy querido, y leído, Jaime Gil de Biedma…Su poema “himno a la juventud” comienza así: “A qué vienes ahorra juventud, / encanto descarado de la vida?/ Qué te trae a la playa?/ Estábamos tranquilos los mayores/ y tu vienes a herirnos, reviviendo/ los más temibles sueños imposibles,/ tú vienes para hurgarnos las imaginaciones...”… Y termina, después de un hermoso y doliente transcurrir: “…Aunque de pronto frunzas/ la frente que atormenta un pensamiento/ conmovedor y obtuso,/ y volviendo hacia el mar tu rostro donde brilla/ entre mojadas mechas rubias/ la expresión melancólica de Antínoos,/ oh bella indiferente,/ por la playa camines como si no supieses/ que te siguen los hombres y los perros,/ los dioses y los ángeles,/ y los arcángeles,/ los tronos, las abominaciones…”
Pues eso, que no sólo hay que tener cuidado con las medusas. También es altamente peligroso a ciertas edades- ¿o debería decir a cualquier edad?- mirar en las playas, en las sierras, en las calles como pasan las descaradas jóvenes. Lo mejor es no mirar. No salir. No soñar. No hacerlo. ¿Será lo mejor ser Andy Warhol? No me lo creo, además te pueden pegar un tiro. Me voy, que pierdo el avión. Hablaré desde la tranquila, hermosa y divertida ciudad de Bogotá.
Ah, y gracias a Enea por ese rescate de la sinceridad del deseo de Cernuda.
Y otro ah, para aclarar a una amiga silenciosa que no confundí -o no quise que así pareciera- las historias de Lolita y Lost in traslation. Yo se quién de esos dos maduros me gustaría ser. Hablo demasiado pero bebo whisky.
[Publicado el 27/6/2007 a las 11:56]
Si es muy jovencita, no se porte como un vulgar Humbert Humbert, no la seduzca directamente, pero averigüe si ella por accidente se ha enamorado, y si es así, al ataque, que quizá se hagan daño pero también pueden darse mucha felicidad; tal vez aprendan mucho el uno del otro, de sus diferencias. Y puede que incluso ella lo desee más que ud. Quién sabe.
Comentado por: escarola el 29/6/2007 a las 13:07
En el mundo ha de haber de todo : hombres que les gustan la mujeres, mujeres que les gustan los hombres, hombres que gustan entre hombres , mujeres que se gustan entre ellas, viejos que les gustan las jovenes viejas que les gustan los jovenes jovenes que les gustan viejos o viejas, mayores que les gustan niños o niñas. ¿Quien puede controlar tal variedad? ¿Quien dice que lo mal visto ahora no será tolerado mañana?¿Donde empieza o termina lo peverso? Sin duda el mundo es un asco,asi que lo mejor que podeis hacer es ir a leer mi web
http://www.antoniolarrosa.com/ o la de Lucia
Angela folino
Comentado por: Larrosa el 29/6/2007 a las 09:24
Apenas recuerdo Lost in translation. Me pareció una película sonámbula, de seres fantasmales, soledades que se cruzan y cosas así, no reparé demasiado en la diferencia de edad, pero seguro que con ese papá Sofía tiene un complejo de Edipo como la copa de un pino.
Comentado por: escarola el 28/6/2007 a las 18:38
Imposible olvidar ese poema de J. Gil. de Biedma, tiene para mí un profundo valor sentimental: me lo pusieron el año pasado en las oposiciones de secundaria. Acudí sin estudiar con la intención de salir después de firmar, pero me quedé prendada delante de ese poema que ni siquiera sabía de quién era; empecé a descifrarlo. Me recordó al principio una oscura historia que mejor no recordar. Pero era hermoso, luminoso, tremendo. Pensé y puse, qué desprecio hacia ella, qué cruel distancia se desprende de sus palabras( "bestezuela infantil, en quien coinciden
la directa belleza de la starlet
y la graciosa timidez del príncipe.
Aunque de pronto frunzas
la frente que atormenta un pensamiento
conmovedor y obtuso," )
. Puse algunas cosas más sobre intertextualidad, posmodernismo, comparé la primera imagen con la de Venus saliendo de las aguas, discurrí sobre la amarga constatación de la renuncia, la pérdida, la conciencia de la juventud perdida. Leí mi examen ante un público de sexagenarios, con no muy buenos resultados. Busqué en internet el poema y lo primero que me salió fue ese artículo suyo en el que ud lo comentaba.Un círculo que se cierra. Hace exactamente un año de ello.
Comentado por: escarola el 28/6/2007 a las 17:19
Coincidiendo con lo dicho sobre la nostalgia, sólo recordar a Claudio Rodríguez, quien en el poema "Un suceso", sobre algo relacionado con esto escribe:
"[...]Como renuncio a mi deseo
ahora. me lastimo y me sonrojo
junto a esa muchacha a la que hoy amo,
a la que hoy pierdo, a la que muy pronto
voy a besar muy castamente sin que
sepa que en ese beso va un sollozo"
Comentado por: losencillo el 28/6/2007 a las 10:31
Comentado por: escarola el 28/6/2007 a las 09:46
Esas miradas hacia los jóvenes son pura y llanamente arrebatos de nostalgia por la propia juventud perdina
.. me recordó ese poema y otros donde Gil de Biedma.. no se´
que la pobreza llegue al gobierno
que el hombre sea dueño de su historia
( eso último me pareció tan fascinante, tan imposible como hecho, tan... lo es, la historia es tu vida en ese sentido... pero sin otro, sin otros no hay historia, por eso puede ser que creamos que no somos dueños... como Tazio... bello.... bien bello una condena cuando ya sabes buscar... entonces querer ser, no....
bien bello, pues
Enea
Comentado por: Enea el 27/6/2007 a las 23:24
ah! recordé el poema en Las palabras ( las personas) del verbo, pero debe estar en otros lugares, pues
Sin deseo de ti, sofisticada
bestezuela infantil, en quien coinciden
...
son tan bellos algunos... algunas personas del verbo
así pues, buenas noches.
ese país tranquilo
cuyos contornos son los de tu cuerpo
de ganas de morir recordando la vida,
o de seguir despierto
-cansado y excitado- hasta el amanecer
( nunca entendí, quizás cuando lo lea otra vez... cansado y excitado hasta el amanecer... pero qué bello)
Heu quantum per se candida forma valet!
Enea
Comentado por: Enea el 27/6/2007 a las 23:16
Comentado por: Lucía Angélica Folino el 27/6/2007 a las 20:13
Lost in translation: qué decepción, qué mala película.
Nunca entendí si la chica era una prostituta de hotel o un flirt ocasional.
No me gustaba la química entre los actores. No noté lo de la diferencia de edades hasta ahora que lo leo, pero Bill Murray me parece que ni a los 25 ha sido un hombre guapo y la chica es totalmente del montón.
Los diálogos no existen. No logro comprender qué es lo que une a esos dos, excepto la soledad de la fría sociedad japonesa.
¿Le dice algo al final en el oído?
¿Debo adivinarlo?
Bueno, mi versión es: "esta película es guionada por la hija de Coppola, quedate tranquila porque aunque es un bagarto nos darán algún premio y seguiremos chafando en el cine unos años más".
Respecto del comentario de Rioyo: deplorable.
Bajó 18 puntos.
Cuando era jovencita nunca me enamoré de un viejo de la edad actual del prosista. Jamás de los jamases sentí atracción por una persona mayor de ocho o diez años (como un exceso imperdonable en mi conducta: doce).
Un viejo con una jovencita me da asco. Siento su limitada inteligencia como un oprobio personal. Rechazo esa falta de reconocimiento ante el espejo. Considero su actitud una "capitis diminutio". El libro Lolita tiene de interesante que fue una literatura de avanzada, con textos casi iniciáticos. Memoria de mis p u t a s tristes es lisa y llanamente un bodrio olvidable.
Las mujeres sabemos que debemos desconfiar con los hombres que usan barba candado o bigote tupido. Son inmaduros, generalmente impotentes y deben recurrir al viagra, tienen un alto grado de fetichismo, se creen jóvenes y hacen el ridículo (aquel sitio del que no se vuelve) y sobre todo, son infieles y volátiles.
Alguien que "se enamora" de una jovencita, es candidato a dejarla a los dos años por una más joven y así hasta desgarrar cualquier deseo, porque en cuanto las mujeres que lo rodean advierten su inclinación voluptuosa siempre habrá quien le presente candidatas (sabe que los viejos pagan el costo del sexo con una piel fresca sin chistar).
Estos viejos verdes, babosos, oscuros, quieren retener una juventud y persiguen la quimera de que nunca han de morir, lo que los convierte en imbéciles ante las mujeres que podrían satisfacer sus vidas y hacerles conocer la felicidad del amor (que es sexo-genital pero también tiene características místicas.
Rioyo: Esta vez te pongo un cero, para que aprendas y no tires basura desde tu lugar de periodista especializado, generando caos y confusión en la sociedad sana.
Lu.
Comentado por: Lucía Angélica Folino el 27/6/2007 a las 20:11
Un día en las carreras…
Siempre me han gustado los jueves, más que los viernes y los sábados. Es el día en que los jóvenes borrachos españoles comienzan el fin de semana como si el viernes por la mañana no existiera, como si solo fuera un mero trámite burocrático antes de llegar al desenfreno y la locura del fin de semana. Los jueves se puede salir a tomar una copa sin toparte con toda la morralla que espera ansiadamente a que llegue el viernes por la noche para hacer todo lo que durante la semana no pueden hacer, es un poco absurdo pero sucede así, es lo “normal”, con toda la carga peyorativa que tiene esa palabreja que suelen manosear los políticos y las “buenas” gentes. Jueves fue el atribulado policía secreto de Chesterton en la novela “ El hombre que fue Jueves” y un jueves Dios creo la luna y las estrellas para asombrar a los endebles criaturas que fabrico con barro y para no aburrirse en las eras del tiempo y del espacio. Era 21 de Junio, comenzaba el ansiado verano y en el hipódromo de la Zarzuela se celebraban carreras nocturnas después de casi once años. Teníamos unos pases de propietario que nos había conseguido Ceferino, el juez de salida de las carreras. Nos tomamos una cerveza en la tranquila terraza sentados en unos cómodos sofás mientras leíamos el programa de las carreras y casi al azar preparábamos las apuestas. No había mucha gente pero la suficiente como para pasear un rato y ver gente. Mucha niña mona tomando copas y mucho niño bien con camisa y pantalones chinos de pinza, como siempre. Estos no van a Afganistán o al Líbano, yo tampoco, prefiero ser un simple camerero. Nos alejamos y bajamos a la pista para fumarnos un par de porros de marihuana antes de que comenzaran las carreras. Las gradas estaban todavía vacías y el sol en su ocaso dejaba el cielo difuminado por suaves colores que se perdían en el horizonte de una ciudad abatida sobre la tierra, como un animal exhausto y herido, coronada por cuatro rascacielos que se yerguen como colosos hacía el cielo. Ante aquel panorama recordé que en mi frustrada adaptación del Ulises de Homero, el cíclope era un rascacielos en construcción, las sirenas eran prostitutas y la maga Circe una meretriz senegalesa. Apoyado en la valla de la pista mi amigo se reía de mis locuras, único testigo de mis andanzas literarias y contrapunto cómico de este extraño Satiricon postmoderno en el que me he visto involucrado, tal vez por azar, tal vez porque así estaba escrito para mi homérica desgracia y Kafkaiana esquizofrenia.
Los caballos salen al padoc, nerviosos y excitados. Todo esta preparado para dar comienzo a las carreras. La gente se arremolina alrededor de las vallas para poder admirar las imponentes criaturas que desfilan en fila india ante la expectación de la gente. Vamos a las ventanillas para hacer las apuestas. No tengo mucho dinero pero suficiente para apostar diez pavos a ganador y hacer un par de gemelas en cada carrera, no es mucho pero es suficiente para pasar el rato. Es un momento emocionante, la primera carrera empieza cuando aún la luz del sol ilumina el hipódromo. Cuando era pequeño en el colegio me explicaban que la vida era como una carrera. Siempre me pareció una concepción absurda de la vida producto de la visión materialista del mundo con el que suelen armarse los desencantados profesores a la hora de impartir sus lecciones de vitales, luego hablan de fracaso escolar. En un carrera solo gana uno y los demás pierden pero la vida no es una carrera, el final es para todos igual, enfermedad y muerte, nada más. Una profesora de ingles me explico un día que si quería tener novias guapas tenía que estudiar y ganar dinero porque todas esas niñas buenas que entonces me miraban con buenos ojos, dejarían de mirarme cuando solo fuese un simple camarero, tenía razón, ahora me llaman oveja negra, pero la conteste que todas las buenas niñas de otros países acaban prostituyéndose en los club´s nocturnos de occidente por unos cuantos billetes, que el mundo es una mierda, que no merece la pena estudiar nada y que para echar un buen polvo no hace falta irse muy lejos. Horrorizada ante mi visión descarnada de la sociedad se alejo farfullando en un excepcional ingles algo que no pude entender. Era la típica profesora que hablaba sobre mayo del 68 y relataba sus experiencias como si a los alumnos nos pudiese interesar como una chica guapa y adinerada viaja a Paris para enfrentarse con los males del mundo, representar un psicodrama y pasados veinte años convertirse en una profesora de instituto con un chalet en un bonito pueblo y un coche último modelo. Todas las mujeres son iguales, quieren seguridad, quieren comodidad, es decir no buscan maridos sino dinero. ¿Hay mucha diferencia entre una chica que vende su cuerpo por dinero y otra que vende su alma por un chalet a las afueras?. El amor se acaba cuando cumples dieciocho años y después solo quedan pensamientos frívolos, palabras vanas. Se termina por convertir en una fría y calculada transacción, en una simbiosis de intereses que se entrelazan, un intercambio de flujos corporales y sentimientos encontrados en un espacio y un tiempo que se expande. ¿Qué es el amor? ¿Una casa bonita? ¿Un futuro sin preocupaciones? ¿Vacaciones en un bonito chalet en la costa?¿Una vida tranquila y placida?. ¿Que es el amor? ¿Una conversación a media a voz en un tren que cruza el país de noche?¿Un domingo por la mañana entre las sábanas?¿ Un suspiro que produce un sentimiento incontrolable?¿Unos ojos que resplandecen bajo la luz de la luna? ¿El sonido de dos cuerpos cuando se aman? Yo no se lo que es el amor. Solo conozco a gente que vende y otros que están dispuestos a comprar. El amor es una terrible locura que dura un tiempo y después no hay nada más que una cama vacía y la profunda soledad después de hacer el amor. Un cigarro que tiembla y humea entre tus labios y que se consume lentamente mientras tu compañera de cama va al baño a mear. Tal vez sea amistad, tal vez necesidad. Tal vez sea cariño, tal vez sea miedo a la soledad… Yo no se lo que es el amor.
Las carreras de caballos habían terminado con el triste resultado de que tenía ochenta euros menos en el bolsillo y un par de copas de más que es lo más normal que nos suele suceder un jueves por la noche. ¿ Que podría haber hecho con ochenta euros? ¿Comprar libros? ¿Comprar droga? ¿ Ir al teatro? ¿ Comprar una pistola y pegarme un tiro? Mi amigo había acertado y había conseguido una pasta considerable que estábamos dispuestos, según lo acordado horas antes, a malgastar en cualquier cosa que pudiésemos pagar. Nos tomamos unas copas en la terraza. La noche estaba preciosa aunque hacía un poco de frío. Mi amigo comentaba que las niñas pijas son las que mejor la chupan y yo contestaba que no era verdad, que las niñas proletarias, si es que eso ha existido alguna vez, también la chupan muy bien. Mi amigo tiene una interesante teoría que explica que las niñas bien al pertenecer a familias conservadoras habían estado más reprimidas en su juventud y que por eso cuando se tomaban un par de copas se volvían unas guarras incontrolables y dada mi experiencia vital, le tuve que dar la razón. No teníamos ninguna expectativa de pillar cacho así que salimos disparados carretera de la Coruña hacia las matas. Allí se encuentra un famoso lupanar, bueno uno no, sino tres.
Hace unos años el flowers era un cachondeo para nosotros. Al entrar, los puertas, nos daban dos besos y los camareros nos saludaban afectuosamente y nos invitaban a las copas. No es porque nos pasásemos allí el día entero, sino porque eran de la familia, vecinos, familiares. El que no era vecino de uno, era el primo del otro. El lugar no es muy caro y tiene genero femenino de primera calidad. En este lugar no se puede alternar con las prostitutas y si quieres algo tienes que subir directamente a las habitaciones. No habíamos ido para echar un polvo aunque la tentación era grande porque la carne es débil, a veces demasiado débil. Habíamos ido porque los rumores sobre su traslado a otra zona de Madrid aseguraban que el cierre es inminente y fuimos a echar un vistazo por sino podíamos volver a ir. Recordaba aquellas noches en las que te podías encontrar a la mitad de tu conocidos y vecinos allí tomando copas, subiendo y bajando de las habitaciones y sentí un poco mayor, tres para los treinta, solo queda echar el resto. La última vez que habíamos estado allí acabamos a las seis de la mañana tirados en la calle sin un duro en los bolsillos después de habernos gastado todo el dinero, completamente borrachos y descojonándonos de la risa, claro.
Siempre me han dicho que confundo la libertad con el libertinaje pero es que yo siempre he preferido ser un libertino a un libertario aunque por mi condición social debería ser lo segundo y no lo primero, seguramente no llegue a ser ninguna de las dos cosas y acabe siendo un gris trabajador con una ocupación mal pagada, rodeado de miseria y que pasa las horas en una taberna de mala muerte despotricando contra el gobierno y mirando a las chavalas jóvenes pasear por la calle recordando aquella época en todo estaba a mi alcance, completamente frustrado, completamente olvidado, completamente solo e idiotizado por una realidad que me supera y a la que no podré hacer frente, claro a no ser que haya una guerra, una de esas guerras en las que los chicos como yo podemos morirnos a gusto luchando por la clase proletaria pero claro se me olvidaba que ya no existen proletarios, que ahora los obreros compran cosas que no necesitan a plazos y se creen burgueses por tener un piso en un barrio y una hipoteca de cincuenta años: “ Patronos y obreros, todo paletos y innobles. Tanto vale la mano que ara como la que empluma la pluma, yo estoy intacto y eso me da igual”.
Ayer fueron enterrados seis caballeros legionarios: “El puesto de mayor peligro, es el de mayor honor”. Después de releer la novela “Homenaje a Cataluña” de George Orwell te queda la sensación de que es así, que esa es la realidad. Cuando hay una guerra, los primeros en morir son los héroes, los valientes. Los demás solo sobreviven, como dice Houlebeq. Algo sobre lo que añade Victor E. Frank en su tratado sociológico sobre un campo de concentración en la Alemania nazi en el libro “ El hombre en busca del sentido”. A los héroes, a los valientes, se les mete un tiro en la cabeza y después solo quedan cobardes. George Orwell iba destinado a cualquier misión que tuviera garantías de ser peligrosa porque durante la contienda civil española, Orwell se aburrió. ¿De donde salen estos tipos? ¿Donde los han criado? ¿Que tipo de raza de héroes es esta que esta dispuesta a sacrificar su vida por un puñado de hipócritas idiotas que les olvidan? ¿Por una bandera que no es la suya? ¿Por un país que nunca antes habían pisado? Orwell, no era caballero legionario, era miliciano del POUM y lucho con los republicanos para derrotar el más fascista de los fascismos posibles que se abalanzaba sobre Europa como un animal hambriento. Era un profeta y unos de los mejores escritores de la historia, adelantado a su tiempo, un hombre que lucho por la verdad, contra del fascismo cualquiera que fuese el rostro tras el que se escondiera, por eso termino por marcharse de España, herido después de recibir un tiro en la garganta, amenazado por PSUC, y perseguido por la policía de un gobierno de socialistas de derechas y comunistas fieles a la atroz dictadura Stalinista. Cuando uno va a luchar a una guerra extranjera por lo menos sabe que cuando termines tu cometido puedes volver a tu confortable hogar, a tu pacífica patria mientras que los demás se tienen que quedar allí. Cuando Orwell volvió a Inglaterra ya sabía que no pasaría mucho tiempo antes que otra guerra comenzase, ¿Combatiría Orwell en Irak o Afganistán? Creo, que no. A Orwell no le gusto mucho la sagrada familia, se hubiera horrorizado si hubiera sabido que fue construido gracias a los remordimientos de conciencia de las grandes navieras catalanas que se habían dedicado a traficar con esclavos, como ya he dicho antes hay que tirar la realidad por la ventana y quedarnos solo con la verdad. Detrás de las grandes palabras tan manoseadas y reverenciadas por codiciosos y los tontos, como “paz “, “justicia”, “libertad”, “solidaridad”, “religión” se esconden las grandes injusticias y tragedias de la tierra de los hombres. El fascismo de hoy en día esta escondido tras esas mismas palabras. Antes, Rioyo, era fácil saber quien era el enemigo, un enemigo que murió tranquilamente en la cama, como todos. Ahora el problema de las nuevas generaciones es saber quien es el enemigo. Estoy escribiendo una novela de piratas. La única ambición que tengo a parte de mi poemario “ Los besos y las Sombras”, es terminar mi primera novela: “ La isla de la gata vieja”. A partir de personajes, como el Español, Nuyama, Le Pierre y otros bucaneros franceses de la costa norte de la Española trazo la realidad de un mundo cruel e irracional. Tomo ejemplo de Saint-Exuperi y a través una historia pequeña hablo sobre la soledad, la imposibilidad de la libertad, la brutalidad de la realidad, el cinismo de la moralidad, y la heroicidad del fracaso, de la apabullante derrota. En un mundo sobrenatural, mitológico, y supersticioso que se desvanecía en la profundidad de las selvas tropicales y la inmensidad de un mundo aún por descubrir. ¿Llegaré a acabarla algún día? ¿La podré publicar? ¿O quizás solo sea mi ballena blanca, ese animal sobre natural, que persigo como en la novela Moby Dick mientras mi pequeño mundo se desintegra lentamente?
Comentado por: Alex Rojo el 27/6/2007 a las 19:03
El poema de JGB, citado por Rioyo, incluido en su libro "Poemas póstumos, comienza con una cita de Propercio en la que se habla de lo pueril que es valorar algo o alguién por su forma. Esas miradas hacia los jóvenes son pura y llanamente arrebatos de nostalgia por la propia juventud perdina, añorada no lo sé, pero si inexorablemente irrecuperable. La escena de "Morte a Venezia" de Thomas Mann/Visconti, cuando el viejo Dr. ve caminar desde su tumbona al joven y bello Tazio es muy representativa de lo que digo. Las jóvenes no son descaradas, están creciendo y por eso les queda pequeña la ropa.
Comentado por: jose manuel sánchez-paulete el 27/6/2007 a las 18:11
cantaba con ironía un maestro de la palabra
"Deja pasar la tentación
dile a esa chica que no llame más
y si protesta el corazón
en la farmacia puedes preguntar:
¿tienen pastillas para no soñar?"
Comentado por: Lectora silenciosa el 27/6/2007 a las 16:11
bien pues. (thanks)...el sueño de la vida como sensual embeleso inagotable, decía,escribió Gil de Biedman al hacer el prólogo de Ocnos y Vatiaciones.... por eso
bello, El Mar es de ese texto
Enea
Comentado por: Enea el 27/6/2007 a las 15:22
Javier Rioyo (Madrid, 1952) es licenciado en Ciencias de la Información. Periodista, escritor, director y guionista de cine, radio, televisión y dramáticos. Dirigió y presentó el programa semanal de libros Estravagario en TVE 2, con el que obtuvo el Premio Fomento a la Lectura 2005, concedido por la Federación del Gremio de Editores de España. También ha sido responsable de cultura y libros en el programa diario Hoy por hoy de la cadena SER. Es colaborador habitual de El País (escribe para el suplemento semanal Domingo) y de la revista Cinemanía.
En televisión, Rioyo ha presentado el programa "El Faro" del canal Documanía y ha obtenido dos premios Ondas en Radio y uno en Televisión. Ha sido guionista de numerosos festivales de música para Canal+, así como de los premios Goya, y de diversos programas de radio y televisión. También coordinó los guiones para la serie Severo Ochoa. Ha dirigido y participado en cursos de Comunicación y Cultura en diversas universidades españolas. Formó parte del Comité Asesor de Alfaguara y ha sido jurado de festivales de cine y premios literarios en varias ocasiones.
Es autor del libro Madrid: casas de lenocinio, holganza y malvivir (Espasa Calpe, Premio 1992 Libros sobre Madrid); y de La vida golfa (Aguilar, 2003). En 2005, con su productora Storm Comunicación, realizó la producción ejecutiva y el guión de Miracolo Spagnolo, un documental para la RAI sobre la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al gobierno y su primer año de legislatura. También dirigió y produjo Alivio de luto, un vídeo documental en el que entrevista a Joaquín Sabina; así como Un Quijote cinematográfico.
En 1994 fundó la productora Cero en conducta, con José Luis López-Linares, con la que tuvo a su cargo el guión y la dirección de Alberti para caminantes (2003); y la producción ejecutiva y el guión del largometraje Un instante en la vida ajena (2003), que obtuvo el Premio Goya al mejor documental; así como de Tánger, esa vieja dama (2002). También ha codirigido con José Luis López-Linares el cortometraje Los Orvich: Un oficio del Siglo XX (1997), y los largometrajes Extranjeros de sí mismos (2001), nominado al mejor documental en la XVI edición de los Premios Goya; A propósito de Buñuel (2000); Lorca, así que pasen cien años (1998), nominado a los premios Emmy 1998; y Asaltar los cielos (1996), nominado a los premios Goya al Mejor Montaje, y ganador del Premio Especial Cine, de los Premios Ondas 1997.
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